Tu conocimiento de la ciudad y cómo la usa la gente. Secretos enterrados, atajos útiles, salidas improvisadas.
- Facultad
- Relación
- Límite
- ANSAnsiedad
- pruebas de habilidad
- 421
- Flujos
- 241
- Los más presentes
- Tú 13
- Equipo
- Sombrero negro -1Sombrero negroRopa
Un sombrero rígido que evoca fincas de verano y sensatas lagunas fiscales. Botas de lluvia +1Botas de lluviaRopa
En Portofiro llueve aproximadamente la mitad del año. Chamarra portofirense +2Chamarra portofirenseRopa
50 % sintética, 50 % "textiles varios". Botas a la rodilla de carabineer +1Botas a la rodilla de carabineer₽ 7 · Ropa
Las suelas de estas pesadas botas se han desgastado, pero los tacones con punta de hierro siguen firmes, listos para golpearse entre sí en señal de advertencia. Gafas oscuras de aviador -1Gafas oscuras de aviadorRopa
Unas gafas oscuras poco convencionales, las preferidas de todo carabineer... Vaso de Critical Wolf +1Vaso de Critical WolfHerramientas
Uno de los vasos coleccionables de la serie animada 66 Wolves. Vaso de Dream Wolf -1Vaso de Dream WolfHerramientas
Un vaso de colección que representa a un lobo exhausto que porta una pesada armadura. Camiseta sin mangas plateada -1Camiseta sin mangas plateadaRopa
Cuello protegido, bíceps al descubierto. Kit de herramientas de operario +1Kit de herramientas de operarioHerramientas
Un portaherramientas modular. Gorro de ball +1Gorro de ballRopa
Hace que tu cabeza parezca una enorme pelota de ball. Kimono de retazos del sacerdote +1Kimono de retazos del sacerdote₽ 40 · Ropa
Reconstrucción realizada por un sastre de vestimentas prenestoritas. Chamarra espacial del Proyecto AUTONOMÍA +2Chamarra espacial del Proyecto AUTONOMÍARopa
La elegancia militar se une a los sueños orbitales. Botas Tabi -1Botas TabiRopa
Botas verdes que imponen una división táctica. Sandalias de doble tira +1Sandalias de doble tiraRopa
Una paradoja sensorial para los místicos urbanos.
Acondicionamiento
Escalera de dificultad
421Expedientes del caso
Efectos de estado que tocan esta habilidad
Voces en
241Vuelves a abrir el panel de distribución de Renotel. Después de presionar el botón de encendido, conectas el cable del autonegociador…
Entre las diversas secciones del gabinete encuentras una pequeña pila de papeles. La primera página tiene lo que parecen ser una serie de…
Ahora deberías tener todo lo necesario para fabricar tu propio dispositivo mortal.
"Me iré pronto, así que compra lo que necesites ahora".
Regresas al desierto.
Regresas a La zona animal.
El agua golpea suavemente contra el casco del bote. La puerta está firmemente cerrada.
El mono sigue escondido entre las sombras.
Despliegas el cifrado y recuerdas las instrucciones extraídas de la novela:
Vuelves a sacar el maniquí médico.
El cajón metálico se desliza casi sin hacer ruido, dejando al descubierto filas de carpetas de aspecto oficial.
"¿Ya estás de regreso, CASCADA? Quizá sea mejor que te apures, ¿no crees?".
La máquina de fax zumba en la distancia. Una sola hoja descansa sobre la bandeja, con un extremo doblado como un dedo que te llama.
"Por favor, si ves a Karolina, avísame".
"Sigo esperando, CASCADA. La losa se está enfriando".
"Shh".
Vuelves a la lista de residentes.
"Hola de nuevo".
Te acercas a tu doble. Un rastro delgado de baba oscurece la tela.
"La más solitaria... de las ciudades...".
"Ya se lo dije, señorita. No puede pasar por aquí. Busque otra entrada". Te aleja con un gesto.
Regresas a las fotografías enmarcadas.
El contenedor sigue rebozado de basura.
Regresas al sistema neumático colapsado.
Te ignora, cautivado por la mujer de arriba.
No hay nada que hacer aquí.
Regresas a una de las antiguas bancas de la ciudad. Te da la bienvenida.
"Saludos, heroína".
Diversas cajas de cargamento esperan, adornadas con tenues marcas de tiza y etiquetas amarillas brillantes.
Regresas al escritorio. Todo está en donde lo habías dejado, incluyendo la cajetilla de Suprema 100s.
"Volviste". Te echa un ojo con cautela.
Regresas al calentador.
Mira fijamente hacia adelante, intentando ignorar a PSEUDÓPODO. Se ve extremadamente incómodo.
La niña está demasiado ocupada jugueteando con su sedal como para prestarte atención.
Los ojos del hombre están cerrados. Está completamente quieto.
El árbol ya cumplió su función. Llegó la hora de que tú cumplas con la tuya.
Regresas a la escalera.
"Creo que esto de verdad te gustaría. Tienes el tipo".
"Regresaste, Hershel".
Con una torpe reverencia, te acercas de nuevo al santuario.
Voltea hacia ti en cámara lenta y ligeramente.
"Regresaste".
El altar está inquietantemente silencioso.
Entras a la cabina y pones el altavoz contra tu oreja.
"Operaria. Algo grande está sucediendo, ¿verdad?".
La caja mágica canturrea su melodía secreta. En un sótano oscuro de Novessa, tu controladora responde.
El elegante receptor se mantiene firme.
Todo es una cuestión de milisegundos. Un golpe directo a tu codo, la linterna se aleja volando de tu mano...
"Hola de nuevo". La correctora te sonríe con el lado izquierdo de la boca.
"Gracias de nuevo por expulsar a los invasores. No lo olvidaré". Asiente y luego desvía la mirada.