Rama
Rama
El árbol ya cumplió su función. Llegó la hora de que tú cumplas con la tuya.
Rama
Fin de esta rama
Rama
Te encuentras ante el extraño árbol una vez más.
Texto alternativo
Te encuentras ante el ginkgo luciano una vez más.
Rama
¿Este árbol es la señal?
Las hojas se agitan con la suave brisa. No confirman ni niegan nada.
Hojas extrañas. Nunca habías visto unas tan parecidas a conchas marinas.
Estás ante el reloj del mundo. Ni tú ni nadie puede acelerar o ralentizar su mecanismo secreto.
IMPLEMENTA EL TIEMPO ESTÁNDAR DEL PARTIDO. RECHAZA LAS DESVIACIONES BOTÁNICAS.
Rama
Este debe ser el ginkgo del que hablaba Dante.
Es exactamente como lo describió, una explosión dorada que hace que el alma se detenga en seco.
Rama
Pero sigue siendo solo un árbol.
Sí, y tú eres solo un primate, y ni siquiera un espécimen particularmente notable.
Rama
¡Al carajo tu "árbol en punto"! (Escupes).
Una gota de saliva oscurece la losa dispareja. Las hojas susurran un leve reproche.
Rama
¿Qué árbol es este?
Es el <i>ginkgo lucifera</i>. Un viejo ginkgo luciano que se plantó ampliamente durante la expansión del viejo Imperio Iluminado.
¿Por qué?
El motivo preciso te elude, por ahora. Basta decir que, donde sea que se encuentre uno, significa que ese lugar alguna vez perteneció a La Luz.
Rama
Es muy amarillo.
A destiempo con la temporada.
Rama
Árbol. Amarillo.
Rama
Árbol amarillo.
¿Ese es su verdadero nombre?
Me cago si los sabes. Es amarillo y es un árbol. Árbol amarillo.
Rama
Espera y observa.
El tiempo pasa, pero no lo percibes.
Nadie te percibe a ti tampoco. Para el resto del Quisach eres apenas una mujer de mediana edad, mirando un árbol.
Permites que tu visión se desenfoque. El árbol se convierte en un agradable borrón de luz y sombra. Muy estético.
Una simple ilusión sensotial, definitivamente nada de qué preocuparse. Es obviamente solo la forma en que la brisa se desliza entre las hojas del árbol. Pero tú lo percibes como si el árbol respirara y la cadencia de su aliento empata con el tuyo.
¿Por qué me siento conectada a este árbol?
Tal vez sea solo el viento. Tal vez estás experimentando un momento de verdadera comunión con otra forma de vida, momentos que el espíritu de los tiempos actuales ha vuelto sumamente escaso.
Rama
O tal vez es tu incipiente consciencia tecnofascista manifestándose.
Naturalmente, si esto fuera el paleolítico, y si tú fueras una cazadora de aquella era, experimentarías esta sensación todo el tiempo.
Estoy lista para la comunión con el mundo.
Tú lo estas, pero ¿y el mundo?
Rama
No, quiero quedarme con mi identidad atomizada.
Rama
El árbol se mece. Un tranvía arranca con un pujido metálico.
Rama
¿Qué diría la cazadora paleolítica sobre el presente?
Si intercambiaran lugares, ella estaría horrorizada por el absoluto silencio y la desconexión que experimentaría en la realidad del plástico y la luz artificial.
Inhala.
No pasa nada.
Rama
Rama
Rama
Agarra la onda.
¿Cuánto tiempo tengo?
La respuesta yace en el delicado equilibrio entre las hormonas y la clorofila, en negociaciones secretas que suceden dentro del arcaico corazón del árbol, algo que incluso los botánicos apenas comprenden.
Si lo que dijo el viejo prisionero luciano es cierto tienes días, no semanas.
Rama
[Te vas].
Te alejas del misterioso árbol.
Texto alternativo
Dejas el viejo ginkgo luciano en paz.
Las losas de la plaza parecen expandirse como ondas desde el extraño árbol en el centro, no se parece a ningún otro que hayas visto en esta ciudad.