Rama
Rama
Rama
Rama
Entras a la cabina y pones el altavoz contra tu oreja.
Rama
Rama
Entras a la cabina y pones el altavoz del "teléfono que desaparece gente" contra tu oreja.
Rama
De repente un calambre causado por electricidad paraliza tu cuerpo, aunque no había corriente.
Recuerdos de tu interrogatorio.
Me lo merecía, eso y más.
El silencio responde a tus pensamientos.
La estática del vacío es diferente a la última vez que usaste este teléfono, aunque es difícil expresarlo.
Vacío puro, sin redirección de la señal.
En tu interior lo sabes: se acabó. Nadie está escuchando del otro lado. Ya es un teléfono público, común y corriente.
Rama
Esa perra... seguramente está escuchando todo. Riendo.
Cuando la encuentre estará jodida.
Por experiencia propia, el interrogatorio pudo haber estado peor.
Rama
Rama
Rama
Entras a la cabina y pones el altavoz del "teléfono que desaparece gente" contra tu oreja.
Rama
Rama
Rama 25Rama 43Rama 45Rama 126Rama 137Solo hay una forma de averiguarlo.Hay una broma recurrente de que la Ópera intervino todos los teléfonos públicos del Superbloque para salvar a…Probablemente no, pero hasta el partido sabe que los chistes son de gran utilidad social.Aquí, podría ser cualquiera. Todas las potencias del mundo tienen su cuchara metida en Portofiro.
"Primos. Luna. Reunión". (Dices las palabras sin marcar).
Solo escuchas el eco de tu propia voz amplificado por el teléfono.
Ocurre a un nivel de percepción tan bajo que es difícil distinguirlo de las cosas que te imaginas, escuchas un clic del otro lado.
"Primos. Luna. Reunión". (Vuelves a decirlo).
Nada. Nothing. Finito.
¿Sabes cómo te ves? Una mujer sola, balbuceándole a un teléfono, repitiendo palabras al azar.
Es lo que la gente cuerda hace.
Rama
Sigue esperando.
Con la paciencia de un creyente, esperas la llegada del apocalipsis, pero nunca sucede.
Rama
Quizá la información de Yana tenía huecos y la desaparición del viejo luciano no tenía nada que ver con la supermierda incriminatoria que le dijo al teléfono público.
Rama
Rama
Probablemente interceptan las llamadas. Intenta llamar y luego decir las palabras.
¿Decirle palabras al azar a un teléfono público? Fácil.
Rama
Una lanza de miedo atraviesa tu esternón con tan solo pensarlo.
Rama
Seguro tus fuentes son más confiables que los delirios de unos viejos trastornados.
No va a pasar nada, ¿verdad?
Por lo menos nada de lo esperado.
Espera.
Nada. Nothing. Finito.
El tiempo parece aguantar la respiración mientras esperas, y escuchas.
Y después todo resume, incorporándose al microtráfico del mundo invisible.
Eso no funcionó. (Te rindes).
Con una pizca de esperanza de que algo pase, cuelgas el teléfono. Nada pasa.
No sé qué decir.
Rama
Tienes por segura una cosa sobre la gente al otro lado de la llamada: se llevaron a Dante, el contacto de Tempo.
"A quien esté escuchando del otro lado... sé que tienen al prisionero, Dante".
La única respuesta es el sonido de tu propia respiración amplificada por el altavoz.
"Quiero hablar con él".
Tu respiración se hace más fuerte, igual que el silencio.
Quizá sea tu imaginación. Quizá de verdad lo escuchaste, casi inexistente... apenas perceptible, un clic.
Rama
"Vengan por mí".
Olvídalo, qué estupidez. [Cuelgas].
Rama
Cuelgas el teléfono, sin desaparecer.
Rama
Fin de esta rama
"Estoy dispuesta a hacer un trato. Negociemos".
"A quien esté escuchando del otro lado... sé que tienen a un prisionero luciano".
"¿Me escuchan?".
La única respuesta es el sonido de tu propia respiración amplificada por el altavoz.
"Sé que están ahí. Y que pueden oírme".
"Quiero desaparecer".
Olvídalo, qué estupidez. [Cuelgas].
Rama
"Dicen que la gente que usa este teléfono tiende a desaparecer".
Si la historia de la dueña del puesto es real, el viejo tenía razón. Deberías preguntarle qué dijo para que lo secuestraran.
No, improvisaré.
Increíble que piensas que podrás provocar al secuestrador usando tu puro instinto, tal vez vale la pena intentarlo.
Secuestraron al viejo por que sabía demasiado o por algo que descubrió, tú no sabes nada.
Tan solo háblales.
Está bien, le voy a preguntar. [Te vas].
Rama
Di las palabras que garantizarán tu desaparición.
A lo lejos, te escuchas marcando el número, sin saber si alguien contestará.
"Acaba de marcar al estudio fotográfico más confiable de Portofiro. ¿En qué puedo ayudarle?".
"Últimamente he estado pensando sobre la luna, Constanz".
"CASCADA, ¿eres tú? ¿A qué te refieres?". Suena un poco inquieta.
Rama
"Bueno, es como la prima de nuestro planeta, ¿no crees?".
"CASCADA, ¿estuviste toman...? ¡Ah! ¡Lo dices en código!". Reacciona con emoción.
Una falla en escenotecnia que jugará a tu favor de momento.
Ocurre a un nivel de percepción tan bajo que es difícil distinguirlo de las cosas que te imaginas, escuchas un clic distante del otro lado.
Funciona. Continúa tanto como te sea posible.
Ocurre a un nivel de percepción tan bajo que es difícil distinguirlo de las cosas que te imaginas, escuchas…Entre el silencio después de que habló, el audio se alteró por un segundo. La señal de que la llamada ha sido…Entre el silencio después de que habló, sientes, no lo oyes, algo en la llamada. Una presencia. Alguien está…
"Necesitamos hacer una gran reunión familiar en el cielo".
La llamada de repente se corta y te deja en un silencio absoluto.
Empiezas a percibir una infinitud de movimientos diminutos. Te vuelves la central de tu entorno, todo pasa por ti primero, en este momento...
¿Qué fue eso?
Un rasguño. Una bota pesada sobre concreto. Cuando lo escuchas, ya pasó, y luego...
Fin de la transmisión.
LA DERROTA INVADE LA LÍNEA TELEFÓNICA.
No olvides tus abrigos antes de salir.
Después de una cantidad desconocida de tiempo, tu consciencia se despierta. Y te arrepientes de ello.
¿Dónde... estoy?
Es un lugar oscuro y húmedo. Se siente como si unas pinzas apretaran tu cabeza.
La humedad te dice que debe ser un lugar en la parte baja de la ciudad, cerca del canal.
Primero, el prisionero. Luego, una salida.
Esto fue un error. Un grave error.
Lograste un truco de magia. Te teletransportaste a un reino oscuro y misterioso.
"¿Hola?".
Espera.
"Invitaremos a todas los tíos y las tías, y todos nuestros primos celestiales".
Entre el silencio después de que habló, el audio se alteró por un segundo. La señal de que la llamada ha sido interceptada.
Entre el silencio después de que habló, sientes, no lo oyes, algo en la llamada. Una presencia. Alguien está escuchando.
"Lo que necesitamos es una reunión con nuestro glorioso satélite...".
Rama
Una vez más, te mentalizas. El número se marca solo.
Rama
Rama
"Police Department, diga su ubicación y cuál es su emergencia".
Rama
"Primos. Reuni...".
"Puaj, otra vez lo mismo". La llamada se corta.
Ya es difícil sin el PDP arruinándolo. Para la próxima, para la próxima...
Rama
Emergencia es la última palabra que necesitas escuchar. Un recordatorio del peligro en el que conscientemente te metiste.
"Tías... planeta... carajo, espera...".
"Sabes, al principio era casi divertido, cuando nos llamaba el viejito, pero ya gastaron la broma...".
"Espera, ¿viejito? ¡Lo secuestraron!".
La línea se corta sin una palabra más.
Espera a ver si algo pasa.
Los segundos pasan. Un gorrión pasa volando por los callejones. El barullo lejano de los puestos del mercado va y viene. Sigues aquí, sola.
"Mierda".
Quizá todo esto es una búsqueda sin fin. Es posible que solo estés dando golpes a las sombras.
Te salvaron del error catastrófico, causado por tu incompetencia.
Rama
Genial. Tendré que volver a intentar.
"¡No cuelgue!".
"Ayuda, oficial. Bazar. Teléfono. ¡Secuestros!".
Rama
Te imaginas el panorama: el contacto de Tempo, con este mismísimo altavoz pegado a su cara, susurrando algo que contenía las mismas palabras claves que estás a punto de decir, conectadas de una manera que aún no comprendes, y ahora te escuchas marcando un número...
Te metes en tu papel. Un viejo con demasiado tiempo en sus manos, que entre sus teorías inofensivas se topó con algo real y siniestro, y te escuchas marcar a un número...
[Te vas].
Es este. El teléfono público que desaparece gente.
Texto alternativo
Es este. El teléfono público que desaparece gente, alias "el teléfono que todos saben que tiene un micrófono".
Rama
Directo al sótano de las oficinas de la revista. No hay manera de saberlo con certeza, pero lo sabes.
Rama
Sigo pensando que todo podrían ser tonterías.
Solo hay una forma de averiguarlo.
Hora de que te secuestren, cariño.
Un sentimiento alegre emerge en ti cuando el altavoz del teléfono público emite un chiflido vacío en tu oído.
En algún lugar en el otro extremo hay seis agentes aburridos a cargo de un conmutador improvisado con conexión a seis teléfonos. Uno de ellos está escuchando esta llamada.
Hay una broma recurrente de que la Ópera intervino todos los teléfonos públicos del Superbloque para salvar a los ciudadanos de la incómoda incertidumbre.
Ah, ¿y es verdad?
Probablemente no, pero hasta el partido sabe que los chistes son de gran utilidad social.
Es probable que lo mismo ocurra en todas partes, solamente cambia quién interviene las llamadas.
Aquí, podría ser cualquiera. Todas las potencias del mundo tienen su cuchara metida en Portofiro.
Escucha.
El altavoz emite un susurro vacío en tu oído.
En este momento lo de los secuestros no me importa, solo quiero hacer una llamada.
Dependiendo en qué digas y a quién llames, te va a tener que importar.