Planos
Tu conocimiento de la ciudad y cómo la usa la gente. Secretos enterrados, atajos útiles, salidas improvisadas.
- Facultad
- Relación
- Límite
- ANSAnsiedad
- pruebas de habilidad
- 421
- Flujos
- 241
- Suena más cerca de
- Tú 13
- Equipo
- Sombrero negro -1Botas de lluvia +1Chamarra portofirense +2Botas a la rodilla de carabineer +1Gafas oscuras de aviador -1Vaso de Critical Wolf +1Vaso de Dream Wolf -1Camiseta sin mangas plateada -1Kit de herramientas de operario +1Gorro de ball +1Kimono de retazos del sacerdote +1Chamarra espacial del Proyecto AUTONOMÍA +2Botas Tabi -1Sandalias de doble tira +1
Acondicionamiento
Escalera de dificultad
421Expedientes del caso
En el mundo
- Armadura para proteger un punto débil. Tómala, ya es tuya.CD 2
- Alguien bajó las cortinas a manera de advertencia, las escaleras colapsaron.CD 6
- Algún tipo de regla o prohibición, ahora borrada con pintura negra en aerosol.CD 6
- Bajo el cartón medio deformado, un papel de aluminio brillante te llama la atención.CD 6
- El esqueleto industrial de la ciudad te hace un gesto con el dedo, como pidiendo que te acerques.CD 6
- La pálida y nítida luz de una lámpara de lectura brilla desde la ventana.CD 6
- PRECAUCIÓN: salida oeste solo para peatones.CD 6
- Una jaula rota... como si la hubieran aplastado o lanzado desde la ventana de arriba.CD 6
- "Es responsabilidad del inquilino deshacerse de su propia basura".CD 9
- Aquí solían enfriarse los rollos de higo.CD 9
- Los hojas tienen manchas de huellas de botas.CD 9
- Más allá del cristal empañado, el bullicio de la ciudad.CD 9
- Puente de peaje más adelante.CD 9
- Pulmones metálicos, intentando respirar como antes.CD 9
- Un puesto empotrado en la pared de ladrillo; el desgaste y las marcas sugieren que lleva años ahí.CD 9
- Etiquetado con marcador; se desvanece rápidamente.CD 11
- Los barcos pasan bajo tus pies, abriéndose paso a través de los capilares secretos de la ciudad.CD 11
- ¿Qué hay adentro?
Efectos de estado que afectan a esta habilidad
Voces en
241Te acercas una vez más a las estanterías B y C.
Una página escrita a máquina yace boca arriba, en lo más alto de una pila de archivos de formato similar. La portada reza: Testimonio de…
"Como sospechaba, mis fuentes están muy satisfechas con tu trabajo. Bien hecho, Hershel. Es un honor volver a trabajar contigo".
La máquina sigue apestando a orina. Las bebidas brillan en su interior.
"Vete al carajo, Coño Feroz".
"¿Ssííí?", de nuevo, suena la voz pesada y dominante de Azzurri.
Mira el suelo a tu alrededor.
GUÍA WANG DE ARMAS DE FUEGO IMPROVISADAS, VOL. 2.
"Vaya... una auténtica maga de la liquidez...".
"Adiós".
Las cajas de cartón abandonadas siguen en la esquina del pequeño apartamento.
Ya reparaste un tren a escala y fabricaste un arma improvisada aquí. No tienes más que hacer en la mesa de trabajo.
"Hace frío afuera". La chica encoge los hombros y da un pisotón suave.
Ya no hay nada que hacer aquí.
"No funcionó, ¿verdad?".
"Hola de nuevo. Aún no vamos a partir, lo lamento". Le da una calada a su pipa.
"...". Su expresión de idiota no ha cambiado.
"Tú. Otra vez". Comienza a taconear el piso.
Vuelves a asomarte al santuario y a examinar su congregación de retratos.
El paquete de raciones cruje cuando le das la vuelta.
La tubería sobresale del cemento como si fuera la raíz de un árbol.
"CASCADA". Asiente de la forma más breve. "Estuve jugando al espía conmigo mismo sin descanso. Hasta el momento es un empate, pero estoy…
"Mi agente de la fortuna regresa. Feliz Dante".
En el suelo hay una hoja de papel grueso, doblada por la mitad y parcialmente cubierta por la sombra.
"La hoja se desafila y tambalea la mano. La gran CASCADA hace su aparición, por fin".
La silla espera frente a ti, desvencijada y melancólica.
"Deberías moverte, CASCADA".
Te vuelves a meter al túnel, hasta donde estabas antes, donde empieza a estrecharse.
La unidad de control permanece inactiva, con las luces atenuadas hasta convertirse en un resplandor cansado.
Al presionar el botón del intercomunicador, una pequeña luz se enciende.
La puerta contra incendios se interpone entre la azotea y tú. Por desgracia, alguien quitó la pelota de ball que la mantenía abierta.
Regresas al solitario teléfono público.
Tomas el auricular del teléfono público. El emblema del delfín te sonríe, con los ojos bien abiertos.
Estás ante la puerta de Tempo una vez más.
"Hola de nuevo".
"¿Con que volviste?".
"¿Cómo va todo, H?".
Tres carteles te observan desde la pared. Una tríada vigilante, lista para infiltrarse en tus sueños.
La gata descansa.
El bolso junto a la puerta está vacío, pero las botas de lluvia siguen intactas.
Contemplando el salón principal, intentas imaginar cómo se habría visto hace treinta y seis años.
El intercomunicador brilla a plena luz del día, completamente expuesto.
La reja está ante ti, sigue cerrada.
Otro teléfono, otra voz.
"Operaria".
El vendedor no te mira. Se echa ligeramente hacia atrás cuando te acercas.
La cama se ve fría y desordenada.
Los zarcillos del moho se alzan suavemente cuando te acercas.
El reporte de MIHO sobre desfase intermateria sigue ahí, sigue siendo tentador.
Regresas al anuncio medio borrado.