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El piso vacío
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Es hora de ponerse serios. Al menos eso es lo que sigues diciendo. Pero al parecer nadie parece darse cuenta que hay mucho trabajo que hacer por aquí. Así que tu lo harás, de seguro. A la mierda. De la forma que sea, ese es tu lema. Y a la mierda con quien sea que se te cruce por el camino.
- Facultad
- Acción
- dueño
- Ambos
- disonante durante
- 2 RH
- resurge tras
- 12 RH

Dónde se ofrece
- Al seleccionar estas opciones: Ruda
- ≥ 14
- "Bienvenida, bienvenida".
- "¡Hola, amiguita!".
- "Hersh".
- Un sofá arruinado con una historia triste que contar.
- Contemplas el alto archivero.
- No hay respuesta, solo el sonido de tu propia respiración contra el frío plástico.
- "Es difícil de creer, pero parece que el vacío se está ampliando, ¡incluso mientras hablamos!".
- "Operaria... ¿estás ocupada?".
- No hay nada más que ver por aquí.
- "¿Y bien? ¿Ya sabes algo sobre el vacío?".
- "Ey, habibti". Ojos de Cabra sacude la ceniza de su cigarrillo.
- Regresas al agujero.
- Vuelves a la puerta de la pequeña casa flotante.
- "El pervertido de las alturas sigue allá arriba, haciendo sus cochinadas, menina".
- "¡Hora de los lobos!". Los niños te dirigen una mirada antes de voltear a ver la televisión.
- "Un código encriptado... interesante. Parece que estás progresando".
- Tu débil reflejo te devuelve la mirada desde la cubierta del edificio vecino.
- "No sé qué le habrás hecho a ese calenturiento, pero ahora sí se ve triste". El viejo piloto alza su bebida en tu honor.
- Llegaste a la puerta de Eszti.
- "Nada de momento, CASCADA. Esperamos la conclusión".
- "¡Nada de volantes, panfletos, ni chicles!".
- Te despiertas con la vista borrosa, con un golpeteo en los oídos y un dolor leve en la parte baja de la columna.
- "Tal vez alguien debería bajar a ver cómo están Boris e Irina".
- Regresas a los estantes.
- El sonriente Ciudadano Financiero te da la bienvenida, su oferta sigue en pie.
- "Probablemente deberías encontrar a tu colega".
- La mesa está salpicada con la sangre medio seca de tu viejo amigo.
- El altar de Rotanev se encuentra intacto bajo su desgastado toldo de madera.
- "Me iré pronto, así que compra lo que necesites ahora".
- Regresas a la pared grafiteada.
- Despliegas el cifrado y recuerdas las instrucciones extraídas de la novela:
- "¿Ya estás de regreso, CASCADA? Quizá sea mejor que te apures, ¿no crees?".
- "Por favor, si ves a Karolina, avísame".
- "Sigo esperando, CASCADA. La losa se está enfriando".
- "Shh".
- "Hola de nuevo".
- Te acercas a tu doble. Un rastro delgado de baba oscurece la tela.
- "La más solitaria... de las ciudades...".
- "Ya se lo dije, señorita. No puede pasar por aquí. Busque otra entrada". Te aleja con un gesto.
- Regresas a las fotografías enmarcadas.
- El contenedor sigue rebozado de basura.
- Te ignora, cautivado por la mujer de arriba.
- La chica de la postal aún quiere que te unas a su club de fans.
- No hay nada que hacer aquí.
- "Saludos, heroína".
- Regresas al escritorio. Todo está en donde lo habías dejado, incluyendo la cajetilla de Suprema 100s.
- "Volviste". Te echa un ojo con cautela.
- Regresas al calentador.
- Los ojos del hombre están cerrados. Está completamente quieto.
- Regresas a la escalera.
- Con una torpe reverencia, te acercas de nuevo al santuario.
- "Regresaste".
- Entras a la cabina y pones el altavoz contra tu oreja.
- "Operaria. Algo grande está sucediendo, ¿verdad?".
- La caja mágica canturrea su melodía secreta. En un sótano oscuro de Novessa, tu controladora responde.
- El tablero de avisos del edificio se encuentra en un área comunal, está lleno de anuncios y retazos de la vida diaria.
- Ella gira hacia ti con el brazo en alto.
- Todo es una cuestión de milisegundos. Un golpe directo a tu codo, la linterna se aleja volando de tu mano...
- "Hola de nuevo". La correctora te sonríe con el lado izquierdo de la boca.
- "Gracias de nuevo por expulsar a los invasores. No lo olvidaré". Asiente y luego desvía la mirada.
- "Como sospechaba, mis fuentes están muy satisfechas con tu trabajo. Bien hecho, Hershel. Es un honor volver a trabajar contigo".
- "Vete al carajo, Coño Feroz".
- "¿Ssííí?", de nuevo, suena la voz pesada y dominante de Azzurri.
- "Adiós".
- "Aquí de nuevo".
- "Hace frío afuera". La chica encoge los hombros y da un pisotón suave.
- "No funcionó, ¿verdad?".
- "Hola, lapinette".
- "...". Su expresión de idiota no ha cambiado.
- Vuelves a asomarte al santuario y a examinar su congregación de retratos.
- El paquete de raciones cruje cuando le das la vuelta.
- La tubería sobresale del cemento como si fuera la raíz de un árbol.
- "CASCADA". Asiente de la forma más breve. "Estuve jugando al espía conmigo mismo sin descanso. Hasta el momento es un empate, pero estoy…
- El panel de control brilla de forma constante, con la satisfacción de haber cumplido su propósito.
- "Mi agente de la fortuna regresa. Feliz Dante".
- El toque personal, en lo que por lo demás es una clínica aburrida y monótona, del muro cubierto de fotos y documentos son evidencia de la…
- La silla espera frente a ti, desvencijada y melancólica.
- "¿Viste algo interesante en la cabaña de allá?". Te sonríe.
- Cualquier luz que se haya colado desde arriba ya casi se agota.
- La puerta contra incendios se interpone entre la azotea y tú. Por desgracia, alguien quitó la pelota de ball que la mantenía abierta.
- PSEUDÓPODO cambia el peso de un pie a otro, mirando al barquero.
- Regresas al solitario teléfono público.
- Estás ante la puerta de Tempo una vez más.
- "Hola de nuevo".
- Vuelves al altar debajo de las escaleras.
- "¿Cómo va todo, H?".
- Tres carteles te observan desde la pared. Una tríada vigilante, lista para infiltrarse en tus sueños.
- El bolso junto a la puerta está vacío, pero las botas de lluvia siguen intactas.
- Contemplando el salón principal, intentas imaginar cómo se habría visto hace treinta y seis años.
- "Cuánto tiempo sin hablarnos, sin nombre".
- "Bienvenida de nuevo a nuestro programa, teniente profeta Wilk". Él levanta las manos y aplaude lentamente para las cámaras.
- "Operaria".
- El vendedor no te mira. Se echa ligeramente hacia atrás cuando te acercas.
- "Ahórrate esos balbuceos que llamas acento y escúchame: metoprolol, maldito Azzurri violaeunucos. Yo pagué por eso, ¡no por atenolol!".…
- "Regresaste".
- "Supongo que... en este momento es cuando te ofrezco un trato, ¿eh?".
- DoppelgängLímite de habilidad
- +2
- Esforzarse en estas pruebas: Acción cuesta -1 Fatiga
El piso vacío transgredido
Al no completar una tarea
2 RHsolo termina desde fuera
- DoppelgängLímite de habilidad
- -2