Con una torpe reverencia, te acercas de nuevo al santuario.
Rama
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Rama 4Rama 9Rama 34Rama 52Rama 59Rama 71Rama 79Rama 89Rama 103Rama 112Rama 136Las flores se mecen con la brisa, la lluvia golpea las láminas metálicas de arriba. El refugio de Polaris las…Las flores se mecen con la brisa, una campanilla de viento suena suavemente. El refugio de Polaris las…Sea cual sea su significado, basto para convocarte aquí y ahora en este santuario a la orilla de la ciudad.
Toma los documentos de salida.
Sacas los documentos de salida del prisionero de la cajetilla de cigarro y los guardas en tu bolsillo.
Texto alternativo
Sacas los documentos de salida de Dante de la cajetilla de cigarro y los guardas en tu bolsillo.
Sacas los documentos de salida de la cajetilla de cigarro y los guardas en tu bolsillo.
De hecho, mejor sí me quedo con los cigarros que sobran. (Tomas los cigarros).
Ouroboros Negros, una marca luciana importada.
En cuanto la agarras, te das cuenta de que lo que hay adentro no son cigarros.
Pistas de Tempo por todas partes...
El Bazar es o era su dominio. Está hecho a su medida.
Fuiste tú quien le enseño el truco con los cigarros en primer lugar. La Ópera habla consigo misma.
Abre la cajetilla.
Sacas unas cuantas páginas engrapadas y dobladas cuidadosamente en forma de cuadrado, casi exactamente del mismo tamaño que la cajetilla.
El papel se deteriora rápidamente al estar expuesto al aire húmedo y grasiento de los muelles. Esto no lleva aquí más de una semana.
"RITO DE PASO": se trata de un visado de salida. Permiso para viajar libremente fuera de Portofiro.
El pase de salida de Dante. Lo necesitará.
Ya que decidas sellarle el boleto o no, eso es otra cuestión.
Revisa los documentos.
Dante te mira fijamente desde una fotografía en blanco y negro impresa en la parte superior del documento. Su largo cabello negro y gris aparece peinado hacia atrás.
Su entrecejo está medio fruncido, no se ve seguro de a dónde mirar. Parece no estar acostumbrado a ser fotografiado.
Por si acaso... (Tomas los papeles de salida).
Vuelves a doblar las páginas siguiendo los elaborados pliegues y los guardas en tu bolsillo.
Los dejaré aquí por el momento. (Dejas los papeles).
Vuelves a doblar las páginas siguiendo los elaborados pliegues y los guardas en la cajetilla.
Un anciano te mira fijamente desde una fotografía en blanco y negro impresa en la parte superior del documento. Su largo cabello negro y gris aparece peinado hacia atrás.
Solo están los documentos, no hay ninguna nota. Una extraña sensación de fatalidad se apodera de ti: desapareció.
Esto parece algún tipo de entrega.
El silencio envuelve el santuario. Una voluta de humo se extiende por el aire.
Más cigarros, más secretos. Casi todos los que están en teatro aprenden este truco tarde o temprano.
Examina los papeles.
Un anciano te mira fijamente desde una fotografía impresa en la parte superior del documento. Su largo cabello negro y gris aparece peinado hacia atrás.
Su entrecejo está medio fruncido, no se ve seguro de a dónde mirar. Parece no estar acostumbrado a ser fotografiado.
AUGUSTINO, DANTE, según el nombre que aparece en las páginas. Nacido en el año 27, en La Luz.
¿Son legítimos?
El nombre, quién sabe. El documento, sí. Emitido por las autoridades, con sello holográfico y todo.
Por si acaso... (Tomas los papeles de salida).
Vuelves a doblar las páginas siguiendo los elaborados pliegues y los guardas dentro de tu bolsillo.
Los dejaré aquí por el momento. (Dejas los papeles).
Vuelves a doblar las páginas siguiendo los elaborados pliegues y los guardas en la cajetilla.
Casi todos los que están en teatro aprenden el truco del cigarro tarde o temprano. Tú misma se lo enseñaste a media docena de agentes.
Lee las elegías.
Manchas de tinta y marcas de cuchillo adornan el santuario: palabras irregulares proyectadas hacia los cielos parpadeantes.
"Con tu guía, aprendemos". "¿Envidian nuestras breves y abrasadoras vidas?". "A Marco le encantan los gatitos". "Cuando te desvaneces, te seguimos".
Examinas las ofrendas.
Una colección de marcos de plástico baratos, colocados al azar sobre un mantel rojo.
Una fiesta de bienvenida improvisada, dispuesta para recibir al distinguido visitante de las Repúblicas del Pueblo.
Entre ellos hay objetos y tótems: joyería personalizada, algunas monedas fuera de circulación y una vieja cajetilla de cigarros.
Busca la fotografía del padre de Malen entre las ofrendas.
No hay señal de la vendedora perdida.
¿Alguien dejó estos aquí? (Examina los cigarros).
Déjalos. (Regresas).
Los susurros de las oraciones revolotean entre las ofrendas, respondidas o ignoradas, quién sabe.
Cada uno está lleno de significado, pero carece de sentido para ti.
"Polaris, acepta esta ofrenda...". (Colocas el diente de marco en el piso).
Con un pequeño clic, el diente cae sobre el altar y se posa junto a un montón de monedas viejas.
El sonido te recuerda a un dado.
Sí, correcto.
"Perdóname por lo que he hecho, y por lo que voy a hacer".
Una sensación de calidez envuelve tus hombros.
"Protégeme de las trampas y tretas de todo tipo".
Una sensación de ligereza surge desde tus pies.
"Permíteme ser más rápida que mis enemigos".
Sientes las manos más pesadas, pero no te suponen una carga.
"Permíteme ver las cosas tal y como son en verdad".
El mundo brilla, momentáneamente, un destello de atención especial.
"De hecho, Polaris, necesito ese diente de vuelta". (Tomas el diente de Marco).
Vuelves a guardar el pequeño objeto en tu bolsillo.
Una vocecita en algún lado dice: "No se vale retractarse".
Reza una oración a Polaris.
Ajustas tu postura y adoptas la reverencia adecuada. El público, compuesto por desconocidos enmarcados, te observa en silencio.
Reza para ti.
Una oración de interferencia.
Para el jugador que apuesta su última ficha; para el veterano que se amarra las botas rotas de los tacones; para el tonto que se lanza al río y le exige a la corriente que cambie de rumbo.
"Regresé, Polaris".
Tus palabras flotan en el aire, frágiles como el cristal.
"Dame fuerza, concentración, energía y...".
Un rayo de luz de luna atraviesa el santuario, y las sombras se inclinan de forma antinatural.
"Protege a los demás de mí".
Tus palabras se desvanecen al pronunciarlas, transportadas hacia arriba por los cables invisibles del aire.
Una alta presión intenta expandirse desde la dirección de las Repúblicas del Este, pero las bajas presiones de la región de Noscorrentes le hacen frente. Las condiciones permanecerán inestables durante la semana, busca el consuelo de lo familiar.
"Protégeme de interferencias extrasensoriales".
"Ayúdame a joder a estos fascistas de mierda".
"Protégeme de mí misma".
El ruido del mundo más allá del callejón se atenúa. La luz del sol parpadea, proyectando sombras irregulares sobre las fotografías.
"Protégeme del agotamiento, el miedo, la distracción y...".
Olvídalo, esto está raro. (Regresas).
El santuario, con todos sus rostros, observa en silencio.
Las estrellas no te sirven para nada.
"¿Estás ahí? ¿Me escuchas?".
Reza por tu antiguo escuadrón.
Una oración por la compañía.
"Dondequiera que estén, guíalos a través de las oscuras extensiones...".
Tus palabras flotan en el aire, frágiles como el cristal.
"Y diles que lo siento".
Las estrellas permanecen en silencio, pero hay un cambio a tu alrededor: una imperceptible calidez en la quietud.
Una brisa costera se cuela por una ventana de la planta baja y acaricia el fino cabello de un hombre. Sus ojos se abren, inundados de colores imposibles que se arremolinan como el aceite en el agua, antes de volver a cerrarse.
Tus palabras viajan por cables invisibles en el aire.
"Donde deben permanecer ocultos de nuestros enemigos".
"Y prepáralos para la guerra".
"Y guíalos de vuelta al lugar al que pertenecen".
Olvídalo, esto está raro.
Aprietas los ojos con fuerza, pero no te salen las palabras. ¿Y por qué lo harían?
De todos modos, la astrología es un invento.
Los remanentes de una fase más primitiva de la consciencia. No es algo de lo que debas ocuparte.
Un pozo de desesperanza se abre en tu estómago conforme inspeccionas las filas de rostros.
"¿Qué tal esto?". (Tiras uno de los marcos de fotos).
Aplanas la imagen monocromática de un anciano sonriente con un niño en sus rodillas.
Acabas de profanar un santuario... para nada. Polaris no te escucha. Las estrellas nunca te escucharán.
Olvídalo, no tiene sentido.
No tienes palabras para este lugar, ni él las tiene para ti.
"Vete al carajo, Polaris".
Tus palabras resuenan en el callejón. No hay respuesta.
Ya fue suficiente de esto. [Te vas].
Texto alternativo
Como sea, es hora de irme. [Te vas].
Al salir, sientes la sensación de que te están observando.
Texto alternativo
Te alejas del santuario de Polaris.
En la oscuridad, sientes con más fuerza la presencia de todas las ofrendas de los desconocidos detrás de ti.
Texto alternativo
Te alejas de Polaris, hacia la frágil luz del amanecer.
Texto alternativo
Las voces de los estibadores llegan hasta ti con la brisa, rompiendo la extraña paz del santuario.
Texto alternativo
La luz a tu alrededor se atenúa. Detrás de los tejados cercanos, el anochecer se extiende hacia arriba.
Un altar dedicado a Polaris, la estrella patrona no oficial del Bazar. Está repleto de ofrendas y da una sensación de precariedad.
El santuario carece del aire sagrado de las iglesias mirceanas que conociste de niña, es algo orgánico, mantenido voluntariamente por los lugareños.
CONTEMPLA CÓMO LAS MASAS SON ASFIXIADAS POR ABSTRACCIONES ENGAÑOSAS.
Espera, ¿por qué engañosas?
EL ESENCIALISMO CÓSMICO DISTRAE A LA GENTE DE LAS VERDADERAS CUALIDADES MATERIALES: LA ACCIÓN REVOLUCIONARIA Y LA PRODUCCIÓN DE LAS FÁBRICAS.
La gente quiere creer que sus pecados son perdonados, ¿qué tiene de malo?
LA FE ES UNA ILUSIÓN, LAS ESTRELLAS SON ASTROS. SOLO LAS PERSONAS TIENEN EL PODER DE PERDONAR.
Rama
LA FE ES UNA ILUSIÓN, LAS ESTRELLAS SON ASTROS. SOLO LAS PERSONAS TIENEN EL PODER DE PERDONAR.EL DESTINO ES LA FALSA PROMESA DE UN COLECTIVO FRACASADO. UN PUEBLO UNIDO CONTROLA SU DESTINO.PRECISAMENTE. RECHAZA LA FALSA GUÍA DE LOS ÁNGELES. NO SE PUEDE OBEDECER A NADA QUE NO SE PUEDA GOLPEAR.UN SENTIMIENTO NOBLE MAL ENCAMINADO. LAS PERSONAS DEBERÍAN HACERSE OFRENDAS UNAS A OTRAS.
Las flores se mecen con la brisa, la lluvia golpea las láminas metálicas de arriba. El refugio de Polaris las protege de las inclemencias del tiempo.
Las flores se mecen con la brisa, una campanilla de viento suena suavemente. El refugio de Polaris las protege de las inclemencias del tiempo.
Los ángeles mueven nuestros hilos desde el espacio, debemos estudiarlos.
EL DESTINO ES LA FALSA PROMESA DE UN COLECTIVO FRACASADO. UN PUEBLO UNIDO CONTROLA SU DESTINO.
Yo controlo mis propias acciones revolucionarias... con mis puños.
PRECISAMENTE. RECHAZA LA FALSA GUÍA DE LOS ÁNGELES. NO SE PUEDE OBEDECER A NADA QUE NO SE PUEDA GOLPEAR.
El santuario es una celebración de la identidad compartida.
UN SENTIMIENTO NOBLE MAL ENCAMINADO. LAS PERSONAS DEBERÍAN HACERSE OFRENDAS UNAS A OTRAS.
Como una obra de arte colectiva.
Un espectáculo de la humanidad portofirense: escalones desgastados por años de esperanzas y tristezas de sus visitantes.
Sea cual sea su significado, basto para convocarte aquí y ahora en este santuario a la orilla de la ciudad.
Un desastre, solo un montón de basura que nadie quiere.
Elegías y homenajes, fotografías y flores. Quizás no deseadas, quizás excesivas.