Rama
Tomas el auricular del teléfono público. El emblema del delfín te sonríe, con los ojos bien abiertos.
Palabras grabadas en el metal, que no habías visto antes: "¿NECESITAS DINERO RÁPIDO? ¡PIDE UN PRÉSTAMO HOY!". Hay un número a lado.
No hace falta gastar tu dinero cuando puedes tomar prestado el dinero de alguien más.
EL CAPITAL FICTICIO ES UNO DE LOS DISPOSITIVOS DE TORTURA MÁS HORRIBLES DEL MUNDO DESARROLLADO.
Rama
RamaRamaRamaRamaRamaRamaRamaRamaRamaRamaRama 3EL CAPITAL FICTICIO ES UNO DE LOS DISPOSITIVOS DE TORTURA MÁS HORRIBLES DEL MUNDO DESARROLLADO.Rama 16Rama 19El auricular hace clic al devolverlo a su lugar. El delfín de Renotel te mira expectante.Rama 24Rama 26Rama 66Rama 75El delfín de Renotel te mira expectante.Rama 115Rama 122Rama 135Rama 142Rama 239Rama 248Rama 313
Pide otro préstamo.
"¡Welcome, apreciable Ciudadano Financiero!".
"Presiona 1 para solicitar fondos adicionales. Presiona 2 para cancelar".
Presiona 1.
Rama
"Tu cuenta ha sido validada. El Ciudadano Financiero es tu pasaporte al poder adquisitivo".
"Fin de la llamada". Una cancioncita y la llamada se corta.
Presiona 2.
"Cancelaste. El Ciudadano Financiero te desea un buen viaje. Fin de la llamada".
[Cuelgas].
Rama
El auricular hace clic al devolverlo a su lugar. El delfín de Renotel te mira expectante.
"La iniciativa de Ciudadano Financiero limita la cantidad de préstamos a uno al día por persona. Inténtalo mañana. Fin de la llamada". La llamada se corta.
Necesitas dinero para tener más dinero.
Pide un préstamo.
"Bienvenido al programa de Ciudadano Financiero".
"Para pedir un préstamo a corto plazo, presiona 1. Para información sobre cómo Ciudadano Financiero te puede ayudar tus metas personales, presiona 2".
Presiona 1.
"¡Congratulations! Tu préstamo ha sido autorizado. Para gozar de los beneficios de Ciudadano Financiero, usa el teclado para ingresar tu número de cuenta. Para volver, presiona la tecla de gato".
Ingresa tu información personal.
Ingresa la información de Reno.
"No hay cuenta registrada. Habla con uno de nuestros representantes financieros para recibir asistencia".
Ingresa la información de Eszti.
Ingresa la información de Kurt.
"Esta cuenta ya tiene deuda máxima. Habla con uno de nuestros representantes financieros para recibir asistencia".
Oprime gato. (Regresas).
Presiona 2.
"El programa Ciudadano Financiero es tu pasaporte al poder adquisitivo, ofrece acceso inmediato a fondos temporales si cumples con los requisitos", dice una voz amena.
Dinero ahora, problemas después.
"Nuestros métodos de pago flexibles están diseñados para tu ritmo de vida. Nuestros planes ofrecen tasas de interés del 0 % al 600 %, dependiendo de tu crédito, condiciones del marcado, y la discreción del prestamista".
Ahí está. La tarifa diseñada para atraparte y consumir las vidas de incontables familias.
Claro, quizá 600 % suene como que es mucho, pero solo aplica si lo pagas.
Dinero gratis, sin desventajas.
Debe haber un truco detrás de todo esto.
Pícale la nariz al delfín.
No hay reacción, pero la emoción es igualmente paladable.
Mira el emblema del delfín.
La mirada juguetona del delfín permanece fija sobre la tuya.
Mira otra cosa. (Regresas).
Tu mirada se desvía. Al delfín no parece importarle para nada.
El emblemático animal de la principal compañía telefónica de Portofiro... Renotel.
Marca el número del prisionero.
Un crujido tenue, vacío de significado. No se oye nada más.
El eco de un disparo. Salpicadura en agua fría. Juntos, resonando infinitamente.
Se fue.
Una forma hueca. El contorno de un hombre.
Una forma en la oscuridad. Jadeando, corriendo.
Deben haberlo sacado de la celda, preparándose para el intercambio.
Contacta al prisionero.
Llama a la segunda esposa de Gonza.
Eres demasiado pobre.
Llama al primer número de la lista del Dr. Gonza.
Tal vez cuando tengas los fondos necesarios.
Llama al segundo número de la lista del Dr. Gonza.
Llama al traficante de Gonza.
Llama a alguien más. (Regresas).
El delfín de Renotel te mira expectante.
[Te vas].
Te alejas del teléfono público.
Rama
Fin de esta rama
Llama uno de los números en la lista de Gonza.
Sacas la página arrugada.
Recuerdas los números sin mucho esfuerzo.
Llama a Bagman.
No tienes suficiente dinero. El delfín luce decepcionado.
Llama a Bagman otra vez.
Llama a Melita.
Suena un par de veces, luego se corta.
El mensaje de origami decía que usaras el teléfono público del lado oeste del Callejón Festivo... no este.
Tal vez te contestará si la llamas desde Foto 24... es más seguro ahí.
"Oficina de Comercio del Pueblo, sede de Novessa".
"Estoy teniendo dificultades con la red del proveedor local". (Pide ayuda).
"Nada por ahora". [Terminas la llamada].
"Hasta la próxima, agente comercial".
El tono del teléfono suena mientras esperas. Después de unos momentos, queda claro que nadie va a contestar.
Cuelga.
Devuelves el auricular a su base.
Marca un número al azar.
El teléfono suena en tu oído, conectándose al instante con algún lugar lejano.
Los cables llevan a tu oído ante un millón de posibilidades por toda Portofiro, y más allá. Una eléctrica maraña de devoción por la conectividad.
Un clic, una mujer en un apartamento rentado contesta el teléfono. Del otro lado, un hombre de voz profunda enuncia palabras que la harán considerar suicidarse esta noche.
Desafortunadamente, nadie responde tu llamada. El tono se repite en tu oído, y luego se detiene.
Nadie responde tu llamada. El tono se repite en tu oído, y luego se detiene.
Ingresas números sin razón ni sentido. Para tu sorpresa, el teléfono comienza a sonar inmediatamente.
Cualquier persona podría contestar. Un desconocido total, una vida invadida.
El transmisor que sostienes junto a tu boca amplifica tu respiración.
Un clic. Escuchas el ruido de ambiente de otro lugar, una exhalación, y luego algo húmedo siendo masticado repetidamente.
"¿Dónde estás?".
Un medio gruñido que no revela nada.
Sin voz, con las extremidades atadas a una silla y ambos ojos apachurrados contra sus cuencas. Desesperadamente, gesticula la palabra "ayuda" con el paladar y lo que queda de su lengua.
De repente, la línea se corta. Colgó.
De fondo, el crujir de la madera, una puerta añeja que solo el viento bate.
Algo te dice que sus dientes están amarillentos y gastados.
"¿Cuándo fue la última vez que fuiste al dentista?".
Solo obtienes más masticación por respuesta.
"¿Hola?".
Ninguna palabra. La persona del otro lado solo sigue masticando.
"¿Quién es?".
Si tiene la capacidad para hablar, elige no usarla.
"¿Qué estás comiendo?".
Otra exhalación, la masticación continúa.
"¿No vas a decir nada?".
No responde.
Cuelga.
La línea se corta.
No tienes suficiente dinero.
¿Qué tal números de fuera de la ciudad?
Solo hay uno. Melita, tu controladora.
Su línea de auxilio, por si tienes una emergencia.
Solo te diría que te montaras en un teleférico y volvieras a casa.
Una orden directa que hasta el momento desobedeces.
No me voy a rendir solo porque me lo ordenen.
Quieras o no, el número es una vía de auxilio para ti, siempre disponible para emergencias.
Tal vez esté dispuesta a ayudarme si le explico...
El número es una vía de auxilio para ti, siempre disponible para emergencias.
Quiero escuchar su voz otra vez.
Definitivamente es mala idea.
No me importa. Tal vez necesito llamarla.
¿No puedo solo llamar un número al azar?
Definitivamente es posible, aunque no hay un beneficio claro en hacerlo.
No empieces a perder tu tiempo con llamadas de broma, operaria.
Entendido. (Lo descartas).
Reprograma el teléfono para llamar al prisionero.
Paso 1. Afloja la carcasa frontal con tu desatornillador.
Retira la carcasa.
Tras desatornillar los anclajes de cada esquina de la carcasa, la jalas hasta que el plástico sale con reticencia. Por debajo, se extiende una pequeña ciudad de piezas y picos de metal que conforman la tabla de circuitos.
Paso 2. Usa la perilla de la derecha para encontrar la frecuencia del intercomunicador.
Hazla girar lentamente, un clic a la vez.
El crujido de las ondas electrónicas rompe contra la anódica costa. Ocasionales fragmentos de conversación rompen el ritmo, una palabra a la vez.
Parloteos retransmitidos. Poesía invisible que viaja por encima y entre los interlocutores de la ciudad.
Conforme giras la perilla, una palabra que escuchas te hace detenerte instintivamente a escuchar el resto de la frase.
"... en la oscuridad, sin amigos ni consuelo". Una salpicadura distante, seguida de un denso silencio.
"Hola. ¿Me oyes?". (Hablas con el auricular).
No te oye, no aún. Antes de habilitar la función, tienes que guardar este canal y asignarle un número para direccionar cualquier llamada futura.
Paso 3. Mantén presionada la palanca que arriba dice "RESERVAR" por al menos tres segundos.
Mantenla presionada.
En tu oído, una voz: "Conexión reservada. Por favor, ingrese un número de contacto de ocho dígitos que se asignará a este canal".
Deberás recordar este número. No hace falta que sea difícil.
Ingresa 1-1-1-1-1-1-1-1.
"Ese número ya se encuentra asignado", dice la voz. "Por favor, ingrese un número de contacto de ocho dígitos".
Los clásicos no fallan: 1-2-3-4-5-6-7-8.
Prueba con CASCADA en formato numérico: 3-1-19-3-1-4-5.
"Número aceptado", dice la voz. "Espere mientras le conectamos".
Mi fecha de nacimiento es fácil de recordar.
Lo es. Sin embargo, solo son seis dígitos, no es suficiente.
Podrías hacerla más larga si usas el Viejo Calendario. Según el Nuevo Calendario, naciste en el 61, pero con el viejo método sería el 2632.
Hazlo: 0-9-0-7-2-6-3-2.
Abjuro de los clásicos. Dame otras opciones.
"Por favor, ingrese un número de contacto de ocho dígitos que se asignará a este canal".
Bien, probaré otra cosa.
Usa los números maestros: 11-22-33-44.
¡Es él! Es el prisionero.
Sí, ya estás cerca. El paso final es que guardes este canal y le asignes un número para dirigir cualquier llamada futura.
Hazla girar tan rápido como puedas, solo para ver qué pasa.
El aire se inunda con los chasquidos y crujidos de decenas de distintos canales de transmisión entrando y saliendo de sintonía.
Suena como una guerra fraguada a punta de ruidos agudos.
¡Los abrasivos beneficios de divertirse con la tecnología!
No tienes ni idea de cómo llamar a un intercomunicador desde un teléfono público. No es como si tuviera un número que llamar.
Los intercomunicadores funcionan mediante la recepción de ondas radiofónicas que viajan por el aire. La pregunta es si puedes hacer que esa frecuencia lo haga por este teléfono público.
¿Y si elevas el auricular en el aire?
Eso no tiene ningún sentido. No funcionará por arte de magia. Tienes que encontrar otro ángulo para resolver esto.
De verdad siento que debería saberlo...
Esta es una novedosa tecnología inalámbrica. De última generación, significa que solo ingenieros especializados la dominan.
Por cierto, ya tienes el dispositivo del técnico de Renotel, eso debería hacer mucho más fácil conectarte con el prisionero. Probablemente esa sea la opción más conveniente para ti.
Rama
Por cierto, ya tienes el dispositivo del técnico de Renotel, eso debería hacer mucho más fácil conectarte con…Por cierto de eso, no sería mala idea reclutar la ayuda del técnico de Renotel con el que hablaste hace poco.…Por cierto de eso, no sería mala idea ir a buscar a algún técnico de Renotel. Tal vez podrían ayudarte con…
Por cierto de eso, no sería mala idea reclutar la ayuda del técnico de Renotel con el que hablaste hace poco. Tal vez él sepa cómo hacerlo.
Por cierto de eso, no sería mala idea ir a buscar a algún técnico de Renotel. Tal vez podrían ayudarte con este pequeño dilema.
Conecta el autonegociador Voskol. (Sintoniza la señal sincronizada).
El extremo conector del cable del dispositivo embona fácilmente en una ranura en la parte de abajo del teléfono. Un crujido agresivo y la línea se conecta de inmediato.
Conecta el autonegociador Voskol. (Sintoniza las señales sincronizadas).
Vuelves a insertar el cable del dispositivo en el teléfono.
Prueba la primera señal.
Dudas.
No funcionó la vez pasada, no funcionará esta vez.
Inmediatamente el teléfono empieza a sonar del otro lado.
"Rápido".
Conoces esta voz. Es el hombre en la cima de la montaña financiera... el Sr. Reno en persona.
"¿Reno?".
"No finjas sorpresa, tú me llamaste. ¿Qué es lo que quieres?".
"Hackeé tu red telefónica".
"Felicidades. ¿Qué quieres, un certificado?". Risa burlona.
Esa clase de reconocimiento nunca está de más.
¡Lo deseämos! ¡Lo querëmos!
"Dime todo lo que sepas sobre el Gran Liche".
"Pff, no tengo tiempo para bromas. Adiós". La línea se corta con un clic.
Desafortunadamente, no es tu prisionero.
Rama 277Rama 284Desconectas el cable del teléfono."Le daré el mensaje". La línea se corta con un clic."... Se lo informaré". Un largo silencio, y luego, la línea se corta con un clic."Te equivocas. Adiós". La línea se corta con un clic."Disculpa aceptada. Adiós". La línea se corta con un clic."No existe tal cosa. Si eso es todo, estoy muy ocupado". La línea se corta con un clic.
"Un certificado estaría bien".
"Cinco mil soles. Déjalos en un portafolios afuera de Foto 24".
"Tus autonegociadores son difíciles de usar".
"Es de esperarse. Son un proyecto en curso. Ahora, si no te molesta...". La línea se corta con un clic.
"Nada". (Te desconectas).
Desconectas el cable del teléfono.
"No me apresures. ¿Quién te crees que eres?".
"Perdón, número equivocado".
"Típico". La línea se corta con un clic.
"¿Espera, esto no es la prisión secreta?".
"¿Quién es?".
"Residencia del Sr. Reno".
La voz suena familiar.
"¿El Sr. Reno, el dueño de Renotel?".
"Sí, pero me temo que por el momento no está aquí. ¿Puedo tomar su mensaje?".
"Sus autonegociadores son difíciles de usar".
"Le daré el mensaje". La línea se corta con un clic.
"Sí, dile que sé que hace negocios con el EMTERR".
"... Se lo informaré". Un largo silencio, y luego, la línea se corta con un clic.
No, ningún mensaje. (Te desconectas).
"¿Por qué reconozco tu voz?".
"Te equivocas. Adiós". La línea se corta con un clic.
"Perdón, número equivocado".
"Disculpa aceptada. Adiós". La línea se corta con un clic.
"¿Espera, esto no es la prisión secreta?".
"No existe tal cosa. Si eso es todo, estoy muy ocupado". La línea se corta con un clic.
Sintoniza la segunda señal.
La línea se conecta inmediatamente... sin ningún tono, solo un tenue crujido de electricidad.
Volveré a esto más tarde. (Regresas).
Desconectas tu dispositivo y lo guardas.
El extremo conector del cable del dispositivo embona fácilmente en una ranura en la parte de abajo del teléfono.
¿A quién podría llamar?
No tienes el número de nadie en esta ciudad.
¿Conozco algún otro número telefónico?
Aún no tienes el número de nadie más en esta ciudad.
Vete.