Rama
Rama
Rama
El agua golpea suavemente contra el casco del bote. La puerta está firmemente cerrada.
Rama
El agua golpea suavemente contra el casco del bote. La puerta está firmemente cerrada.Rama 12Rama 17Rama 39Rama 58Rama 92Rama 104Sus diferencias profesionales son tan solo la punta del iceberg.Pero ¿es para que tú no entres o para que algo no salga?Si tienes ojos para esos, siempre puedes detectar una invitación implícita.La puerta te espera.
Tal vez sea mejor esperar a que la clínica esté abierta para hablar con el Dr. Hugo.
Podrías hacer eso.
Rama
Parece ser un hombre razonable. Probablemente puedas hacerlo entrar en razón. Al menos más que al Dr. Gonza.
Rama
¿Preferirías pedir permiso?
Rama
Busca otra forma de entrar.
El casco del bote se ve tan sólido como la puerta. Sin embargo, pasando la esquina, del lado trasero, una ventana se ve ligeramente entreabierta.
La barrera está abierta...
Una pila de chalecos salvavidas sucios convenientemente colocada te sirve para subir.
Rama
¿Puedo romper esta puerta?
El marco se ve fuerte. Las bisagras, bien aceitadas y sin óxido.
Necesitas la fuerza suficiente para separar un marco de aleación de aluminio de 15 milímetros de grosor, sostenido por un sello de goma hermético.
Claro. No es posible.
Puede que una técnica más sutil sea mejor idea.
Entonces, ¿funcionaría si lo intento con mucha fuerza?
La respuesta es no.
¡Golpea fuerte! ¡Romper metal!
¿Y hacerle saber a todo el mundo que estoy intentando entrar?
¡¡Cobarde!!
¡Graaah! (Golpeas la puerta).
Rama
La puerta retiembla, sacudida por el poder de tu puño, pero las bisagras resisten sin problema.
Concëntrate, Hersh. Vamos a noquear esta estüpida puerta en la siguiente ronda.
Un dolor instantáneo y terrible te recorre los dedos.
Va hasta tu codo como si fuera el beso de un cable suelto y sin conexión a tierra.
Seguro un nervio quedö destrozado.
Examina el candado.
A la mitad de la puerta hay un candado de acero inoxidable de tres puntos.
¿Puedo forzarlo?
Solo si tuvieras conocimiento especializado de puertas de embarcaciones pesadas y sus mecanismos internos.
Rama
Empiezo a pensar que deberíamos abolir las puertas. Y también los candados.
Esa propuesta podría ser bastante popular en el Congreso Anual del Pueblo.
Analiza de nuevo el tamaño de la abertura de la ventana.
Es pequeña, pero no tanto como para que no puedas entrar. Hay unos cuantos centímetros extra por donde te puedes colar.
Rama
Intenta abrir la ventana un poco más.
Nada. No se mueve ni un milímetro. Nada en lo absoluto.
Más bien está abierta porque está atorada. No se puede abrir más, pero tampoco cerrar.
Años de verse expuesta a la expansión térmica y también a la salinidad del aire la han acabado.
Rama
Más vale ir con cuidado. Ya no tengo catorce años.
Sientes cómo el crujir de tus huesos confirma esta afirmación.
Perdiste al menos cuatro grados de flexibilidad en cada articulación desde esos días. Tus músculos rotadores están particularmente rígidos.
Rama
Y te cansas mucho más fácilmente.
Rama
Es lo único que necesito saber. (Concluyes).
La ventana sigue abierta. Parece retar a todo extraño a que se atreva a meterse.
Rama
Entra por la fuerza.
Solo otra irrupciön astuta. Linterna entrë los dientes, toda la Doppelgäng de la vieja escuela animändonos. Aün puedo oïr los gritos de cuando parecïa que ïbamos a caer.
Escalas por el marco de la ventana para ver hacia dentro.
Rama
¿Qué puedo ver?
Un camino claro. Un lugar donde aterrizar dentro del marco de la ventana.
Estantes oscuros, las siniestras siluetas de equipo médico. La tenue línea gris del escritorio, sin nadie sentado en él.
Rama
Seguro que el Dr. Hugo está durmiendo en el cuarto de atrás.
Rama
Pero no mucho más. Está demasiado oscuro.
Deslízate por el espacio de la ventana como solías hacerlo.
Sublime. Si todos nueströs amigos hubieran estädo ahï para ver eso, pensarïan que somos unas chingönas.
Parecieras una foca en el hielo.
Rama
Milagrosamente, el ángulo está suficientemente abierto como para que metas a la fuerza tu cabeza enorme cubierta de espuma a través de un espacio tan pequeño.
Sigo siendo asombrosa.
Milagrosamente, el ángulo está suficientemente abierto como para que metas a la fuerza tu cabeza enorme…Los guantes de trabajo te dan algo de agarre extra en el marco, lo que facilita tu maniobra.Rama 81Puede que te haya salido mal a la primera, pero esta vez será diferente. La gimnasta aterriza grácilmente: 10…
En el momento en el que aterrizas del otro lado, un dolor intenso punza en algún músculo de la cadera.
Rama
Fin de esta rama
Con cuidado, tampoco hay que sobrepasarnos.
Milagrosamente, el ángulo está suficientemente abierto como para que metas a la fuerza tu cabeza enorme…Los guantes de trabajo te dan algo de agarre extra en el marco, lo que facilita tu maniobra.Rama 81Puede que te haya salido mal a la primera, pero esta vez será diferente. La gimnasta aterriza grácilmente: 10…
Rama
Los guantes de trabajo te dan algo de agarre extra en el marco, lo que facilita tu maniobra.
Rama
Puede que te haya salido mal a la primera, pero esta vez será diferente. La gimnasta aterriza grácilmente: 10 puntos.
Rama
Todavía podëmos hacerlo. Lo hemos hecho müchas veces. Ni siquiera somos mucho mäs grandes ahora.
Otro crujido fuerte de la madera. Esta vez sientes las astillas en las manos. Al menos una de ellas se entierra en la piel.
Desde la oscuridad, escuchas una puerta que se abre lentamente y unas cosas moviéndose.
Emboscada. Arma. Salto.
(Susurras). "¿Hola?".
Nada viene del silencio. Como si hubiera una antipresencia. Contienes cada respiro.
Mejor escapa antes de que se ponga feo.
Te alejas de la ventana.
Rama
Igual que cuando éramos jövenes. Con cuidädo y sin problemas, nos abrïmos paso...
Tus hombros se atoran en el marco. La madera lo resiente.
Todo el mundo en un radio de 10 metros escuchó esta maniobra. Eso incluye a cualquier persona dormida en la casa flotante.
Un poco más de peso y esa estructura se vencerá casi por completo.
Muévete hacia delante, lentamente.
Poco a poco, te inclinas por el espacio de la ventana, cruzando el marco poco a poco...
A pesar de todo tu cuidado, la distribución de peso no está del todo bien y terminas deslizándote dentro. Cruje de nuevo, más fuerte esta vez, pero sigue sin romperse.
"¿Q... quién está ahí? Te advierto, tengo jeringas y bisturís", dice una voz suave desde la oscuridad.
¡Mierda! (Te retiras).
Te alejas rápidamente de la ventana.
Rama
Rama
Tal vez sea buena idea medir de nuevo el tamaño de esa abertura antes de volver a intentarlo.
[Te vas].
Te alejas de la casa flotante.
Una puerta hermética te impide el paso a la casa flotante del Dr. Hugo.
Un letrero pequeño arriba de la entrada dice: CLÍNICA DE ATENCIÓN COMUNITARIA HORARIO: 4 AM - 10 PM.
¿Por qué Gonza no se ha metido?
Significaría estar a pocos metros de su odiado rival. Ninguno de los dos doctores estaría dispuesto a romper esa tregua.
Sus diferencias profesionales son tan solo la punta del iceberg.
Al menos mantienen este lugar lo suficientemente seguro.
Texto alternativo
Al menos el papá de KINDRED mantiene este lugar seguro.
Texto alternativo
Al menos el papá de Karolina mantiene este lugar seguro.
Texto alternativo
Al menos el Dr. Hugo mantiene este lugar seguro.
Pero ¿es para que tú no entres o para que algo no salga?
Prácticamente está pidiendo que lo roben.
Quizá ha estado esperando a que llegues para poner ese tapete de bienvenida.
Si tienes ojos para esos, siempre puedes detectar una invitación implícita.
Mira más de cerca.
La puerta te espera.
Tal vez deba regresar en horas laborales como una persona educada. [Te vas].
La cubierta del barco cruje de alivio conforme te alejas de la puerta.
No eres una persona educada. El concepto de horas laborales no te afecta si no lo permites.
Rama
La puerta hermética está diseñada para que el violento mar se quede fuera, al igual que cualquier intruso.