Entiende las motivaciones de la gente, incluyéndote a ti misma. Empatía y manipulación. Tu humanidad desencadenada.
- Facultad
- Relación
- Límite
- ANSAnsiedad
- pruebas de habilidad
- 1,054
- Flujos
- 232
- Los más presentes
- Tú 20
- Equipo
- Gafas oscuras negras -1Gafas oscuras negrasRopa
Espejos unidireccionales hacia el mundo. Guantes para adolescentes geniales +1Guantes para adolescentes genialesRopa
Sin dedos, expresamente diseñados para lucir uñas brillantes y tatuajes en las manos. Vaso de Critical Wolf -1Vaso de Critical WolfHerramientas
Uno de los vasos coleccionables de la serie animada 66 Wolves. Cámara de Ignatz -1Cámara de IgnatzHerramientas
Tecnología luciana de alta calidad. Leotardo de malla +1Leotardo de mallaRopa
Una simulación de piel. Camiseta de Néstor +1Camiseta de NéstorRopa
Una camiseta con un estampado de Dulce Néstor que acuna suavemente a su yo infantil. Peluca de fiesta +1Peluca de fiesta₽ 9 · Ropa
peluca de fiestaChamarra espacial del Proyecto AUTONOMÍA -1Chamarra espacial del Proyecto AUTONOMÍARopa
La elegancia militar se une a los sueños orbitales. Gargantilla con púas -1Gargantilla con púasRopa
Dice "mantente alejado"... Puños con púas -1Puños con púasRopa
Tachuelas de hierro y cuero agrietado, tan pesadas como la propia consciencia del Hombre Ombre. Vaso de Tyrant Wolf +1Vaso de Tyrant WolfHerramientas
Uno de los seis vasos coleccionables de la serie animada 66 Wolves.
Acondicionamiento
Acumulación primitiva
Reforzado
- PersonalismoRango máximo
- +1
Disonancia
- PersonalismoRango máximo
- -1
Fantasía de la edad de piedra
Reforzado
- PersonalismoRango máximo
- +2
Disonancia
- PersonalismoRango máximo
- -2
Frasco de rostros
Reforzado
- PersonalismoRango máximo
- +1
Disonancia
- PersonalismoRango máximo
- -1
Gira Mundial de Disculpas del 96
Reforzado
- PersonalismoRango máximo
- +1
Disonancia
- PersonalismoRango máximo
- -1
Escalera de dificultad
1,054Expedientes del caso
Efectos de estado que tocan esta habilidad
Voces en
232Estás frente a la estantería G una vez más.
El altar de Rotanev se encuentra intacto bajo su desgastado toldo de madera.
Parpadeas mientras el aire frío te pega en la cara. Poco a poco, las montañas se ven más y más grandes.
Regresas a los pantalones doblados.
"Me iré pronto, así que compra lo que necesites ahora".
Regresas al desierto.
El agua golpea suavemente contra el casco del bote. La puerta está firmemente cerrada.
Un estante inclinado, marcado con letras de molde grandes: "SUBGÉNEROS ODIADOS".
El mono sigue escondido entre las sombras.
Regresas a la pared grafiteada.
Despliegas el cifrado y recuerdas las instrucciones extraídas de la novela:
El escritorio está igual a como lo dejaste.
Vuelves a sacar el maniquí médico.
El cajón metálico se desliza casi sin hacer ruido, dejando al descubierto filas de carpetas de aspecto oficial.
RE-NO-TEL. El zumbido se siente venir desde una realidad completamente distinta.
"¿Ya estás de regreso, CASCADA? Quizá sea mejor que te apures, ¿no crees?".
La máquina de fax zumba en la distancia. Una sola hoja descansa sobre la bandeja, con un extremo doblado como un dedo que te llama.
"Por favor, si ves a Karolina, avísame".
"Sigo esperando, CASCADA. La losa se está enfriando".
"Shh".
Vuelves a la lista de residentes.
"Hola de nuevo".
Te acercas a tu doble. Un rastro delgado de baba oscurece la tela.
"La más solitaria... de las ciudades...".
"Ya se lo dije, señorita. No puede pasar por aquí. Busque otra entrada". Te aleja con un gesto.
Regresas a las fotografías enmarcadas.
Regresas al sistema neumático colapsado.
Te ignora, cautivado por la mujer de arriba.
La chica de la postal aún quiere que te unas a su club de fans.
Regresas a una de las antiguas bancas de la ciudad. Te da la bienvenida.
"Saludos, heroína".
Diversas cajas de cargamento esperan, adornadas con tenues marcas de tiza y etiquetas amarillas brillantes.
Regresas al escritorio. Todo está en donde lo habías dejado, incluyendo la cajetilla de Suprema 100s.
La rocola vandalizada sigue donde la dejaste, y se ve un poco más deteriorada en tu segunda visita.
"Volviste". Te echa un ojo con cautela.
Regresas al calentador.
Mira fijamente hacia adelante, intentando ignorar a PSEUDÓPODO. Se ve extremadamente incómodo.
La niña está demasiado ocupada jugueteando con su sedal como para prestarte atención.
Los ojos del hombre están cerrados. Está completamente quieto.
"Creo que esto de verdad te gustaría. Tienes el tipo".
"Regresaste, Hershel".
Te espera la sangrienta obra épica de H. S. Lastra.
Con una torpe reverencia, te acercas de nuevo al santuario.
Voltea hacia ti en cámara lenta y ligeramente.
El trozo de carne que extrajiste de la cabeza de HOLOCENO se agita en el misterioso líquido rojo.
"Regresaste".
Entras a la cabina y pones el altavoz contra tu oreja.
"Operaria. Algo grande está sucediendo, ¿verdad?".
La caja mágica canturrea su melodía secreta. En un sótano oscuro de Novessa, tu controladora responde.
El elegante receptor se mantiene firme.