Rama
Rama
El altar de Rotanev se encuentra intacto bajo su desgastado toldo de madera.
Texto alternativo
Te acercas al altar de Rotanev, refugiándote de la lluvia gris.
Texto alternativo
Te acercas al altar de Rotanev, refugiándote del gélido viento marino.
Texto alternativo
El altar de Rotanev está bañado por la fría luz plateada de la luna.
Rama
Examinas las ofrendas.
Algunos de los visitantes dejaron fotos de fachadas de tiendas y listones. Al ver más de cerca, distingues los simbólicos vendajes de ojos para mantener alejados a los perseguidores.
Por encima de todo el cuadro hay un trozo de madera. Tal vez algún día estuvo bien tallado, pero ahora solo distingues a Rotanev, con orejas como de ratón y un costal sujetado frente a él. Las personas le insertan monedas en las grietas para la buena suerte.
¿Quién pone esto ahora?
Empresarios supersticiosos, refugiados y expatrias, exterminadores de jabalíes, chicos a los que les gustan chicas que no se dejan conquistar.
Y chicas que quieren que los chicos las dejen en paz.
Todo ciclo autoperpetuado es una forma de cacería. Adicción, ansiedad, conquista. La persecución y la huida.
Rama
EL EMPRESARIO SE CREE UN CAZADOR. ESTO NO ES SOLO FETICHISMO DE LA MERCANCÍA, SINO FETICHISMO DEL TRABAJO. DELIRIO AL EXTREMO.
¿Qué más hay?
El altar espera pacientemente tus preguntas.
Rama
¿Qué hace esto por aquí?
Alguna vez "este lugar hasta acá" fue real, pero lo arrasaron para hacer espacio al programa espacial de Néstor.
Frente a ti, los cimientos de una casa. Dos mujeres de mediana edad adentro, silenciosas mientras empacan los muebles que pertenecían a su madre.
Dejarán una vela en el altar para su espíritu antes de irse.
Las ofrendas del altar son una mezcla de cosas viejas y nuevas, pero las recientes son las menos.
Rama
Llévate un poco de las ofrendas monetarias.
Un billete de 5 soles baila en una ventisca, lo atrapas con dos dedos.
Blasfemia.
Y quizá una que otra monedita...
Tomas una moneda que alguien atoró en una de las grietas del ángel de madera.
Profanadora. Sientes una excitación enfermiza.
El viento se intensifica, pasando por el mar áspero de pasto. Por un segundo, crees escuchar el llamado de una ballena, lejos de la costa.
Rama
Gracias, Rotanev. (Regresas).
Ofreces raciones de cosmonauta deshidratadas en frío a Rotanev.
Sacas el paquete y el envoltorio de plástico se arruga al sujetarlo.
"Rotanev, acepta esta ofrenda...".
Metes el paquete entre dos marcos de fotos, una de niños divertidos recogiendo almejas en una playa, y una instantánea de dos hombres sonrientes sosteniendo un cadáver de jabalí.
El sitio perfecto.
"Que pueda encontrar el perdón que tanto busco".
La brisa se entibia mientras acaricia tu mejilla.
Los cascarones abandonados de los edificios rechinan a tu alrededor, como un coro de metal oxidado y viento.
La brisa se entibia mientras acaricia tu mejilla.Aunque estás a solas, se apodera de ti una extraña sensación, como si te hicieras consciente de cada criatura…Tus pasos se sienten revitalizados de súbito. Sientes como si pudieras echarte a correr por horas.Parpadeas y, por un momento, el mundo a tu alrededor parece más nítido: las imágenes, los olores, los sonidos.
En algún lugar, en una colina lejana, un perro salvaje aúlla. A tu nariz llega el temeroso olor de una presa.
Rama
"Que mi asignación no sufra complicaciones misteriosas repentinas".
Aunque estás a solas, se apodera de ti una extraña sensación, como si te hicieras consciente de cada criatura cercana, con todas las miradas puestas sobre ti.
"Que pueda patearles el trasero a todos mis enemigos".
Tus pasos se sienten revitalizados de súbito. Sientes como si pudieras echarte a correr por horas.
"Que pueda llegar al destino que me corresponde".
Parpadeas y, por un momento, el mundo a tu alrededor parece más nítido: las imágenes, los olores, los sonidos.
Mejor no. [Regresas].
Vuelves a guardar el pequeño objeto en tu bolsillo.
Rama
Rezar a Rotanev.
Te inquietas un poco, sin saber a dónde mirar con cientos de ojos extraños viéndote desde su enmarcada eternidad.
Las velas se unen para formar el brillo que se refleja sobre el toldo, su tibieza atravesando el frío.
Olor a cera de abeja.
Rama
Reza una oración a ti misma.
Rama
Tus palabras no tienen el mismo peso que tenían la primera vez. Su significado está a la deriva.
Rama
El viento se lleva tu letanía murmurada.
Años luz se interponen entre la estrella y tú, tu cacería terminará mucho antes de que tus palabras la alcancen.
"HOLOCENO...".
¿Qué se puede decir? Su cacería fue exitosa, pero él fue su propia presa.
"Lamento haberte dejado atrás".
Rama
Por solo instante, el fragmento de luna que se alcanza a ver más allá del horizonte de Portofiro parece brillar más intenso.
Un charco de sangre se seca sobre un azulejo del piso, escurriendo sobre piel que rápidamente se enfría. La mancha perdurará, pero el cuerpo mismo volverá a hundirse entre las sombras como si no hubiera existido.
Rama
El sol se asoma entre las nubes y, por tan solo un segundo, su luz te encandila.
"Sospecho que el moho se volvió operario de MIHO. Que tu organización prospere con esta nueva forma".
"Tenías habilidad, pero no suerte. Que no vuelvas a perderte en el bosque de espejos".
"Donde sea que estés, espero que ya no tengas miedo".
No sé, ninguna de estas se siente bien.
"Son clichés, CASCADA". Su voz resuena en tu cabeza. "No nos sirven en nuestra profesión".
Rama
"Ultra Violet...".
No todas las presas pueden escapar.
"Yo no quería sacrificarte, lamento que esto pasara".
El viento cambia de dirección y, por un momento, percibes el olor del océano.
Sobre la cubierta de un barco dirigido al Imperio Iluminado, una joven considera arrojarse al mar. El agua está fría, oscura, cristalina.
Rama
"De todos modos estoy casi segura de que eras algún tipo de señal falsa".
"Mala suerte. Hubiera elegido mejores amigos".
"Espero que encuentres un nuevo propósito en el trabajo".
Esto se siente mal. No tengo derecho de hacer esto.
El aire húmedo te envuelve como una cobija pesada.
De hecho, tal vez ahora no es el momento.
Una brisa pasa entre el papel moneda.
Rama
Alejarte del altar. [Te vas].
Una gaviota grazna por encima mientras te alejas del altar.
Rama
Fin de esta rama
El desgastado toldo de madera protege las ofrendas al ángel Rotanev: papel moneda, filas de velas apagadas, marcos de fotos; lo que alguna vez fue un arcoíris de plásticos ya fue desgastado por el sol hasta adquirir tonos casi idénticos.
Rama
Rotanev: Ángel de los depredadores y las presas. También de la dialéctica y de las inversiones bancarias.