Materia gris
Razonamientos deductivos e inductivos. El lado racional de tu mente. Encuentra el orden en el caos.
- Facultad
- Intelecto
- Límite
- DELDelirio
- pruebas de habilidad
- 885
- Flujos
- 292
- Suena más cerca de
- Tú 12
- Equipo
- Camisa de vestir básica +1Chamarra negra +1Chamarra portofirense -1Camisa de carabineer +1Vaso de Eager Wolf -1Abrigo de piel sintética +2Collarín -1Sombrero de periódico +1Visera del club de ball de Quisach -1Camisa de cuello morada -1Vaso de Stubborn Wolf +1Sandalias de doble tira +1Capucha de Limpador +1
Acondicionamiento
Centro de control interno
Reforzado
- Materia grisLímite de habilidad
- +1
Disonancia
- Materia grisLímite de habilidad
- -1
La Balada de Felix Kaido
Reforzado
- Materia grisLímite de habilidad
- +1
Disonancia
- Materia grisLímite de habilidad
- -1
La pérdida irrealizada
Reforzado
- Materia grisLímite de habilidad
- +1
Disonancia
- Materia grisLímite de habilidad
- -1
Magnitud absoluta
Reforzado
- Materia grisLímite de habilidad
- +2
Disonancia
- Materia grisLímite de habilidad
- -2
Escalera de dificultad
885En el mundo
- Conjuntos casi idénticos de camisas y pantalones, planchados y doblados.CD 6
- Objetos esparcidos que comienzan a acumular polvo.CD 6
- Plataforma de carga más adelante.CD 6
- Un montón de paquetes rotos de un juego de cartas sangriento.CD 6
- Se necesitó una fuerza considerable para derribar esta silla.CD 9
- Un cobertizo temporal de almacenamiento de carga.CD 9
- Una cubeta abollada, contando fugaces actos de gratitud.CD 9
- Una inquietante cantidad de cinta adhesiva.CD 9
- Una isla de concreto inamovible.CD 9
- Una tubería de ventilación expuesta, tan grande como para que un tonto pueda arrastrarse por ella.CD 9
- El cartel promete pescado fresco.CD 11
Efectos de estado que afectan a esta habilidad
Voces en
292El autómata continúa con su meditación electrónica.
Tu dedo se hunde un poco en el suave material.
Una botella yace húmeda entre la suciedad. La etiqueta, mojada pero aún intacta, dice: "Wiśnia Schnapps On-Tour".
"Nada de momento, CASCADA. Esperamos la conclusión".
"¡Nada de volantes, panfletos, ni chicles!".
La tina de hidromasaje está destrozada. Hay grietas en la fibra de vidrio, el agua vieja se volvió viscosa. El filtro suena como un ganso…
El trío se sumerge en el silencio cuando regresas.
La puerta sigue cerrada con llave por dentro.
La mesa está salpicada con la sangre medio seca de tu viejo amigo.
La persona del otro traje hermético de cuerpo completo te saluda con un rígido movimiento de cabeza.
Estás frente a la estantería G una vez más.
El altar de Rotanev se encuentra intacto bajo su desgastado toldo de madera.
Parpadeas mientras el aire frío te pega en la cara. Poco a poco, las montañas se ven más y más grandes.
Vuelves a abrir el panel de distribución de Renotel. Después de presionar el botón de encendido, conectas el cable del autonegociador…
Entre las diversas secciones del gabinete encuentras una pequeña pila de papeles. La primera página tiene lo que parecen ser una serie de…
Regresas a los pantalones doblados.
"Me iré pronto, así que compra lo que necesites ahora".
Regresas al desierto.
Regresas a La zona animal.
El agua golpea suavemente contra el casco del bote. La puerta está firmemente cerrada.
Un estante inclinado, marcado con letras de molde grandes: "SUBGÉNEROS ODIADOS".
El mono sigue escondido entre las sombras.
Despliegas el cifrado y recuerdas las instrucciones extraídas de la novela:
La máquina expendedora espera tu selección con absoluta y total indiferencia.
El escritorio está igual a como lo dejaste.
Vuelves a sacar el maniquí médico.
El cajón metálico se desliza casi sin hacer ruido, dejando al descubierto filas de carpetas de aspecto oficial.
"¿Ya estás de regreso, CASCADA? Quizá sea mejor que te apures, ¿no crees?".
La máquina de fax zumba en la distancia. Una sola hoja descansa sobre la bandeja, con un extremo doblado como un dedo que te llama.
"Por favor, si ves a Karolina, avísame".
"Sigo esperando, CASCADA. La losa se está enfriando".
"Shh".
Vuelves a la lista de residentes.
"Hola de nuevo".
Te acercas a tu doble. Un rastro delgado de baba oscurece la tela.
"La más solitaria... de las ciudades...".
"Ya se lo dije, señorita. No puede pasar por aquí. Busque otra entrada". Te aleja con un gesto.
El contenedor sigue rebozado de basura.
Regresas al sistema neumático colapsado.
Te ignora, cautivado por la mujer de arriba.
No hay nada que hacer aquí.
"Saludos, heroína".
Diversas cajas de cargamento esperan, adornadas con tenues marcas de tiza y etiquetas amarillas brillantes.
Regresas al escritorio. Todo está en donde lo habías dejado, incluyendo la cajetilla de Suprema 100s.
La rocola vandalizada sigue donde la dejaste, y se ve un poco más deteriorada en tu segunda visita.
"Volviste". Te echa un ojo con cautela.
Regresas al calentador.
Mira fijamente hacia adelante, intentando ignorar a PSEUDÓPODO. Se ve extremadamente incómodo.
La niña está demasiado ocupada jugueteando con su sedal como para prestarte atención.
Los ojos del hombre están cerrados. Está completamente quieto.