Estatismo
La fuerza social conjurada en presencia y coacción. Ordena e intimida a los demás. Propaganda asimilada.
- Facultad
- Relación
- Límite
- ANSAnsiedad
- pruebas de habilidad
- 550
- Flujos
- 196
- Suena más cerca de
- Tú 14
- Equipo
- Pantalones oscuros a medida +1Guantes negros elegantes +1Sombrero negro +2Botas de lluvia -1Pantalones de carabineer +1Vaso de Eager Wolf +1Bata kimono -1Sombrero de periódico -1Jersey de ball +1Falda lápiz +1Calzado deportivo de burbuja -1Vaso de Stubborn Wolf -1Mono de terciopelo +2Guantes de Limpador +2Claymore Flamígera de Pathos Wolf -1
Acondicionamiento
Escalera de dificultad
550En el mundo
- EL PALACIO DE CULTURA CAE, LOS PUESTOS DE AVANZADA PERMANECEN.CD 0
- PROPAGANDA. EL CONSUMISMO DEBE SER ASÍ.CD 6
- SAÍDA DE EMERGÊNCIA - MANTENER CERRADA SIEMPRE.CD 6
- Un letrero que advierte que la venta de contrabando es penada por la ley.CD 9
- VIGILANCIA CON CÁMARAS 24/7, DESPIERTA UNA INTENSA SENSACIÓN DE DÉJÀ VU, DE REPENTINA NOSTALGIA.CD 9
- Una capa de agua, grasa y óxido le da a la máquina un aspecto escamoso, como una criatura resucitada y domesticada.CD 11
Efectos de estado que afectan a esta habilidad
Voces en
196La mesa está salpicada con la sangre medio seca de tu viejo amigo.
La persona del otro traje hermético de cuerpo completo te saluda con un rígido movimiento de cabeza.
El altar de Rotanev se encuentra intacto bajo su desgastado toldo de madera.
"Me iré pronto, así que compra lo que necesites ahora".
Regresas al desierto.
El mono sigue escondido entre las sombras.
Despliegas el cifrado y recuerdas las instrucciones extraídas de la novela:
La máquina expendedora espera tu selección con absoluta y total indiferencia.
El cajón metálico se desliza casi sin hacer ruido, dejando al descubierto filas de carpetas de aspecto oficial.
"¿Ya estás de regreso, CASCADA? Quizá sea mejor que te apures, ¿no crees?".
La máquina de fax zumba en la distancia. Una sola hoja descansa sobre la bandeja, con un extremo doblado como un dedo que te llama.
"Por favor, si ves a Karolina, avísame".
"Sigo esperando, CASCADA. La losa se está enfriando".
"Shh".
"Hola de nuevo".
Los jabalíes siguen gruñendo alegremente entre los desechos urbanos.
Te acercas a tu doble. Un rastro delgado de baba oscurece la tela.
"La más solitaria... de las ciudades...".
"Ya se lo dije, señorita. No puede pasar por aquí. Busque otra entrada". Te aleja con un gesto.
Regresas al sistema neumático colapsado.
Te ignora, cautivado por la mujer de arriba.
La chica de la postal aún quiere que te unas a su club de fans.
Regresas a una de las antiguas bancas de la ciudad. Te da la bienvenida.
"Saludos, heroína".
Diversas cajas de cargamento esperan, adornadas con tenues marcas de tiza y etiquetas amarillas brillantes.
Regresas al escritorio. Todo está en donde lo habías dejado, incluyendo la cajetilla de Suprema 100s.
La rocola vandalizada sigue donde la dejaste, y se ve un poco más deteriorada en tu segunda visita.
"Volviste". Te echa un ojo con cautela.
Regresas al calentador.
Mira fijamente hacia adelante, intentando ignorar a PSEUDÓPODO. Se ve extremadamente incómodo.
Vuelves a sacar la bomba.
La niña está demasiado ocupada jugueteando con su sedal como para prestarte atención.
Los ojos del hombre están cerrados. Está completamente quieto.
El árbol ya cumplió su función. Llegó la hora de que tú cumplas con la tuya.
Regresas a la escalera.
"Creo que esto de verdad te gustaría. Tienes el tipo".
"Regresaste, Hershel".
Te espera la sangrienta obra épica de H. S. Lastra.
Con una torpe reverencia, te acercas de nuevo al santuario.
Voltea hacia ti en cámara lenta y ligeramente.
El trozo de carne que extrajiste de la cabeza de HOLOCENO se agita en el misterioso líquido rojo.
El altar está inquietantemente silencioso.
Entras a la cabina y pones el altavoz contra tu oreja.
"Operaria. Algo grande está sucediendo, ¿verdad?".
La caja mágica canturrea su melodía secreta. En un sótano oscuro de Novessa, tu controladora responde.
El elegante receptor se mantiene firme.
Todo es una cuestión de milisegundos. Un golpe directo a tu codo, la linterna se aleja volando de tu mano...
"Hola de nuevo". La correctora te sonríe con el lado izquierdo de la boca.
"Gracias de nuevo por expulsar a los invasores. No lo olvidaré". Asiente y luego desvía la mirada.
Ultra Violet sigue congelada a media canción, atrapada en la brillante proyección. Su música suena en algún lugar detrás de ti.