Archivo
Los hechos del mundo en su totalidad. Memoria episódica, entrenamiento y educación. El pasado en el presente.
- Facultad
- Intelecto
- Límite
- DELDelirio
- pruebas de habilidad
- 558
- Flujos
- 233
- Suena más cerca de
- Tú 12
Acondicionamiento
Escalera de dificultad
558Expedientes del caso
En el mundo
- Los trabajadores emergen de la salida este de Essilk mientras la banda del sindicato toca un acorde en re sostenido en el piano.CD 6
- Más allá se extiende una ladera cubierta de edificios residenciales.CD 6
- A medida que baja la marea, se revela más del rostro de la estatua hundida.CD 9
- Antigüedades de latón apiñadas, sus formas talladas por manos que ya no están entre nosotros.CD 9
- Estantes apilados por una personalidad acaparadora y luego etiquetados por una mente obsesiva.CD 9
- Este letrero tenía escrito un nombre, antes de que los años lo borraran.CD 9
- La antigua puerta de la fábrica de tintes, ahora la entrada al Bazar.CD 9
- SOLO EMPLEADOS. NO ENTRARCD 9
- Un anuncio de equipo de ball de segunda mano, "probado en partidos".CD 9
- Una puerta debería ser la menor de tus preocupaciones.CD 9
- La pared original de la fábrica, marcada por las llamas, pero aún en pie.CD 11
Efectos de estado que afectan a esta habilidad
Voces en
233Regresas al desierto.
Un estante inclinado, marcado con letras de molde grandes: "SUBGÉNEROS ODIADOS".
El mono sigue escondido entre las sombras.
Regresas a la pared grafiteada.
Despliegas el cifrado y recuerdas las instrucciones extraídas de la novela:
La máquina expendedora espera tu selección con absoluta y total indiferencia.
El escritorio está igual a como lo dejaste.
Vuelves a sacar el maniquí médico.
El cajón metálico se desliza casi sin hacer ruido, dejando al descubierto filas de carpetas de aspecto oficial.
RE-NO-TEL. El zumbido se siente venir desde una realidad completamente distinta.
"¿Ya estás de regreso, CASCADA? Quizá sea mejor que te apures, ¿no crees?".
La máquina de fax zumba en la distancia. Una sola hoja descansa sobre la bandeja, con un extremo doblado como un dedo que te llama.
"Por favor, si ves a Karolina, avísame".
"Sigo esperando, CASCADA. La losa se está enfriando".
"Shh".
"Hola de nuevo".
Los jabalíes siguen gruñendo alegremente entre los desechos urbanos.
Te acercas a tu doble. Un rastro delgado de baba oscurece la tela.
"La más solitaria... de las ciudades...".
"Ya se lo dije, señorita. No puede pasar por aquí. Busque otra entrada". Te aleja con un gesto.
Regresas a las fotografías enmarcadas.
"Te dije que está prohibido estar aquí. Hay actividad criminal". Niega con la cabeza.
Con el uniforme de carabineer puesto, recuerdas a Vespar con su... capa ondeando como humo bajo las luces tenues, y sus botas raspando los…
Te ignora, cautivado por la mujer de arriba.
No hay nada que hacer aquí.
Regresas a una de las antiguas bancas de la ciudad. Te da la bienvenida.
"Saludos, heroína".
Diversas cajas de cargamento esperan, adornadas con tenues marcas de tiza y etiquetas amarillas brillantes.
Regresas al escritorio. Todo está en donde lo habías dejado, incluyendo la cajetilla de Suprema 100s.
La rocola vandalizada sigue donde la dejaste, y se ve un poco más deteriorada en tu segunda visita.
"Volviste". Te echa un ojo con cautela.
La niña está demasiado ocupada jugueteando con su sedal como para prestarte atención.
Los ojos del hombre están cerrados. Está completamente quieto.
El árbol ya cumplió su función. Llegó la hora de que tú cumplas con la tuya.
"Creo que esto de verdad te gustaría. Tienes el tipo".
"Regresaste, Hershel".
Te espera la sangrienta obra épica de H. S. Lastra.
Con una torpe reverencia, te acercas de nuevo al santuario.
Voltea hacia ti en cámara lenta y ligeramente.
"Regresaste".
"Operaria. Algo grande está sucediendo, ¿verdad?".
La caja mágica canturrea su melodía secreta. En un sótano oscuro de Novessa, tu controladora responde.
El tuk-tuk de limpieza, con sus burbujas de jabón y sus secretos, parece ahora casi prestigioso.
Todo es una cuestión de milisegundos. Un golpe directo a tu codo, la linterna se aleja volando de tu mano...
"Gracias de nuevo por expulsar a los invasores. No lo olvidaré". Asiente y luego desvía la mirada.
Te acercas una vez más a las estanterías B y C.
"Como sospechaba, mis fuentes están muy satisfechas con tu trabajo. Bien hecho, Hershel. Es un honor volver a trabajar contigo".
"Vete al carajo, Coño Feroz".
"¿Ssííí?", de nuevo, suena la voz pesada y dominante de Azzurri.
GUÍA WANG DE ARMAS DE FUEGO IMPROVISADAS, VOL. 2.