InterioresInterioresCasa flotante de RamsésLectura: Archivo abiertoLecturaArchivo abiertoLo que ya séMi autorizaciónVista previaDistritosRotonda de QuisachPosibles conversaciones15"¿Cómo va todo, H?".Líneas1,339A todo volumen, estos bebés harían volar la casa flotante fuera del agua.Líneas1Cartas rustamienses, escritas con una mano tan temblorosa que los caracteres amenazan con desmoronarse.Líneas1Con la cantidad de antimúsica que ha soportado este reproductor, un equipo de música de calidad inferior ya habría explotado.Líneas1El basurero merece un descanso eterno.Líneas1En la nota: "Silbato de la muerte: ¿cuero o goma para sustituir la garganta?".Líneas1La colección de discos de Ramsés: horas y días de ruido violento, no apto para principiantes.Líneas1La necesidad latente de desenredar estos cables, un cosquilleo en la parte posterior de tu cerebro.Líneas1Los bordes de los objetos que se asoman ofrecen indicios del páramo que se encuentra más allá.Líneas1Los desechos de las casas flotantes más humildes se expulsan directamente al canal.Líneas1Mechones de cabello mojado se amontonan alrededor del desagüe.Líneas1Porros a medio fumar se alinean en los pliegues del puf, como una reserva de emergencia.Líneas1Más conversaciones 3Restos de un pasado dividido a partes iguales entre vigilancia y música.Líneas1Sueños viscerales: tres noches de destripamiento rustamiense en vivo.Líneas1Té verde y cannabis, sus aromas combinados casi casi son la firma de Ramsés.Líneas1Otros interioresCine viejoOficinas de la revistaMi cuentaAgregar un aporte