Decisiones
53"Siempre las que están a punto de caer...".
Dante, el viejo prisionero.
En todo caso, el dichoso calenturiento debe ser uno de los negociadores que mencionó Dante.
El tema de las negociaciones que el prisionero mencionó, ya sea que llegue inmediatamente o después.
La sombra dorada, el niño que gritaba porque lo golpeaban sus compañeros...
El problema persistirá y, a su vez, podrás seguir hablando con el prisionero.
"Creo que es posible que haya visto a tu padre en sus archivos".
Al ver a aquella frágil silueta sobre la cama, recuerdas las palabras del Pobre Dante.
El viejo prisionero dijo que, mientras más formativo el recuerdo, mejor.
El prisionero, Dante, te advirtió sobre la calidad altamente variable del dispositivo.
"Prefiero no decirlo... por motivos personales". Se ajusta el casco de seguridad y se asoma hacia el oxidado edificio.
Dante te mira fijamente desde una fotografía en blanco y negro impresa en la parte superior del documento. Su largo cabello negro y gris aparece peinado hacia atrás.
Pistas de Tempo por todas partes...
"Estoy familiarizada con eso".
En algún lugar de las intrincadas calles de Lower Viudas, un anciano se tapa la cara con una gorra de ball y se mete en una casa de apuestas iluminada con luces neón.
Da igual, al final sigues sin saber por qué quiere traicionarlos. Es posible que nunca lo sepas.
No le darían oportunidad de escapar a cualquiera que permita que los secretos del L-pop caigan en manos enemigas, lo liquidarían de inmediato.
Aunque sea con eso el Ojo Lacrimoso tendría una excusa para romper cráneos frente a una audiencia.
Si supieras, ya lo sabrías.
Si supieras, ya lo sabrías.
La combinación de juventud y muerte es potente para cualquier fascista. En tal caso, le darían un ascenso.
Aún no lo sabes, pero puedes inventarte otro escándalo divertido si quieres.
"... ¿sí? ¿Qué quieres de...? Espera...".
"¿Y qué hay de mis otras peticiones? Tempo me dio ciertas garantías".
"Pero no hablemos más de mis homólogos. Solo pensar en ellos me revuelve el estómago".
"Pero no hablemos más de mis homólogos. Solo pensar en ellos me revuelve el estómago".
"No me olvides, querida".
"Si eres de la Ópera, debes de ser la amiga con buenas conexiones de Tempo del Sur".
"Mmm. Hola, desconocida".
"Mmm".
"Mmm".
"Mi agente de la fortuna regresa. Feliz Dante".
"Dado que ya conseguiste mis documentos de salida, supongo que eso significa que tenemos un trato".
"Basta de golpear mi puerta. ¿Es que nunca se cansan?". La voz es a la vez áspera y frágil.
El pasado otra vez. Esta vez peor.
Una forma hueca. El contorno de un hombre.
Deben haberlo sacado de la celda, preparándose para el intercambio.
Ves el contorno de un hombre, su espalda y sus hombros, bajo el reflector de tu mente... antes de desaparecer en la oscuridad para nunca volver a ser visto.
En la sombra dorada, tres niños golpean a un cuarto niño, quien no entiende por qué lo hacen. Los otros tres tampoco lo entienden, solo saben que deben hacerlo.
"Como ya habíamos dicho, la caída de las hojas del ginkgo representa los días para recordar".
"¿Todavía no presencias el esplendor del viejo ginkgo luciano?".
"Amiga y salvadora mía, eso ya lo sabes".
"Y ahora, ¿sería mucho esperar que tuvieras unos papeles para mí?".
"Entonces, ¿cómo te llamas en realidad?".
Un eco de tu primer encuentro con el prisionero.
Dante... podría ser... el mensaje de Tempo... todo quedará perdonado... si sale bien...
A pesar de tu negación, el conocimiento parece refulgir en su nicho natural... el sentido común, inevitable en retrospectiva.
ESTE HÁBITO TUYO DE SOLTAR A LOS ENEMIGOS DEL PUEBLO CUANDO LOS TIENES EN TUS MANOS HARÍA QUE INCLUSO EL COMITÉ DE ÉTICA MÁS BONDADOSO DEL MUNDO CUESTIONARA TU LEALTAD.
¿Qué quiso decir con lo de un 'doble'?
Conoces bien eso de la escuela. Ya viste el patio, el viejo ginkgo y las jaulas donde se reprimen las mentes jóvenes hasta que dejan de brillar por sí mismas.