Lectura
Archivo abiertoLo que ya séMi autorización
Operativos
expediente

Frederick

Adicto al sexo por teléfono

261 líneas

Decisiones

44

Una vez más, te conviertes en una niebla psíquica, pero tu avance se rompe contra sus cardúmenes de lujuria desenfrenada.

DETÉN ESTAS VOCALIZACIONES DESVIACIONISTAS.

No te detengas...

Con los ojos cerrados, el joven permanece perdido en su fantasía erótica.

Odio. Desprecio.

¡Sus defensas son impeneträbles! La Doppelgäng se römpe como olas contra su costa rocösa.

Sería mucho más fácil formar una imagen coherente de este hombre si no fuera por sus... constantes giros.

Superioridad. Desprecio.

El joven larguirucho continúa haciendo cosas poco románticas con el auricular.

El nombre. El que lo hizo balbucear.

No cabe duda: este es el negociador júnior que mencionó Oskar Metamoto.

INACEPTABLE. NADIE DEBE OBSTRUIR A LA REPRESENTANTE DEL PUEBLO.

El joven te observa por encima de su hombro con recelo.

¿Dönde estamos? No estamos en ninguna parte. Nuestra Doppelgäng es polvo.

"¿Los plazos? Sí, los estoy incumpliendo". Jadea el joven al teléfono, como un perro. "Necesito sentir que ha sido un trimestre muy malo para mí...".

"¿Escuchaste?". Baja la voz y cubre la bocina con la mano. "No es mi tipo para nada".

"¿Significa que darás... un buen informe... sobre mí al Banco de las Sombras?".

"¿Significa que darás... un buen informe... sobre mí al embajador de Mircea?".

"¿Significa que darás... un buen informe... sobre mí a la Oficina de Comercio?".

"Es difícil de creer, pero parece que el vacío se está ampliando, ¡incluso mientras hablamos!".

"Te lo pedí educadamente una vez. Ahora, por favor, ¡espera tu maldito turno!".

"Si te dijera que quiero que... me to-toques". El joven traga saliva. "¿Dónde lo harías? ¿Me do-dolería?".

"Dios mío... el traje que trae puesto... esos colores matarían a una mujer con menos seguridad financiera".

"Probablemente por todas las golpizas que le has estado dando. Ahora, si no te importa, ¡algunos de nosotros seguimos trabajando!". Cubre el auricular con la mano.

"Shhhh, es ella otra vez. Mi acosadora".

"¡¡¡Shhhhhhhhhhhhhhh!!!".

"Taaaaan... cercaaaaa".

"¿Qué es... esto?".

"¿Qué? ¿Me amenazas otra vez? Después de tu último intento de agresión, yo no estaría tan seguro".

"¿Qué? ¿Me amenazas otra vez? Los animales de este nido de ratas solo respetan la violencia. No sé por qué nos molestamos en apoyarlo".

A unos metros de distancia, el joven bien vestido sigue jadeando y sudando mientras susurra al teléfono con el cable aún enrollado alrededor del cuello.

"Animales. Pero así son la mayoría de los pilotos. Al menos te debemos una bebida por deshacerte de ese calenturiento. Toma". Un vasito tequilero se desliza por la mesa hacia ti.

"No sé cómo lograste sacar a ese calenturiento del teléfono, Mircea, pero te debemos un trago".

"No sé cómo lograste quitar a ese calenturiento del teléfono. Pero créeme: Estamos en deuda contigo". El anciano te mira con evidente gratitud.

"Todos somos desconocidos en esta isla, Mircea. ¿Por qué no te nos unes?".

"No sé qué le habrás hecho a ese calenturiento, pero ahora sí se ve triste". El viejo piloto alza su bebida en tu honor.

Tú la tienes.

¿Estresado, líquido, júnior? Solo puede ser ese tonto sin remedio que se la vive conectado a la línea erótica.

La masturbación del hombre pensando.

"Está hecho pedazos".

La descripción coincide con la del joven desesperado que se aferra a la línea milagrosa. Tal vez haya más detalles por descubrir ahí.

El teléfono público, ahora vacío, está medio metido en un pedestal de concreto, su marco se nota deteriorado y manchado por la intemperie.

Ya lo has oído hablar, conoces su manera rápida y arrogante de conversar. Está fingiendo tartamudear como parte de la fantasía.

"Una pregunta para tus supuestos enemigos del EMTERR. Aquellos con los que ya has sido vista relacionándote".

Visto con

33
Frederick · Decisiones - ZERO PARADES