Rama
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"¿Cómo va todo, H?".
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"No sé si recuerdas cuando dijiste que estarías listo cuando te necesitara...".
Por un segundo, su cara pierde toda expresión. Las arrugas se desvanecen junto con su ceño fruncido y su concentración.
"Cuando digas, H".
"¿Seguro que quieres entrar?".
"Ya te lo había dicho, H".
No le gusta romper sus promesas, con una le bastó.
"¿Hay alguien con quien no trabajarías?".
"Creo que ya sabes la respuesta, Hersh".
Rama
"No trabajaría con ese sujeto". Dirige su mirada a HOLOCENO.
Se sabe que tu antiguo doble le provoca sentimientos incómodos a algunas personas.
"Bueno, me parece justo".
"Solo... no vayas a traer cabrones raros, ¿sí, Hersh?".
Rama
"¿Qué te parece un operario que perdió la memoria y quedó en estado vegetativo, pero luego revivió con la ayuda de un dispositivo de sobreimpresión luciano?".
"Sí, justo a eso me refiero, H, no quiero ni que se me acerque".
Es un supersticioso de corazón, mira cómo los escalofríos pasan por su espalda conforme deambulas en el extraño territorio metafísico.
"De acuerdo, tenemos un trato, Rams".
Asiente.
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"¿Alguien más?".
"Quiero pensar que no planeas reclutar a ese sujeto, pero solo por si se te ocurre...". Te mira con suspicacia.
"No voy a trabajar con HOLOCENO".
"Bien, solo quería confirmar". (Concluyes).
Asiente y regresa su atención al silbato de la muerte.
Rama
"Para la asignación, ¿hay alguien con quien no trabajarías?".
"¿Quieres fumar un porro? ¿Por los viejos tiempos?".
Rama
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Rama
Rama
Rama
"Ya me quedan pocos. Tengo que guardar el resto. Perdón, H". Te mira con tristeza.
Rama
"Estaba esperando a que lo pidieras...".
Puede que te haya estado esperando, pero como es de costumbre, no preparó nada. Una vez más esperas a que enrolle el porro.
Fúmalo como locomotora de vapor.
El mundo se derrite en su propia neblina, junto con todas tus preocupaciones.
Rama
Rama
Rama
¿Quién es Hershel Wilk? ¿Qué es el tecnofascismo? ¿Las mujeres eyaculan orina?
Son preguntas cuyas respuestas ya no importan. Estás viajándote como nunca antes, y eso es todo.
"Aaah...".
"Asombroso".
Usando los dedos cuidadosamente, Ramsés comienza el proceso de preparar tu fuente favorita de fantasmagoría. Como siempre, tarda bastante.
Inhala lentamente.
Inhala profundamente.
"Agárrate, esa variedad tiene fama de hacer que la gente olvide sus nombres".
Como siempre, el proceso de enrollarlo tarda más que lo que durará su efecto, pero sabes bien que vale la pena.
Rama
"Muy bien, ¿en qué estábamos?".
Y el proceso comienza de nuevo. El papel, triturar, luego el filtro...
El tiempo.
No. Esta vez me quedaré hasta el final.
Rama
Y el tiempo pasa.
Por fin, usa el extremo opuesto de un cerillo para aplacar la mezcla.
"Muy bien, uno con tabaco, a la orden".
"¿Me estás mintiendo, verdad? ¿Todavía no acabas?".
"Pruébalo. Averígualo tú misma".
Fuma.
Humo, suave y cálido, tan dulce como aromático, te llena la boca.
Una línea de fuego perfecta consume el porro, cada respiro un milímetro.
Tus preocupaciones desaparecen.
Es perfecto. Es arte. Un oasis de habilidad en un desierto de barbaridades.
"Ay, Dios...".
"Mmm. Siento que sigue un poco desbalanceado, ¿no crees?".
Rama
El maestro forjador es su propio crítico. Aunque ha alcanzado varias veces lo que los simples mortales considerarían perfección, solo él sabe que sigue siendo un novato.
Rama
Rama
Rama
Rama
"Tengo una pregunta. ¿A veces te preguntas qué repercusiones tiene esto en nuestros cuerpos?". Agita el porro como pensando en una conspiración.
"En general, nos hace flotar".
"S-Sí, eso sí. Pero me refiero a que... estamos inhalando vida vegetal, y se mete a nuestras mentes. ¿Qué tal que nos estamos... fusionando?".
Tiene razón... es probable que los vegetales están construyendo sus casas en las arrugas de tu cerebro.
Se siente como si otra cosa controlara tu cuerpo.
EL PARTIDO ESTÁ EN PELIGRO, EXPULSA AL INFRACTOR VEGETAL.
Rama
"Mierda... ¿qué carajos tiene?". (Apuntas al porro).
"No sé... un sumo sacerdote del vegetalismo, que vino a robarse nuestra piel animal o una mierda así". Extiende el brazo que sostiene el porro. "Aunque está bueno".
"Solo digo, piénsalo. Lo bueno siempre cuesta". Se toca una de sus sienes.
Rama
Terminas lo que queda del porro inhalando rítmicamente. Al final, se siente como si sus mentes se hubieran derretido y juntado con el piso.
Rama
Apaga el porro con cuidado y lo coloca con cuidado, prestándose a la relajación, antes de volver contigo.
Rama
"Bien, escudo psíquico activo. ¿Qué sigue?".
Rama
Rama
Mientras te preparas a volver al trabajo, te percatas del nombre de uno de los discos etiquetados, uno que no habías visto antes.
Dice: "EMTERR-PLÁTICA".
Rama
Rama
"Reproduce 'METAMOTO / DESAPARECE'".
"Ese es muy bueno".
Toma la grabación y la reproduce. Entre la estática, una suave voz emerge.
"Mmmm. Quizá debería hablar con tu superior. Sí es tu superior, ¿no? Eso significa que no es un gusano tan diminuto como tú".
"Eso n-no será posible, señorita. Metamoto... abandonó su puesto, me dejó solo aquí con usted". Su voz se convierte en un susurro. "Justo como me gusta".
"¿Lo estás escondiendo de mí? ¿Por qué? ¿Te da miedo que te obligue a ti y a esos lucianos a presenciar cómo alaba mis pies?".
"Unghhhh...".
"Pero ¿qué le pasa a los cabrones con dinero?".
Lo único que Ramsés puede hacer después de haber escuchado la grabación varias veces, es encogerse de brazos.
"Y no solo Metamoto. Parece que una de nuestras contrapartes también desapareció".
"El Sr. Metamoto está perdido en las drogas, solo es eso".
"¿Lo encontraste antes que esos cabrones?" Su cara refleja el orgullo que siente. "Genial".
"¿Quién se los está llevando?... ¿A dónde van a parar? Es porque... ¿no dan buenos resultados?".
"Ay, Frederick. ¿De verdad crees que haríamos desaparecer a la gente solo por malas reseñas?".
"Pero si fuera el caso... ¿me desaparecerían a mí?". La cinta detiene el segmento con un clic.
"Nada que no supiéramos ya. Sigamos".
"Pues a la siguiente". Asiente y expulsa el disco.
Rama
"¿Sabes?, no debería estar haciendo esto sin un escudo psíquico". Te sonríe antes de sacar un porro del bolsillo de su chamarra.
Una luz destella, un aroma fuerte y conocido te rodea. Ramsés inhala profundamente y te ofrece el porro.
"No, gracias. Necesito concentrarme".
"Está bien. ¿Qué sigue?".
(Lo pruebas). "Bien pensado".
"Soy un profesional". Asiente cuando le devuelves el porro y inhala una vez más.
El humo se extiende desde sus fosas nasales, como un dragón ancestral.
Rama
"Bueno, se nota que no le molesta compartir información confidencial en una línea caliente...".
"Como te dije, lo que buscas está ahí, solo hay que encontrarlo entre todas las pláticas de sexo triste. Parece que no se le para si no habla sobre su trabajo...".
"Me imagino que se refiere al prisionero luciano que tienen de su lado".
"¿Se llevaron a uno de los lucianos?", pregunta, estupefacto.
Sigue escuchando.
Ramsés juega con su barba, frunce el ceño a causa de su concentración.
Es mucho.
Texto alternativo
"Es mucho como para verlo tan temprano".
Texto alternativo
"Es mucho, incluso para estas horas de la noche".
"A mí no me interesan los pies, pero eso de engañarlo con un montón de lucianos no suena mal".
"Pues mira, si eso funciona para ti". Se encoge de hombros.
Sigue escuchando.
"¿"ESTRELLA POP PERDIDA / TREN"? Ponlo".
"Agárrate". Mete el disco y presiona "reproducir" con tan solo dos movimientos rápidos.
"¿Quieres cogerte a esa pajarita extranjera? Patético. Ella puede conseguir al hombre que quiera. ¿Para qué querría estar con un gusano como tú?".
"A mí no me importa ninguna estrella de pop perdida. Esas cancioncitas alegres y sus coreografías coordinadas... me dan asco".
Iracundo. Asco de verdad.
Mujeres entrenadas para brindar alegría, para ser gentiles y conformistas, para complacer. De verdad es lo contrario a sus gustos.
"Pero el ministro de cultura de masas las trata como si fueran las joyas de la corona. Hasta íconos. Y Ultra Violet es la más importante de todas".
Rama
Las palabras del disco de PSEUDÓPODO cruzan por tu memoria: "Ultra Violet, You But From a Dream".
Rama
"Teníamos un operario que murió. Cuando encontré su cuerpo, estaba escuchando un disco de Ultra Violet...".
Texto alternativo
"El operario que se convirtió en vegetal, cuando lo encontré estaba escuchando un disco de Ultra Violet...".
"Mm. ¿No crees que sea solo coincidencia?".
"Lo que lo mató fue el disco. De alguna manera es como un arma".
"Mierda. Bueno, entonces quizá lo que sigue te parezca interesante". Presiona el botón de "reproducir" otra vez.
"Ay, carajo. Todo está en peligro por mi culpa...". Empieza a sollozar. "Y pensar que nunca podré ver el vacío, ¡por culpa de ese puto tren invaluable!".
"Mierda. Bueno, entonces quizá lo que sigue te parezca interesante". Presiona el botón de "reproducir" otra…"Ni idea, si brillan tanto. Pero bueno, aquí viene la parte interesante". Presiona el botón de "reproducir"…"Mierda, H, estás... muy adelantada a los hechos. Parece que sabes mucho más que ellos".Caíste directito en esa.Sigue escuchando.
"¿Otra vez vas a llorar por el juguetito de ese niño riquillo? ¿No crees que ya estás muy grandecito para eso?".
"Sí". Resopla, su voz se calma. "Sí, por favor".
La grabación se detiene.
"Bastardo miserable". Se truena los dedos, uno por uno.
Hay muchas más grabaciones iguales. Está obsesionado con el maldito tren. Al parecer, la gente del banco estaba de fiesta, tu sujeto se puso hasta las chanclas y le hizo algo a ese tren de juguete.
Rama
Es mucho más caro que cualquier juguete.
Rama
"Yo lo tengo aquí mismo". (Sacas la parte del tren a escala).
Texto alternativo
"Yo lo tengo aquí mismo". (Sacas el tren a escala).
Texto alternativo
"Tengo una parte aquí mismo". (Sacas la rueda del tren a escala).
"Wow, Hersh. Qué velocidad. ¿De dónde lo sacaste?".
"Lo encontré hecho pedazos. Tuve que destapar un jacuzzi, pelear contra el superior de ese sujeto, y luego pegarlo todo".
"Asombroso. Se ve como nuevo. Me pregunto qué diría nuestro sujeto del banco si se lo mostraras...".
Rama
"Estamos en la misma sintonía, Rams. Sospecho que será bueno para hacer una pequeña negociación".
Con una sonrisa, tu agente levanta el dedo y toca su cabeza dos veces.
Rama
"Probablemente enloquecería. Sería un poco cruel".
"Carajo... creo que le caería bien, siendo muy honesto".
"Mmm, sí, aunque lo podría usar de palanca para negociar".
"Fui a visitar un jacuzzi y me lo encontré".
"Mejor tú que yo". Sonríe de forma juguetona. "¿Qué crees que diría nuestro sujeto del banco si se lo mostraras?".
"Lo conseguí después de pelear contra su cabrón de superior".
"¿De verdad? Bien hecho. Supongo que todavía te falta encontrar lo que falta".
"¿Alguna idea de dónde fue la fiesta? Suena a que es el mismo lugar donde pasan las negociaciones".
"¿De verdad? Bien hecho. Supongo que todavía te falta encontrar lo que falta"."Las niñas buenas no son soplonas"."Cualquier evento donde esta maldita gente se reúna será algo horrible, H"."Tiene sentido"."Hasta ahora todo tiene sentido. Sigue"."No sé. A mí me gustan mis fiestas divertidas"."Pero los trenes no tienen...", comienza a decir, luego frunce el ceño. "Ah, claro. Entiendo".
Recuerdas la voz del prisionero, como estática en tu oído.
"Ya conoces al anfitrión, Ramsés. Es Reno".
"Reno". Su expresión se torna sombría.
Sus ojos parecen transformarse en cerámica. Brillosos pero muertos, impenetrables.
Rama
"¿Estás bien, Ramsés?".
"Ya sabes que él fue quien...".
Rama
"Ya sé. El mirador de convulsiones".
"El hijo de puta está metido en todo...". Niega con la cabeza. "Sigamos".
Más allá de las paredes del bar desahuciado, la ciudad respira.
Rama
"¿Quién qué?".
"Mi cliente. El que me veía convulsionar con el pretexto de que era para su hackeo intuitivo...".
La imagen vuelve a ti forzosamente, la mirada obsesiva y constante del hombre, mientras Ramsés se convulsionaba fuera de control sobre la cama.
"¿Ese era Reno? ¿Dueño de la telefonía y el hombre más rico de Portofiro?".
"Creo que va de acuerdo a todo lo que ahora sabemos de esta gente".
"Ajá. Hijo de...".
"Sigamos, ¿sí?".
"Sí". Asiente y luego dice entre dientes: "El hijo de puta está metido en todo...".
Rama
La imagen vuelve a ti forzosamente, la mirada obsesiva y constante de Reno, mientras Ramsés se convulsionaba sobre la cama.
"Todo pasa donde vive Reno. El mismísimo Reno".
"Ni idea". (Mientes).
"Bueno, sigamos".
Rama
"Ni idea".
"Las niñas buenas no son soplonas".
"Su superior me contó todo sobre la fiesta. Suena que fue horrible".
"Cualquier evento donde esta maldita gente se reúna será algo horrible, H".
"Un tren invaluable. Podría ser una obra de arte. O un modelo a escala".
"Tiene sentido".
"Hasta ahora todo tiene sentido. Sigue".
"Suena a que sabe cómo divertirse".
"No sé. A mí me gustan mis fiestas divertidas".
"¿Quizá él..?". (Formas un agujero con tu puño y luego metes tu otro puño en él).
"Pero los trenes no tienen...", comienza a decir, luego frunce el ceño. "Ah, claro. Entiendo".
"Por lo que dice, es más caro que un juguete cualquiera".
"Todavía no lo sé".
"¿Cómo se te puede perder una estrella pop?".
"Ni idea, si brillan tanto. Pero bueno, aquí viene la parte interesante". Presiona el botón de "reproducir" otra vez.
"Tenemos a Ultra Violet".
"¿Qué? Entonces, somos, ya sabes... ¿los que la secuestraron?".
Se incluye a sí mismo, como la haría alguien que olvidó lo que hizo por amnesia o por haber tomado de más.
"La adolescente que es en parte Tempo la tiene escondida".
"Mierda, H, estás... muy adelantada a los hechos. Parece que sabes mucho más que ellos".
"La adolescente que nos llevó con el prisionero la tiene escondida".
"No la secuestramos. Se está escondiendo de los lucianos".
"No puedo decirte nada más". (Finges cerrarte la boca con un cierre).
"Yo la llamo V. Porque somos amigas".
"¿Quién es Ultra Violet?".
"Estrella pop luciana. O como ellos lo llaman: L-pop. Es enorme".
Rama
¿Enorme? Es la segunda vez que te enteras de una mujer majestuosa de proporciones gigantescas. Tienes que averiguar más.
"Espera, ¿qué tan enorme? ¿Más grande que Lolita Calista?".
"¿Quién? Bueno, no importa. Supongo que es más famosa, teniendo en cuenta que conozco a UV, pero no a esa mujer".
No te pongas celosa de esas mujeres monolíticas. Serían pésimas para el espionaje. Tu tamaño te permite mantenerte encubierta.
"¿Sabes si su música tiene efectos perjudiciales en la gente?".
"Por supuesto que sí. Es electropop meloso. Corroe todo lo que toca".
Caíste directito en esa.
Sigue escuchando.
"Escuchemos VACÍO".
Ramsés inserta el disco. Una voz se apodera del éter circundante.
"Restricciones de importación, sanciones personales, incluso la antena que bloquea todo. Estamos listos para detenerlas todas".
"¿Y luego La Luz inundará al Mundo Desarrollado de cosas tecno futurísticas? Suena muy muy sucio, Frederick".
"Es un, mm, riesgo de nivel histórico. Casi ilegal de acuerdo a las leyes internacionales. Pero los lucianos también están dispuestos a darnos concesiones muy llamativas"...
"¿A estas alturas sigue siendo algo sexual?".
"Todo es un revoltijo de proporciones galácticas".
"¿Qué tipo de concesiones, gusano insolente? ¿Del mismo tipo que me ofrecerías a mí?".
"Puuuaaaaaj, no puedo decirte, no puedo".
Te recuerda a un tomate cherri, a punto de explotar entre un pulgar y un dedo índice.
"¡Es ese terrible vacío!".
"El portal, del que el ministro de Cultura de Masas va a salir. ¿Qué hace él ahí? Mientras tanto, yo tengo que cargar toda la presión conmigo. ¡Sin poder sacarla! Excepto contigo, claro".
"Ahí está, el vacío".
"Sí. Ya lo mencionó varias veces. ¿Qué es?".
Imbuido de significado trascendental, en parte un símbolo y en parte la cosa que representa. El concepto que el negociador junior tiene sobre el vacío no está definido.
"Es su fetiche. Un vacío en su itinerario repleto de potencial sexual".
"Cuando cierro los ojos veo el vacío, bostezando frente a mí. Me pregunto si es lo mismo que vio Metamoto...".
"Itinerarios de aranceles. Corredores de tránsito. Espacios en frecuencias de banda. Todo está aquí en los papeles, sellados y firmados. ¡Pero no!". Se ríe. "Y estos pobres bastardos... agghhh...".
El sonido del vómito húmedo llena la llamada. Un vaso se cae, seguido de más vómito.
"Reincorpórate, gusano".
Está preocupada, y conoce bien sus límites.
"Solo son números, ¿no?". Se ríe de nuevo. "Sí, solo son números. Buenas noches, señorita". Un clic de despedida.
"Ese fue demasiado abstracto para mi gusto".
"Estos cabrones"...
Rama
"Situaciones muy turbias, pero nada que nos sirva".
"Sí. Se pasa tantas horas en esa línea caliente que a veces me pregunto si ya le habrá dicho todo lo importante antes"...
"Escuchemos el que sigue". (Regresas).
"Entendido".
"Los ricos son raros, hombre".
"Los lucianos van a visitar un altar a los criminales de la guerra antes de empezar las negociaciones del tratado, creo que a eso se refiere".
"Mierda, H. Mejor te hubiéramos plantado un micrófono a ti".
Sigue escuchando.
"Adelántalo un poco, Rams. Está desvariando".
Tu agente obedece la petición, presiona el botón de adelantar durante medio segundo. Parece que fue el tiempo preciso.
Sigue escuchando, puede que haya algo útil.
"¿VIEJOS INTERRUMPEN? ¿De qué trata ese?".
"La llegada de tu sujeto. Parece que la cosa estaba por ponerse seria". Presiona el botón de reproducir.
"... Me inclino a la izquierda y me acerco volando bajo para verificar el daño y... te veo. Tu pecho está atorado bajo el peso de una columna de concreto, tu cabeza y piernas sobresalen, tu falda y ropa interior se derritieron y ahora son solo unos hilos de plástico...".
"Aah... Ah... AH...". Gime suavemente, quedándose sin respiración. "Por favor, ya no más bombas... aah...".
La voz suena forzada, como si de verdad tuviera un objeto pesado sobre su pecho.
"Llevo esperando el teléfono desde hace veintitrés minutos, anciano. Cuelga o me veré obligado a tomar medidas drásticas".
El sonido de su discusión continúa en el fondo, mientras aleja el teléfono de su boca.
"Puede que no sea esencial, pero supuse que sería útil ver sus dinámicas sociales".
Rama
"¿De qué trata EMTERR-PLÁTICA?".
"Ah, ese es un caso un tanto especial".
"Sucede que nuestro sujeto llamo a la línea milagrosa a altas horas de la noche, hecho un desastre. Lo raro es que en general no habló en mirceano".
"¿Entonces, en qué idioma habló?".
"Ya sabías que en EMTERR tienen un dialecto secreto, ¿no?".
Un pseudolenguaje que se remonta hasta hace siglos, está conformado por coloquialismos imperiales y dialectos coloniales. Te enteraste de su existencia poco después de unirte a la Ópera.
UN RESIDUO FETICHISTA DEL PASADO DE NUESTROS ENEMIGOS, DE LA ÉPOCA CUANDO ERAN DUEÑOS DE LA TIERRA Y DE LA GENTE.
Rama
"Se llama jerga de le Vieux. Si subes en la jerarquía, te lo enseñan".
"Me lo imaginé. Ya lo he escuchado un par de veces. Basura pretenciosa".
"No sé qué está diciendo nuestro sujeto, pero antes de colgar, vuelve a hablar en mirceano". Junta los labios. "Y susurra algo sobre 'mañana en la noche'".
Una posible reunión. Información importante.
"Entonces, una reunión con... ¿quienquiera que la Duquesa está imitando?".
"Puede ser. Hay muchas posibilidades, pero supongo que es eso".
"Reprodúcelo".
"Agárrate". Mete el disco y presiona 'reproducir'.
"¿Hola? ¿Estás ahí?". Una tos húmeda sacude la llamada. "Le quería preguntar algo, señorita. Perdone mi imprudencia, pero...".
"Plutôt les registros moi cast und portal iluminante, ¿Et tu nous permites partaged souffle? Est assis nigh sorbe fino alcovado, si tales environs placen".
Un estofado crudo y mal hecho de lenguajes modernos y antiguos de mundo desarrollado, la mayoría de Mircea y Ile-de-Söze.
Sin duda alguna, es la jerga de EMTERR.
Pero ¿qué significa?
Aún nos falta determinar su significado.
"As multitud do plaza swells, and bleat-songs thicken, anon oeils may marcar upon nois sombras. ¿Te parece mañana en la noche?".
Bailando sobre la locura, su concepto de realidad y juego de rol se han combinado por completo.
"Mañana en la noche". Un coliseo.
Concreto y plástico. Gotas en el aire oscuro. Palabras en voz alto debajo de un pabellón de moho.
"¿Hola?". Unos cuantos segundos de silencio. "Carajo. ¿Qué estoy haciendo? ¡Me arruinaste, perra estúpida!".
Golpea el teléfono contra el gancho varias veces hasta que el disco se detiene al fin.
"Pues esa parte si la entendí". Se pasa un pulgar por el labio inferior. "Lo demás, no tanto. ¿Tú?".
El negociador le pidió "algo", y sugirió que mañana por la noche sería bueno.
"Todavía no".
"Bueno, entonces vamos a descifrarlo".
"Puedo aislar unas cuantas partes, bajar la velocidad, moverle el tono". Se truena los nudillos alegremente. "Solo dilo y lo haré".
Rama
"Creo que puedo descifrarlo".
"Pues sabes mirceano... eso es un buen comienzo". Se encoge de hombros.
"Una mierda de pseudolenguaje".
"Sí. Es algo muy estándar, ¿no? Nada que no se pueda descifrar dedicándole tiempo".
Sigue escuchando.
"¿Y?".
"Pienso que mañana en la noche no es parte de la fantasía. Es algo que podemos usar. Claro, si logramos entender el resto de lo que están diciendo".
"Acabas de escuchar el lenguaje de los fantasmas que antes eran dueños de continentes".
"Me asustaría si no sonara como un montón de basura pretensiosa".
"¿Usó el lenguaje secreto de EMTERR en una línea caliente?".
"No sé si yo lo llamaría un lenguaje, pero sí, pura basura pretensiosa".
"Am... más o menos, sí".
Rama
Algo despierta dentro de tu memoria. Lo has escuchado antes, pero no logras recordarlo.
"¿Estaba hablando en la lengua de los ebrios empedernidos?".
"Bueno, sí, pero no me refiero a eso".
Descifra el dialecto del negociante.
Cierras los ojos y flotas entre los espacios de la sintaxis, donde se mezclan las intenciones con los símbolos. El significado se quiebra antes de recrearse en forma de patrones.
Indícale a Ramsés que prepare la grabación.
Él empieza a girar el disco mientras tu mente se prepara para concentrarse.
"Plutôt les registros moi cast und portal iluminante".
Su voz tiembla. Como un niño hablando con la chica que le gusta.
Las palabras forman configuraciones polisémicas. Los registros son documentos, casos, reportes. Un portal iluminante es una puerta brillante, un pasadizo iluminado, y...
Un término figurativo común para una puerta astral. A EMTERR le encanta usarlas como puntos de intercambio entre operarios.
"Una puerta astral. Está diciendo que va a dejar los reportes ahí".
"Mm, de acuerdo".
"Est assis nigh sorbe fino alcovado , si tales environs placen".
Sorbe fino. Acción y descripción, en su unión se esconde una palabra que bien puede alojarlas.
"Hay un bar escondido por ahí, si te parece apropiado...".
"As multitud do plaza duskéd swells, and bleat-songs thicken, anon oeils may marcar upon nois sombras".
Un bar en el cual no pasaran desapercibidos, entre la multitud de la plaza por la tarde. El significado toma forma.
"Rams, le está pidiendo verla en un bar tranquilo cerca de una de sus puertas astrales".
"Genial". Respira. "Increíble. Sabía que podrías hacerlo".
"Solo es el significado general, pero con eso basta".
"¿Y dónde está la puerta astral?".
Rama
La silueta de una pequeña terraza con comensales flota por tu mente.
"La plaza en el Callejón Festivo. Debe ser uno de los bares pequeños de por ahí".
"Desde hace años que no voy, pero...". Asiente. "Hay un bar que sirve cocteles. Pequeño, elegante".
Rama
"Ya escuchamos todo y parece que conseguimos lo que necesitábamos. ¿Algo más?".
Rama
"Podemos revisar los otros segmentos si quieres, pero parece que conseguimos lo que buscábamos. Como tú digas".
Recuerdas el sonido de las copas chocando, a solo unos metros de distancia.
Rama
"EMTERR tiene una en el Callejón Festivo. Todavía no la investigo".
"Hay una placita ahí. Un lugar pequeño, entre las calles más grandes".
Recuerdas las palabras del negociante: <i>plaza duskéd swells</i>.
"Mencionó una plaza. De noche se llena de gente".
"Entonces, es en el Callejón Festivo. Hay una placita ahí. Un lugar pequeño, entre las calles más grandes".
"Soy una profesional".
"Sí me impactaste. ¿Y exactamente en dónde está la puerta astral?".
"Estoy llena de matices poéticos".
"¿Sabes?, por poquito te lo creo. ¿Y exactamente dónde está la puerta astral?".
Rama
Nop, aún no estás lista para esto. Qué trágico.
Rama
Rama
El lugar en el que debes alcanzar, en donde semejante dialecto se desenredaría en tus manos, aún está lejos de ti.
¿Por qué? ¿Me pasa algo malo?
¿Tu alma, quizás? Para poder entender las relaciones de las palabras, escuchar lo que llevan dentro, necesitas extenderte por completo.
Háblame en términos simples, por favor.
No entiendes bien esa parte tuya. El hablar en términos simples sería una traición al objetivo. Tienes que aprender a aceptar lo figurativo y lo lírico, volverte una santa de la poiesis.
"Al diablo. Olvídalo".
Asiente, pero no te dirige la mirada, en lugar de eso juega con los restos de un cigarro.
Rama
"Otra vez no, Rams".
Intentas aislarte en un lugar donde eres capas de procesar el sin sentido en forma de audio y transformarlo en algo comprensible.
Sin embargo, por más que lo intentas, tu metrónomo poético está completamente averiado.
"Bien, déjalo correr, Rams".
"Plutôt les registros moi cast und portal iluminante".
No tienes ni idea de qué significa nada de eso. Suena como debe sonar un lenguaje inventado.
"¿Y bien?". Presiona "pausa" y te mira lleno de esperanza.
"Necesito un poco más. Solo un poquito".
"Si tú lo dices". Con un toque de su dedo, el balbuceo continúa.
"Est assis nigh sorbe fino alcovado , si tales environs placen".
¿Para qué te torturas así?
"Dejémoslo ahí, Hersh. Te veo un poco perdida. Volvamos a intentarlo más tarde".
Rama
"Te seré honesta, Ram. No entiendo ni lo más mínimo".
"Tranquila. Podemos volver a intentar luego. Te veo algo estresada".
"Intentémoslo luego. No me siento lista mentalmente".
"No hay problema". Presiona el botón de "detener".
Rama
"Ya conseguimos lo que necesitábamos". (Concluyes).
"¿Y cuál es el plan?".
"Investigar la puerta astral. Quizá reconocer a la empleada de EMTERR".
"¿Tú sola?".
"Yo sola".
"Entiendo". Una arruga se forma entre sus cejas. "Entonces, déjame preguntarte algo antes de que te vayas".
"Ve a resolver este desastre, pero cuando llegue el momento, te pido que me digas de qué se trata todo".
Rama
"Por lo menos, de momento".
"De momento". Asiente.
"Necesito tomarme un descanso. ¿Te molesta si seguimos luego?".
"No hay problema, cuando quieras".
Rama
"Esta es tu manera de decirme que...". (Entrecierras los ojos).
"¿Qué? No, Hersh, no soy un vegetal". Se mueve incomodado. "O por lo menos todavía no".
"Sigamos con lo nuestro".
"No acostumbras preocuparte por la salud, Ram".
"Fúmatelo y ya, hombre".
"Mierda, Ramsés... no puedo refutar los resultados".
Es perfecto. Es arte. Un oasis de habilidad en un desierto de barbaridades.
"Ya era hora".
"Cambié de opinión, ¡no puedo hacerlo!". [Te vas de nuevo].
"Está bien, Hersh". Aparta la vista.
Su mirada parece decir "¿para qué le echas sal a la herida?".
Rama
"Me leíste la mente".
Nivel de lectura mental: Tutorial.
Has fumado una infinidad de porros con Ramsés y, sin embargo, solo recuerdas una particularidad de la experiencia cuando lo ves meter la mano en su bolsa para sacar sus utensilios.
¿Cuál particularidad?
Espera un poco.
Empieza por extender el papel sobre la mesa, luego enrolla el papel en sus dedos para darle la textura indicada.
Y luego... sigue esperando.
Mierda, mierda, mierda.
Empieza a escoger los pedazos a mano, un proceso que parece volverse más lento con cada minuto, dado que sus dedos se vuelven más pegajosos.
Como los forjadores de espadas expertos del Arco de Tsun, él es una reliquia de una época antigua, un principiante en un arte olvidado que las máquinas hacen en segundos.
"Oye, ¿quieres que te ayude?".
"No, yo puedo". Sonríe sutilmente y continúa con su trabajo.
El tiempo pasa. De vez en cuando prende el encendedor y lo pasa por las yemas de los dedos para descarboxilar la hierva que se quedó pegada, y luego las lame, una por una.
Rama
Se tardan un año en hacer cada espada, es imposible ganarse la vida vendiéndolas, por eso el gobierno tsuniano subsidia al último maestro forjador para que pueda producir una espada al año.
"¿Con o sin tabaco?".
Sin tabaco se tardaría menos. Sin tabaco.
"Sin tabaco".
"Muy mal, amiga mía".
Empieza a repetir el mismo proceso, pero ahora con el tabaco.
"Ramsés, qué carajo, el tabaco te lo venden ya molido, no me jodas".
"Digo, más o menos. Pero si no lo separas se va a quemar todo disparejo".
Con tus dudas aumentando, observas como lo mezcla minuciosamente, asegurando que cada milímetro cuadrado de la combinación tenga la misma proporción y distribución de café sobre verde.
"Cinco a uno", dice, como si te hubiera leído la mente.
"Maldición, Ramsés, solo quería viajarme tantito".
"Tranquila, que nos vamos a dar un viajesote".
"Querrás decir que nuestros nietos se van a viajar".
"Digo, pues sí, me imagino que sí. Al que nace para viajarse, del cielo le caen hierbas".
Después de mezclar, toma pequeños montones de la mezcla y los coloca sobre el papel, de vez en cuando los mueve con un palito para lograr la distribución adecuada.
Rama
Y ahora que el maestro forjador ya llegó a los ochenta años, ya no puede trabajar como antes, por lo que se tarda dos años en cada espada.
Luego, Ramsés saca un cuaderno y empieza a cortar una tira de papel rectangular de la esquina de una página para formar el filtro.
"Lo juro por dios que me mato si ese porro no está listo dentro de los próximos dos minutos".
"Oye, oye. Cálmate, H. Ya vamos a más de la mitad".
"Solo hay que quemarle las orillas al filtro para que no vuele el papel suelto...".
"Dime que es un puto chiste".
Ya listo, enrolla el filtro, con una línea coqueta en medio. Lo aprieta suavemente entre los dedos para comprobar su diámetro y flexibilidad.
De acuerdo, seguramente ese es el último paso.
Al parecer, el nivel de flexibilidad era mediocre, empieza de nuevo con otra esquina de otra página.
Rama
No importa cuánto tiempo haya pasado forjando la espada, si el maestro forjador decide que no es de la mejor calidad, la destruye antes de que los demás puedan ver sus errores, aún después de dos años de esfuerzo.
"Por favor, no quiero una espada, solo quiero un porro"...
"¿Espada? ¿De qué estás hablando, H?". Niega con la cabeza brevemente antes de volver a su labor.
"¡No! Carajo, Ramsés, mierda".
"Para, para, para. Creo que toda esta ansiedad está matando mis neuronas". (Terminas antes de tiempo).
"Ah. Pero... bueno, está bien, H". Un poco herido, y muy confundido.
Cuando lo guarda, alcanzas a ver la mirada con la que ve a tu obra maestra, pensando qué le falta para ser digna de ti.
Rama
"En ese caso dejémoslo para otro día". (Abandonas la esperanza).
"Lo juro por mi vida que me wangueo si ese porro no está listo dentro de los próximos dos minutos".
Respira. Disfruta del proceso.
Aire, y la mezcla del olor de hierva aromática con cerveza quemada llenan tus pulmones. Sientes que se acerca algo parecido a la paz.
"Bien, muy bien. Ya vamos a la mitad".
"Más te vale".
"Tómate tu tiempo".
"Gracias, Hersh. Eso haré".
Si tu intención era darle un comentario sarcástico, le pasó por encima de la cabeza y directo al mar de Noscorrentes.
"No te mentiré, tengo prisa".
"Sí, yo igual". Sonríe de corazón.
"Con tabaco".
"Correcto".
Se tarda más con uno para incluir tabaco. Mal momento para haberlo olvidado.
"¿No preferirías usar un molino?".
"¿Qué? ¿Como si fuera chef de un puto restaurante de comida rápida? No, hay que hacerlo con amor".
Todo está bien. Es la mejor parte de la experiencia.
"Ramsés, ¿qué te parece que este sea un porro exprés?".
"Exprés tú, hija de... No tienes ni idea de hasta donde vamos a viajar con esto".
Ay, carajo. Ya recordé.
"Aún no,. Vamos a dejar que se queme un poco más", dice, con suficiente calma.
Rama
"Volvamos al porro. Ahora sí estoy lista". (Fumas un porro con Ramsés).
"¿Otro o qué?". (Fumas un porro con Ramsés).
"Ya planté el grillo. ¿Has escuchado algo de la línea milagrosa?".
Rama
Rama
"Sí, tu sujeto habla bastante. Cada día habla por lo menos cuatro horas con una mujer llamada Duquesa. Tuve que detener la grabación, pero creo que conseguimos lo necesario".
"Espera, ¿quién es Duquesa?".
"Una mujer del otro lado de la línea. Ella es la línea milagrosa, es una sola persona".
"Entendido, ¿de qué te enteraste?".
"En general, humillaciones y vergüenzas. Que las puedo aguantar, ¿sabes? Pero lo que pasa es que... mierda, espera. Escucha". Mueve algo en su equipo hasta que suena una voz.
"Quiero inclinarme a sus pies, señorita. Quiero arrastrarme por la alfombra, debajo de la mesa donde están los borradores de los contratos. Y-Y quiero poner mi boca contra su talón mientras... ¿lle-lleva puestas medias?".
Rama
Ya lo has oído hablar, conoces su manera rápida y arrogante de conversar. Está fingiendo tartamudear como parte de la fantasía.
"Color piel, transparentes, sin costura".
"Así está la cosa... ¿qué?".
"Todo es así".
"Quiero humedecer lentamente su talón con la punta de mi lengua mientras le dice a nuestras contrapartes lo que harán por nosotros".
"Son horas de esa mierda. Fetiches y trabajo, mezclados. No sé bien qué cosa estás buscando, Hersh, e intenté dar lo mejor con lo que tengo...".
Apunta a una colección de discos etiquetados sobre la mesa.
"¿Qué es todo esto?".
"Ah, ya sabes... aislé el audio, identifiqué relaciones semánticas, junté los segmentos relevantes. Todo está ahí en esos discos".
El puro proceso de edición tardaría por lo menos una semana.
"Increíble. Justo por esto era necesario que regresaras a las operaciones, Ram".
"Vivo para esto, H. Solo que era difícil hacerlo cuando estaba, ya sabes... casi muerto". Su sonrisa brilla.
"Empecemos, ¿sí?".
"Esperaba información útil, RADIÁN".
"Lo que sea que estés buscando, sé que está aquí. Solo es que no puedo encontrarlo por ti".
"¿Lo etiquetaste y citaste todo?".
"Súbele el volumen. Vine precisamente por esto".
"Entonces, tienes suerte, porque tengo montones de material".
Sigue escuchando.
"¿Sobre qué?".
"Tu sujeto es un perico. Ayer se pasó cinco horas y treinta y dos minutos hablando con una tal Duquesa".
"Todavía no. Vuelve más tarde, Hersh".
Rama
"¿Has escuchado algo bueno del grillo de la línea milagrosa?".
"Veamos qué nos cuenta el sujeto de EMTERR".
"Bien, déjame preparar el equipo".
"Tú escoges".
Rama
"¿Estás listo para plantar más micrófonos?".
Texto alternativo
"¿Te acuerdas del micrófono hipotético del que te pregunté?".
"¿Micrófono?" Ramsés levanta la cara y te mira, una sonrisa a medias nace en sus labios.
Ahí está. Volvió.
"Cuéntame todo".
Rama
"Así está la cosa. Hace no mucho, Tempo regresó con un mensaje para la Ópera, pero dijo que solo hablaría conmigo".
"¿Tempo? Wow".
Rama
"Entonces, me mandaron al campo, pero antes de eso mandaron a un sujeto llamado PSEUDÓPODO, a quien le borraron la memoria y terminó en estado vegetativo".
"Así pasa cuando sucede. Yo tenía un amigo que se convirtió en vegetal sin ayuda de nadie".
Asintiendo mecánicamente, ojos vidriosos y sonrisa suave, es difícil saber qué tanto está entendiendo.
Rama
"Resulta que la mente de Tempo está en parte dentro del cuerpo de una adolescente. Nos contó sobre un luciano que metieron a la cárcel".
"Adolescente, entendido".
Rama
Ni una pizca de sorpresa. Indiferencia espiritual, pura y dura.
"¿En serio esa es tu reacción al hecho de que Tempo metió su mente al cuerpo de una adolescente?".
"Suena a algo que Tempo haría". Se encoge de hombros.
Rama
"El prisionero nos contó sobre un tratado secreto entre el Banco y La Luz, lo que nos lleva al sujeto al que le tenemos que plantar el micrófono".
"Ajá". Asintiendo, repetidamente.
Se fue. Perdimos a la audiencia.
Rama
"¿Entiendes todo hasta ahora?".
"Am, sí, claro. Entonces... ¿dónde vamos a plantar el micrófono?".
Todo está perdido. Tú misma te lo ganaste.
"Un teléfono público. ¿Has escuchado sobre la línea milagrosa?".
Uff, la línea milagrosa... lleva activa desde, carajo... no sé. Por lo menos desde antes de que yo llegara. Es una locura.
"Entonces, ¿qué? ¿Tú plan es seducirlo o algo?".
"Para que quede claro, si decidiera seducirlo, mis palabras dulces te quemarían hasta las terminaciones nerviosas".
"Eso no suena muy... Mira, daré por sentado que lo vamos a espiar. Ya tienes los grillos para plantarlos cerca del teléfono".
"A ti te toca lo difícil, encontrar la caja de la terminal".
"Eso no suena muy... Mira, daré por sentado que lo vamos a espiar. Ya tienes los grillos para plantarlos…"Eso es fácil, solo hay que colarnos. Ya tienes los grillos para plantarlos cerca del teléfono"."Me lo imaginé. Entonces, hay que colarnos. Ya tienes los grillos para plantarlos cerca del teléfono".
Rama
Rama
"Ya me ocupé de eso. Está en la torre eléctrica del Callejón Festivo".
"Vaya. asombroso. Entonces, mientras tu te ocupas de eso, prepararé el equipo para escuchar".
Señala al equipo, que de momento es un nido de ratas, sobre el escritorio junto a él. Reproductores de cintas, medidores de volumen, osciloscopios.
Rama
"¿Por qué no puedo plantarle un micrófono a la línea milagrosa y ya?".
"Porque es un número de Renotel. Los teléfonos públicos tienen sus trucos, entonces es mejor ponerlo donde pasa la mayor cantidad de información". Frunce el ceño. "¿Quieres la explicación técnica, o...?".
Tenemos cosas que hacer. Lejos de de estas tonterïas tecnolögicas.
Solo un monstruo podría decirle que no a la oportunidad de recibir detalles telefónicos de alto grado.
"Sí, cuéntamelo a detalle".
Rama
"Muy bien, carajo... Verás, es fácil meterse a los números privados. Tienen una conexión de cobre que lleva directo a la terminal. Si plantas un micrófono en cualquier punto de esos cables, puedes escuchar la llamada. Así lo hicimos con Gonza".
"Pero, a ver, hicieron la infraestructura de nuestros teléfonos públicos a las prisas. Néstor contrató trabajadores extranjeros para construirla en los años 50, baratos. El resultado fue kilómetros de cobre barato metidos en unos cuantos multiplexores.
Como millones de vasos sanguíneos conectados a una sola vena.
"Es casi imposible rastrear un número dentro de ese desastre, así que es mejor ir adonde llegan todos los cables, la terminal. ¿Tiene sentido?".
Rama
Los detalles encajan en tu esfera de información como un engrane perdido. Se siente correcto. Se siente bien. El motor de tu cerebro se acelera ansioso, exigiendo más, anhelando la tecnología.
"Sip. Te entiendo".
"Genial. ¿Alguna otra pregunta?".
Rama
"En general, me arrepiento de haber preguntado".
"El libre albedrío es una maldición. Bueno, ¿cómo carajo te lo explico?". Se muerde los labios.
"El grillo va en el punto de reunión telefónico, no en el teléfono pequeño".
Si te lo hubiera dicho otra persona te sentirías ofendida. Pero Ram no es así, de verdad quiere ayudarte.
Vaya, te está hablando como si fueras una absoluta idiota. ¿Quizá sí lo eres?
Imagínate mil guitarras conectadas al mismo amplificador, siendo tocadas al mismo tiempo.
"Muy bien, carajo... Verás, es fácil meterse a los números privados. Tienen una conexión de cobre que lleva directo a la terminal. Si plantas un micrófono en cualquier punto de esos cables, puedes escuchar la llamada".
"Gracias, pero así estoy bien". (Continúas).
"Sí, eso me imaginé. Versión resumida: la infraestructura de nuestros teléfonos públicos está jodida. Si quieres plantar un micrófono, hazlo en la terminal donde llegan todas las llamadas".
Rama
"Adelante".
"Entonces, regreso a la torre eléctrica, planto el grillo, ¿y luego qué?".
"Voy a preparar una estación aquí para poder escuchar. Luego, enrutaré la llamada a mi propio número y lo grabo todo".
Rama
"¿Alguna idea de cuál podría ser la terminal de la línea milagrosa?".
"Tal vez sí. El cableado de Viudas se junta en ciertos puntos. Hay una terminal en el Bazar. Otra en el Callejón Festivo sobre una torre eléctrica. En lo personal, empezaría por esa".
Rama
"¿Cuáles son los riesgos?".
"¿En mi caso? Casi no hay. La impedancia de la conexión se mantiene estable, nadie de Renotel lo va a notar. A lo mucho, una variación de 0.003 voltios. Hasta las ratas o la humedad causan eso".
"¿En tu caso? Solo no vayas a tocar cualquier cosa que esté zumbando. Porque, ya sabes, es de alto voltaje".
Rama
"Muy bien. Planto el grillo, te robas la llamada. ¿Y luego qué?". (Concluyes).
"Tardaré alrededor de un día para revisarlo todo antes de poder entregarte los resultados en bandeja de plata".
"Estaré vigilando el grillo. Tan pronto lo plantes, lo sabré".
Rama
"Sé que está en algún lugar del Callejón Festivo. Solo tengo que encontrarla".
"El cableado de Viudas se junta en ciertos puntos. Hay una terminal en el Bazar. Otra en el Callejón Festivo sobre una torre eléctrica. En lo personal, empezaría por esa".
"Mientras tú haces eso, voy a preparar todo el equipo necesario".
"No, quiero escuchar una llamada".
"Eso es fácil, solo hay que colarnos. Ya tienes los grillos para plantarlos cerca del teléfono".
"Seducir incautos no es mi estilo".
"Me lo imaginé. Entonces, hay que colarnos. Ya tienes los grillos para plantarlos cerca del teléfono".
"Es un empleado de EMTERR que por coincidencia es adicto a una línea caliente, en la que habla de todo...".
"Ajá. Entonces... ¿dónde vamos a plantar el micrófono?".
"Mira, para no hacer el cuento largo, hay una línea erótica y tenemos que plantarle un micrófono". (No le cuentas los detalles).
"Bien". Lo piensa un momento. "¿Con qué estamos lidiando, un cuarto de hotel?".
"Resulta que Tempo le dejó un mensaje para mí a una adolescente. Nos contó sobre un luciano que metieron a la cárcel"...
La asignación. Ya debes saber de qué se trata".
Rama
"Son los lucianos, ¿no?". Unos ojos del color de cobre pulido te miran fijamente.
"El ministro de Cultura de Masas de La Luz está de visita".
"Entonces, será un asesinato...". Piensa por unos segundos más. "¿Por qué ahora?".
Frunce el ceño, como si se esforzara en no dejar que la idea entre a su mente.
"Creo que solo quieren aprovechar la ventaja de que él estará aquí".
Se jala la barba, perdido en sus pensamientos, antes de encogerse de hombros de repente.
"Creo que solo quieren aprovechar la ventaja de que él estará aquí"."Parece que los lucianos están planeado una jugada en Portofiro, con la ayuda de EMTERR. Vamos a…"Hay una tabla de 'condiciones para la victoria' en Novessa que dice que estamos jodidos si no lo logramos"."Me dieron varias razones. Aunque claro, todas son mentiras".
"Aun así... quizá funcione, ¿no crees?".
Una chispa de esperanza, repentina y bizarra.
"Solo quiero aclarar que dudo que salgamos vivos de esta, pero no significa que no vaya a funcionar, ¿sabes?, a gran escala y demás".
"¿Qué quieres decir con 'a grande escala'?".
"A los lucianos les encanta declarar guerras en las que no van a pelear. Siempre hacen todo a su manera. La única forma de ganarles es... no jugar su juego de sutilezas".
"De lo contrario, salen ganando cuando tú apenas te vas enterando que estabas en el juego. Así fue como cayó el Sueño".
Rama
"La Luz es un imperio tecnofascista desalmado, Rams, nada de lo que hacen es 'sutil'".
"¿Y por qué no? La gente se viste como ellos. Comen como ellos. Hablan como ellos". Apunta a todos lados y a ninguno a la vez. "No hace falta que invadan Portofiro".
Rama
Hasta tú te aprendiste los nombres de los lobos de la caricatura.
Rama
De repente, tu espada de juguete pesa como una de verdad.
"Aunque, siendo honestos, algunas de sus exportaciones son geniales".
"Hasta yo cago mejores baladas, ¿me oyes?". Suspira. "El punto es que pueden conquistar este país fácilmente".
"La república democrática podría mandar buques de guerra. O incluso ocupar Portofiro, junto con su sangre y sus ruinas. Pero ¿para qué? No puedes bombardear el anhelo". Su expresión se entristece. "Pero lo que los lucianos están vendiendo no es real".
"Hasta yo cago mejores baladas, ¿me oyes?". Suspira. "El punto es que pueden conquistar este país fácilmente"."No de la manera convencional, pero sí de las maneras que importan. Si llegaran a invadir, habría quienes les…"Y si alguien llegara a hacerles frente, se enfrentarían al otro lado que los recibiría con brazos abiertos".
"¿Entonces, qué es?".
"Es un ritual. Siguen bombeando la misma canción de mierda en la radio hasta que un día despiertas y te das cuenta que es tu melodía favorita".
Símbolos, repetidos una y otra vez, un proceso pasivo de desgaste.
Condicionamiento de las masas. Nunca falla.
"No puedes pelear contra ese tipo de tácticas de guerra culturales. La única solución es meterle una bala a alguien".
Rama
"Todo eso de los planes en grande no me cabe en la cabeza, Rams. Solo soy un engrane".
"Está bien, Hersh". Niega con la cabeza, media sonrisa hace su nido en la profundidad de su barba.
"Sí. De cierta manera, La Luz ya conquistó Portofiro".
"No de la manera convencional, pero sí de las maneras que importan. Si llegaran a invadir, habría quienes les harían frente, pero pronto los eliminarían".
"Aun así podrían invadir".
"Y si alguien llegara a hacerles frente, se enfrentarían al otro lado que los recibiría con brazos abiertos".
"¿Qué pasó en Sueño de Rustam?".
"¿Me imagino que conoces la historia en general?".
Rustam Fatihler, el conquistador, hace siglos intentó unificar a todas las tribus en guerra de la península bajo una misma bandera, por eso se le conoce como Sueño de Rustam.
El equilibrio delicado, pero nunca estable, se colapsó en el 67 tras de dos años de marchas violentas.
"Algo pasó con las tribus, riñas locales. Eventualmente todo colapsó desde dentro".
(+) "Y el pequeño territorio que quedó es, legalmente, un protectorado de los Capoblancanes". Se masajea las sienes. "Mierda, el próximo año cumple treinta años".
"Y luego el mundo desarrollado llegó y los reformó".
"Quizá no al principio, es solo lo que pasa con las naciones, como entidades. Crecen. ¿Alguna vez has visto un mapa? Esos están bien jodidos".
Tumores malignos, empujándose siempre uno contra otro.
"Sí, los mapas tienen su lado oscuro".
Rama
"Rustam cayó porque el mundo creció. Así de simple. La modernidad se lo comió poco a poco, año tras año".
Una muerte lenta provocada por erosión.
"¿Entonces, cómo terminó?".
"La última noche, carajo... mi gente le prendió fuego al Sueño. Todos los graneros, los talleres, cada campo y cada camino". Sonríe. "Victoria".
"Los campos quedaron reducidos a cenizas y salados. La capa superior del suelo fue arrancada. Los pozos fueron volados y las fuentes de agua quedaron sepultadas bajo los escombros. Una nación desahuciada".
Y al final, el protectorado de Rustam solo consiste de dos pueblos, sin recursos, que se mantienen vivos gracias a la inversión extranjera. Eso sí lo sabes.
"Entonces, en resumen los dejaron ganar".
"La victoria del Mundo Desarrollado dependía de ganar nuestra obediencia y nuestras tierras. No las consiguieron. También podríamos llamarlo un empate".
"Aquí va la moraleja de la historia, Hersh: todos los invasores tienen estrategias. Si quieres jodértelos, tienes que jugar un juego diferente a ellos".
Rama
"Suena como una forma muy melancólica de rebeldía".
"Sí". Una sonrisa frágil. "Mi mamá siempre extrañaba a los camellos que su familia liberó".
"Cosas muy brutales, Rams".
"Bueno, Rams, ya tuve suficiente historia". (Regresas).
Rama
"No lo sé. Pienso que son algo hermoso".
"No hace falta, me desplazo con puro instinto". (Regresas).
Rama
No digas nada, solo asiente.
"Recuérdamelo".
"El sueño fue un desmadre hermoso. Gremios, federaciones, comunas, todos trabajando en conjunto. Ha sido así desde los años 2200, de acuerdo con el calendario viejo, con la muerte del Sultan Murad IV. El último de su linaje, y que así sea". Escupe en el piso.
Aproximadamente hace 400 años.
"Que se joda ese sujeto". (También escupes).
"Sí, que se joda". Sonríe y asiente. "Pero, bueno, Rustam cayó porque el mundo creció. Así de simple. La modernidad se lo comió poco a poco, año tras año".
"No lo sé, alguna mierda atroz del mundo de la periferia, ¿supongo?".
"Pues no de la manera que te imaginas".
"Pues, estás dentro". (Concluyes).
"Sí. Además de que le tengo que devolver el favor a Ojo Lacrimoso". Se truena el cuello, moviendo su cabeza de lado a lado.
Rama
"¿Eso que oigo es optimismo, Ramsés?".
Parece que encoge los hombros, y asiente lentamente.
"Si todavía existieran los libros de historia, escribirían sobre nosotros, eso te lo aseguro".
"Parece que los lucianos están planeado una jugada en Portofiro, con la ayuda de EMTERR. Vamos a arruinárselas".
"Hay una tabla de 'condiciones para la victoria' en Novessa que dice que estamos jodidos si no lo logramos".
"Me dieron varias razones. Aunque claro, todas son mentiras".
"Es hora de matar. Un oficial luciano de alto rango. El Gran Liche del Tecnofascismo".
Rama
"¿EMTERR o Luz?". Unos ojos color cobre pulido te miran fijamente.
"Te escucho". Unos ojos color cobre pulido te miran fijamente.
"Cuéntame más sobre el silbato de la muerte que me diste".
Rama
"Pues no soy ningún experto pero... venga".
Rama
"¿Alguna vez desarmaste un silbato de la muerte para saber cómo funcionan?".
"Para desarmarlo necesitaba tener uno...". Levanta una hoja de papel. "Esto es todo lo que tenía...".
Un recorte viejo de una revista de cultura general de hace años. Muestra a un miembro de una tribu vestido con ornamentos de plumas, sosteniendo una flauta ancha con forma de cráneo humano.
Ya sabes de qué tipo: un tanto colonial, llena de información falsa y promesas de aventuras eróticas con caníbales en junglas lejanas.
"Entonces, ¿lo armaste sobre la marcha?".
"En resumen, sí".
"Te vende el silbato como una herramienta imponente usada para paralizar a los enemigos antes de una emboscada y como les mete miedo a sus glándulas".
"Pero nunca entra en detalles sobre cómo funciona, ¿sabes?".
"De verdad lo investigaste a detalle, ¿verdad? Los hechos, y la ciencia...".
"Me dio fuerzas cuando las necesitaba", dice, casi hablándole a su interior.
Rama
"Al corazón, Ram. Meterle miedo al corazón de tus enemigos".
"No". Niega con la cabeza. "El miedo viene de las glándulas, H".
Rama
No será fiel a la poesía, pero sí a la ciencia.
Cambia de tema.
"¿Algo más que te llame la atención?".
"No parece ser un instructivo".
"¿Tiene más de un tipo de grito?".
"Bueno, el tono depende del diámetro de la boquilla, entonces...".
"Quizá si haces uno muy pequeñito podría sonar como un niño".
"Genial".
Se alegra al recibir tu aprobación.
Está feliz de que el tiempo que pasó haciendo el silbato no fue en vano.
Rama
"¿Sonaría como un niño? ¿O como un enano?".
"Pues, con que suene como un humano ya es un buen comienzo".
"No, no, me refiero a que si puede recrear diferentes tipos de agonía".
"Nop, eso depende de quien lo toca".
"¿Cómo genera esos sonidos?".
"Por medio de cavidades iguales al sistema de nuestra boca y garganta".
"Usar la tira de cuero como sustituto de cuerdas vocales ayuda mucho. Solo tienes que afinar el cuero".
Rama
"¿Sustituto de cuerdas vocales? ¿O sea que...?".
"Se supone". Se encoge de hombros. "El texto dice que antes usaban las cuerdas vocales de sus enemigos, pero quién sabe".
Un río carmesí de músculos y cartílago. Con mucho cuidado, se extraen dos filamentos de tejido membranoso de entre la carne, y se estiran sobre una herramienta de madera.
"Lo que sea que hayan usado... porque la arcilla no suena así naturalmente".
El material conoce el terror.
Rama
"Bueno, ¿sabes qué? Hay que tocarlo otra vez". (Le das el silbato de la muerte).
"No te arrepentirás". Extiende la mano para aceptar el instrumento.
Tras una gran inhalación, Ramsés sopla para tocar el silbato, sacrificando su aliento a cambio de un sonido estruendoso.
Rama
Dentro del grito, escuchas las horribles palabras:
¡AAAAAARGH! ¡MÁTAME! ¡YA MÁTAMEEEEE!
Igual que el llanto de un bebé, el sonido sobrescribe toda lógica y cause una respuesta de pánico inmediata.
Rama
Confirmado: el miedo empieza en las glándulas.
Muy dentro, en los rincones más recónditos de tu genética, algo primitivo despierta después de mucho tiempo.
Rama
Junto a la barra está Lucia, cubriéndose los oídos con sus manos. Todos los clientes voltearon a verlos.
Wow. ¿Qué fue eso?
Un recuerdo de miles de años antes de que nacieras.
"¿Ves?". Su sonrisa define sus rasgos y hace que se vea mucho más joven.
"Es como si aún sabiendo que todo está bien, tu cuerpo piensa que alguien está a punto de descuartizarte".
Al ver la reacción que causó, Ramsés te devuelve el silbato de la muerte, y levanta una mano para hacer un gesto de disculpa hacia todos en el bar.
Rama
"Esa cosa me habló. Dijo: 'Mátame'".
"Me halagan tus palabras, H, pero todavía no estoy a ese nivel". Baja la mirada para observar su creación.
"No, no, literalmente dijo: 'Mátame'".
"Pero... nunca ha estado vivo". Frunce el ceño.
Las palabras resultaron del intento del cerebro moderno de descifrar una voz antigua, apenas humana.
Rama
"Creo que ya llegaste demasiado lejos".
Se toca el corazón en muestra de agradecimiento.
"Ramsés, esa cosa me hizo algo... malo pero interesante".
"Sí, creo que sé a lo que te refieres... es algo que tampoco he logrado entender, algo que suena detrás de todo el ruido".
"Lo puedo tocar otra vez si quieres". Se encoge de hombros.
Rama
"Fue una pesadilla".
"Ya sé, es genial". Se frota una mejilla. "Se siente como tinnitus, pero en tus dientes, ¿no?".
"Siento que algo hace falta, porque no entiendo el punto de todo esto".
"Con gusto lo toco otra vez". Se encoge de hombros.
Rama
"Prefiero olvidarme de esa cosa y nunca volver a pensar en ella".
"Dudo que lo puedas olvidar". Sonríe, y lo guarda con delicadeza.
Rama
"Ramsés, ¿qué carajo?".
"¿Verdad que sí?". Su sonrisa define sus rasgos y hace que se vea mucho más joven.
La cantinera se cubrió los oídos con sus manos. Todos los clientes voltearon a verlos.
Dentro de ti, escuchas algo parecido a unas palabras, atormentando las costas de tu consciencia.
Escucha el sonido de la muerte. (Le pides a Ramsés que toque el silbato otra vez).
Volteas a tu interior, te sumerges en tus venas, y le pides a tus glándulas que secreten la leche del temor.
"Ramsés, ya sabes qué hacer". (Le das el silbato de la muerte).
Lo entiende de inmediato. Toma una bocanada de aire y lo acerca a sus labios...
Siglos de condicionamiento al terror reaccionan dentro de tus genes, todo al mismo tiempo, una bomba de fragmentación cáustica en tu interior.
Muerte. Locura. Podredumbre.
Nada puede detenerlo. El pánico químico toma a tu cuerpo de rehén.
El principio de los tiempos. Después del grito, el silencio se extiende como una sombra sobre los callejones paleolíticos. Te quedas parada en la entrada de la cueva, paralizada por el miedo.
Respira. Siente el peso de tu lanza.
Dentro de la cueva, distingues el brillo oscuro de los ojos de tu enemigo, escuchas su respiración agitada, el horrible grito aún no desaparece de tus oídos.
¿Soy una cazadora o la presa?
Ambas.
Tocaste el silbato de la muerte con tu garganta paleolítica para causarles temor a los habitantes de la cueva, pero, en lugar de eso, la atemorizada eres tú.
Mierda, mierda, mierda...
De repente, una de las cosas en la cueva se mueve...
Ves de reojo su cara deforme y sin cabello, su piel pálida como un hueso y las fosas nasales de primate.
Respira.
Todo sucede en un segundo. Lo último que ves es saliva volando desde la boca del primate blanco de la cueva, cuando saca a relucir sus colmillos.
Tu propia sangre marca la caída del telón sobre tu recuerdo.
"¿Estás ahí, H?". Parece que de verdad te fuiste por un minuto.
Rama
"Tu silbato, Ram... me mostró algo".
Ramsés frunce el ceño frente al silbado, entrecierra los ojos y luego suspira.
"Sabía que está hecho para ti. Te pertenece espiritualmente". Asiente.
Rama
"Creo que en otra vida fui una cazadora paleolítica... aunque no era muy buena".
"¿Con eso te fuiste hasta el paleolítico?". Sus ojos se abren sorprendidos.
"Yo era la cazadora paleolítica, Ramsés... yo era el miedo mismo".
"Bueno, sí, todos se espantaron un poco. Pero, carajo... tú te fuiste hasta el paleolítico solo con eso".
Arroja la lanza.
Toca el silbato de la muerte otra vez.
Rama
Sucede demasiado rápido. La boca del simio blanco de la cueva se abre en su totalidad cuando te embiste. Pones el silbato en tu boca y soplas.
El miedo es tuyo. Eres la aterrorizada, y la aterrorizadora.
Desencadena el miedo. (Grita).
El grito casi te rompe el tímpano. El mismo miedo que se apoderó de ti, ahora aparece en los ojos helados del homínido, quien se queda paralizado por un segundo.
Su sangre en tu cara marca la caída del telón sobre tu recuerdo.
"Estabas, am... estabas gritando muy fuerte, Hersh". Se ríe.
Arroja la lanza.
Aprovechas la pausa de un segundo. La lanza entra por la mejilla del simio y sale del otro lado de su cráneo.
Bien. El terror es bueno.
La cazadora debe conocer el miedo. Amar al miedo, ser el miedo...
¿Quién estaba gritando?
Tú. Tus gritos salieron de las gargantas de los enemigos que derrotaste.
No, soy Hershel Wilk, agente de la Oficina de Operarios... (Vuelves).
Intentas desesperada salir de tus venas. Los recuerdos desaparecen, dejando en su lugar un vacío existencial.
"¿Sentiste algo?".
"Había algo, pero creo que ya no quiero volver a escucharlo".
Rama
"Aunque sigue siendo un sonido horrible". Se encoge de hombros.
Rama
"Detente. Ya calla esa mierda".
Le muestras el silbato, sin decir una palabra.
Te preparas a recibir la cosa que sentiste en tu interior la última vez que escuchaste el silbato.
"Dale al silbato de la muerte otra vez, Ramsés". (Se lo das).
"Eso es, carajo".
Apenas y reacciones a la ola violenta de sonido que cae sobre ti. Te hace sentir...
Un diluvio de sudor frío y fétido, causado por los químicos estresantes de tu cuerpo.
Nada. El recuerdo primitivo se fue. Lo único que oyes es un grito terrible y desconcertante.
"¿Algo?".
"Nadita".
"Solo, ya sabes, el miedo normal".
"Por ahora guardemos el silbato de la muerte".
"Sí".
Rama
"Mierda tribal de ansauní. Lo encontré hace años en una revista y desde entonces quedé fascinado".
"Se supone que suena como un grito humano. Es horripilante". La sonrisa de un soñador resalta sus rasgos.
"Gracias, Rams". [Te vas].
"No se te olvide que existo".
Rama
Fin de esta rama
"Hola, Hersh". Levanta la mirada de lo que está haciendo y te sonríe de forma ambigua.
No es el amigo que abandonaste hace años, ni el manojo de nervios que encontraste en la casa flotante.
No ha recuperado ni un solo kilo, pero sus movimientos son seguros y su presencia ligera.
Esperando su asignación, como lo prometiste, en la vieja guarida.
"¿Cómo te trata la vida?".
Rama
"Eso no importa, ¿cómo te va a ti?".
"Me sigo acostumbrando a la frecuencia, ¿sabes?". Mira alrededor del bar. "Las luces se ven raras. No tan distorsionadas como siempre".
Todavía no lo cree del todo.
Un fantasma vestido con telas holgadas, acostumbrándose a los contornos de su propio cuerpo, por si acaso.
"Estoy aprendiendo a usar mis manos otra vez... como si fuera un bebé o algo". Las levanta y las mira como si fueran un objeto ajeno a él.
"Revisemos ese pulso". (Extiendes la mano para demostrar).
Respira lentamente y levanta la mano, paralela a la tuya.
Una vibración sutil, inestabilidad común en cualquier persona.
El ritmo base de las señales eléctricas de su cuerpo ahora es más constante, una palpitación regular, en lugar del "telégrafo descompuesto" de antes.
Rama
"Ya sabes cómo es esto. Me sigue aplastando el peso de la culpa".
"No voy a hablar por los demás, pero de mi parte, carajo... todo está bien, Hersh. No hay por qué sentir culpa".
Rama
"Es difícil, Rams. Hay fuerzas secretas que conspiran en mi contra".
"¿Qué no nosotros somos las fuerzas secretas?".
"En ese caso creo que tenemos que conspirar más que antes".
"¿A eso venimos, no?". Abre las palmas, para mostrar su entorno.
Rama
Poco a poco se está llenando de miembros de tu escuadrón, el Espejo Turbio empieza a parecerse a cómo se veía hace cinco años, antes de que tu red colapsara.
Rama
Sin los demás miembros de tu antiguo escuadrón, el Espejo Turbio se siente vacío, no podría ser más diferente a como era hace cinco años, antes del colapso de tu red.
"No, Ramsés, más secretas".
"Mierda. Eso sí es secreto".
Rama
"Sin vida, solo asignaciones".
"Carajo". Da una carcajada de derrota.
"Tienes que tomártelo con más calma; ven a fumarte un porro conmigo, o algo".
Rama
El motor empieza a titubear cuando estacionas el tuk-tuk. Quitas la llave del arranque y el mundo se detiene. El agua acaricia gentilmente la costa.
Ramsés sale del vehículo lentamente y alerta. Estira delicadamente sus hombros.
Su silueta parpadea frente a las luces de la casa flotante. Por un momento, ves a un hombre libre del peso de tus acciones.
"¿Te ayudo a cargar todo eso?".
Te mira y sonríe cansado antes de negar con la cabeza.
"¿Sabes?... creo que estoy bien. Voy a hacer una llamada".
Un punto tenue en un sonar que ha estado en silencio demasiado tiempo.
"Déjame ayudarte".
"No te apures, Hersh. Tenía que hacer esa llamada desde hace tiempo".
Una promesa pequeña, renacida y rota mil veces. "Mañana", se decía a sí mismo, hasta que esa palabra perdió su significado.
Una mujer, con bufanda definiendo su rostro con colores desaturados, coloca una canasta de lavash y uvas rellenas frente a la puerta de la casa flotante. Su esposo, un centinela estoico, asiente con la cabeza para decirle que se aleje. Un pequeño puente, esperando el regreso de Ramsés.
"¿Por qué es tan importante hacerla ahora?".
"No estoy diciendo que sea importante. Solo es que... no sé".
"Creo que ya es hora de anclar esta cosa". Apunta con la cabeza a la casa flotante. "Creo que ya dejaré la vida de ermitaño".
Indicios del florecimiento de una nueva vida, a menos que la destierres.
"¿Y qué tal tú, H? Carajo... ¿nunca has pensado en cambiar de vida?".
"Sí. Espero que esta sea mi asignación de despedida".
"Una despedida". Te inspecciona, por un momento, luego sus ojos cobran vida. "Me parece bien".
"Como sea, solo quería decirte que... cuando llegue el momento...". Frunce el ceño. "Quiero entrar, Hersh".
Los rompes, una y otra vez, y aun así se quedan contigo.
Rama
"¿Estás seguro?".
"Bueno, la probabilidad es mínima". Se toca los labios con un dedo. "Pero las probabilidades cambian".
"Y me debes una".
"Parece que ese es el caso".
Si él te importa, lo mejor que puedes hacer es quitarte de su camino y dejar que se reincorpore a la sociedad. Sin importar lo que él quiera.
¿Qué? ¿Por qué?
Ramsés sobrevivió a ti. Deja que disfrute los años que le quedan.
NO. EL PLAN ES LA MUERTE DE NUESTRO ENEMIGO. SIN IMPORTAR EL COSTO.
"Yo te contacto, Ram".
Asiente firmemente.
"Estaré en el Espejo Turbio. Cuando me necesites... estoy listo".
Rama
Rama
Rama
Rama
"Ah, y otra cosa antes de que se me olvide. Quiero que te quedes con esto". Saca algo del bolsillo de su chamarra y te lo da.
Rama
Es su silbato de la muerte. La cosa gritona con la que estaba jugando cuando llegaste.
"Genial, terror auditivo. Estilo Ramsés".
"Ya sabes... por si algún día necesitas asustar a tus enemigos".
Es un amuleto, no un objeto funcional. Lleva dentro lo que sea que Ramsés siente por ti.
No aceptará un no.
"Gracias, amigo".
Rama
Tu mano se cierra alrededor del pedazo de arcilla. Con un puño medio cerrado, Ramsés se golpea el pecho dos veces y susurra algo en rustamiense.
"Qué bueno que después de todo, ayer no fue el Fin de la Historia".
Se dan la espalda uno al otro. El aire de la noche enfría tu cara al caminar, las luces de Portofiro te atrapan de nuevo en su órbita.
Rama
Rama
Rama
"De hecho, creo que sí tendré que asustar a mis enemigos...".
Tómalo sin decir nada.
"Digo, me siento halagada, pero...".
"No importa. Hazlo por mí".
"Ramsés, lo lamento, ¡ni siquiera me gusta esta cosa!".
Tiene la forma de un cráneo humano a medio grito. Está cubierta de símbolos de rituales por todas partes, y en la parte de arriba tiene lo que parece ser una boquilla.
Dientes de arcilla. Sin ojos.
"Es mi silbato de la muerte. Hace un sonido... repugnante: como un cerdo muriendo y, no sé, gritos internos".
Rama
Rama
Rama
"Tendré que dejarte fuera de este, amigo mío".
"Está bien... como digas".
"Si llegas a cambiar de opinión, estaré en el Espejo Turbio. Ya sabes, como en los viejos tiempos".
Guarda silencio.
"Me da gusto escuchar eso".
Asiente.
"Bien. Ese era el propósito de que volvieras a las andadas".
"Sí, eso me imaginé".
"Todavía no sabes en lo que te estás metiendo".
"Sé que es un trabajo importante". Inclina la cabeza. "Otra razón del por qué lo mantienes en secreto".
"Todavía me falta redimirme por mucha mierda que hice antes de poder renunciar".
"Ah, al diablo con eso, vas a terminar causando todavía más mierda". Se ríe y niega con la cabeza.
"No hasta que me planten. Es donde pertenezco".
"Sabía que dirías eso".
"Incluso si lo hiciera, ¿habría una diferencia?".
"Está bien. Diles que mando saludos".
"Sí, eso haré".
"¿Una llamada? ¿A quién?".
"Viejos amigos. Una pareja rustamiense que conocí cuando llegué a Portofiro. He querido contactarlos... desde hace tiempo".
"¿Estás bien?".
Rama
Mira fijamente su casa flotante, luego el tuk-tuk.
Mira fijamente su casa flotante, luego a ti.
Rama
Rama
"H, ¿tienes el número?". Su expresión deprimida se torna alegre.
Texto alternativo
"Pero, bueno... ¿tienes el número?". De su expresión reprimida se esboza esperanza.
"Aquí mismo". (Te tocas la sien).
"Carajo, por fin". Suspira de alivio.
Rama
"Aquí mismo". (Le muestras rápido el papel).
"Entendido. Ya podemos hacer el pedido".
"¡Ya voy! ¡Ya voy!".
"¿Entonces, a qué vienes?". Se pasa una mano por la cara. "H, esto es serio. No puedo contigo".
Rama
Rama
Analiza a tu viejo agente.
Sus ropas cuelgan de un cuerpo que ya ha perdido más de la mitad de su masa muscular.
Es ël. Con la mënte jodida, su cara aün peor, pero es nuëstro chico.
Tiempo estimado: cinco años y tres meses desde el último contacto.
Su sonrisa chueca sigue siendo la misma, aunque parece tener una nueva pizca de amargura.
Rama
"¿Estás bien?".
"He estado peor. De hecho, carajo... hace tan solo unos segundos...".
Sus dedos se estremecen en intervalos irregulares. Síntoma común del estado postictal que resulta de una convulsión.
"Te estabas convulsionando, hombre. Muy intenso".
"Lo sé".
"Es mi trabajo, Hersh". Apunta a un montón de soles sobre su escritorio. "Paga bien".
Seiscientos cincuenta soles.
Dinero por explotación. Reservado para los que están dispuestos a poner en riesgo su cuerpo por lo que hacen.
Rama
"Lo lamento, Rams. Esto es horrible".
"Vete al carajo, H. Yo causé esta mierda, no tú".
"Aunque, sí, todo ha estado de la mierda desde que la red se cayó".
"¿Qué pasó?".
"Carajo. En serio no sabes, ¿verdad?".
"¿Saber qué?".
"El Ojo Lacrimoso vino a buscarme".
Rama
Después de que su nombre salió de los labios ensangrentados de KINDRED.
Uno por uno, se encargaron de tu escuadrón mientras tú estabas guardada en un lugar seguro.
LAS EXTREMIDADES DEL CUERPO DE LA POLÍTICA SUFREN MIENTRAS LA CABEZA SE QUEDA ESCONDIDA BAJO TIERRA.
"Hace cinco años, H... me dejaron en blanco. Identidad, papeles, vivienda. Todo se fue". Un vacío se apodera de su mirada.
Rama
No digas nada.
"Diría que sí, aunque parece que contigo no fueron tan piadosos".
"No, lo que acabo de ver fue alguna mierda de control mental avanzado".
"Solo es un derrame, H. En algunos casos vienen acompañadas de un... componente verbal".
"No tengo tantas opciones en el campo laboral, ¿sabes?".
"¿Por qué no?".
"¿De verdad? Creo que cualquier cosa sería mejor que... eso".
"Tu trabajo es espiar, RADIÁN".
"Claro, pues ya no lo es". Deja salir una risa sin rastro de espíritu.
Un momento transcurre. Te mira de forma extraña.
"Al final solo es un trabajo. Nos ponemos en el mercado para seguir vivos, hasta que un día ya no estamos".
"Sí, bueno, no sé cuánto queda de mi para poner en el mercado". Sonríe.
RADIÁN es un ingeniero de audio. La escena que presenciaste no tiene nada que ver con su profesión.
"¿Me podrías explicar qué fue todo eso?".
"Sí, lo sé. Estabas como que...". (Pones los ojos en blanco y dejas colgando la lengua).
"Es una buena imitación, H". Sonríe. "Aunque no te recomiendo que te vuelvas profesional".
"Cuéntame lo que pasó. Paso por paso".
Texto alternativo
"Cuéntame qué pasó después de que nuestra red colapsó".
"No hay mucho que decir, H. Carajo...". Un suspiro profundo sale de su pecho.
"Los que me llevaron estaban vestidos de carabineers... me llevaron a, no sé, un tipo de apartamento encubierto. Luces fluorescentes, paredes de concreto. Ya sabes de qué tipo. Luego llegaron dos mujeres. Lucianas".
Rama
"¿Cómo sabes que no eran carabineers de verdad?".
Rama
Rama
"Porque estaban vestidos como tú". Asiente. "Carajo... uniformes nuevecitos con placas de plástico. A lo mucho, parecían strippers. Sin ofender".
"Además de que ya había tenido varios encuentros con los carabineers. Cobardes, todos. Pero esos no lo eran".
Rama
"Ah, ni siquiera lo intentaron". Se encoge de hombros. "Carajo... uniformes nuevecitos con placas de plástico. A lo mucho, parecían strippers".
"¿Seguro que eran lucianas?".
"Ya llevo suficiente tipo en Portofiro, ya conozco los acentos. Pero más importante que eso es el... carajo..." Hace un gesto como un remolino con su mano, indicando una totalidad.
El atuendo. La moda. La estética de la cultura de masas luciana es inconfundible, hasta cuando están encubiertos.
Las caras. "Primos lejanos" de los portofirenses en varios aspectos.
Rama
"Describe a esas mujeres".
"Trajes importados. Cabezas rasuradas, las dos". Aprieta los labios. "Ojos verdes, creo. Hablaban tranquilas y formales".
Interrogadoras del Ojo Lacrimoso.
Torturadoras profesionales. Acostumbran rasurarse el pelo para honrar a Belkov, el desertor, de quien se originó su entrenamiento.
Rama
"¿Qué querían?". (Continúas).
"Información. Sobre nosotros". Esconde una mueca con una sonrisa. "Pero lo poco que yo tenía, ellas ya lo sabían".
"¿Sabes si interrogaron a alguien más?".
"No lo sé. Pero supuse que sí".
Siempre es la misma historia: unos cuantos cabos sueltos que no se pueden cortar.
"Me liberaron un día después". Asiente a sus alrededores. "Regresé y habían destrozado mi bote. Electricidad, agua, teléfono, nada funcionaba. Supongo que destrozaron todo por diversión".
"¿Algo más?".
"Sí, hice llamadas. Mis cuentas desaparecieron. Según la House of Registry no tenía nada a mi nombre. Mi identificación, el permiso de trabajo... todo se fue".
"Carajo... me borraron, H. Y lo hicieron muy bien".
Conclusión: estás hablando con un fantasma.
Rama
"Intentaste conseguir nuevos papeles, ¿verdad?".
"Más de una vez. Me dijeron que Ramsés Tayed Al-Fatik Molloy no existe. Intenté demostrarles que yo soy yo, empezando por, carajo...". Se presenta a sí mismo con un gesto.
"Resulta que mi presencia no es prueba suficiente de mi existencia".
Rama
"¿Por qué crees que el Ojo Lacrimoso te borró?".
"Se lo preguntas a la persona equivocada. Pensé que eso es normal para... ya sabes".
Tu gente.
Es una práctica estándar. Cuando encuentras una red del enemigo, la quemas y te aseguras de que no quede nada.
"Lo lamento, Rams".
"Sí". Asiente.
Rama
"Hay quienes darían un riñón por desaparecer así. ¡Estás viviendo el sueño de alguien!".
"Pues no se siente".
"Hay que deshacerse de los cabos sueltos. No es nada personal".
"Desde mi perspectiva se siente bien personal".
"¿Y luego?". (Continúas).
"Por un rato estuve haciendo trabajos pequeños. Arreglando máquinas viejas, radios, instrumentos, ese tipo de cosas. Pero luego...".
Su mirada decae. Sus dedos se doblan de repente y se quedan congelados.
Puede que la convulsión que viste haya sido autoinfligida, pero no significa que eso aplica para todas.
"Eres epiléptico".
"¿Qué me delató?". Una sonrisa retorcida.
"Sí. En aquel entonces estaba controlado. Aun así, pensé que ya lo sabías".
Rama
Regresas al recuerdo de cuando plantaste un grillo con Ramsés, como por un momento temblaba en sus manos...
RADIÁN: no se halló ninguna mención de epilepsia. Condiciones médicas: en blanco.
"Quizá sí lo sabía, de cierta manera...".
"Sí, bueno, en aquel entonces no lo era. Los medicamentos me mantenían estable".
Un silencio breve mientras se adaptan a la nueva percepción que tienen uno de otro.
"Sí, bueno, en aquel entonces no lo era. Los medicamentos me mantenían estable".Su expresión ni siquiera intenta ocultar la decepción que siente."Sí, bueno, en aquel entonces era más fácil esconderlo... los medicamentos me mantenían estable"."No fue adrede. Pensé que era uno de esos temas innecesarios de tratar".
"Pero, bueno, esa es la versión corta. Lo que tienes en frente es lo poco que queda de mí".
Rama
"No sabía... y nunca pensé en investigarlo".
"Ya veo".
Su expresión ni siquiera intenta ocultar la decepción que siente.
"No sabía".
"Sí, bueno, en aquel entonces era más fácil esconderlo... los medicamentos me mantenían estable".
"Lo escondiste de mí".
"No fue adrede. Pensé que era uno de esos temas innecesarios de tratar".
RADIÁN: no se halló ninguna mención de epilepsia. Condiciones médicas: en blanco.
"Por fin te alcanzó".
"Te apuesto a que hicieron más que solo eso".
"¿Y qué sí les dijiste?".
"En general, solo confirmé. Detalles sobre mí. Tu primer nombre. También me mostraron fotos de los demás".
"Es bueno que los agentes solo se quedan con lo mínimo. Por la seguridad de todos".
"Eso les dije. Les pareció gracioso, sobre todo la segunda parte".
"No puedes seguir así. Hay que conseguirte ayuda".
"Déjame adivinar...". Te da una mirada experimentada, con un toque de cinismo.
"Hay una asignación, sí".
"Lo sabía". Una sonrisa agridulce aparece en su rostro.
Era demasiado esperar que hubieras venido sin un propósito, pero tenía la esperanza.
"Durante cinco años me pregunté si habías terminado muerta o encerrada, ¿sabes?".
"Me mandaron a la congeladora, para pagar por mis numerosos pecados".
"Eso es peor".
"Mira, lo que sea que es, no estoy... bueno, ya lo viste". Hace un gesto hacia sí mismo, y el estado en el que se encuentra.
"Ojalá no lo supiera".
"Algo para arreglar el cableado de arriba, H. Carbamazepina, oxcarbazepina, anticonvulsivos. Sin receta, obviamente. Por la cuestión de que no existo".
Rama
"Hay una clínica sospechosa en el Callejón Festivo. Dudo que al doctor le importe la burocracia".
"Y yo dudo que funcione. Incluso la gente con receta no encuentra medicamento. Y no solo para pastillas anticonvulsivas. Las cosas ya no entran a la ciudad como antes".
Rama
No conoce al Dr. Gonzalo E. S. Gonza.
"Bueno, Hersh. Tú, eh...". Cierra sus ojos mientras respira, masajeándose las sienes con sus dedos temblorosos. "Ve y haz lo que puedas".
Rama
El Dr. Hugo se veía muy estricto, no es del tipo de persona que te da medicamentos sin primero revisar los síntomas.
Rama
"Hay un buen doctor en el Bazar. Le voy a preguntar".
Rama
"Conozco a un traficante. Quizá pueda ayudarnos".
"Los traficantes rara vez manejan anticonvulsivos. Manejan otro tipo de desestimulantes. Pero...".
"La cagas y pierdes".
"Algo se me ocurrirá".
"No sé, amigo, yo te veo bien".
"Ja. Sí. Si lo que necesitas es un anzuelo...".
"Solo dime lo que necesitas".
"Algo para arreglar el cableado de arriba, H. Carbamazepina, oxcarbazepina, anticonvulsivos. Sin receta, obviamente. Por la cuestión de que no existo".
"Encerrada, sí, pero por los nuestros. Nunca les caí bien".
"Ya llevo muerta mucho tiempo, Ram".
"Tonterías". Sonríe.
"Ya llevo wangueada mucho tiempo, Ram".
"Nadie mata ni captura a esta espía".
"Qué envidia".
"Tenemos un trabajo. Luego te cuento los detalles".
"¿Qué? ¿Estás insinuando que tengo motivos ocultos?".
"¿Y no?". Sus ojos muestran sorpresa genuina.
"Digo, sí, pero está bien que asumas que no los tengo".
"Primero vamos a estabilizarte, ya luego podemos hablar de lo demás".
"¿Quién era el sujeto que te estaba viendo?".
"No conozco su nombre, pero es, ya sabes, carajo... ricachón. Tiene un puto penthouse".
¿QUIÉN MÁS SINO EL DEMONIO A CARGO DE LAS FUERZAS DEL MERCADO Y DEL FETICHISMO ECONÓMICO?
"Carajo... la gente rica, H. Cuando no le están pagando a una dominatriz para que les cague en la boca, están pagando por cosas como esta... la verdad debería estar agradecido, yo no tengo las curvas de una dominatriz. Ni el control de mis esfínteres".
Rama
"Parásitos, amigo".
"Y ni siquiera es de los peores". Se encoge de hombros.
"Piensa que soy una especie de oráculo. En resumen, yo hablo en lenguas, él me escucha y asocia las palabras con cualquier mierda que se le ocurra".
"Wow. ¿Y funciona? ¿De verdad puedes predecir el futuro y eso?".
"No, y creo que él tampoco lo cree, más bien es algo... más abstracto".
"Lo llama hackeo de intuición. Dice que le ayuda en sus putos negocios". Resopla.
Quizá, pero detrás de todo hay una razón mucho más simple. El placer de tener el poder de pagarle a alguien para que tenga una emergencia médica para tu disfrute visual.
Rama
"Suena estúpido".
"Lo es".
"¿Cómo hablas en lenguas?".
"Solo es parte de todo... si me quedo callado cuando pasa, solo salen quejidos y gemidos, pero si intento hablar, las señales se cruzan en algún momento y el resultado es, bueno... lo que oíste".
Los músculos de la boca se retuercen de todas las maneras que pueden, produciendo morfemas al azar que se adhieren a cualquier palabra que encuentren flotando en el cerebro.
"¿Qué podemos hacer? Ya los ensució el mercado".
"Sí, cierto, y más de una vez se han ensuciado por heces humanas, también". Se burla.
"Perversión capitalista del nivel más bajo".
"Carajo... dudo que esto siquiera se considere de 'nivel medio'".
"¿Entonces, es una cuestión de fetiches?".
"¿Sabes?, me lo he preguntado desde hace tiempo, pero no".
"¿Te molestaría explicarme lo que estabas haciendo con Reno?".
"¿Reno? ¿Qué carajo haces...?". De repente se queda callado.
Hace tiempo, mientras su cerebro procesa la información.
"El dueño de Renotel. Era él".
"Él nunca, carajo... nunca me dijo su nombre. Lo único que sabía es que tiene mucho dinero...".
"Carajo... la gente rica, H". Se ríe, cansado. "Cuando no le están pagando a una dominatriz para que les cague en la boca, están pagando por cosas como esta... la verdad debería estar agradecido, yo no tengo las curvas de una dominatriz. Ni el control de mis esfínteres".
LA MEJOR DOMINATRIZ QUE EXISTE ES EL ESTADO. PODEMOS SATISFACER TODA NECESIDAD. DE FORMA IRREVOCABLE.
"¿Te estabas convulsionando para un sujeto cuyo nombre ni siquiera sabes?".
"Le planté un grillo a este maniquí médico". (Le muestras el maniquí).
"De acuerdo... ¿por qué razón?".
"Con eso podremos escuchar a Gonza".
"Ah, bien pensado. Empieza por dejarle el maniquí. No nos sirve hasta que hagas eso".
Rama
"¿Algo nuevo del lado de Gonza?".
Rama
"El grillo hizo su trabajo. Gonza ha estado hablando y lo tengo todo grabado. ¿Quieres escucharlo?".
Rama
"Todavía no tengo suficiente. Dale un poco más de tiempo, ¿sí?".
"Encontré a un doctor sospechoso con acceso a suministros. Se llama Gonza".
"Pero no te quiso compartir nada". El humo del cigarro forma espirales en el aire.
Su mirada se ve cansada, oscura, pero presente.
"Intenté pedírselo amablemente".
"Y luego recordaste que tú eres tú". Su ceja se levanta un poco, entretenido.
Rama
"Le plantaste un micrófono. Ya escucho el sonido de uno de los grillos". Sonríe.
"Me alegra ver que no perdiste el toque".
"Él tiene suministros. Solo necesito buscar la manera de entrar".
Rama
"Genial. Estuve vigilando el grillo, ya llegaron algunas llamadas. Deberíamos escucharlas".
Rama
"Tiene sentido. Hasta ahora no ha habido mucha actividad cerca del grillo. Te aconsejo que vuelvas más tarde a revisar si llegó algo nuevo".
Rama
"Te conseguimos tus medicamentos y te preparamos para la asignación".
Rama
"Entonces sí hay una asignación...". Una sonrisa agridulce aparece en su rostro. "Lo sabía".
"Y si tiene suministros...". Fuma de su cigarro. Saca el humo por la nariz.
"Entonces, tiene distribuidores. De hecho, ya intenté llamarlos por teléfono".
"Mmm, ojalá no lo hubieras hecho". Se acaricia la barba. "¿Cómo te fue?".
Rama
"El conductor es el eslabón más débil".
"Interesante. No sé cómo ayudarte con eso, tendrás que resolverlo por tu cuenta". Juega con su cigarro. "¿Algo más?".
"Se la pasaba diciendo que tengo que apegarme al proceso".
"Medida de seguridad. Los traficantes tienden a usar mensajes en códigos para filtrar a sus verdaderos clientes. Si Gonza es su cliente, entonces debe saber el proceso".
"Su clínica, ¿qué tan fácil sería plantarle algo?".
"Podría plantar algo hasta con los ojos vendados".
"Entonces, suena a que ese es el siguiente paso. Recuerda esperar medio día después de que lo plantes, ¿de acuerdo?".
Rama
"Ya está infestado de insectos. Un grillo más no le hará daño".
"Muy mal".
"Mientras no te estén buscando...". Te mira, más serio que nunca. "Claro que no. Nunca dejarías que eso pasara. ¿Algo más?".
"Entonces, tiene distribuidores. De hecho, ya lo escuché llamándolos por teléfono".
"Esas son buenas noticias". Se acaricia la barba. "La clínica de Gonza. ¿Qué tan fácil sería plantarle algo?".
"Entonces, tiene distribuidores. Solo hay que encontrar la manera de contactarlos".
"La clínica de Gonza. ¿Qué tan fácil sería plantarle algo?".
"No esperaba que lo hiciera".
"Escuchemos las llamadas de Gonza".
"Está bien. Puede que nos tardemos. ¿Tienes tiempo?".
"Hagámoslo".
"Pásame esa maldita caja, ¿sí?".
Rama
"Tal vez después".
"Claro, cuando quieras".
Rama
"Lo tuyo es el audio, ¿qué me puedes decir sobre esto?". (Le muestras el disco rojo).
"Dámelo". Un sutil temblor perpetuo en la mano que extiende.
"Puaj, Hersh, ¿ahora escuchas L-pop?".
"Espera, ¿qué tiene de malo el L-pop?".
"La melodía". Le da un escalofrío.
"No es mío. Y dudo que lo que haya tenido grabado de verdad fuera música".
"¿Entonces, qué?".
"No lo sé. Algo malo".
"Sí, como la música pop". Ni una pizca de ironía.
Rama
Conclusión: casi idéntica a la del Dr. Gonza. Hay dos opciones: o tienen la razón, o ambos hombres comparten el mismo tipo de parásito cerebral.
"Es un Einzeltone XR, es lo único que podría decirte. Ya está gastado, así que buena suerte averiguando lo que tenía grabado".
Rama
"Eso ya lo sé, ¿no puedes decirme algo más?".
"Soy el sujeto del audio, H, y esta mierda ya no tiene audio".
"Lo que te diré, carajo... es que esta mierda de Einzeltone es muy de nicho, vas a tener que buscar a un especialista". Te lo devuelve y se deja caer sobre la cama con un suspiro.
Está más débil de lo que aparenta. Incluso estos breves esfuerzos lo dejan exhausto.
Rama
Rama
Rama
"¿Como que ya está gastado?".
"Es un formato de novedad de hace un par de décadas, solo se reproduce una vez". Se encoge de hombros.
"Carajo... es muy de nicho, vas a tener que buscar a un especialista". Te lo devuelve y se deja caer sobre la cama con un suspiro.
"¿Solo eso? ¿No sabes más?".
"Creo que es un tipo de arma. Parece que le borró la mente a otro operario".
"Sí, la música pop tiende a hacer eso".
"Olvídate de la etiqueta, ¿qué me puedes decir sobre el disco?".
"Digamos hipotéticamente que necesito plantarle un micrófono a alguien".
"¿Hipotéticamente?". Sus labios forman una sonrisa cansada.
"Sí, solo es un ejercicio mental".
"No voy a hacer ninguna puta asignación, H. No estoy en las condiciones para hacerlo". Se recuesta y ve al techo. La sonrisa desaparece de su rostro.
"¡Ya, ya, lo siento! Mierda".
"No digas que lo sientes. Solo... no".
Una pieza valiosa está tirada junto al tablero, sin ser usada. Regrésalo al juego.
Rama
"Yo... subestimé la severidad de tu condición".
"No es tan malo, Hersh, va y viene, pero... de momento no quiero usar mi energía en mierdas de espías".
"Si te ayudo a encontrar medicamentos, ¿podrías ayudarme?".
"Si me consigues medicamentos hasta te construyo una puta catedral si quieres. Pero mientras...".
"Conozco a un sujeto".
"¿Todavía puedes interceptar llamadas?".
"¿Tú qué crees?". Sonríe.
"Nah... empeñé casi todo mi equipo. Aunque hay un par de cosas de las que no logré despegarme, carajo... ¿sabes?, las cosas que fabriqué yo".
La mayoría del equipo de Ramsés siempre ha sido en gran parte dispositivos improvisados, creados usando los restos de varios productos para consumo doméstico.
"¿Como recuerditos?".
"Si así lo quieres poner".
Rama
Rama
"Hay un montón de grillos por aquí en algún lugar... si los encuentras, quédatelos, todavía deberían funcionar".
"Grillos", micrófonos. Los dispositivos de intercepción favoritos de Ramsés.
"¿Ya no los usas?".
"Nah. Rara vez salgo de esta maldita casa flotante".
"¿Seguiste en contacto con otros miembros del escuadrón?".
"Sí, HOLOCENO y yo hacemos pijamadas seguido, H".
"Yo diría que es un milagro que siquiera hablo con mi traficante".
Al final del día, el vendedor de hierba de Ramsés es su último punto de contacto con el mundo humano.
Rama
"Oye, am... ¿me prestas dinero?".
"¿La Ópera te sigue poniendo la dieta del aire?".
"No me sorprendería si empiezan a pagarnos con comida para perro".
"Si pudieran, lo harían".
"Toma... es algo". Saca un par de billetes y te los da.
"Te prometo que te lo pagaré".
"No, no lo harás. Y no te pido que lo hagas".
Rama
"¡Bastardo tacaño, vi que te dio como 600 soles!".
"Pues mira, H, si me muero, te voy a dejar como mi única heredera".
"Y no voy a tardar tanto, si no conseguimos las malditas píldoras".
Por favor, hombre. Acabo de ver que ese sujeto dejó un fajo gigante de billetes".
Texto alternativo
Por favor, hombre. Acabo de ver que Reno dejó un fajo gigante de billetes".
"Sí, pero es todo lo que te puedo dar, H. Y tampoco puedo hacerlo tan seguido, con el tiempo...".
Su cuerpo termina la oración en forma de un estremecimiento.
"Cuéntame más sobre tu 'silbato de la muerte'".
"Ah, solo es una tontería para pasar el rato, H, no te preocupes".
Veneno inesperado. Dirigido hacia su interior.
Rama
"Antes de que consiguiéramos los medicamentos no podía hacer nada. Ahora por lo menos puedo enfocarme en mi trabajo".
Cambia el tema, usando la amargura especial que siempre se reserva para los sueños rotos que duelen.
Rama
"Fuera de eso soy un inútil. Probablemente no podría ni cargar un bajo si me dieras uno".
Vete.
Texto alternativo
"Bueno, tengo que irme". [Te vas].
Texto alternativo
"Me tengo que ir. No más convulsiones mientras no estoy". [Te vas].
Rama
Rama
"Antes de que te vayas... tengo más grillos en algún lado". Busca alrededor de su cuarto infestado de cables, pero se rinde casi de inmediato.
"Ya los encontrarás. ¿Te acuerdas de cómo funcionan?".
Fácil. Los pegas a un teléfono o a una caja terminal y empiezan a grabar. De ahí, Ramsés puede guardar el audio o redirigir las llamadas.
"Sí recuerdo. Son unos insectitos muy útiles".
"No le piden nada a nadie".
"Tan pronto plantes uno, me enteraré. Solo necesito que me des tiempo para grabar... lo que sea que necesitas. Por lo regular tardo medio día".
"¿Para qué me los das?".
"Digamos que es memoria muscular". Una pequeña sonrisa se escapa de la cárcel del cansancio.
De alguna manera, tiene que sentirse útil. Sobre todo porque estás intentando ayudarle.
Ahora, si me disculpas, tengo que desmayarme o echar una siesta un rato. Nos vemos, Hersh.
"Es bueno tenerte de vuelta, Rams".
"Lo mismo digo, aunque podría estar mejor". Una pequeña sonrisa se escapa de la cárcel del cansancio.
"Recuérdamelo".
"Son micrófonos espías hechos en casa. Los plantas en un teléfono o en una caja terminal para que intercepten la señal. De ahí, puedo escuchar o redirigir llamadas, entre otras cosas".
Claro. Planta el grillo en una línea telefónica y le va a hacer un bi-bu-bop al circuito.
"Por supuesto. Sirven para bi-bu-bopear".
"Ah, sí, más o menos. Más menos que más".
"Nos vemos pronto, H".
Piensas en irte, pero algo te detiene.
No puedes dejar a tu viejo agente, tu amigo, en este estado. Por lo menos no sin antes averiguar qué le pasó.
Rama
"Aún no".
Rama
Rama
"Hola, Hersh. Tengo buenas noticias".
Texto alternativo
"Como sea... tengo buenas noticias".
"El grillo hizo su trabajo. Gonza ha estado hablando y lo tengo todo grabado. ¿Quieres escucharlo?".
Rama
"Ey, Hersh".
Texto alternativo
"Como sea".
Rama
Rama
Al acercarte a quien reconoces como tu antiguo agente, un grito inhumano llena el interior de la casa flotante.
El sonido perturba hasta lo más recóndito de tu ser.
Imágenes traumatizantes de torturas entran en tu mente. En segundos, gente imaginaria se deforma hasta volverse criaturas ampolladas y que solo saben gemir, retorciéndose con lo poco que queda de sus cuerpos.
Estás en la casa flotante de Ramsés; sigue vivo... no ha pasado nada malo...
Rama
"¡Ramsés!". (Te apresuras a su lado).
"Ah. Hersh". Responde en una voz débil pero evidentemente humana.
Está en la misma posición en la que lo habías encontrado, pero ahora tiene un pedazo de arcilla gris sobre el pecho.
Rama
No ha muerto. Por lo menos todavía no.
La cosa que sostiene no tiene nada de cables, interruptores ni tornillos. Para ser un proyecto de Ramsés, está muy escaso de tecnología.
"Ramsés, ¿qué carajos fue eso?".
"Solo fue está maldita cosa... un silbato de la muerte". Se encoge de hombros como si le diera pena hablar de su pasatiempo.
Los instrumentos no suenan así, normalmente. Ese fue el grito de algo vivo.
Rama
"Pensé que tú habías gritado porque de verdad te estabas muriendo".
"Qué amable, H". Una sutil sonrisa acentúa sus rasgos.
"No era mi intención ser amable".
"Bueno, no creo que sea tan convincente, pero... aprecio el sentimiento".
"Cuando me trajeron e hicieron un desastre, entre las cosas que rompieron estaban todos mis putos instrumentos".
"No puedo tocar el bajo, entonces... toco mi silbato de la muerte para pasar el rato". Te sonríe tristemente.
Sostiene su instrumento en el lecho de muerte, bien podría ser un poeta melancólico moribundo que rasguea su laúd.
Sin advertencia alguna, vuelve a darle un terrible soplido a su instrumento.
Ahora lo ves claramente. Tiene la forma de un cráneo humano a medio grito. Está cubierto de símbolos de rituales por todas partes.
Dientes de arcilla. Sin ojos.
Rama
"En duelo".
"Una revista ansauní traía un artículo sobre este... silbato de la muerte, desde entonces he estado hacer uno antes de que, ya sabes...".
"Antes de ponerme peor. Supongo que ya llegué al límite, pero... aun así es divertido tocarlo de vez en cuando".
Increíble. Ese sonido le parece reconfortante.
"Me hace falta más contexto, Ram".
"RADIÁN. Lo digo en serio, déjalo, me está dando ansiedad".
"¿De verdad? Genial". Lo mira como si le sorprendieran sus capacidades.
"¿Por qué estabas tocando tu silbato de la muerte?".
"Guarda esa mierda, tenemos cosas más importantes de qué hablar".
"Ah... claro, H. Solo es que no esperaba tu visita". Guarda el silbato de la muerte cuidadosamente, con una mirada decepcionada.
Rama
"¿Estás bien?".
"Sí, solo... estaba tocando mi silbato de la muerte". Se encoge de hombros como si le diera pena hablar de su pasatiempo.
"¿Quieres que llame a un cura para que venga a soplarte humo bendito?".
"Ya tengo humo, H". Apunta a un cenicero lleno de colillas de porros. "No hace falta que sea bendito".
"¡Para, para, para!". (Te tapas los oídos).
Mira a tu amigo moribundo.
Tu amigo se está muriendo. Lo que escuchas es su sublime estertor.
Sospechas que si tuvieras una imaginación más activa, tu mente estaría repleta de imágenes grotescas en este momento.
Rama
"Mm-gg. Mm...".
Sobre la cama en el cuarto más profundo, una silueta se retuerce en olas de exquisito dolor. En sus manos, un foco parpadea.
Cada destello recrea al mundo en su versión monocromática, y el cuerpo sobre la cama tiembla al ritmo.
Los músculos se tensan en un esfuerzo inútil.
Una sílaba parece querer escapar de sus labios. Quiere decir algo, pero su quijada no se lo permite.
El otro hombre lo mira sin parpadear.
Rama
Es Reno. El hombre más rico de Portofiro, aquí, en una miserable casa flotante.
Rama
"Pero ¿qué...?".
"Mm... gnn". La silueta se sacude y se retuerce.
Rama
Los últimos instantes antes de que la presión se libere. Lo que sea que tiene adentro, está a punto de salir de su contenedor en tres, dos...
¿Qué es?
"Mm... mm. ¡Maaah! Mm... mm... ¡Maaaah!".
La sílaba sale volando de su boca retorcida. Su cuello se estira hacia atrás entre las convulsiones; en ese momento, haces contacto visual.
Galaxias de desesperanza se compactan en el vacío de su pupila.
Reconocimiento, inescapable. Absoluto. Se conocen bien.
"¡Ramsés!".
"¡Mat-uhhr! ¡Mat-uhhr! Mat-uhharía si fuera y ser c-c-cal body y cuernos, cuero and aire ahora firtina-torr sobre kerr cascados, c... c'aah- ¡uhhr! ¡Cah-uuhr!".
Los espasmos de cuerpo completo lo sacuden mientras una corriente de palabras fluye desde su boca.
No estás lista para esto.
Corre. Corre sin mirar atrás.
"Muy bien. Visualizo violencia, imágenes de animales... ¿masculinidad? ¿Quizá?".
Rama
"¡Qué carajo quieres decir con imágenes de animales! ¡Necesita ayuda!". (Le haces frente al hombre).
Texto alternativo
"¿Por qué carajo te quedas ahí parado?". (Le haces frente al hombre).
"¡Shhhh!". El espectador te regaña sin quitarle la mirada a la silueta convulsionante.
Texto alternativo
"¡Shhhh!". El hombre de negocios te regaña sin quitarle la mirada a la silueta convulsionante.
SU ESTATUS Y SUS FINANZAS NO IMPORTAN. NADIE TE CALLA COMO SI FUERAS UN PERRO.
Rama
"¡No me digas que me calle!".
"Todo está bien, te lo aseguro. Ahora, por favor".
Fastidiado pero implacable, apenas y te dirige la mirada antes de volver a su espectáculo.
"Ggnaah alago poshlost sua guita ggg, ggg... gg, gg, gg...". Continúa, sin parar.
Sin verte, Ramsés alza su mano libre. Extiende dos dedos hacia arriba, luego las convulsiones regresan, doblando a tu viejo agente por la mitad.
Te está pidiendo que esperes.
Rama
Parece que quiso decir algo con ese gesto. ¿Ayuda? No lo sabes con certeza.
"Reno, ¿qué haces?".
"¿Quién demonios eres?".
"¿Agendamos cita a la misma hora?".
El hombre te lanza una mirada molesta, luego vuelve a su espectáculo.
Tranquilízate. Analiza la situación.
Entre los balbuceos involuntarios de Ramsés y las bizarras reflexiones del espectador, intentas concentrarte y entender la escena que tienes enfrente.
Detrás del aparente caos, está la evidencia de un ritual delicadamente preparado. No es su primera vez. Para ninguno de los dos.
Uno, dos, muerto. Uno, dos, muerto... intervalos precisos. El foco no está parpadeando al azar.
Rama
Rama
Ramsés está pasando por algún tipo de convulsión provocada a la fuerza. Tiene un trato con el otro sujeto.
Rama
Ramsés está pasando por algún tipo de convulsión provocada a la fuerza. Tiene un trato con el otro sujeto.Ramsés está pasando por algún tipo de convulsión provocada a la fuerza. Tiene un trato con Reno.Ramsés está pasando por algún tipo de convulsión provocada a la fuerza. Tiene un trato con el sujeto.Ramsés está pasando por algún tipo de convulsión provocada a la fuerza. Tiene un trato con Reno.
"Mm-mm- maah-terr erran ruzgar enel aggn... Gg-gnn...". Sus ojos se ponen en blanco.
Rama
Ramsés está pasando por algún tipo de convulsión provocada a la fuerza. Tiene un trato con Reno.
Rama
Rama
Ramsés está pasando por algún tipo de convulsión provocada a la fuerza. Tiene un trato con el sujeto.
Ramsés está pasando por algún tipo de convulsión provocada a la fuerza. Tiene un trato con Reno.
Rama
Nada de lo que ves sirve para aclarar la situación. Lo único que ves es a tu viejo amigo, sufriendo, mientras otro hombre lo mira tranquilamente.
Rama
Un espejo de tu culpa. Lo que sea que esté pasando, es consecuencia de tu abandono de hace años.
Eso no puedo saberlo.
No, y aun así lo sabes.
Sea lo que sea, me siento responsable.
Rama
Nada de lo que ves sirve para aclarar la situación. Lo único que ves es a tu viejo amigo, sufriendo, mientras Reno lo mira tranquilamente.
Todo vestigio del ser humano fue abandonado. Una pierna doblada del lado equivocado.
Una aparición retorcida por la desesperación.
Ponle fin.
Sientes un balde de agua fría en tu cerebro. Dejando tus emociones a un lado, analizas la escena como si fuera un ecosistema de partes en movimiento.
El foco es la llave, lo está usando para provocar las convulsiones.
"¡Cah-uhhr! Cah-uhhr bore ista nn-nn natch es e..." Ramsés continúa balbuceando sin razón.
Corta la electricidad.
Sigues el cable desde las manos de Ramsés hasta la pared, donde desaparece debajo de las tablas... ahí, a tu derecha. Un interruptor rotativo.
Apagas el interruptor sin pensarlo dos veces. El mundo se vuelve monocromático con un destello.
"Gnn... ¡gnn-nnaaah! Hrghn...". Tu viejo agente se dobla a la mitad y cae sobre la cama.
"¿Qué hiciste?". Fingiendo mantener la calma, algo mortal aparece en el tono de su voz.
"Lárgate".
"Es una consulta privada". Conciso, la menor cantidad de sílabas posibles.
Pasa a tu lado sin decir una palabra más, solo se detiene ante la puerta y coloca un sobre encima de la mesa.
Un pago. El precio a cambio del sistema nervioso de Ramsés.
Del piso, un sonido. Grave, casi humano.
Rama
La respiración de Ramsés va y viene en ráfagas. Se sostiene con un brazo mientras intenta sentarse, lento y tembloroso. Hace una mueca de dolor.
El futuro llegó. Tu viejo agente envejeció un siglo desde que lo viste hace cinco años.
"¿Ramsés?".
"Taladros en mi puto cráneo". Su mirada te pasa de largo, pero regresa. "Aunque tiene buen ritmo".
Agente RADIÁN. Especialista en comunicaciones. Habilidades: ingeniería de sonido, ciencias forenses, matemáticas aplicadas, seguridad de transmisiones.
Ramsés Tayed Al-Fatik Molloy. Amante del metal plaga. Enrollador de porros profesional. Refugiado rustamiense. La máxima autoridad en relajación.
Rama
O al menos lo fue.
"En un minuto me levanto". Parpadea, fuerte. "Primero quiero saber si te estoy alucinando".
"De verdad, soy yo".
"Ya lo estoy aceptando. El ceño fruncido es buena evidencia".
Aún tembloroso y un poco escéptico, Ramsés se incorpora a la realidad y te inspecciona.
"Son tiempos muy extraños, Hersh".
Pon tu mano en su hombro.
"Supongo que eso lo asegura".
"¿Por qué tu mente me conjuraría a mí?".
"Le gusta el caos". Mira a su alrededor, asimilando su entorno.
"¿Estás bien?".
Chasquea los dedos frente a sus ojos.
La respiración de tu exagente va y viene en ráfagas. Se sostiene con un brazo mientras intenta sentarse, lento y tembloroso. Hace una mueca de dolor. Detrás de ti una puerta se cierra.
"Vete a comer mierda".
¿Sabes qué? Veamos a dónde nos lleva esto...
"¡Cah-uhhr! Cah-uhhr bore ista nn-nn natch es e-e mat-uhhr y boils mith vietrov skies manure todos venéreos esses resoplo el aah... aa, mm... ¡mmat uhhr!".
"Bien... escucho vientos... cielos... quizá... la idea de algo indefinido, falta de divisiones, ambivalencia...".
"Mmm... mm... Gnn... ¡Gnaah!".
Su espalda truena al momento que se dobla hacia atrás.
Un títere al que le jalaron las cuerdas antes de que se rompieran.
Suelta el foco, y este deja de parpadear.
Rama
Mira a Ramsés.
Su pecho sube y baja conforme los espasmos terminan. Lo que queda de las convulsiones sale en forma de varios temblores cansados.
"Ya entiendo. Bueno, gracias. Sí. Gracias". Se pasa la mano por el cabello y voltea para ir hacia la puerta.
"¿Reno? ¿Qué pasa, qué haces aquí?".
Te ve con una mirada un tanto arrogante y a la vez apática, como si no te recordara y no le importa recordarte.
(Le bloqueas el paso). "Tú. Habla".
Rama
Déjalo ir.
Al voltearte, por el rabillo del ojo, lo ves dejando un sobre en la mesa.
Texto alternativo
Al voltearte, por el rabillo del ojo, ves a Reno dejando un sobre en la mesa.
Mira al espectador.
Texto alternativo
Mira a Reno.
¿Y yo, estoy bien?
Estás bien. Por otro lado, tu viejo amigo no está bien.
Rama
Quieres intervenir, pero no puedes. Una vez más, tu cuerpo está paralizado mientras observas.
Cada señal te llega de forma directa y simultanea: realidad borrosa, destellos de luz, hilos de saliva.
Estás cautivada por el morbo, eres esclava de la escena tanto como lo es el hombre que no parpadea.
Quieres intervenir, pero no puedes, tu cuerpo está paralizado mientras observas.
No hagas nada, mantén la distancia.
Corre. [Te vas].
Te da un vuelco en todo el cuerpo, pero tus pies están pegados al piso.
Tu instrucción pasa por tus extremidades paralizadas. Pero la única respuesta de tu cuerpo es nausea.
Rama
Es nuëstro chico. ¿De verdad piensas abandonärlo otra vez?
"¿RADIÁN...?".
Prepárate.
Tienes tiempo para un solo respiro profundo y un declive en tu ritmo cardiaco antes de que pase.
"Mm... mm... ¡Maahh!".
"Eh... ¿hola?".
El cuarto se siente como una sala de espera. La cosa que se supone iba a suceder, aún no pasa.
Puede ser una emergencia médica o espiritual.
"Esta es... ¡¿la bestia?!".
¿En qué me acabo de meter?
"¿Interrumpo algo?".
"¿Reno? ¿Qué haces aquí?".
Parece que el empresario ni siquiera te oye.
Hipnotizado. Un reptil en pleno acto de alabanza.
El viaje ralentizó tu cuerpo y el mundo desaceleró junto contigo. Al final, logras respirar a la par de las olas chocando suavemente contra la costa.
Ramsés revisa sus ganancias y gira sus hombros a manera de un delicado estiramiento.