Lo Objetivo y lo Subjetivo
La formulación más clara de la teoría de la interfaz: un espía tiene un yo exterior y otro interior, y el juego dibuja cada uno con otra mano.
Lo Objetivo es el mundo exterior visto desde arriba, la ciudad y su gente. Lo Subjetivo es la capa interior, repartida por los menús y el HUD, y es donde se manipula la psique: subir habilidades, reforzar pensamientos, cambiarse de ropa. En los encuentros dramáticos lo Subjetivo invade lo Objetivo como ilustraciones superpuestas, porque el entrenamiento ralentiza la percepción mientras se elige un movimiento.
De ahí salen dos metáforas. El diario es un cuaderno real y no un registro prolijo: garabateado en ángulos e ilustrado de manera distinta en cada partida según cómo hayas resuelto las situaciones. El inventario es un álbum de recortes, sobre la idea de que la identidad de un espía es un collage de vidas, así que lo que significa un cambio de ropa queda para el jugador.