Rama
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Rama
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"Ahórrate esos balbuceos que llamas acento y escúchame: metoprolol, maldito Azzurri violaeunucos. Yo pagué por eso, ¡no por atenolol!". Presiona el teléfono como una estaca contra su cabeza mientras casi grita en el micrófono receptor.
Tus oídos responden a las dulces palabras: marcas genéricas.
Rama
Una orden de medicina, sin duda. El Dr. Hugo tenía razón, este sujeto puede curar a Ramsés.
"¿Melodioso? El que pueda aunque sea entenderte es el fruto de mi esfuerzo para soportar todos los asquerosos sonidos que la glotis humana puede producir".
"Más vale que la orden esté aquí para mañana. Claro que conozco el maldito proceso". Mientras grita, Gonza azota una libreta de notas junto al teléfono.
Dale un vistazo a la libreta.
Una lista de números telefónicos escritos aprisa, no son legibles desde donde estás.
Ahí está. Un contacto directo a sus proveedores. Si el buen doctor no quiere venderte nada, tendrás que saltarte su aprobación.
"Dile a tu repartidor que si vuelve a traer el pedido equivocado, lo mataré". Gonza azota el teléfono para colgarlo y luego empieza a frotarse las sienes.
"¿Todo bien en casa, doctor?".
"¡Azzurri! Son un terror burocrático para toda la especie humana. Orinan en frascos y lo llaman química. Y bueno, ¿tú qué quieres?".
Rama
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"¿Dijiste algo sobre 'vender medicamentos'?".
Rama
"Ya te lo dije, si me traes mis pertenencias, te puedo conseguir tantas drogas que olvidarás que alguna vez fuiste humana".
"Mientras tanto puedes ver cómo me drogo, si quieres". Mete la mano a un cajón y saca un pequeño frasco de polvo.
Contiene al menos dos colores y tres consistencias diferentes. No es una droga, es un coctel.
"Bueno, adelante".
La inclina sobre el escritorio y inhala toda la montaña miniatura sin siquiera cortarla en líneas más pequeñas.
"Aah... carajo". Escalofríos pasan por el cuerpo del doctor, mientras las partículas más grandes caen de su nariz.
Es... extrañamente satisfactorio.
Lograste ponerte en sus zapatos. Tu cerebro sabe que no has ingerido nada, pero sin duda te sientes bajo la influencia.
Rama
Rama
Tu imaginación te traicionó. Te sientes excluida. Si acaso, te sientes más lúcida de lo normal.
Qué terrible. Al verlo solo te dan más ganas de drogarte.
"¿Y para qué querría verlo consumiendo drogas?".
"Efecto por contacto, experiencia vicaria, o porque es sensual...". Se encoge de hombros. "Yo no juzgo, mamacita".
"No, gracias".
Se encoge de hombros ye ingiere un poco de todas formas.
Rama
"¡Ja! Buen intento. Solo porque no eres escoria del consejo médico, no significa que confío en ti, amiga. Hay todo tipo de soplones en este mundo".
"Si quieres que confíe en ti, tienes que hacerme un favor... es algo que no puedo hacer yo solo". Sus ojos brillan con astucia.
Con gusto te vendería drogas. Pero ya se dio cuenta de que puede sacarte algo de provecho.
"Lo escucho...".
Rama
"Es un favor muy simple, en serio. ¿Recuerdas a mi antiguo colega? ¿Ese gusano miserable, Hugo?".
"Me robó ciertas... pertenencias irremplazables. Si me las traes, podemos hablar de negocios".
Rama
"¿Quién es ese colega?".
"Un bueno para nada y estafador, no vale la pena gastar saliva pronunciando su nombre".
"Necesito su nombre, Gonza. ¿Cómo lo voy a encontrar si no lo conozco?".
"He escuchado que hoy en día vive en una casa flotante en las Callejuelas. Su nombre, que la ciencia me ampare por pronunciarlo, es Hugo Abe".
"Es un doctor, de forma oficial, aunque preferiría que me operara un indigente con una botella rota de schnapps".
Rama
"¿Dónde lo busco?".
"¿Qué se robó?".
"Un dispositivo de grado profesional, hecho para dar diagnósticos avanzados. Muy sofisticado. Bien calibrado. Vale miles de soles".
"Debe de estar en su carcaza de aluminio, a menos que esa hemorroide institucional haya decidido ponerlo en una vitrina".
El mensaje es que lo sabrás cuando lo veas. Extremadamente preocupante.
Rama
"¿Por qué no lo haces tú?".
"¿Y darle la satisfacción de saber que tiene algo que yo quiero? Ni lo sueñes".
"Además, no sé si podría evitar ahorcarlo y cometer homicidio si lo veo. Espera, no homicidio, eso solo aplica para humanos. Pero tú me entiendes".
"Me apunto". (Aceptas la tarea).
"Sabía que podía contar contigo, tienes facha como de demonio marchito. Tráemelo y festejemos. Todas las drogas que puedas consumir. Un bufet farmacéutico".
Dos palabras: grado profesional.
Rama
"Mmmm... lo pensaré".
"Piensas demasiado. Las drogas te pueden ayudar con eso. Trae lo que te pedí y festejemos. Un bufet farmacéutico". Te guiña un ojo.
"Mira, existe un gusano miserable, un antiguo colega mío, quien no solo me apuñaló por la espalda, también... se llevó pertenencias irremplazables".
"¿Por qué no vas a saludarlo, y de paso ves si recuperas mis cosas? Luego hablaremos de negocios".
"¿Un favor? ¡Estoy dispuesta a pagarte con dinero!".
"El dinero no lo es todo en este mundo, mamacita. Si no me crees, pregúntale a aquel magnate de telecomunicaciones cuándo tuvo su última erección natural y para qué la usó".
"Dices que las drogas más aburridas se consiguen en mayoreo, ¿y qué me dices de las divertidas?".
"¿Conoces al Dr. Hugo?".
"Puaj. ¿Fue sumamente olvidable? ¿Acaso perdió todo su sentido de autoridad?".
"Me pareció cortés y profesional".
"Pena de muerte social".
"¡Es un cerdo certificado por el consejo!".
Rama
"¿Sabías que tiene una hija?".
"Sí, de alguna manera. Sospecho que fue un experimento de fertilidad que se le salió de las manos. Eso o la cogida por misericordia más triste del mundo".
Rama
"¿Por qué te cae tan mal?".
"Más bien... lo odio".
"Tengo la teoría de que su aire de aburrimiento se debe a un tipo de hongo. Un moho parasítico, controlando la corteza cerebral de un doctor mediocre, como un niño con una palanca de videojuego".
"Suena a que estás celoso".
"¿Qué? ¿Celoso de un molusco que no tiene ni entendimiento básico de la bioquímica?".
Su ira... puede más que todas las demás emociones del trasfondo.
Rama
"No dijo nada malo sobre ti".
"Claro que no. Es neurológicamente incapaz de hacer eso".
"¿No estaría muerto si tuviera un hongo en el cerebro?".
"Tarde o temprano, sí". Se encoge de hombros.
"Hay todo tipo de hongos que controlan a las hormigas y a los escarabajos, ¿por qué no podrían controlar a un doctor mediocre?".
"¿Un hongo en el cerebro no lo wanguearía y ya?".
"¿Sabías que el consejo le negó la renovación de licencia al Dr. Hugo?".
"¿Qué? No. No mientas sobre cosas así". Una genuina angustia se forma debajo de su piel.
"Me lo dijo él mismo. Ya lleva cuatro años sin licencia".
"¡No!". Le da un golpe a la mesa. "No. No, no, no...".
"¿Por qué les importa?".
"No lo entiendes. Solo los doctores de verdad son expulsados por el consejo. Si los dos seguimos practicando sin licencia, entonces...".
"Ya no puedo decir que... soy mejor que ese gusano".
Casi puedes ver cómo se le sale la columna vertebral de la espalda y se va como una serpiente.
"Si de algo sirve, te prefiero a ti por encima del Dr. Hugo".
"¿Y quieres que me sienta mejor por eso? Claro que me prefieres a mí, ¡él no tiene personalidad!".
"Seguramente le quitaron la licencia para provocarme, es la única explicación posible. Para ver si por fin me rindo".
"¿Y quieres que me sienta mejor por eso? Claro que me prefieres a mí, ¡él no tiene personalidad!"."Ni en sus sueños más imposibles podría competir contra mí, por eso esto me molesta tanto".Es lo más cercano al respeto que ha sentido por su antiguo colega."No lo entiendes, ¿verdad? He decaído y ni siquiera me di cuenta".
"Definitivamente".
"Pues no, ¡hoy no, digo yo! ¡Nadie, y quiero decir nadie, excepto la mano cancerígena del puto deterioro biológico, puede hacer que Gonzalo E. S. Gonza se arrodille!".
Rama
"¿Rendirse? ¿Cómo?".
"Para que vaya arrastrándome, pidiendo que me renueven la licencia. Y que acceda a pruebas de orina mensuales y sus jodidas sesiones de terapia grupal".
"Se supone que son doctores, no es una competencia".
"Ni en sus sueños más imposibles podría competir contra mí, por eso esto me molesta tanto".
"Ahora mata perros para ganarse la vida".
"¡Ese cerdo! Sabía que alguien se estaba llevando a los perros callejeros. Nunca se me ocurrió que fuera él. Vaya, ha mejorado...".
Es lo más cercano al respeto que ha sentido por su antiguo colega.
"Gracias por tu reacción tan normal a esa noticia".
"No lo entiendes, ¿verdad? He decaído y ni siquiera me di cuenta".
"Quizá no es algo que debas escuchar en este momento". (Empiezas a retroceder).
"¿Cuál es su historia?".
"No tenemos historia. Solo fue un montón de cobardía exhibida por un invertebrado con apenas nociones de las realidades quirúrgicas".
"Entonces, están en un desacuerdo... ¿médico?".
"Desacuerdo implica que reconozco su intelecto, pero ese no es el caso. Verlo expresar opiniones médicas es como ver a un perro morder su propio tumor".
"No tiene sentido que hablemos más sobre el asunto".
Un tic en su ojo. Lo enmascara con enojo, pero de verdad está angustiado.
¡Apriétalo! Hasta que saque todo el drama entre hombres.
"¿Qué tienes? ¿Te da miedo hablar de lo que Hugo te hizo?".
"No me desafíes, niñita". Se limpia la boca con su manga ensangrentada.
"Digámoslo así, estábamos en un proyecto, en el cual creí que éramos colegas, pero en realidad él le estaba haciendo un agujero al piso a mi alrededor desde el principio".
Rama
Rama
"¿Estás hablando sobre el Estudio del Sueño?".
"Sí, mi investigación revolucionaria que se adjudicó él solo. ¡Hasta contábamos con un presupuesto descomunal por parte de los cabrones del EMTERR!".
"Sabía que encontrarían la manera de jodernos, pero igual decidí apuntarme".
Rama
"¿Qué estaban investigando?".
"Visualización. Queríamos ver lo que la gente ve en sus sueños".
"Con la ayuda del dinero extranjero, diseñé un casco de IRMf personalizado. Más compacto que las lavadoras de nuestros rivales y, muy importante, interconectables...".
Facilitaban la conexión entre los inconscientes de varios participantes usando audífonos. Muy futurístico.
"¿Era posible que vieran los sueños de los demás?".
"Era una de las metas, pero el proyecto no llegó tan lejos".
"Aunque sea logré meterles modafinilo a todos para que disfrutaran del espectáculo de luces y sonido inconsciente del Dr. Gonza".
Contrabandeando los objetos etéreos del inconsciente hacia el mundo tangible.
Mostrándole el dedo medio a las leyes naturales.
"No es bueno joder así a la naturaleza".
"Te equivocas. Justo para eso existen los científicos. Los que no se atreven son solo fetos con batas".
Rama
"Me alegra que alguien está intentando llevar la ciencia por caminos interesantes".
"La mayoría de los cobardes se conforman con disecar cuyos o desintoxicar las hojas. Lo interesante está en intoxicar a la población y ver cuánto tiempo duran".
"No me convence... los sueños deberían ser efímeros e inaccesibles".
"No me sorprende. El miedo al conocimiento es parte del pensamiento premoderno".
"¿Interconectables? ¿Entre los cascos?".
"Basta con conectar a los pacientes, inyectarles modafinilo y bam, el espectáculo de luces y sonido inconsciente del Dr. Gonza".
"¿En otras palabras?".
"¿Por qué decidiste participar si sabías que te iban a joder?".
"Se ve que no sabes nada sobre la biología humana. ¿Cómo iba a traer a un bebé al mundo sin que me cogieran primero un par de veces?".
Ni rastros de una sonrisa.
"¿Entonces, no te arrepientes?".
"Ni por un instante. Tuve la oportunidad de ver un espectáculo de imágenes del inconsciente. ¿Cuánta gente puede decir lo mismo?".
Rama
"Ni por un instante. Tuve la oportunidad de ver un espectáculo de imágenes del inconsciente. ¿Cuánta gente…"Tuve la oportunidad de ver un espectáculo de imágenes del inconsciente. ¿Cuánta gente puede decir lo mismo?"."Te daré un consejo médico, como profesional: si aprietas mucho, hay más probabilidad de desgarre".
"Sí, pero se llevaron a tu bebé".
"Tuve la oportunidad de ver un espectáculo de imágenes del inconsciente. ¿Cuánta gente puede decir lo mismo?".
"En lo personal, prefiero que no me jodan".
"Te daré un consejo médico, como profesional: si aprietas mucho, hay más probabilidad de desgarre".
"Escuché que el proyecto se canceló por un accidente". (Continúas).
"¿Así lo vamos a llamar?". Se burla. "Imagínatelo, una mañana contesto una llamada de Abe: 'Alguien te está esperando en la oficina'. Entonces llego, tranquilo, como un animal en el matadero, y ahí estaban...".
"Déjame adivinar, ¿el consejo?".
"¡El consejo!". Voltea hacia arriba y maldice hacia el techo.
"Hasta se atrevieron a meter mis pertenencias en una caja, con sus sucias garras, antes de que llegara. Poco después hasta a mí me metieron a una caja".
"A mí también me han metido en cajas. No lo recomiendo".
"Con eso te das cuenta de que tienes orificios en lugares que ni sabías, ¿no?".
"Ese cerdo, Abe, llevaba planeando todo durante mucho tiempo. Como ya se le había ido el tren una vez, quería tomar control de la investigación por propósitos personales".
Nadie se salva de la amenaza del refrigerador.
La congeladora se descompuso, la carne se pudre, el Dr. Gonza sigue trabajando en un almacén caliente.
Rama
"¿Y no te dieron una razón?".
"No mandaron a los secuaces que saben contestar preguntas".
"Suena a que te jodieron, Gonza".
"Como nunca, me la metieron por orificios que no sabía que tenía".
Déjalo continuar.
"Secuaces del consejo médico. Hasta se atrevieron a meter mis pertenencias en una caja, con sus sucias garras, antes de que llegara. Poco después hasta a mí me metieron a una caja".
"¿Cómo terminó todo?". (Continúas).
"Rápido y con una traición".
"Una mañana contesto una llamada de Abe: 'Alguien te está esperando en la oficina'. Entonces llego, tranquilo, como un animal en el matadero, y ahí estaban...".
"¿Qué proyecto?".
"Un Estudio del Sueño, patrocinado por un presupuesto astronómico de los cabrones del EMTERR, los dos estábamos a cargo".
"Desde que nos contactaron sabía que encontrarían la manera de jodernos, pero igual decidí apuntarme".
"¿Te saboteó?".
"Sí. Estábamos a cargo de un Estudio del Sueño, patrocinado por un presupuesto astronómico de los cabrones del EMTERR".
"Ahora que lo pienso, ya no quiero saber más de tu drama". (Regresas).
"Empiezas a sonar muy parecido a una de mis esposas. Aunque no recuerdo cuál...".
Rama
No preguntes.
El silencio pasa entre ustedes, acompañado del aire estéril de la clínica.
Rama
Un tic en su ojo. Lo enmascara con enojo, pero de verdad está angustiado.¡Apriétalo! Hasta que saque todo el drama entre hombres.El silencio pasa entre ustedes, acompañado del aire estéril de la clínica.Es obvio que los doctores tienen historia. Lo más probable es que trabajaron juntos, puedes empezar por eso.
"Suenan como un par de niños peleando a ver a quién le toca jugar al doctor".
"Él juega a ser doctor, yo vivo la vida de doctor. Esa es la diferencia".
"¿Sabes qué? No me interesa". (Dejas el tema).
"Empiezas a sonar como él".
Es obvio que los doctores tienen historia. Lo más probable es que trabajaron juntos, puedes empezar por eso.
"Antes trabajaban juntos, ¿verdad?".
"¿Eso te dijo?". Se limpia la boca con su manga ensangrentada.
"Digámoslo así, estábamos en un proyecto, en el cual creí que éramos colegas, pero en realidad él le estaba haciendo un agujero al piso a mi alrededor desde el principio".
"¿En qué trabajaste con el Dr. Hugo?".
"Hasta ahora no he escuchado ninguna justificación para tu odio por Hugo".
Rama
"¿A qué te refieres? Es un ladrón. Sabes perfectamente que se robó a Meta-Gonza".
"Eso solo es un detallito".
"¡Es un símbolo! Se metió en el trabajo de mi vida y se llevó lo que quiso para declararlo como suyo. No me hagas empezar...".
Puños apretados, su postura se comprime sobre el escritorio. Todo debajo de su piel se tensa.
Drogas... palpitaciones... locura.
"Vamos, cuéntamelo. Quiero escucharlo".
"Te haré un favor y dejaré que la conversación termine ahí". Levanta la mirada para verte. "No estoy en condición para hablar de lo que hizo ese gusano".
Rama
"Claro, mejor lo dejamos aquí".
"Sí". Levanta la mirada para verte. "No estoy en condición para hablar de lo que hizo ese gusano".
"De acuerdo. Con esa razón me basta".
"Puedo imaginármelo, limpiando mi equipo médico en su oficinita estéril. Pasando sus dedos vírgenes desinfectados sobre las superficies que recuerdan mis caricias. Me da asco".
Rama
"Bien. Ahí te va una: es un ladrón. ¡Que, debo admitir, es todo un logro para un gasterópodo!".
"¿Ladrón? ¿Se robó algo?".
"¿Además del trabajo de mi vida? ¡Sí! Artículos personales irremplazables".
"Puedo imaginármelo, limpiando mí equipo en su oficinita estéril. Pasando sus dedos vírgenes desinfectados sobre las superficies que recuerdan mis caricias. Me da asco".
Suciedad profanada por la limpieza.
Rama
"¿Y para qué querría tus pertenencias?".
Rama
"No lo sé, su cráneo es demasiado grueso como para penetrarlo. Quizá el moho en su cerebro se lo ordenó".
Rama
"Yo me pregunto lo mismo, pero su cerebro es tan pequeño que no lo entiendo. Seguramente él ya ha justificado sus acciones, de alguna forma".
"¿Qué tipo de equipo médico se robó?".
"Un dispositivo de grado profesional, hecho para dar diagnósticos avanzados. Muy sofisticado. Bien calibrado. Vale miles de soles".
"Debe de estar en su carcaza de aluminio, a menos que esa hemorroide institucional haya decidido ponerlo en una vitrina".
El mensaje es que lo sabrás cuando lo veas. Extremadamente preocupante.
Rama
"¿Has intentado pedirle que te lo regrese?". (Continúas).
"¿Y darle la satisfacción de saber que tiene algo que yo quiero? Ni lo sueñes".
"Además, no sé si podría evitar ahorcarlo y cometer homicidio si lo veo. Espera, no homicidio, eso solo aplica para humanos. Pero tú me entiendes".
"Supongo que podría intentar ayudarte...".
"Te encantan las drogas, ¿no?".
SÍ.
Tu cerebro se la pasa produciendo neuroquímicos naturales, en principio, está hecho de drogas. ¿Quién eres tú para negarte?
Rama
"Hermano, vivo para las drogas".
"Lo sabía. Tienes vibra de demonio marchito".
"Ya que tú puedes entrar al territorio del gusano, ¿qué tal si echas un vistazo? Puedes llevarte mis cosas cuando vayas de salida. A cambio, mi tienda quedará abierta para ti, todas las drogas que quieras. Un bufet farmacéutico".
Dos palabras: grado profesional.
Rama
"No".
"Sí, a mi tampoco". Guiña.
"Las uso de vez en cuándo".
"Estás lúcida. Demasiado lúcida. Los síntomas de una mente que necesita químicos recreativos".
"De hecho, estoy drogada ahora mismo".
"Y conmigo somos dos".
"Te puedo ayudar, por un precio".
"Pues suena a que te topaste con una pared".
"Espera, espera, espera".
"Los invertebrados siempre terminan traicionándonos".
"Es su naturaleza. Por eso sigue guardando mis pertenencias".
"No parecía ningún tipo criminal".
"Ah, seguramente él usa algún eufemismo cobarde. Materiales de investigación confiscados, o algo así".
"¿Y por eso lo odias? ¿Porque crees que fue la mente maestra detrás de tu caída?".
"¿Mente maestra? Hasta un niño que hace collages con sopa de coditos tiene más mente que ese invertebrado. Solo fue un idiota por dejar que lo usaran los secuaces del consejo. Y eso sin mencionar el hongo que controla su cerebro".
"¿Quieres más razones? Pues además es un ladrón. ¡Que, debo admitir, es todo un logro para un gasterópodo!".
"Ya fue suficiente sobre el Dr. Hugo". (Regresas).
"Sí. Suficiente".
Rama
"Ah, sí. Y, además, muy estricto".
"Y eso es decirlo de manera MUY amable".
"La verdad no fue sumamente nada...".
"Así es él. Me sorprende que recuerdes su nombre".
"Quizá. No me importa tanto la demás gente".
"Muy lista".
"Cuéntame más sobre tu antiguo colega, el Dr. Hugo".
"No sé por qué te interesa, pero está bien".
"Quiero preguntarte sobre el Dr. Hugo otra vez".
"¿Ahora qué hizo ese cerdo?".
"Tu tratamiento para la prevención de LASS no funcionó".
"En serio, ¿ni tantito?". Extiende el dedo hacia arriba.
"Nada".
"Dios mío. Pues ya no hay esperanza. Está más allá del alcance de la ciencia".
"Cualquiera que no se levante, duro como el acero, después de mi tratamiento es, funcionalmente, un muerto cerebral. Otro que se nos va por el LASS...".
"Dios mío. Pues ya no hay esperanza. Está más allá del alcance de la ciencia"."Ni loco. ¿Has escuchado la música de Ultra Violet? Solo hay una razón de por qué un hombre la escucharía. Y…"Imposible. Un cargamento, y la probé yo mismo"."Si las mujeres estuvieran tan dispuestas a manosear, entonces no estaríamos en esta situación. Pero ya es…"No hay tal cosa, mamacita, todos somos títeres de carne y hueso"."Demasiado tarde"."Mmm, qué noble. Pero fue demasiado tarde".
Le dedica un saludo a medias y baja la cabeza.
"Pero no todo está perdido. Como doctor, te lo digo: tienes una carta blanca moral".
"Para hacer... ¿qué?".
"Lo que se te dé la puta gana. Te lo puedes coger, enterrarlo, vestirlo de princesa...".
La pregunta más obvia, es: ¿podemos usarlo como un arma?
Rama
"¿Lo quieres? Te lo vendo".
"Bajo circunstancias normales, te diría que sí, pero el lugar se vería muy lúgubre con una víctima del LASS. Llórale tanto como sea necesario, pero cuando termines, la fiesta sigue".
"Ya no estás tratando con una persona".
Rama
"Eres asqueroso".
"¡Tan solo soy pragmático! Llórale tanto como sea necesario, pero cuando termines, la fiesta sigue".
"Es bueno saberlo".
"La fiesta sigue, hermana".
"Am, ¿gracias?".
"Ya lo toqué un poquito".
"Bien. La fiesta sigue, hermana".
"Eso suena horrible".
"Lo horrible se quedó en el pasado, señorita. Estás en plena libertad de cogértelo, enterrarlo, vestirlo de princesa".
"Interesante".
"Sip. Te lo puedes coger, enterrarlo, vestirlo de princesa... Su mundo está en tus manos".
"Tu diagnóstico estuvo mal. Quiero uno nuevo".
"Ni loco. ¿Has escuchado la música de Ultra Violet? Solo hay una razón de por qué un hombre la escucharía. Y ya te dije cuál es".
"Tu tableta no sirvió".
"Imposible. Un cargamento, y la probé yo mismo".
"Un pequeño tic. También lo acaricié con gusto".
"Si las mujeres estuvieran tan dispuestas a manosear, entonces no estaríamos en esta situación. Pero ya es muy tarde, no queda esperanza".
"No, estoy segura de que su alma ya no está".
"No hay tal cosa, mamacita, todos somos títeres de carne y hueso".
"Hasta saqué un poco. No funcionó".
"Demasiado tarde".
"También le di una cachetada. No funcionó".
"Mmm, qué noble. Pero fue demasiado tarde".
"¿Tienes más medicina para la prevención del LASS?".
Rama
"Ya te lo dije, si con la primer dosis no mejoró, ese hombre ya está muerto".
"No es para él, es para mí".
"Me he estado preguntando qué efectos podría tener en el cuerpo de una mujer. Quizá mueras, claro, pero así es esto de la ciencia".
Rama
"Sea cual sea el caso... ¡ding, ding, ding! Es tu día de suerte. La farmacia de Gonza ahora tiene toda la medicina para la prevención del LASS que quieras".
"¿No es gratis?".
Rama
"¿Tanto te gustó? Caíste en el viejo truco del vendedor de sustancias. Con solo una prueba gratis, el cliente se convierte en un bulto andante de pinchazos y dinero robado".
"Aunque ya, en serio, obviamente no es gratis. Págame o lárgate".
Rama
"Obviamente no es gratis. Págame o lárgate".
"Gracias, doc".
"Lo que sea por otra alma en celo". Hace un saludo a medias. "No me agradezcas, agradéceles a nuestras libidos hiperactivas".
Rama
"Si recuperas mis pertenencias, te daré acceso a toda la medicina preventiva de LASS que puedas comprar".
"No le vendo mi equipo a cualquiera. Primero tienes que hacerme un favor. Demuéstrame que eres de fiar".
"Lo que pidas".
Rama
"No me molesta tanto".
"Demasiado tarde, mi cerebro ya está enfocado en eso. Tú tienes la culpa".
"No se lo di a él. Quería probarlo yo".
"¡Impresionante! Pensaba que cualquier mujer que lo tomara llegaría aquí arrastrándose por el piso como un perro con diarrea".
"Es para... otra persona. Una mujer".
"Si con la primer dosis no mejoró, ese hombre ya está muerto. Olvídate de él".
"Creo que me topé con un accidente precipitante, doctor".
"¿Dime?".
"Mi colega estaba escuchando esto antes de que todo pasara". (Le muestras el disco).
Texto alternativo
"Mi esposo estaba escuchando esto antes de que todo pasara". (Le muestras el disco).
"¿Ultra Violet?". Su cara se torna seria. "Pues caso resuelto. Eso explica su misteriosa condición".
Rama
"No estoy segura si de verdad contenía música pop...".
"Pues claro que sí".
"Es un caso de LASS común, síndrome de falla libidinal por atrofia. Los principales afectados son vírgenes en estado crítico, esposos célibes y hombres expuestos a música demasiado uterina. Ah, y los que toman té".
Es una condición 100 % real, nada falso.
Rama
"No entiendes, quiero decir que lo que haya escuchado en este disco fue lo responsable de su condición".
"Sí, exacto. Escuchó música diseñada para potenciar la producción de estrógeno de niñas pubertas, y por eso quedó así".
"Los hombres están hechos para cazar, conquistar, y reproducirse. Por lo tanto, per annum, hay que coger una cierta cantidad de veces. Su cuerpo reaccionó a esa carencia. He tratado miles de casos iguales".
"Sí, exacto. Escuchó música diseñada para potenciar la producción de estrógeno de niñas pubertas, y por eso…"Ningún hombre satisfecho sexualmente escucharía esa mierda deprimente por voluntad propia"."Y las mujeres se preguntan por qué los hombres buscan una segunda o hasta tercera esposa solo para seguir…"Eso pensé"."Ah, definitivo, es LASS. Uno de los casos más severos que he visto"."¿Sexo telefónico? Ah, definitivo, es LASS. Uno de los casos más severos que he visto".
La impresionante cantidad de información errónea que acaba de soltar podría potenciar una red de noticias falsas durante años.
Acabas de entrar por un portal a otra época, donde las enfermedades se definen por humores y temperamentos de varios colores, los tratamientos llegan a ser desde sanguijuelas hasta trepanaciones. El cielo es el límite.
Rama
"Quiero que entiendas que pienso que el mismo disco tenía la capacidad de derretir cerebros".
"Y estoy validando tu intuición. Esa basura melosa es 100 % veneno para el cerebro del hombre".
"Tú podrías sobrevivir, aunque sospecho que no te salvarías de recibir daño a tu intelecto".
Sobreviviste, y sí hizo daño. ¿Acaso significa que...?
Rama
"Bueno, entonces está crónicamente virginal, ¿qué podemos hacer al respecto?".
El doctor jala un cajón y desliza una bolsa con un parche médico en el interior.
"¿Qué es esto?". (Lo tomas).
"Tratamiento de prevención de LASS. Si aún hay algo en su interior, esto lo despertará. ¿Y si no funciona? Se le acabó el camino, hermana. Déjalo ir".
Rama
"Espera, ¿qué es?".
"Una formula especializada, que pronto patentaré. Es todo lo que puedo decirte".
Ácido sildenafilo.
"¿La meta es que se le pare?".
"A un grado peligroso".
"Receta casera, mamacita, nada ni nadie supera mis erecciones, sea un hombre muerto o no".
Pensémoslo así: ¿funcionará? No. ¿Empeorará su condición? Probablemente no.
Rama
"¿Aunque sea, ya la has probado?".
"Me tomé una hace rato". Se encoge de hombros y baja la mirada a su entrepierna.
"Aunque sea dame una pista".
"Neuroestimulantes. Vasodilatadores. Hormonas endócrinas, y otros elementos que van más allá de tu comprensión médica".
"Es ridículo llegar a esa conclusión solo porque le gusta Ultra Violet".
"A ningún hombre le gusta Ultra Violet. Está en la zanja más profunda de la frustración erótica. Tan abajo que quizá ni siquiera sabe qué le pasó".
Rama
"De verdad dudo que la melancolía sexual es la causa de su condición".
"Entonces, no sabes nada sobre la melancolía sexual. Pero está bien. Digamos que mi conocimiento importa un cacahuate. ¿Cuál es tu teoría, doctora genérica?".
"No tengo ninguna. Lo único que sé es que no llegué a tiempo para detenerlo".
"Ya es demasiado tarde si tiene LASS. Ustedes, las mujeres...". Te mira con sospecha. "Hasta parece que quieren vernos fracasar".
"A mí me suena a que no tienes ni puta idea de lo que pasó y tampoco sabes cómo ayudarlo".
"Ya es demasiado tarde si tiene LASS. Ustedes, las mujeres...". Te mira con sospecha. "Hasta parece que…"No eres mi tipo, pero de seguro eres una maravilla en la cama, se te ve en esos ojos de demente"."Amiga, si alguien le hizo eso, probablemente fuiste tú y tu negativa a cogértelo"."La próxima se vale decir que no sabes y ya. Ahórrate la crisis existencial".
Por desgracia, entre todos sus disparates, descubrió un punto válido.
¿Y qué? ¿Tengo que seguirle la corriente?
Es poco probable que el tratamiento ayude a curar la condición de PSEUDÓPODO, pero quizá averigües algo nuevo.
Rama
"Vio algo que no debió haber visto. Las lagartijas controladoras lo silenciaron antes de que pudiera hablar".
"No eres mi tipo, pero de seguro eres una maravilla en la cama, se te ve en esos ojos de demente".
"Fue una neutralización perfecta. Precisa, eficiente, limpia. El trabajo de un profesional".
"Amiga, si alguien le hizo eso, probablemente fuiste tú y tu negativa a cogértelo".
"La gente no se rompe de golpe. Se erosionan, y nadie se da cuenta hasta que es demasiado tarde".
"La próxima se vale decir que no sabes y ya. Ahórrate la crisis existencial".
"¿En serio crees que funcione?". (Concluyes).
"Por supuesto que lo creo. Por eso lo receté. Es fácil administrarla: solo deja que se disuelva en su lengua".
"Buena suerte", susurra con seriedad.
Rama
"OK, doc, creo que mejor voy a buscar una segunda opinión...".
"Haz lo que quieras. Esta es su única esperanza".
"¿Es una condición médica de verdad?".
"Ningún hombre satisfecho sexualmente escucharía esa mierda deprimente por voluntad propia".
"Siento que estás desperdiciando mi tiempo".
"Y las mujeres se preguntan por qué los hombres buscan una segunda o hasta tercera esposa solo para seguir adelante".
"Sí se veía bastante virginal".
"Eso pensé".
"Temo que no es todo, doctor". (Le enseñas la sensual tarjeta telefónica).
"Ah, definitivo, es LASS. Uno de los casos más severos que he visto".
"Temo que no es todo, doctor. Le gustaban las líneas calientes".
"¿Sexo telefónico? Ah, definitivo, es LASS. Uno de los casos más severos que he visto".
Tiene sentido. Se ve que PSEUDÓPODO no era popular con... nadie. ¡Por fin, una pista!
"¿Y tú cómo sabes sobre el pop luciano?".
"Nunca dije que lo sé por voluntad propia, ¿o sí? Tan pronto sales es todo lo que ves en la calle".
"No entiendo qué tiene que ver con la condición de nuestro sujeto".
Texto alternativo
"¿Qué tiene que ver con la condición de mi colega?".
Texto alternativo
"No entiendo qué tiene que ver con la condición de mi esposo".
Texto alternativo
"No entiendo qué tiene que ver con la condición de ese extraño".
"¿Qué es una Ultra Violet?".
"¿Viniste de un convento o algo? Es una cantante pop de La Luz".
¿PSEUDÓPODO tenía un amor oculto por la música pop luciana? Parece poco probable.
SU TRAICIÓN COMENZÓ TAN PRONTO SE PUSO LOS AURICULARES.
"Tengo una muestra de moho, ¿podría revisarla?".
"¿Muestra de moho?". Retrocede violentamente.
"Has de estar loca si crees que voy a revisar esa mierda que trajiste, mujer. Llévatela, llévatela".
Hay miedo puro en su mirada.
"¿Por qué le tienes tanto miedo?".
"Dos palabras: Plaga. Consciente".
"No me suena a nada verdadero".
Rama
"Dile eso al pobre bastardo controlado por los hongos, Hugo".
"Ahí va mi consejo médico, sal de aquí, hazte bolita en una zanja, y quédate así hasta que te empiece a dar órdenes".
"Dile eso al pobre bastardo controlado por los hongos, Hugo"."Inclínalo para que se te meta por la nariz y vuelve a decirme que no es verdadero. Tu pequeño cerebro cederá…"Tiene hambre. Y tendencias imperialistas"."Sin duda. Tu amigo está en peligro. Y si tú eres el amigo, ya te jodiste"."¿Y decidiste traerlo aquí?"."Entonces, ya estás jodida. No des ni un solo paso más".
El micelio controlador.
"De momento, quítalo de mi vista".
Rama
"Inclínalo para que se te meta por la nariz y vuelve a decirme que no es verdadero. Tu pequeño cerebro cederá en cuestión de minutos".
"¿El moho tiene conciencia?".
"Tiene hambre. Y tendencias imperialistas".
"Creo que, de alguna manera, está afectando a mi amigo...".
"Sin duda. Tu amigo está en peligro. Y si tú eres el amigo, ya te jodiste".
"Ha estado creciendo todo este tiempo en el fondo del silo para cohetes".
"¿Y decidiste traerlo aquí?".
"Sin querer se me metió en la boca".
"Entonces, ya estás jodida. No des ni un solo paso más".
"Conozco a alguien que tiene... una condición médica".
"Está muerto, olvídate de él". El doctor te ahuyenta con su mano.
Rama
"Tengo un colega en estado de coma. Completamente inconsciente".
Texto alternativo
"No, esa es la cuestión, sigue vivo, pero en coma, completamente inconsciente".
Rama
"Ah, claro, el caso éticamente estimulante con el que querías atraer mi atención".
"Te dije que era un problema médico real".
"La gonorrea es un problema real. Los catatónicos solo existen". Se encoge de hombros.
"¿Quién es el pobre desafortunado?".
"Un colega".
"Déjame te digo algo sobre los colegas, amiga. Son por mucho la escoria más vil, llorona, obediente, besa traseros que deambula sobre esta Tierra, superados quizá por los inspectores del consejo médico".
Lo de obediente es bastante cierto. Se le veía en la cara.
"¿Quieres un consejo? Enróllalo y mételo en una bolsa de desperdicios industriales antes de que empiece a apestar".
"En cierto modo es mi culpa que terminara así. Por favor, ayúdame a ayudarlo".
"Puaj, bueno, cuéntame lo que pasó".
"Mi intuición me dice que fue una sobredosis de ketamina, pero lo veré con mente abierta. ¿Alguna señal de heridas? Autoinfligidas o lo contrario".
Rama
"No tiene heridas visibles. Ojos abiertos. Sin reacción".
"Buen inicio. ¿Algo más?".
"Le froté la calva. Estaba suavecita y posiblemente me dio suerte".
"Aun cuando está en coma, te atreves a jugar con sus inseguridades. Psicopática. Aunque sea podemos eliminar golpe obvio a la cabeza".
"Sucede que nadie se vuelve una muñeca de trapo porque sí. A menos que haya sido una convulsión, tuvo que haber una causa. Drogas, toxinas. Asfixia, si sabe lo que es bueno. ¿Había jeringas cerca de él? ¿Un cinturón? ¿Un arma?".
"Aun cuando está en coma, te atreves a jugar con sus inseguridades. Psicopática. Aunque sea podemos eliminar…"Suena a que el problema está aquí". Se toca el lado de la cabeza. "Tal vez sea mutismo acinético..."."O sea que ni lo revisaste. Excelente". Niega con la cabeza."¿Cuántos años tienes? ¿Catorce? Me refiero a cortadas, moretones, hemorragias, quemaduras, una verga…"Solo si eres una idiota absoluta".
Rama
"Estaba escuchando un disco extraño...".
"¿Extraño en qué sentido?". Levanta una ceja.
Maligno.
Parte de la familia de cosas que no deberían existir.
Rama
"Bueno, para empezar es un Einzeltone".
"Baj. A quién le importa. Muéstramelo". Te lo pide impaciente con dos dedos.
Muéstrale el disco rojo.
Rama
"Eso... te hace cosas".
"¿Qué tipo de cosas? ¿Te hace querer consumir drogas?".
"Muéstramelo". Te lo pide impaciente con dos dedos.
"No hay ninguna manera lógica de decirlo, es maligno".
"Pues entonces debería de dedicarme a ser chamán". Niega con la cabeza. ¿Eso es lo que esperas de mí, ¿no? Malditos... prehomínidos y sus alabanzas al fuego...".
"Nada de eso. Creo que solo estaba escuchando música".
"¿Música?". Levanta una ceja.
"No tenía nada que ver".
"Déjame repetirlo a ver si lo comprende tu cerebro de mujer. Tuvo que haber una ca-u-sa. Sin eso, no sabemos nada".
"¿Mi opinión médica? Hay algo que no viste. El desmadre siempre tiene un origen. Si lo encuentras, quizá pueda darte respuestas".
Rama
"No. Solo había un sentimiento de vacío cósmico, desbordándose de su cáscara".
"Se veía muy aburrido como para ser drogadicto. O como para la asfixia".
"No se me ocurre nada. ¿Tú qué piensas?".
"Suena a que el problema está aquí". Se toca el lado de la cabeza. "Tal vez sea mutismo acinético...".
"Tampoco estaba cubierto de sangre ni nada por el estilo".
"O sea que ni lo revisaste. Excelente". Niega con la cabeza.
"Cuando te pones a pensar, todos estamos heridos de cierta manera".
"¿Cuántos años tienes? ¿Catorce? Me refiero a cortadas, moretones, hemorragias, quemaduras, una verga mutilada". Niega con la cabeza.
"Le froté la calva. Estaba suavecita. ¿Eso cuenta?".
"Solo si eres una idiota absoluta".
"Lo revisé a detalle. Nada que reportar". (Mientes).
"Me encantaría, pero está bajo supervisión".
"Todavía no te explico la situación".
En todo caso, tampoco tienes pruebas conclusivas de que no estaba así.
"Un perdedor que no lo logró".
"Obviamente".
"Mi esposo". (Mientes).
"¿Sabes?, bien podría estarte ignorando. Inmovilidad tónica. Hay hombres que pueden reducir su ritmo cardiaco por hasta dieciséis horas con tal de escaparse de las mujeres en sus vidas".
En otras palabras, "hacerse el muerto", un fenómeno común en el reino animal, aunque imposible para los humanos.
Si tiene razón, sería una habilidad invaluable para cualquier operario.
"Suena a que tengo que aprenderme esa Maniobra Cognitiva Avanzada".
"Biológicamente imposible. Es un comportamiento exclusivo para hombres. Aunque podrías pedirle a tu esposo que te enseñe cuando deje su tanatosis".
"Dudo que la deje. Al menos voluntariamente".
"Entonces, está convencido. He estado con muchas esposas de maridos en coma, todas son igual de depravadas".
"Si está actuando, es el mejor actor que he visto".
"Babea".
"Entonces, está convencido. Apuesto a que se la está pasando muy bien".
"¿Y qué tiene de éticamente estimulante?".
"¿Qué? ¿Un organismo humano funcional sin consciencia ni la capacidad de firmar una demanda por negligencia profesional? Carajo, se vale soñar". Niega con la cabeza.
"Un amigo mío sufre de delirios severos".
Texto alternativo
"No está muerto, solo delirante".
"¿Estás segura de que puedes tomar esa decisión? Tú tampoco te ves muy cuerda". Sonríe.
Texto alternativo
"¿Estás segura de que puedes tomar esa decisión? Te vi beber formaldehido, ¿sabes?". Sonríe.
Texto alternativo
"¿Estás segura de que puedes tomar esa decisión? La cantidad de pastillas que te metiste para la disfunción podría reventarle el miembro a un caballo, y tú ni tienes uno". Sonríe.
Asimétrica, solo la mitad de su boca se levanta lo suficiente para mostrar sus dientes y formar una sonrisa siniestra.
Su expresión dice "hay que serlo para reconocerlo".
"¿Delirante en qué sentido?".
Rama
"Está viviendo en el fondo del silo abandonado del Trecho Pitol".
"¿Y?".
Rama
"Está intentando hablar conmigo por medio de códigos secretos".
"Y ahora ya sabes cómo se sienten los hombres todo el tiempo".
"Tiene ideas muy raras sobre cómo la organización para la que trabajábamos lo traicionó".
"Y probablemente tiene razón, a eso se dedican las organizaciones y los colegas".
"Si no lo entiendes, entonces es probable que tú seas el Hugo Abe para el Gonza de tu colega". Te mira de manera prejuiciosa.
"¿Recuerdas el moho? Se está propagando por sus paredes".
"Ah, entonces está jodido. Y tú estás jodida".
"¿Por qué no vas a esperar a su lado? Apuesto a que el hongo tiene todo tipo de actividades divertidas para parejas". Le da un escalofrío.
Rama
"¿Nada de lo que dije te parece extraño?".
"Ni remotamente".
Es como ver a una mosca golpearse contra una ventana.
"Los cabrones mediocres siempre llaman a cualquiera que tenga más de un gramo de cerebro delirante, sociópata, o una desgracia para los médicos". Niega con la cabeza, asqueado.
"Suena a que tu colega está rodeado de imbéciles. No voy a hostigar a ese pobre hombre".
"Agh, olvídalo". (Regresas).
"Con gusto".
Rama
"Conozco a alguien que lleva mucho tiempo sin dormir".
Texto alternativo
"Es una mujer. No puede dormir. Lleva meses así".
"Es una manera fácil para freír el cerebro". Hace una mueca.
"Oye, a mi me gustan los estimulantes como a cualquiera, pero llega el punto en el que tienes que dejar las líneas y tomar la botella".
"No es una cuestión de estimulantes, no se droga... creo".
"¿No se droga?". Luce atónito. "Pues ahí está el problema, ¿por qué no empezaste con eso?".
"Lo que me cuentas es un problema de personalidad, no de salud".
"¿Qué tipo de problema de personalidad?".
"Resumido, idiotez".
"No importa qué demonios tenga tu amiga. Te garantizo que, en primera, son gatitos si los comparas con los que yo tengo, y segunda, no es nada que una dosis de sedantes tamaño gorila no pueda arreglar".
"Si es tan estúpida que cree que puede lidiar con su consciencia sin sustancias, me temo que no puedo ayudarla".
Palabras de alguien que le dispara a su consciencia con un dardo cargado de drogas cada vez que mueve un músculo.
Rama
"No me importa lo que opines sobre su personalidad, ¿me puedes ayudar o no?".
"No necesita un doctor, carajo, se puede valer por sí misma".
"Le tiene miedo a quedarse dormida. Tiene pesadillas terribles".
"¿Qué tiene de malo una pesadillita?". Resopla. "Te despiertas, la cama está empapada y fría, tus demonios de la parálisis del sueño se sodomizan uno a otro encima de ti, divertidísimo".
Cuando aprendes a disfrutar tus horrores, le abres la puerta a un mundo de posibilidades.
"Un amigo mío sufre de epilepsia".
Texto alternativo
"No, sigue vivo, tiene epilepsia".
"Hmm. Es tratable". Se encoge de hombros.
"¿Qué tratamiento sugerirías?".
"Si te gusta a la antigüita, bromuro de potasio. Matarlo desde la base de la corteza motora. Como si fuera un pariente con una póliza de seguro exorbitante".
Dejando al paciente en un estado casi vegetativo. Si no hay actividad neurológica, no hay epilepsia.
"¿No puedes recetarle unos anticonvulsivos y ya?".
"No tengo nada que sea anti, pero si buscas algo que te haga convulsionar como si tuvieras electrodos conectados a tus pezones, con gusto te ayudo".
"No, lo que necesito es anti".
"Lo lamento, amiga. Las drogas aburridas solo son por mayoreo".
"¿Qué consideras una droga 'aburrida'?".
"Cualquier droga que no te haga alucinar cosas raras y que de inmediato te den ganas de cogerte a dichas cosas raras. Drogas que venden en montón o nada".
"¿Qué tan grande tiene que ser la orden?".
"Treinta mil por caja. En efectivo".
Rama
"Escucha, solo necesito unas cuantas pastillas, las puedo pagar".
"¿Me ves cara de puto microtraficante? No acepto pedidos ridículos".
Rama
Lo escuchaste hablando con sus proveedores. Busca la manera de contactarlos directamente.
Lo que necesitas es otro par de oídos. Bien escondidos, para saber lo que dice cuando cree que está solo.
Lo escuchaste hablando con sus proveedores. Busca la manera de contactarlos directamente.En algún punto tiene que hablar con él para hacer un pedido. Solo es cuestión de estar presente en ese…Lo escuchaste hablando con sus proveedores. Lo mejor sería buscar la manera de contactarlos directamente.En algún punto tiene que hablar con sus proveedores. Solo es cuestión de estar presente en ese momento.
Rama
Los grillos que me dio Ramsés...
De alguna manera, él sabía que los necesitarías...
"Digamos que es memoria muscular".
Maestro de la vigilancia, especialista en micrófonos invisibles, capaz de plantar uno hasta en un tuk-tuk en movimiento.
No hay mejor momento para plantar un micrófono. Si tienes la oportunidad, hazlo.
"Alternativamente, tu amigo podría simplemente conseguir una maldita receta". Hace una mueca burlona.
Sabe perfectamente que no estarías aquí si eso fuera opción.
Rama
Podría plantarle un micrófono a su teléfono, a ver qué ocurre.
Rama
Recuerda que tienes los grillos de Ramsés en tu bolsillo. De alguna manera, él sabía que los necesitarías...
Necesitas los grillos de Ramsés para eso. Dijo que estaban en algún lugar de su casa flotante.
Tiene acceso, eso quedó claro. Pero él es el intermediario, no el proveedor.
¿Cómo doy con su proveedor?
En algún punto tiene que hablar con él para hacer un pedido. Solo es cuestión de estar presente en ese momento.
¿Cómo consigo ese dinero?
Esa cuestión tiene varias respuestas y, al mismo tiempo, ninguna.
Rama
Lo escuchaste hablando con sus proveedores. Lo mejor sería buscar la manera de contactarlos directamente.
En algún punto tiene que hablar con sus proveedores. Solo es cuestión de estar presente en ese momento.
"Eso está fuera de mi presupuesto. Por mucho".
"Y eso es el mínimo, amiga. Diez de los grandes son para mí por la referencia, veinte por los medicamentos. Carajo, hasta puedes abrir tu propia farmacia".
"Lo puedo conseguir". (Mientes).
"Te lo creeré cuando lo vea. Apestas a pobre".
"¿Qué? No, él ya está así".
"Quiero curarlo, no dejarlo como vegetal".
Rama
"Bueno, considerando lo que le hiciste al anterior, mi intuición no falla".
"Entonces, regístralo en el programa de salud de la ciudad, ahí te pueden dar una de esas medicinas humanitarias modernas".
"Malditos cogeescritorios condescendientes".
"¿Y si no puedo registrarlo en el programa de salud? ¿Tú podrías ayudarme?".
"¿Tú no tienes ninguna?".
"¿Algo más cercano a la nueva escuela?".
"Pft. Regístralo en el programa de salud de la ciudad, ahí te pueden dar una de esas medicinas humanitarias modernas".
"Genial, ¿dónde las consigo?".
"¿Hoy en día? Con el veterinario".
"Vamos, me refiero a medicina moderna para la epilepsia. ¿No tienes ninguna?".
"¿Algo para humanos?".
"Lleva más de un año sin tomar medicamentos".
"Va montado sobre el dragón epiléptico". Asiente seriamente. "Tiene valor".
"Gracias por tu opinión profesional". (Cambias de tema).
"Depende de ti cómo la uses".
Rama
"Necesito ayuda con una cuestión médica...".
"Dime".
"¿En serio no puedes darme unos cuantos anticonvulsivos?".
"Ya te dije, lo mío no son los medicamentos aburridos. Necesito sentir algo". Sus ojos te suplican que lo entiendas.
Rama
"No lo vayas a tomar mal, pero... ¿en serio eres un doctor de verdad?".
"¿De verdad? Escucha, amiga, soy doctor desde que tenía doce años, y lo seguiré siendo hasta el día que extraigan el hígado hipertrofiado de mi cadáver hinchado, rígido y sensual".
"No fue por decisión de la Junta de Médicos que me convertí en doctor; por lo mismo, no pueden quitarme la profesión, sin importar cuántos títulos me anulen".
Rama
"¿Eres doctor desde que tenías doce?".
"Así es. A los doce años me dio cierta fiebre. Uno, dos, tres días y no bajaba la temperatura, entonces me llevaron con un doctor".
"Me pesó, tomó nota de mi ritmo cardiaco y demás, pero incluso sin ningún estudio de sangre, me dio el alta y me dijo: 'Ve a la iglesia con el cura, dile que te dé el humo bendito'".
Debe ser algún tipo de eufemismo mítico.
Rama
"Genial. ¿Te drogaron?".
"Sería lo mínimo que pudieron haber hecho, ¿no? Pues no, fétido y totalmente inerte".
"¿Y?". (Continúas).
"Mi mamá lloró y lloró. Se encerró en su cuarto y ni me quería ver, no sabes cuánto lloraba, y ni siquiera entonces nadie quería decirme qué era el maldito humo que me recetaron".
"Y, entonces, por fin fui con el cura y me dice: 'Ay, hijo', me dio la bendición y me echó en la cara un humo que olía a culo y me mandó a mi casa a morir. Ahí fue cuando me di cuenta...".
"¡Todos son unos pendejos!".
La sentencia de muerte falsa, una forma clásica de tortura psicológica. Aunque sea recetada por error, le causa daño irreparable al ego.
"Bueno, pues sigues vivo, así que se equivocó con su diagnóstico".
"Por supuesto que sigo vivo. Fui directo a la biblioteca y empecé a leer el primer libro de medicina general que me encontré".
"Y el pequeño Gonza conquistó su fiebre con el poder de la ciencia dura y la voluntad pura. Mi temperatura bajó hasta estar fría como la cerveza. Y así se ha mantenido hasta hoy".
El niño tiembla en su tina llena de hielo. No distingue entre los temblores del frío y los de la fiebre, ni entre las palabras desconocidas del libro y las palabras que le llegan por delirio. Se queda ahí, sentado, temblando, presionando hojas de cordoncillo contra su sien.
"La supervivencia del más apto. Debieron darte un premio".
"Pues nunca lo hicieron. Mi pobre e ilusa mamá ya estaba preparando el funeral cuando regresé a casa". Niega con la cabeza. "Esa noche, dormí en el ataúd, que se jodan todos".
Rama
"¿Y qué te hiciste?".
"Trucos de la profesión. Si quieres saber, ve a leer".
"Creo que, de cualquier manera, probablemente ibas a sobrevivir".
"Claro, claro. Los ciegos también suelen insistir en que todo el mundo está ciego".
"El que sean una bola de idiotas no te hace doctor, pero bueno...".
"No, soy doctor porque sobreviví. En lugar de volver a casa, ¿sabes qué hice? Me fui directo a la biblioteca y empecé a leer el primer libro de medicina general que me encontré".
"¿Pensaron que te estabas muriendo?".
"Justo eso. Me mandaron a mi último sacramento, supersticiones propias de nuestros ancestros prehomínidos".
"¿Ahora hay humo bendito? Pensé que solo bendecían el agua".
"Último sacramento. Un eufemismo para los cobardes. Aunque, claro, en ese entonces yo no lo sabía".
"¿Entonces, no eres un doctor oficial?".
"Se pueden llevar mi licencia, mi matrícula, mis pacientes, varios de mis títulos... incluso me sorprende cómo han logrado involucrar a la policía".
"Pero nunca podrán ni tocar mis más de mil horas de experiencia quirúrgica, ni mis múltiples descubrimientos, ni todas las investigaciones que podrían llenar un libro de universidad".
Se da ánimos a sí mismo con un fervor romántico muy bien practicado.
"¿Dijiste que se llevaron tu licencia?".
"¡Que no es como si uno pudiera publicar un libro de texto en esta puta sociedad retrógrada!". Golpea la mesa con el puño.
Va demasiado rápido como para poder frenar.
Rama
"¡Dije que podrían llevarse mi licencia y seguiría siendo doctor! Y sí, sí se la llevaron".
Rama
Una vez más, toma la botella que estaba en la mesa y bebe una gran cantidad, de modo salvaje.
Al terminar, toma una bocanada de aire como si hubiera estado ahogándose debajo del agua.
Una vez más, toma la botella que estaba en la mesa y bebe una gran cantidad, de modo salvaje.De repente, toma su botella de "anestésico espiritual" que estaba en la mesa y bebe una gran cantidad, con…De repente, toma una botella que estaba en la mesa y bebe una gran cantidad, con una fuerza innecesaria.
"¿En serio bebes de eso?".
"Es mi anestésico espiritual, bien lo dice su nombre, es una necesidad para los que existimos en un estado de agonía total a causa de nuestra naturaleza".
"¡La flama está demasiado brava, tengo que apagarla!".
Las venas de sus ojos empiezan a resaltar.
Rama
"¿Te molesta si te acompaño?". (Señalas la botella).
"No. Perdón. No es que no quiera compartir, es que... te podrías morir".
Tus papilas gustativas mentales se estremecen al pensar en una diversión neurológica tan intensa que es casi letal.
"Intentémoslo. A ver si me muero".
"No, no. Ya sé qué va a pasar. Cuando menos lo sepamos, yo voy a estar en el punto en el que me siento cómodo y tú te vas a estar convulsionando en el piso. Y lo peor de todo es que mi estado químico evitará que sienta empatía por ti".
Rama
"¿Qué es?".
"Es mi marca propia. Etilo rescatado de las garras del metanol, con una cucharadita de formaldehido para más placer".
Un conocedor maniático, perdido en los extremos del placer humano.
"¿Formaldehido?".
"Todos somos muertos vivientes, mamacita, el formaldehido te ayuda a conservar fresca la piel".
Rama
"Debe ser un chiste. No creo que de verdad estés tomando formaldehido".
"Bueno. Como digas, tacaño infeliz".
"Deberías agradecerme. Cuando menos lo sepamos, yo voy a estar en el punto en el que me siento cómodo y tú te vas a estar convulsionando en el piso. Y lo peor de todo es que mi estado bioquímico evitará que sienta empatía por ti".
"No vale la pena, siendo muy honesto".
"Comportamiento típico de doctor".
"Vaya que sí, mamacita. Conozco muy bien todas las enfermedades posibles del miserable ser humano, ya sean físicas o espirituales".
"¿Quién quieres que te atienda? ¿Uno de esos doctorcitos que le tienen miedo al colesterol?".
Rama
Rama
De repente, toma su botella de "anestésico espiritual" que estaba en la mesa y bebe una gran cantidad, con una fuerza innecesaria.
De repente, toma una botella que estaba en la mesa y bebe una gran cantidad, con una fuerza innecesaria.
Rama
"Te perdono".
"Y sí, el tema sensible. Tan sensible como la única puta fibra nerviosa en mi columna".
"Ya, ya, perdón".
"¿Tema sensible?".
"Entonces, sí eres un doctor, solo un doctor desacreditado". (Concluyes).
"¿Desacreditado? ¿Qué? ¿Crees que soy...?". Empieza a enfurecerse de nuevo, pero toma otro trago y se relaja.
"Sí. Un doctor desacreditado. Eso mismo soy. Un doctor desacreditado que vende los pocos medicamentos que sirven de reliquia de mi profesión".
Rama
"Lo que diga, doctor". (Regresas).
"Búrlate todo lo que quieras, sé que volverás con la cola entre las patas tan pronto necesites que te amputen algo sin que nadie se entere".
Rama
"Todavía necesito anticonvulsivos. ¿Me puedes dar el teléfono de tu proveedor?".
Rama
"Ya te lo dije. Si no tienes dinero, ni te molestes".
"Aun así quiero intentar".
"No. Búscate tus propios proveedores incestuosos".
"¿Y para qué volviste?".
Rama
"Está bien, ya entendí". (Dejas el tema).
"¿Puedes presentarme a tus proveedores de Azzurri? Necesito anticonvulsivos".
Rama
"La llamada con los Azzurri, ¿cuál fue el problema?".
"Incesto descontrolado".
Te ganarás su confianza más rápido con prejuicio que con la verdad.
"Los Azzurri no practican el incesto. Estás pensando en los lävendianos".
"¡Ja! Todos son iguales. Ceños fruncidos, quijadas débiles, seis dedos en los pies. Toda la costa lleva generaciones nadando en lo menos profundo del acervo genético".
"Si quieres hacer un cambio en esta ciudad, tienes que aprender a lidiar con esos animales, no hay alternativa".
Coincide con la información del archivo: hace poco la mafia Azzurri se convirtió en la potencia regional más importante en cuanto a negocios ilegales de Portofiro.
Rama
"Por cierto, sigo buscando anticonvulsivos, ¿puedes presentarme a los Azzurri?".
"¿Entonces, tú les compras drogas a los Azzurri?".
"Sí, ¿por qué?".
"Tengo un colega que sufre de convulsiones horribles. Necesita anticonvulsivos".
Rama
"Es un asunto privado".
"Entonces, vete al carajo".
"Tampoco estoy en desacuerdo". (Continúas).
"Suena a más logística".
"Nunca digas esa palabra. Me da migrañas".
"Quizá sería más fácil si no insultaras a tus proveedores".
"No es un insulto, es una realidad médica. ¿Tú crees que esas cejas de azotador son naturales? Se hicieron lo mismo que nosotros les hicimos a esos perritos con narices chatas y problemas respiratorios".
"Recuperé tu maniquí médico, doc". (Se lo entregas).
Rama
"¿Qué? ¡Dámelo!". Te arrebata el maniquí con el micrófono plantado.
Rama
No cuestionó de dónde lo sacaste, ni lo que contiene. Bien.
Rama
Ramsés te dijo que tardará "como medio día" en grabar algo de provecho.
"¿Dónde lo encontraste?".
Rama
"Me lo robé".
Rama
"Déjame adivinar, ¿lo tenía ese cerdo certificado por el consejo? El dichoso Dr. Hugo".
"Así es".
"Carajo, lo sabía".
"Toda la silicona está impregnada del olor a molusco. A sudor sin testosterona, y a toallitas húmedas".
Rama
Rama
"Ya te hice un favor, ¿ahora qué puedes hacer por mí?". (Continúas).
"La próxima vez, que te paguen por adelantado. Podría joderte, ¿sabes? Otros con mi misma profesión lo harían".
"Toma. Dime si necesitas más. ¡La tienda abre sus puertas!". Te pasa una bolsita, que tenía escondida convenientemente en la mano izquierda.
Rama
"Ya te hice tu favor, ¿ahora qué puedes hacer por mí?". (Continúas).
"Ya te dije que ya no tiene licencia del consejo".
"No quieras arruinarme el momento".
"No me gusta revelar mis fuentes".
"No hace falta, sé exactamente de dónde demonios lo sacaste". Gruñe.
"Déjame adivinar, ¿lo tenía un cerdo certificado por el consejo?".
"¿El Dr. Hugo?".
"Estaba en la clínica de un doctor".
"El Dr. Hugo lo tenía".
"En la clínica de un doctor".
"¿Eso importa?".
"Sé exactamente dónde lo encontraste". Gruñe.
Espera aunque sea medio día antes de ir con Ramsés. Seguro tendrá algo grabado para entonces.
"¿Qué? ¡Dámelo!". Te arrebata el maniquí con el micrófono plantado. "¿Dónde lo encontraste?".
"Te traje tus pertenencias, doc". (Le entregas el maniquí).
"¡Meta-Gonza!". Sus ojos se abren completamente.
Algo parecido a la inocencia casi permea su tono de voz y su mirada.
"Voy a tener que lavarlo con una manguera después de lo que sea que Hugo Abe le hizo, pero no importa... ya está en casa".
"Espera, ¿le pusiste Meta-Gonza?".
"Calla tu cabrona boca".
Rama
El doctor toma entusiasmado el maniquí médico con el micrófono plantado y lo mira directamente, con ojos llenos de amor.
Rama
No cuestionó de dónde lo sacaste, ni lo que contiene. Bien.
Rama
Ramsés te dijo que tardará "como medio día" en grabar algo de provecho.
Espera aunque sea medio día antes de ir con Ramsés. Seguro tendrá algo grabado para entonces.
El doctor toma entusiasmado el maniquí médico con el micrófono plantado y lo mira directamente, con ojos llenos de amor.
"¿Y bien?...".
"Encontré tu maniquí médico, pero no te lo voy a traer".
"¿Por qué no? Más vale que sea una buena razón. ¡Es mío!".
"¿Qué importa? Ya te dije que no lo haré".
"Está bien. Supongo que entonces no podrás probar mis deliciosas drogas".
Finge inhalar una línea de polvo, demostrando como él va a consumir drogas, y no te las compartirá.
Lo que sea que este maniático demente se esté metiendo, suena que es de buena calidad.
No son las drogas. Este hombre nació drogado.
Rama
"El Dr. Hugo lo estaba usando para rellenar el hueco que dejó su hija. Es muy triste".
"¿Le está causando tristeza?". Te mira, sus ojos parecen a punto de salirse de las cavidades.
"¡Jaaa! ¡Eso le sucede por cabrón!". Junta las manos de golpe. "Deja que el maniquí se quede ahí para maximizar su tristeza. Ya me alegraste el día".
Rama
"Está bien, cambié de parecer. Sí te lo voy a traer".
"Bien, bien". Pausa. "¡Bien!".
Rama
"El Dr. Hugo no quiere devolverte tu maniquí médico".
"Claro que no. Lo hace para insultarme, para hacer de mi vida un infierno, para eso vive".
"¿Algún consejo sobre como puedo manipularlo?".
"¿Que no sea un altercado físico? A mi siempre me ha dado buenos resultados el burlarme de su habilidad para ahuyentar a la gente. Nadie quiere estar cerca de ese cabrón".
"Si lo mencionas es seguro que lo vas a callar".
"¿Sabías que está usando al maniquí para rellenar el hueco que dejó su hija? Es muy triste".
Rama
"No sé si es buena idea quitárselo".
"Haz lo que quieras. Supongo que ya no quieres tener acceso a mi colección de drogas exóticas". Finge inhalar una línea de polvo directo de su dedo.
Lo que sea que este maniático demente se esté metiendo, suena que es de buena calidad.
No son las drogas. Este hombre nació drogado.
Rama
"Te lo traeré pronto".
"Lo sé. Te pedí que lo hicieras".
"¿Tu maniquí médico está hecho a la imagen de alguien?".
"¿Es una pregunta capciosa?". Hace una expresión de confusión, inclinando la cabeza a un lado. "¿No se nota?".
Extiende su quijada, y sus ojos se ven dementes, se está proponiendo como candidato.
Rama
"¿Quién?".
"Se llama Meta-Gonza, es mi asistente. Está hecho a mi imagen y semejanza".
Rama
"Es un placer conocerte, Meta-Gonza".
"¡¿Qué eres?! ¡¿Una idiota?! Él no habla. Solo me ayuda en la clínica".
"Como sea, ya está cansado y necesita dormir. ¿Ya fue todo?".
Rama
"Pero tiene pechos".
"Está pasando por una etapa".
"No se parece en nada a ti".
"No tolero para nada ese tipo de envidia. La próxima, guárdate tus comentarios".
"Y, ¿cómo... te ayuda?".
"Limpia y me trae lo que le pido. Una de las ventajas de no tener piel es que no tienes que preocuparte si tiras el ácido".
"¿Está basado en ti mismo?".
"Sonará extraño, pero se parece a mi controladora".
"No es extraño, es egoísmo típico de mujer, y es asqueroso". Escupe al piso. "Si te quitaras tus pestañas postizas, verías claramente la verdad que tienes frente a ti".
"Soy yo, ¿verdad?".
"¡¿Tú?! ¡¿Cómo carajos serías tú?!". Luce realmente ofendido. "Tu acervo genético debe estar lleno de alveolados parasíticos. Ni en un millón de años llegarías a la perfección que es Meta-Gonza".
"¿Meta-Gonza?".
Rama
"¿De verdad así le dices? Pensé que me estaba dando un derrame".
Rama
"Sí, es mi asistente. Está hecho a mi imagen y semejanza".
Rama
"Tienes razón, mi acervo genético es un desastre".
"Pero ese no es el punto. El punto es que no puedes venir aquí a faltarle el respeto a Meta-Gonza. Es mi asistente y está hecho a mi imagen y semejanza".
Rama
"No me voy a quedar aquí recibiendo tus insultos".
"Se parece a la hija del Dr. Hugo".
"¿Su hija? Eso explicaría muchas cosas". Toma una pausa para pensar. "Entonces, se robó a Meta-Gonza para compensar el error causado por su propia entrepierna".
"¿Meta-Gonza?".
"De seguro es eso".
"Es la única hipótesis que tiene sentido. Aunque, bueno, es imposible saber con certeza lo que pasa por la mente de ese hombre".
"Pero ya basta de ese sujeto. ¿Ya conociste a Meta-Gonza? Es mi asistente y está hecho a mi imagen y semejanza".
"Creo que tenía guardado al maniquí porque extraña a su hija".
"No seas ridícula. Probablemente se la comió, suena a algo que él haría. Y en ese caso sería lo único bueno que ha hecho en su vida".
"A mí me parece un maniquí médico cualquiera. Nada especial".
"No le faltes el respeto a Meta-Gonza. Es mi asistente y está hecho a mi imagen y semejanza".
Rama
"En realidad, no me importa".
"Ayúdeme, doctor. Me duele la pancita". (Revisas la farmacia).
"A ti y a todo el puto mundo". Abre su bata para revelar una variedad de bolsas de plástico llenas de polvo blanco.
Rama
"¿Puedes explicarme todo lo que tienes?".
"Malditos principiantes...". Finge arremangarse la camisa, como si fuera a dar un espectáculo. "La cocaína te patea en las bolas cuando estás cansada. El predaxilo te convierte en una atleta, pero tiene efectos disociativos y a veces la cosa se pone rara, ¡que es lo ideal!".
Rama
"La neuratina sirve para concentrarte cuando necesitas que tu ingenio esté al mil. Y, luego, tenemos la medicina preventiva de LASS, que es para...". Hace una expresión sexualmente sugestiva.
"Solo dilo".
"Para cuando necesitas que tu pájaro esté hiperactivo. ¿Así o más inocente? Rendimiento físico puro, en su punto más duro".
Rama
"Para cuando necesitas que tu pájaro esté hiperactivo. ¿Así o más inocente? Rendimiento físico puro, en su…"Sí, e incluso más que eso. Rompe los límites de lo que sea que necesite rendimiento físico puro. Embates…"Luego tenemos la neuratina. Úsala si necesitas concentrarte para que tu ingenio esté a tope. Potencia tu…"Martillea ese tabique, mamacita. Martilléalo bien".No tienes suficiente dinero."Ahora sí te estás metiendo a lo profundo de Gonzalandia"."Con esto te convertirás en doctora de inmediato"."La mamacita está caliente hoy".
"¿Coger como un simio?".
"Sí, e incluso más que eso. Rompe los límites de lo que sea que necesite rendimiento físico puro. Embates pélvicos a la máxima potencia".
"Luego tenemos la neuratina. Úsala si necesitas concentrarte para que tu ingenio esté a tope. Potencia tu cerebro".
Compra la cocaína de bolsillo.
"Martillea ese tabique, mamacita. Martilléalo bien".
No tienes suficiente dinero.
Compra el predaxilo.
"Ahora sí te estás metiendo a lo profundo de Gonzalandia".
Compra la neuratina.
"Con esto te convertirás en doctora de inmediato".
Compra el parche médico preventivo de LASS.
"La mamacita está caliente hoy".
"Con eso basta".
"¡Bendita tú que puedes decir eso! Vaya vida".
Rama
"¿Sabes dónde puedo conseguir un arma?".
"Si quieres matarte, con gusto te ayudo. Solo tienes que firmar una responsiva que dice que donas tu cuerpo para propósitos científicos".
Rama
"¿No tienes que tener licencia médica para eso?".
"Ay, por favor. Es una señal del estado general de decadencia que no puedas donar tu cuerpo a... quien tú quieras".
Rama
"Perdón, ya se lo prometí a alguien más".
"Qué suertudo. Entonces, no hay trato".
"Necesito un arma para propósitos no suicidas".
"¡Ojos de Cabra! Busca a Ojos de Cabra para eso". Se despide con un gesto de la mano.
"En el estacionamiento de tuk-tuks en Lower Viudas, y no vuelvas a molestarme con ese tipo de ideaciones".
Rama
Parece que todos los caminos llevan a Ojos de Cabra.
Rama
Conseguiste un contacto. Ahora a obtener un arma, una de verdad.
"Olvídalo". (Regresas).
"Aburridísimo...". Niega con la cabeza.
Rama
Examina su escritorio.
Rama
"Nos vemos, doc". [Te vas].
"Adiós, paciente".
Rama
Fin de esta rama
"Alguna vez ha tenido, ya sabe... ¿una conversación tranquila?".
"Con todo respeto, mamita, esto es tranquilo. Ahora, ¿qué es lo que tú quieres?".
La libreta casi desaparece entre el resto de las cosas desperdigadas por el escritorio. Es probable que no se entere si se desaparece.
Actúa casual.
En la periferia de tu ojo ves una lista de números telefónicos escritos a las prisas, no son legibles desde donde estás.
Rama
Rama
"¿Qué quieres?". Su cuerpo y cara se contraen.
Rama
"Largo de aquí. Te lo advierto. No sé si fue tu culpa y no me importa, yo ya no doy consultas".
Ojeroso, maltratado, y con manchas sospechosas, podría decirse que el Dr. Gonza se ve igual que siempre, pero con una cierta inestabilidad nueva en sus ojos.
Un brillo, pruëba de que rompiö una de las barreras de contenciön dentro de su psique.
Antes estaba loco, pero seguro de sí mismo. Ahora está en territorio no explorado, incluso siendo alguien de su calibre.
Rama
"Ey, con calma, ¿qué pasó?".
"Lo que pasó es que tú, o uno de tus amiguitos del consejo médico, se metieron por la fuerza anoche y estuvieron husmeando mis pertenencias".
"Pero eso ya lo sabías, ¿no?".
Si hasta él pudo detectar tu escenotecnia, significa que has hecho mejores papeles. Mejor intenta despejar sus sospechas.
"Doctor Gonza, soy yo, ¿recuerda?".
"Sí. La soplona más ruidosa del consejo. Lárgate de aquí de una puta vez".
Una pequeña pizca de duda, pero un manojo de miedo. Puedes continuar sin problema, por ahora.
Rama
"¿Está seguro de que no lo imaginó?".
"Estás loca si crees que voy a jugar tus juegos mentales, soplona de mierda. ¡Largo de aquí!".
"Si usted lo dice". [Te vas].
"Nada está bien". Te mira fijamente, sin parpadear, esperando a que te vayas.
"¿Consejo?".
"Ya nos habíamos conocido".
"Ah, claro, ¿qué quieres?".
Rama
"No otra vez".
"Lo mismo digo yo. ¿Qué quieres?".
Rama
"¿Consejo?". El hombre al otro lado del escritorio se tensa de forma salvaje.
Una bata de laboratorio, manchada de sangre nueva y vieja.
Cargada. Con el dedo cerca del seguro.
"¿Qué?".
"No quieras joderme, ¿te mandaron del consejo médico?".
"No".
"Bien. Si estás mintiendo y sí eres una inspectora del consejo, te advierto que no me disgusta la idea de suicidarme en público".
"Es traumatizante, ¿sabes? Ver como un hombre se mata".
"Bueno, entonces hágalo. Veámoslo".
"No estoy aquí para obedecer tus órdenes, arpía".
"Entonces... ¿compradora?". Asiente en tu dirección.
"Tampoco".
"Entonces... ¿paciente?". Puedes ver como la sospecha aumenta en su mirada.
"¿Paciente es la tercera opción? ¿Qué tipo de doctor es usted?".
"Carajo...". Se masajea las sienes.
De repente, toma una botella que estaba en la mesa y bebe una gran cantidad, con una fuerza innecesaria.
Aparecen más venas en sus ojos irritados. Casi puedes ver cómo fallan sus neuronas.
"¿Sed?".
"Doctor Gonzalo E.S., Gonza", dice, ignorándote. "Cirujano, químico, psicoterapeuta y ginecólogo".
"Ahora dime... ¿en dónde te duele?".
Rama
Rama
Rama
"¿Lo acaba de poseer un espíritu?".
"¿Doctor? ¿En serio?".
"Paciente, claro, por qué no".
No digas nada.
"¿Compradora de qué?".
"Mmmm". Entrecierra los ojos.
"Relájese un poco, no hace falta suicidarse".
"A veces sí hace falta, y te diré que estoy sumamente relajado".
"Relájese un poco, no hace falta wanguearse".
"Dudo que me deje un trauma".
"Quizá no, al menos con eso...".
En el contacto visual lo sientes, está buscando evidencia de los horrores que has presenciado.
"No tengo ni idea de qué está hablando".
"Está a salvo, doctor".
"A salvo...". Dice, como si estuviera escupiendo la expresión.
También tiene sangre en las encías.
"La seguridad es para los animales que no se dan cuenta cuando los están engordando".
"¿Quién lo está engordando?".
"Todos los que quieren un pedazo de lo que tengo, mamacita".
"Solo sé que si escucho aunque sea un murmullo sobre el consejo, no me disgusta la idea de suicidarme en público".
"Solo quise decir que yo no soy una amenaza para usted".
"Ya veremos".
"¿Aburrido?".
"Mmm, ¿sería mejor si regresara más tarde?".
Rama
"¿Regresaste para el final sangriento?". Sonríe y jala la soga, sus ojos abiertos como un par de platos.
Rama
Rama
"Ese dichoso soplón del consejo es solo un niño".
"¿Niño? Ni de locos ese es un niño, es un hombre de cuarenta años con una deformidad muy aguda".
Rama
"Extracción exitosa, sin anestesia". (Le muestras el diente).
"Bien. Muy bien". Sus cejas se elevan al mismo tiempo que los extremos de su boca.
Excitación definitiva.
"¿Ve? En serio, no me mandó el consejo".
"¡Bueno! Pero te lo advierto, si escucho aunque sea un murmullo sobre el consejo, el suicidio en público volverá a la programación".
No importa si está atrás o encima del escritorio, el doctor sigue viéndose poco profesional.
"¡Bueno! Pero te lo advierto, si escucho aunque sea un murmullo sobre el consejo, el suicidio en público…"De momento. Pero te lo advierto, si escucho aunque sea un murmullo sobre el consejo, el suicidio en público…"No te preocupes, habló bien de ti. No tienes ni una gota de soplona"."Aunque habló bien de ti. No tienes ni una gota de soplona"."¡Bueno! Pero te lo advierto, si escucho aunque sea un murmullo sobre el consejo, el suicidio en público…"De momento. Pero te lo advierto, si escucho aunque sea un murmullo sobre el consejo, el suicidio en público…
"Ahora dime... ¿dónde te duele?".
"Bueno, ¿ya puedes dejarte de amenazas suicidas?".
"De momento. Pero te lo advierto, si escucho aunque sea un murmullo sobre el consejo, el suicidio en público volverá a la programación".
"Tómalo, todo tuyo".
"Ni loco. No quiero anatomía de soplones aquí. Hasta donde sé, podría tener un chip rastreador en un diente".
Está... ¿excitado?
"Lo intenté, esos dientes están bien metidos". (Le muestras la palanca sangrienta).
"Mmm. Sangre de soplón". La huele y entrecierra los ojos. "Bien podría ser tuya".
"A la mierda. Vuelve a intentar, con más ganitas".
Rama
"Se llama Marco".
"Para mí se llama Soplón. No quieras humanizarlo".
Rama
"Dice que no es parte del consejo".
"Ese es justo el tipo de mentira genérica y aburrida que diría un soplón del consejo".
Saca su soga, la locura le invade los ojos.
Rama
"Está ahí por su novia".
"¿Novia? ¿Ese? ¡Ja! Sí, cómo no".
"Con esa ginofobia tan marcada, me sorprende que siquiera logró hablar contigo sin sufrir una incontinencia torrencial".
"Nunca dije que no mojó sus pantalones".
"¡Ajá! Comportamiento clásico de un soplón con ginofobia del consejo. No voy a cambiar de parecer hasta que lo ahuyentes".
Rama
"Sí parecía que le tiene miedo...".
"Es un gigolo adolescente. No lo he confirmado, pero se le nota".
"Mmm... sí, sí lo puedo imaginar. Afeminado, fácil de maltratar...".
"Aunque no es algo mutuamente exclusivo. De hecho, es común. Ahí en la clínica de ETS los separan muy bien".
Rama
"¿Qué quieres que haga con él?".
Rama
"Tráeme uno de sus dientes de soplón, mentiroso y tramposo".
"Espera, ¿en serio quieres uno de sus dientes?".
"En serio, sí. Caninos de soplón, con las marcas de su naturaleza infrahumana".
"¿Qué quieres demostrar con eso?".
"Déjale eso al médico profesional. No tienes idea de lo que puedo averiguar con un diente. Si tuviera su páncreas, ¡hasta podría decirte cómo dio a luz su perra madre!".
"Toma, usa esto, mi palanca desaprobada por el consejo". Te la pasa con una patada sin bajar del escritorio.
Uy, sí. Siente la densidad. Esta palanca ha abierto todo tipo de cosas.
"Linda palanca. Tiene buena densidad".
"¡Densidad impecable! Pero no me vas a ganar con cumplidos. Tráeme el diente".
"Un diente de soplón, a la orden".
"¡Mentiras! Hasta que lo traigas".
Rama
Debe de haber otra manera de calmar su paranoia, una que no involucre violentar a un niño.
Contrólalo socialmente. Las conexiones defectuosas de su mente están expuestas, puedes reconfigurarlas.
Rama
"No lo haré".
"¡Ajá! ¡Lo sabía! Eres una escoria soplona, con micrófono integrado".
"Desaprobada por el consejo... ¿por qué?".
"Por el historial de uso que tiene. Típicas supersticiones primitivas del consejo médico".
"Bueno, suena divertido".
"No te voy a traer el diente de un niño asustado".
"Dicho como toda una médica humanitaria, sacada del consejo. Siento que mi cuello está calientito". Le da un jalón a la soga.
"Lo voy a hacer pedazos". (Regresas).
"Yo todavía lo veo muy completo". Ve más allá de tus hombros, al exterior del edificio.
Rama
"Sobre el soplón del consejo...".
"No quieras joderme". Aprieta con fuerza la soga.
Ponte a su nivel.
Un llamado visceral surge de tu interior, algo metálico y caliente.
"Doctor, la bala que tengo enterrada en el pecho quiere hablar con usted".
"¿Qué dijiste?". Tics intensos le deforman la cara.
"Tengo una bala que está alojada permanentemente en el pecho. Quiere hablar".
"Estoy listo". Un estetoscopio grasos se materializa desde un bolsillo interno.
Ha estado esperando toda su vida para escucharte hablar.
"Está aquí". (Le muestras la herida de entrada).
Los movimientos del doctor pasan de lo delicado a lo pervertido y luego a lo sorprendido, conforme su estetoscopio pasa por tu clavícula.
La herida de entrada irradia calor, como si la hubieran despertado.
Una reliquia del golpe de estado de Mircea.
"Sí...", dice de repente.
"He explorado las cavidades más oscuras de los cuerpos vivientes, tanto de aliados como enemigos, monsieur bala, y conozco bien el amor del que habla...".
"¿Amor? ¿Qué amor? Doctor, dígame de qué hablan".
"El único amor verdadero. El interior de un cuerpo. El calor infernal y el olor a piso de carnicería...". Presiona el estetoscopio contra la cicatriz, casi masajeándola.
Lo perdimos. Y si al principio estaba fingiendo, ya se le olvidó.
Hay una vía de comunicación entre el doctor y algo en tu interior, real o imaginaria, y no hay nada que puedas hacer al respecto.
El doctor inhala de forma profunda y temblorosa.
"Bueno, al menos con eso sabemos que no eres escoria del consejo médico".
"¿O sea que nada de suicidios?".
"No. No habrá un suicidio hoy".
"No te preocupes, habló bien de ti. No tienes ni una gota de soplona".
"Por alguna razón, me siento celosa y un poco violada".
"Lo entiendo. No existe ninguna intimidad como la intimidad entre una herida y un doctor".
"Aunque habló bien de ti. No tienes ni una gota de soplona".
"¿Qué te dijo?".
"Eso queda entre la bala y yo. Hasta la tumba".
"Sabías que estaba mintiendo, ¿verdad?".
"Quizá eso piensas tú. Pero me estaba llamando como solo una herida puede llamar a un doctor".
"¿Se están llevando bien?".
"Shh". Presiona el estetoscopio más fuerte contra tu herida.
"De acuerdo, esto ya se está poniendo raro".
"Clavícula izquierda, doctor".
Sin dudar ni titubear. Encomendado a los dioses de la herida.
"¿Quieres hablar con la bala o no?".
"Olvídalo, qué estupidez".
"Ni se te ocurra". Saca un estetoscopio grasoso de su bolsillo con velocidad reptiliana.
"Baj, está bien".
En este coliseo pelean la burocracia contra la locura. Vas a tener que salirte del guion. Muy más allá de los márgenes.
Róbale la botella de licor que tiene en el escritorio.
"¿Sí...?". Te mira, con sospecha.
Pensándolo mejor, es algo estúpido.
Ya te ofreciste, no hay vuelta atrás.
Sientes la mirada del doctor encima de ti con un rayo de juicio y condescendencia.
"Y, dime, ¿una soplona del consejo haría esto?". (Bebes).
Llevas la botella a tus labios...
MIERDA.
No es licor.
Tu reflejo faríngeo se activa. Vomitas dentro de tu boca, te lo tragas y casi vuelves a vomitar.
"¡Ja! Patético. Hasta los niños del Callejón Festivo consumen drogas con más dignidad que tú".
"¡Oye, una soplona del consejo nunca haría algo así!".
"Tristemente, tienes razón. Con lo que saben de mí, esos burócratas invertebrados preferirían amputarse un miembro antes de arriesgarse a tomar una sustancia que encontraron sobre mi escritorio".
"Aunque no te confíes, eres una soplona de algún tipo, eso lo sé sin duda después de verte sufrir para siquiera tomar un trago, pero me queda claro que no eres del consejo".
"Entonces... ¿todo bien?".
"¡Bueno! Pero te lo advierto, si escucho aunque sea un murmullo sobre el consejo, el suicidio en público volverá a la programación".
"Entonces, no te vas a matar, ¿cierto?".
"De momento. Pero te lo advierto, si escucho aunque sea un murmullo sobre el consejo, el suicidio en público volverá a la programación".
"Entonces, no te vas a wanguear, ¿o sí?".
"¡Puaj! ¿Qué mierda es eso?".
"Anestésico espiritual".
"Es mi marca propia. Etilo rescatado de las garras del metanol, con una cucharadita de formaldehido para más placer".
Un conocedor maniático, perdido en los extremos del placer humano.
"¿FORMALDEHIDO?".
"Todos somos muertos vivientes, mamacita, el formaldehido te ayuda a conservar fresca la piel".
"Como sea, me queda claro que no eres una soplona del consejo. Esos burócratas invertebrados preferirían amputarse un miembro antes que arriesgarse a tomar una sustancia que encontraron sobre mi escritorio".
"Debe ser un chiste. No creo que de verdad estés tomando formaldehido".
"Bastardo enfermo, pude haber muerto".
"Bastardo enfermo, casi me wangueas".
"Ah, ¿sí?". (Sigues bebiendo).
El vapor te llega a la nariz un segundo antes de que el líquido te toque la lengua.
Por favor, detente.
El segundo intento es, de alguna manera, peor que el primero.
¿Quizá sí eres una soplona del consejo?
"¿Y qué tal ahora?".
"Bueno, me queda claro que no eres del consejo. Con lo que saben de mí, esos burócratas invertebrados preferirían amputarse un miembro antes de arriesgarse a tomar una sustancia que encontraron sobre mi escritorio".
"Creo que cometí un error...".
"¿Y exactamente qué quieres que le haga al soplón del consejo?".
Le brillan los ojos.
Ha estado esperando este momento.
"Pero tengo una preocupación médica de verdad".
"Ni que yo fuera tu mamá. Ponle cocaína encima, eso le quita a dolor a cualquiera".
"No. Mi colega... está catatónico".
"No me vengas con idioteces, cabrona con micrófono. Tú y quien sea que esté escuchando no me volverán a atrapar con sus casos éticamente estimulantes".
Y es un caso perfecto para él. Lástima que su paranoia no le permita escucharte.
"Espera, ¿volverán?".
"No voy a caer por el truco más viejo de todos, soplona con micrófono. ¡No voy a admitir nada!". Alza más la voz y enuncia cada palabra de forma mecánica.
Lo hace para que lo grabe el micrófono que no llevas puesto.
"Y mientras estamos tomando notas, quiero agregar que ¡el albino se iba a morir, de todas formas!".
Rama
"Está bien. Supongo que iré con el Dr. Hugo...".
"¿Hugo Abe? ¿Ese traidor pedante y pito seco? ¡Buena suerte! Mejor ve a hablar con una verdura".
"Solo pensé que te interesaría".
"Ah, ¿sí? Pues lo que sea que te hayan dicho tus jefes sobre mi supuesto interés en pacientes inertes son puras mentiras asquerosas". Alza más la voz y enuncia cada palabra de forma mecánica.
"¿Me puedes dar una receta para eso?".
"Buen intento, cabrona con micrófono. ¿Por qué no les pides a tus jefes del consejo que te den una?".
Rama
"¿Por qué crees que el consejo médico está tras de ti?".
"Hasta donde entiendo, envidia pura".
En este contexto, puedes interpretar "envidia" como violaciones descaradas a la ética médica y humana.
Rama
"Claro, así no funcionan las cosas".
"¿Qué te digo? Mis métodos fueron demasiado efectivos comparados con los de los niños discapacitados a cargo del consejo".
"Se la pasan hablando de modernización, buenas prácticas, estándares internacionales, pero el hecho es que se cagan de miedo cuando ven a un doctor de verdad".
Rama
"¿De quién es la sangre que tienes encima?".
Mira hacia abajo, un tanto sorprendido, y se encoge de hombros.
"Nunca te dan crédito por la sangre que dejas que se quede".
Rama
"Nunca te dan crédito por la sangre que dejas que se quede"."¿Ir a un edificio del gobierno a cubrirle la verga de saliva a un político anciano, para luego esperar seis…NUESTRA UTOPÍA AGRARIA NO NECESITA DOCTORES, DEJA QUE SE VAYA."Ni lo intentes, basura del consejo. No te creeré ni una sola la palabra hasta que te deshagas de tu amigo el…
Rama
Rama
"O podrías... modernizarte".
"O querrás decir, rendirme". Su expresión se torna sombría.
"¿Ir a un edificio del gobierno a cubrirle la verga de saliva a un político anciano, para luego esperar seis semanas a que me den un documento sellado y una palmada en el hombro? Jamás".
"Múdate al Superbloque. Ahí no nos importan los estándares internacionales".
"Ah, claro". Se burla. "¿Y a dónde me van a mandar? ¿A la enfermería de una mina de níquel? ¡Me muero de ganas por chupársela al comisario de mis sueños!".
"La bota es diferente, pero el cuello es el mismo. Jódete, tú y la Revolución Perpetua".
NUESTRA UTOPÍA AGRARIA NO NECESITA DOCTORES, DEJA QUE SE VAYA.
Nos servirá tener a un doctor con morales cuestionables como contacto, si es que logras que hable contigo sin que te amenace con suicidarse.
"Esos hijos de puta avariciosos".
"Ni lo intentes, basura del consejo. No te creeré ni una sola la palabra hasta que te deshagas de tu amigo el soplón".
"La razón oficial, Gonza".
"Ah, créeme, no les importa si es verdad o mentira, con tal de joderte".
Es la verdad absoluta.
"¿En serio?".
"En serio. Profesional, intelectual, psicosexual".
"No te vayas a matar antes de que vuelva". [Te vas].
"Haré lo que se me dé la gana, arpía del consejo".
"No te vayas a wanguear antes de que vuelva". [Te vas].
"Ni un paso más, escoria del consejo. Lo haré".
Flexionado. Con el dedo cerca del seguro.
Una soga atada al cuello. Una bata de laboratorio, manchada de sangre nueva y vieja.
"Y hasta gusto me va a dar. Quizás hasta me venga de tan solo ver cómo el trauma se apodera de tu cara, momentos antes de que el oxígeno deje de llegar a mi cerebro para siempre".
"Cálmese, suelte la soga".
"¡Ja! Reconozco la preocupación falsa cuando la veo. Practiqué oncología pediátrica durante tres años".
Sus pupilas te siguen como un animal atrapado, intentando reconocer al carnicero.
"¡Ja! Reconozco la preocupación falsa cuando la veo. Practiqué oncología pediátrica durante tres años"."Deja de comportarte como si fueras una persona". Escupe sobre su escritorio. "Puedo olerlo todo. Los…"Deja de hacerte la interesante". Escupe sobre su escritorio. "Puedo olerlo todo, ¿sabes? Los formatos, los…
Su pie izquierdo tiembla, anticipando el salto.
"Te vi claramente no hablándole a tu coleguita ahí afuera. Sé que te mandó el consejo médico, y sé que me estuvo vigilando".
Texto alternativo
"Te vi hablándole a tu coleguita ahí afuera. Sé que te mandó el consejo médico, y sé que me estuvo vigilando".
"¿Qué coleguita?".
"Qué ridícula. ¿Siquiera te entrenaron?".
"Si no te mandó el consejo, que sí te mandaron, entonces ve a lidiar con ese soplón de mierda que está afuera. Sé que su bufanda tiene un puto micrófono".
Rama
La descripción es la del chico adolescente nervioso con el que hablamos. No hay manera de que sea un agente.
Rama
"Me advirtió que usted es muy raro".
"¡Ah! ¡Ja ja! ¡Ya intercambiaron información! Sabía que su jefa era una mujer, siempre que viene empieza a oler a ginofobia".
"¡El único que puede contra el Dr. Gonzalo E.S. Gonza es Gonzalo E.S. Gonza!". Respira profundo y sostiene la soga con más fuerza.
"¡Ah! ¡Ja ja! ¡Ya intercambiaron información! Sabía que su jefa era una mujer, siempre que viene empieza a…"¿Niño? Ese es un hombre de cuarenta con una deformidad muy severa. Además de ser un virgen crónico, apesta a…"Allá fuera. Bajito, cabello largo, bufanda todavía más larga. Sabía que su jefa era una mujer, apesta a…"¡Ajá! Lo sabía. Tú eres la encargada de ese sujeto. Sabía que su jefa era una mujer, apesta a ginofobia".
"¿Te refieres a ese niño de la bufanda?".
"¿Niño? Ese es un hombre de cuarenta con una deformidad muy severa. Además de ser un virgen crónico, apesta a ginofobia".
"Sigo sin saber de qué hablas".
"Allá fuera. Bajito, cabello largo, bufanda todavía más larga. Sabía que su jefa era una mujer, apesta a ginofobia".
"No haré lo que me pediste".
"¡Ajá! Lo sabía. Tú eres la encargada de ese sujeto. Sabía que su jefa era una mujer, apesta a ginofobia".
"No tengo tiempo para locuras. Necesito ver a un doctor".
"Eso me suena a un diálogo que practicaste para engañarme".
"¿Consejo médico? Qué aburrido. Yo vengo de un lugar mucho peor".
"No hay nada peor".
"Por favor, detente, no quiero ser responsable de más tragedias".
"Deja de comportarte como si fueras una persona". Escupe sobre su escritorio. "Puedo olerlo todo. Los formatos, los documentos... ¡la maldita miasma burocrática de la que saliste!".
"Hazlo. Tu cadáver no sería el primero que habré tocado últimamente".
"Deja de hacerte la interesante". Escupe sobre su escritorio. "Puedo olerlo todo, ¿sabes? Los formatos, los documentos... ¡la maldita miasma burocrática de la que saliste!".