Rama
Rama
"Todavía no puedes regresar. Por favor, olvídalo".
Rama
Rama
Rama
Rama
Rama
Rama
Fin de esta rama
"Tengo que ser una verdadera poeta para regresar ahí, entiendo". [Te vas].
Regresas al zumbido silencioso del extenso cuarto.
"¡Disculpa! No puedes entrar ahí".
"¿Por qué no?".
"Es solo para empleados y colaboradores".
Rama
¿Y prisioneros secretos?
Rama
Agita la manija de la puerta.
Está cerrada.
"¿No me escuchaste? Es solo para empleados y colaboradores. ¡Deja de hacer eso!".
"Ay, me equivoqué". [Te vas].
"No pasa nada". Se relaja y vuelve a adoptar su postura informal.
"¿No es eso un poco elitista?".
"Se invita encarecidamente a participar a todo aquel que lo desee". Un profundo pliegue se forma entre sus cejas.
"¡Pero leíste mi poema!".
"Para contribuir a la revista, es necesario que te publiquen en ella. Me temo que con solo enviar tus trabajos no es suficiente".