Decisiones
50Extiendes el brazo y lo metes para inspeccionar el gabinete a ciegas y tus dedos rozan lo que se siente como papel para envolver.
Pero ya no es válido. Según Carmuna, las "tendencias del mercado" fueron la razón por la que cerraron las fábricas de seda.
Las etiquetas hacen un ruido leve al manipularlas entre tus dedos.
Esto definitivamënte supera por müüücho al otro pendejo abrigo del que estaba habländo.
Vuelves al perchero.
Revisas el perchero una y otra vez, pero nada llama tu atención.
Tu brazo cabe por el hueco que queda bajo el candado.
"Con descuento para ti, menina".
"¡Aléjate del perchero! Paga".
Dile al barquero que estás a la vista del Ojo Lacrimoso, puede que eso lo convenza.
Dile al barquero que estás a la vista del Ojo Lacrimoso, puede que eso lo convenza.
Dile al barquero que estás a la vista del Ojo Lacrimoso, puede que eso lo convenza.
Mira esta ropa... no reconocería la extravagancia ni aunque la viera en un circo. Es sin duda alguna el mismo hombre.
Entonces, no es nada impresionante. De hecho, es patético. Un pedido de consuelo.
Rezar no servirán de nada. Dile al barquero que estás a la vista del Ojo Lacrimoso, puede que eso le convenza.
Es realmente pésima juzgando a los hombres. ¿Cómo es que sigue viva?
También has escuchado la letra, intenta cantarla.
"Me temo que no, menina. Pobrecita".
"¿Carmuna, una ladrona? ¿Tú diciendo eso? Ridícula".
"¡Carmuna no es un fantasma! ¡Carmuna está viva!".
"Carmuna lo sabía". Se encoge los hombros. "Pero hoy en día, es un misterio".
"Carmuna te vio escalar esa torre y hablar con el pervertido. Nos espía todos los días. ¿Estás aliada con él? ¿Qué es lo que quiere?".
"Carmuna te vio escalar la torre. Pero no vio cómo el asqueroso caía y moría...".
"Carmuna te lo dijo: el sastre del Callejón Festivo. Su tienda está en los arcos".
"No olvides revisar los anaqueles".
"¡Que no se te ocurra nada más! No toques mis anaqueles".
"Ve a ver qué sucede con ese pervertido de allá arriba, y Carmuna te contará más cosas sobre tu amiguito".
"Está acechando. Vigila en nombre de Polaris. Supervisa nuestras mercancías, espía nuestras idas y venidas. Carmuna te contará todo sobre el simpático muchacho si averiguas por qué".
"Hola". No levanta la vista.
"Hola". No levanta la vista.
"No hay tiempo para platicar, menina".
"¡Pobre hombre! ¡Sí! Carmuna escuchó a la gente decir que tal vez había vuelto a tomar, pero no lo creyó. Ni por un momento".
"Un poco de consuelo a cambio. No creas que Carmuna olvidó que viniste aquí con preguntas. Pregunta lo que quieras".
"Suena a que te la pasabas bien".
"La asistente de Tempo. Carmuna nunca dijo nada sobre que fuera una zorra. Siempre me cayó bien. Hace unos días que no la veo. Debe estar escondida. ¡Que Polaris la proteja!".
"Pobre cosita".
"Robando, otra vez".
"¿Sí?".
"Ya compraste lo más adolescente que había en el estante, menina. La playera de la cantante, ¿no?".
"¡Mira quién lo dice!".
"Pobrecita, menina. También era un amigo muy querido de Carmuna".
"¡Tú! Carmuna exige respuestas".
"¿Tú trabajas con ese muchacho tan agradable? Era un buen ejemplar del Superbloque. Debí imaginar que eras de la misma clase que él, por la forma en que trataste a ese pervertido".
¡Cerrando negocios con Carmuna!
¿Carmuna? La voz suena mucho más joven, aunque fuera de eso es igual. Es la mujer vieja del Bazar, pero de hace mucho tiempo.
Si tuvieras la grabación correcta de Superbloc, Baby!, podrías detonar esta bomba...
¿Carmuna? Su voz suena mucho más joven, pero por lo demás es la misma... es la anciana del Bazar, hace mucho tiempo.
El abrigo. Es una adquisición reciente.
"¿Recuerdas una canción llamada Superbloc, Baby?".
Ahora lo ves, ojos bien abiertos, su recompensa hizo corto circuito por el mundo del comercio.