Rama
Cruzas el umbral y entras en un recuerdo. Este lugar... este bar... el centro del mundo congelado.
Un viejo schnapps y la difuminada colonia amarga de aroma corporal y cloro. Una tenue luz amarillenta se filtra entre sombras irregulares. El constante ronroneo de la máquina de hielos y el siseo de una televisión.
Tal y como recuerdas la escena.
El Espejo Turbio.
La madriguera favorita del equipo local de ball de Quisach y sus seguidores, y también la de una espía caída en desgracia de la Oficina de Operarios.
En aquellos tiempos, cuando todavía eras la vieja CASCADA. Antes de tus fracasos, tu caída y tu desesperación.
Rama
Notas tu pulgar tallándose contra la tarjeta de presentación sin números que encontraste en tu doble.
Rama
Inhálalo.
El aire rancio circula por tus pulmones. El sabor te resulta conocido.
Sombras de otros tiempos, que se mueven sin descanso por el bosque antiguo, preservándolo con nostalgia.
Rama
Tal vez alguien aquí sepa de qué se trata este milagro.
Miras a la cantinera. Una mujer más joven que no reconoces... de piel más oscura y cabello rubio, con el ceño muy ligeramente fruncido.
La mejor parte de este lugar es que permanece abierto toda la noche, todas las noches. Sus puertas siempre te dan la bienvenida, como ahora.
Rama
Fin de esta rama
Tomaré un schnapps, por los viejos tiempos.
Tu mirada se dirige a la estantería detrás de la barra, retacada de botellas polvorientas.
Tal vez sea mejor regresar en otro momento.
El bar no se irá a ninguna parte. Seguirá sirviendo el desagradable schnapps local cuando el resto de Quisach se haya hundido en el mar.