Rama
Rama
Rama
"¿Viste algo interesante en la cabaña de allá?". Te sonríe.
Orgullo. Quiere que sepas que te vio entrar en la cabaña, y que sepas que lo que viste fue su obra suya.
Detalles de la escena vuelven a ti por instantes...
Las comisuras de la boca vibran patéticas contra los trapos que la asfixian, ahogando el grito en su garganta.
El miasma de los químicos del miedo mezclado con el ya agrio hedor a orines y el férreo aroma de la sangre.
"Sí. Vi lo que hiciste ahí dentro".
Rama
"Ah, ¿sí? ¿Veredicto?".
Rama
"Debí ser yo a quien se lo hicieras. No a mis agentes".
Texto alternativo
"Debí ser yo a quien se lo hicieras. No a Ignatz".
Texto alternativo
"Debí ser yo a quien se lo hicieras. No a Ignatz. No a Karolina".
Texto alternativo
"Debí ser yo a quien se lo hicieras. No a Karolina".
"No te preocupes, a todos nos llega su turno. Usualmente antes de lo pensado".
Ningún intento de disimular o negar. Asume todo lo que venga como una avalancha.
Rama
Las apuestas están hechas, el campo de juego está listo.
Cada segundo que pasas hablando con él solo te arriesga a exponerte más.
Rama
"Tengo unas cuantas cosas más que hablar contigo". (Regresas).
"¿Sí?".
Rama
Rama
"Lamento decepcionarte, pero estoy extremadamente saludable".
"Hasta donde sabes, cuando menos".
Su mirada proviene desde una cascada de humo invertida.
"A veces desearía también tener alguna enfermedad fatal".
"Ah, ¿sí?".
Sus ojos insinúan que él podría proporcionarte una, si de verdad lo desearas.
"Algo que me esfume de la faz de la tierra, que me dé lo que me merezco".
"Me temo que la mía más que esfumarme, me marchita. No es lo que buscas si lo que quieres es un gran final".
"Su aspecto más interesante es este nuevo interés por la muerte". Sonríe.
Rama
"Sí, ¿cómo es?".
"Cuánta sensibilidad".
"Por otro lado... la salud en sí misma tampoco es garantía de una larga y próspera existencia. Un momento es una cosa y al siguiente...". Chasquea los dedos. "Es otra".
En sincronía con el chasquido de sus dedos, al otro lado del mundo, un joven que estaba festejando su cumpleaños cayó abatido por un aneurisma.
"No me late mucho esta charla sobre la muerte, tengo muchas cosas en qué pensar".
"No te preocupes, no tengo ningún poder sobre la vida y la muerte... solo una nueva afinidad. Soy un voyerista, por decir de un modo".
Rama
"¿Eso es una amenaza? Suena a que podría ser una amenaza".
"No te decepciones, seguro la siguiente persona a la que interrogues sí estará terminal".
"Gracias, yo también tengo la esperanza. Estamos en el lugar correcto para encontrarlos, a los incurables como yo".
Rama
"De hecho, sí voy a morir. Qué perceptivo de tu parte". (Mientes).
"Eso pensé".
Sus pupilas se dilatan. Sus vasos capilares se hinchan con la aceleración de su pulso.
La primera respuesta genuina que logras provocarle.
"Dime... ¿cómo será tu partida?".
"Llena de arrepentimientos, probablemente".
"Qué lástima, con el tiempo que llevas de vida".
"Como sea, lo que quise decir es: ¿de qué morirás?".
Rama
"Un tiro a la cabeza, seguramente".
"Ah... ¿autoinfligido o sin consentimiento? De hecho, no, no me digas, lo arruinaría".
Por un momento, el personaje se desintegra.
Lo saborea. Como un catador detectando notas de roble y cereza, revuelve un tipo particular de muerte por su boca.
"Y dime, ¿te parece notar que eso despierte el mismo... interés?".
"Soy prácticamente una con la muerte".
"Dime, por favor... ¿cómo se ve en mí?".
"¿Cómo se ve tu muerte?".
"Sí. Yo detecté la tuya... naciente, inmadura, amarga".
"Si tu sensibilidad es semejante, ¿qué atributos percibes de la mía? Mírame con toda tu empatía y dime qué observas".
Rama
"Ya te dije que no percibo nada".
"Bueno. Tal vez no eres tan una con la muerte, después de todo. Pero está bien".
"No realmente".
"Una lástima. Es algo fascinante esta sensación de... confraternidad. Una gran familia, ¿sabes?".
Rama
"Creo que no eres tan perceptivo para la muerte como piensas".
"Sin embargo, aquí estamos. Te vi y te pregunté si estabas muriendo, tú lo confirmaste".
Lo que era una mentira al pronunciarla ahora podría ser una verdad a medias.
Rama
"Enfermedad cardiaca". (Mientes).
"Ah... pensé que, quizá... algo más exótico. Por tu edad".
"Cáncer". (Mientes).
"Nunca dije que estuviera enferma, solo que creo que moriré pronto".
"Ah, sí, sí, por eso había algo raro. Como una enfermedad terminal... y, sin embargo, diferente".
"Igual que todo lo que hago: sin arrepentimientos. Y me llevaré a alguien conmigo".
"Arranque homicida. Es una forma de hacerlo".
DESCOMPONERSE LENTAMENTE ES PARA DEMOCRACIAS INSÍPIDAS. ELIMINAR AL LICHE Y LUEGO EL MARTIRIO.
"De la misma forma que mi llegada... escasamente consciente de mi propia insignificancia".
"Sí, me he descubierto reflexionando las mismas preguntas hasta el amanecer".
"No suenas moribundo".
"Bueno, falta un tiempo para mi deceso, pero puede que no tarde mucho tiempo en dejar de saber siquiera qué es una persona".
"Degeneración Corticobasal. Muy rara en un hombre de mi edad, ¿sabes?".
Término formal para una de varias condiciones que, hasta hace algunas décadas, eran colectivamente denominadas morir de vejez.
"¿Qué es eso?".
"Difícil de decir. Me lo han explicado incontables veces, pero las palabras no parecen quedarse en mi cerebro, se desvanecen, con tanto parloteo médico".
"Esencialmente, lo que significa a estas alturas es que ya no puedo dividir números". Sonríe.
"Difícil de decir. Me lo han explicado incontables veces, pero las palabras no parecen quedarse en mi…"La mía más que esfumarme me marchita. No es lo que buscarías para un gran final"."¿Ah, no?". Su sonrisa tranquila no titubea ni por un instante."Como sea, lo de la muerte, cuando menos la mía, me sigue pareciendo algo abstracta"."Solo para mis descendientes directos, si llegara a procrear"."No te preocupes, para mí también es totalmente incomprensible".
Rama
"Esencialmente, lo que significa a estas alturas es que ya no puedo dividir números". Sonríe."De momento, lo que significa básicamente es que no puedo dividir"."Admitiré que en primera instancia el conocimiento es un tanto abstracto. Esencialmente lo que significa a…"Sí, pues, aún no estoy en la etapa de babear. Esencialmente, lo que significa a estas alturas es que ya no…
"No puedes...¿dividir?".
"Hasta las operaciones más sencillas me son imposibles. Dime dos cifras y no te sé decir cuál es mayor".
"Sin embargo, he desarrollado una impresionante capacidad para detectar a otros que comparten mi condición".
El último refugio en el ocaso de su intelecto. Mientras se prepara para apagarse, se hiperenfoca sobre la muerte, como objeto y como condición.
Rama
"¿A estas alturas? ¿Y más adelante?".
"Imbecilidad, parálisis, y luego la muerte".
El espectro de la obsolescencia susurra su trino. La canción de cuna de un cuerpo decadente.
"Auch".
"Suena loco".
"Sí. Trágicamente, debido a lo dicho no podré compartir la totalidad de la experiencia".
"Ya, básicamente igual que todo mundo, ¿no?".
"Sí. Pero un poco más rápido". Sonríe.
"Nah, esto es ridículo".
"¿Ningún aspecto de mí te resulta muy convincente?".
"Nada. Ni una cosa. Te leo como un libro".
"Bueno. Es una lástima. No obstante, aquí estamos". Su mirada es imperturbable.
Te está retando a dudar más de él.
"En todo caso, falta un tiempo para mi deceso, pero puede que no tarde mucho tiempo en dejar de saber siquiera qué es una persona".
Sí hay algo que logras percibir por debajo de todas sus capas, pero la forma es demasiado opaca para discernirla.
"El traje. El traje es muy convincente".
"Gracias. Al menos tengo una gracia redentora". Su mirada es imperturbable.
"Todo tu aire de compostura está muy bien, pero no va con lo de muriendo de una extraña enfermedad".
"Gracias. Lo tendré en cuenta para mi reencarnación". Su mirada es imperturbable.
"No suenas afectado".
"¿Quieres decir emocionalmente, o que aún no muestro señal de deterioro neurológico?".
"Emocionalmente".
Rama
"Tú tampoco".
"Me alegra que haya algo que me borre de la faz de la Tierra".
"¿De verdad?". Su sonrisa tranquila no titubea ni por un instante.
"La mía más que esfumarme me marchita. No es lo que buscarías para un gran final".
"No creo en la lástima, ni en la piedad. Especialmente para mí misma".
"¿Ah, no?". Su sonrisa tranquila no titubea ni por un instante.
"Me parece bien".
"Como sea, lo de la muerte, cuando menos la mía, me sigue pareciendo algo abstracta".
"Me temo que ya me cansé de llorar".
El brillo gelatinoso que cubre la superficie de sus ojos saltones es otra cosa. Nunca lágrimas.
Lagrimales atrofiados milenios atrás, una lengua que periódicamente se retuerce para humedecer los orbes.
"¿Y neurológicamente?".
"Sigo en la etapa de los síntomas chistosos. En algún punto... que nadie puede predecir... se pondrá muy mal, muy rápido".
"De momento, lo que significa básicamente es que no puedo dividir".
"Bien. También derramaría unas lágrimas si estuviera muriendo".
Rama
"Ah, pero no lo sabrás hasta que suceda, ¿no?".
"Admitiré que en primera instancia el conocimiento es un tanto abstracto. Esencialmente lo que significa a estas alturas es que ya no puedo dividir números".
"¿Y estás bien segura de que no lo estás?".
Rama
"Neurológicamente".
"Sí, pues, aún no estoy en la etapa de babear. Esencialmente, lo que significa a estas alturas es que ya no puedo dividir números". Sonríe.
¿Es contagioso?
"Solo para mis descendientes directos, si llegara a procrear".
"Mientes. Anda, ¿qué tienes de verdad?".
"No te preocupes, para mí también es totalmente incomprensible".
"¿Qué te hace pensar que estoy muriendo?".
Texto alternativo
"¿Cómo sabes que voy a morir?".
Texto alternativo
"¿Qué te hizo pensar que iba a morir?".
"Digamos que es una mirada comprensiva... Una resonancia con las cosas semejantes a sí mismo".
Su mirada expresa toda la simpatía de un dispositivo médico de producción masiva.
¿De verdad percibió algo en ti o solo intenta intimidarte?
El aroma de quien se acerca a la muerte te cubre. Tal vez no sea la tuya.
Rama
"Vamos. ¿Debe haber una señal que identifiques?".
"Cualquiera puede detectar un pie que cojea o una bolsa de colostomía. La observación de la que hablo requiere una mirada más sutil".
Parece haber nacido para la observación.
"Por ejemplo, justo el otro día vi a una niñita. Sonreía, feliz, y a todas luces, sana... Sin embargo, presentí sin duda alguna que se trataba de alguien como yo".
"¿Y sí?".
"Claro. Ya debe estar muerta, estoy seguro".
Rama
"¿Y? ¿Qué tenía?".
"¿Y yo qué voy a saber? No iba a ir a preguntarle eso a una niña, ¿no crees?".
Lo suyo es observar, es lo que él es.
"¿Te gusta olfatear personas moribundas?".
"Supongo que podrías decir que esto es lo mío. Cuando menos, definitivamente es algo secundario".
"Los lugares como este son muy buenos. Quienes tienen poco tiempo para vivir suelen congregarse en santuarios, iglesias, estaciones de tranvía...".
Las salas de espera de la vida.
Rama
"¿No la sientes? ¿La profunda afinidad con el mundo de lo incurable?".
"No siento nada".
"¿Nada de nada? Curioso; sin embargo, yo te noté de inmediato".
Rama
Ahora. Dirige tu mirada empatica sobre él. Averigua lo que sea que tenga que tú tienes también.
Rama
"Eh, no, yo también. Resonancias. Qué loco".
"Me pregunto qué fue lo que sentimos. Misterioso". Fuma y sonríe. Sus cejas se contonean sugestivamente.
Rama
"Dices que no estás moribunda, y te creo. Pero siento una resonancia natural tan fuerte que es difícil creer que no perteneces a la confraternidad de los desahuciados".
"No siento nada".
"¿Nada de nada? Preocupante. Quizá deberías ir a que te revisen, podría ser señal de que algo anda mal".
Rama
"Desahuciada pero no moribunda".
"Ah, sí, eso lo explica".
"Eh, no, yo también. Resonancias. Qué loco".
"Me pregunto qué fue lo que sentimos. Misterioso". Fuma y sonríe. Sus cejas se contonean sugestivamente.
"Tal vez lo que sientes es tu propia desesperación por establecer una conexión emocional".
"Sí, quizá". Fuma, imperturbable.
"Por cierto, no has respondido mi pregunta... ¿me equivoco al pensar que somos afines?".
Rama
"No creo que de verdad hayas visto algo en mí, solo adivinaste".
"Está bien. Es posible que esté delirando, el pensamiento mágico es un signo temprano del inminente colapso neurológico". Se ríe suavemente para sí.
"Hablemos de otra cosa". (Regresas).
"¿Por qué no?". Inhala de nuevo y la brasa recorre un trozo de cigarro que se desvanece.
Míralo con tu mirada empática.
Intentas invocar la afinidad de muerte de la que tu interlocutor habla para mirarlo: su imperturbable presencia, sus rítmicas inhalaciones de humo, alguna pista de la enfermedad que lo consume por dentro...
De repente, se estampa en tu cara. Infinitamente más simple y letal que una enfermedad terminal.
Es un agente.
Más específicamente, es un agente enemigo.
Reexamina a tu enemigo.
Una vez que lo notas es obvio... no solo es un agente. Es un operario de alto nivel para el Ojo Lacrimoso.
Altamente entrenado. Sangre bajo las uñas. Desconoce el frío del congelador.
Rama
Otra conclusión procede, media inferencia, media intuición...
Rama
La cabaña...
El hombre ecuánime estaba aquí mucho antes que tú, desde la madrugada. Trabajando. Y mientras lo hacía, la misma expresión imperturbable permanecía en sus facciones.
Las comisuras de la boca vibran patéticas contra los trapos que la asfixian, ahogando el grito en su garganta.
El día ni siquiera ha comenzado y sus manos ya escurren con la sangre de tu otrora agente.
Rama
Ignatz...
Karolina...
Una mano te retira toscamente el vómito que cubre tu rostro. Al despejar la vista, ves el rostro que estaba oculto en tu sueño.
Era él. Antes no lograste reconocer su voz.
Y mostraba la misma sonrisa imperturbable mientras introducía la mano en la garganta de Karolina.
Sus manos escurren con la sangre de tu agente.
Rama
Sería un evento apocalíptico para tu escuadrón si Karolina se entera de que él está aquí. No puedes permitir que lo vea.
Va a encontrarse con Karo, no lo puedo evitar...
En el mejor de los casos, pierdes control sobre tu agente mientras ella intenta algún cuestionable plan de venganza. Y en el peor...
Tu agente pierde control sobre sí misma de formas que nadie puede predecir.
Una espectacular erupción de cápsulas psíquicas en teatro, un millar de meses de pesadillas desentrañándose en un instante.
Rama
¿Él también sabe quién soy?
Miras a tu enemigo en busca de la respuesta, y su sonrisa sardónica te responde.
Lo sabía desde el principio.
Y si saben de ti... también saben de tus agentes.
Rama
Rama
¿Él también sabe quién soy?
Si nos atraparon, ¿por qué no nos ha pasado nada?
Tu mente recorre las posibilidades.
Sí está pasándoles algo. Es solo que el dolor aún no llega.
Mi escuadrón está jodido, los traje a una trampa de nuevo...
Entonces, sustráete de la trampa.
Rama
Respira.
Rama
¿Qué se supone que haga con esta información?
¿Qué puedes siquiera hacer con ella?
ELIMINA AL GRAN LICHE DEL TECNOFASCISMO.
"Entonces...". (Continúas).
"¿Sí? Llevas un rato observándome con una expresión sumamente... perceptiva".
Lo sabe, pero no necesariamente sabe que tú sabes. Esta mínima ventaja está de tu lado.
Rama
Rama
"Vi lo que hiciste en la cabaña".
"Sé que fuiste tú quien torturó a Karolina".
"Ah... cuando menos estás mejor informada de lo que asumimos".
El reticente reconocimiento de tu adversario es el mayor elogio que puedes recibir.
"Olvídalo".
"Toda esta charla sobre la muerte te asustó, ¿es eso?".
Rama
"Es que eres tan apuesto".
"¿Segura que esa es la palabra que buscas?". Te sonríe.
"¿Cómo va todo en La Luz?".
"Bien, muy bien". No se inquieta ni por un instante.
Ningún intento de disimular o negar. Asume todo lo que venga como una avalancha, con generosidad y sin remordimientos.
"Aunque creo que pronto las cosas podrían cambiar, ¿sabes?".
No digas nada.
Sonríe y te devuelve la mirada tranquilo y en silencio.
Un genio del dolor.
Estaba frente a mí. Por eso siempre provoco la muerte de mis amigos...
Estaba frente a mí, cara a cara. Eso siempre provocó que mis amigos terminaran wangueados...
No hace diferencia. Solo otro secuaz que eliminar.
Está aquí con el mismo cargo que yo.
Lo miras fijamente con una expresión que pretende atravesarle el alma, pero simplemente te devuelve la mirada, tranquilo, estoico. Ecuánime.
"¿Sí?". Una sonrisa a atraviesa sus serenas facciones.
"Siento que no estás siendo completamente honesto conmigo".
"... Ah, ¿sí?". Alza lentamente una ceja.
"Sí".
Sonríe y deja que tus palabras floten en el aire, pero no las responde en manera alguna.
Rama
"Sí, ¿qué es?".
"Eres más de lo que aparentas, 'hombre moribundo'".
"Es una enfermedad neurodegenerativa. Pero no te preocupes...".
"Pronto será más que evidente".
Rama
Examina a tu enemigo.
Se acomoda un mechón de su cabello relamido detrás de la oreja y da una lenta calada a su cigarrillo.
Rama
"Nos vemos en teatro". [Te vas].
"Ya estamos en escena. Y efectivamente te veo". Exhala humo por la nariz y se da la vuelta.
Rama
Rama
Rama
Fin de esta rama
"Bien, buena suerte". [Te vas].
"Igualmente. Espero que también encuentres lo que buscas". Te sonríe y deja escapar un suave dragón de humo por ambas fosas nasales.
No digas nada y muévete. [Te vas].
"Nos vemos". El humo asciende desde sus fosas nasales mientra te mira irte.
Rama
Rama
"Cuenta tus últimas horas de vida. Te veo pronto". [Te vas].
"Procuro no hacerlo. Dicen que permanecer optimista es clave con una condición como la mía".
Rama
Destrozaste el último resquicio de confidencialidad en el último momento. Ahora estás expuesta en el mayor grado posible.
"Nos vemos en teatro". Asiente hacia ti.
"Por lo general, no estoy a favor de la tortura, pero, por ti, haré una excepción".
"Ah, ¿sí?", dice imperturbable.
"Hoy será tu último día con vida".
"¡Qué expedito! Maravilloso".
"Bastardo degenerado".
"Qué emotiva. Eso no es bueno en teatro, lo sabes. Te vuelve tan... vulnerable".
Rama
"Nada. Nada de nada".
El hombre te sonríe y extrae otra calada de su cigarrillo.
Rama
Rama
"¿Sí?". Tu enemigo te lanza una falsa mirada aburrida.
Rama
"¿Sí?". El hombre te lanza una mirada aburrida.
"Bonito día". El hombre te mira y asiente.
"Esta parecerá una pregunta extraña, pero... ¿de casualidad estás enferma?". Inhala otra crepitante calada.
Rama
Esa voz. Flota hasta ti desde un oscuro rincón de tu memoria.
No hay coincidencias en los archivos faciales; sin embargo, la voz...
¿De dónde la conozco?
De las pesadillas de Karolina.
Una mano te abofetea para retirar el vómito que cubre tu rostro. En la oscuridad de la pesadilla, te sonríe con una sonrisa calmada.
Una mirada de intensidad natural. Los ojos que te examinan lo hacen con frialdad, abiertamente, es curiosidad genuina.
Mostrando la misma sonrisa imperturbable.
"¿Algún problema? Solo quería saber si tenías alguna enfermedad terminal, lo siento si te ofendí".
Rama
Es él. Estás hablando con el hombre que torturó a tu agente con sus propias manos y arruinó su mente.
Rama
Es como algo salido de un sueño...
Pero no cualquier sueño. Las pesadillas de tortura de Karolina.
Una mano te abofetea para retirar el vómito que cubre tu rostro. En la oscuridad de la pesadilla, te sonríe con una sonrisa calmada.
El sonido de su voz despierta una vaga inquietud instintiva.
Una mirada de intensidad natural. Los ojos que te examinan lo hacen con frialdad, abiertamente, es curiosidad genuina.
Cuando dice "enferma"... ¿querrá decir "de la cabeza"? ¿Como tu escuadrón?
Rama
"Tienes razón, es una pregunta extremadamente rara".
"Me disculpo", dice sin sentirlo realmente.
"Verás, me estoy muriendo, y desde que me enteré desarrollé una cierta... sensibilidad por las enfermedades terminales". Algo como una sonrisa brota en sus facciones.
Este no es un hombre moribundo. Sin embargo, hay algo podrido en él.
"Verás, me estoy muriendo, y desde que me enteré desarrollé una cierta... sensibilidad por las enfermedades…"Precisamente. Y desde que descubrí que estoy muriendo, desarrollé cierta... afinidad por las enfermedades…"Sin embargo, desde que me enteré de que estoy muriendo, desarrollé una cierta... afinidad por las…"En mi caso, definitivamente moriré pronto, y desde que me enteré desarrollé una cierta... afinidad por las…
No está muriendo, es un cadáver.
Rama
"¿Una afinidad?".
"Sí. He acertado nueve de diez veces. Soy un ganador". Parpadea lentamente.
No estás enferma, pero la muerte te rodea. Tal vez es lo mismo.
Transpira una profunda indiferencia.
"Entonces, tú... también eres un caso terminal, ¿o no?".
"¿Y tú crees que yo también estoy muriendo?".
"Solo preguntaba". Te sonríe impasible. "Pero tengo mis sospechas".
"No... ¿por qué?".
"Disculpa mi insistencia, pero... ¿estás segura?".
"La vida es una enfermedad y todos la tenemos".
"Ah, no podría estar más de acuerdo. Pero a algunos nos aflige más tiempo que a otros".
"Personalmente, me curaré de ella en, eh... tres o cuatro años, si los doctores tienen razón".
"Espera, ¿vas a morir en tres o cuatro años?".
"Precisamente. Y desde que descubrí que estoy muriendo, desarrollé cierta... afinidad por las enfermedades terminales". Sonríe brevemente.
"Qué suerte la tuya".
"Ah, es una suerte que todos tendremos, al final".
"Sin embargo, desde que me enteré de que estoy muriendo, desarrollé una cierta... afinidad por las enfermedades terminales". Una sonrisa se extiende por sus facciones.
"No les creas nada a los doctores, la mayoría están dementes".
"Son ingenieros de la vida y la muerte, viene con el trabajo. Sin embargo, suelen acertar".
"En mi caso, definitivamente moriré pronto, y desde que me enteré desarrollé una cierta... afinidad por las enfermedades terminales". Una sonrisa se extiende por sus facciones.