Rama
Mmm... algo se desprende bajo tu barbilla, justo ahí.
Hazlo a un lado.
Vaya... la piel se te despega como cuando le desprendes el plástico al queso para hamburguesas.
Pero ahora, tus músculos se ven todos grotescos y expuestos. No es una vista agradable, Hersh. Necesitas una nueva cara.
Por suerte, tienes muchas de dónde escoger. Todas amontonadas dentro de ti, esperando que las uses.
Rama
Rama
Rama
Ve por el humectante.
Muy bien.
Rama
Fin de esta rama
No hay suficientes espacios
Rama
Deja el frasco donde está.
Pero ¿de dónde salieron?
Años de estudiar las expresiones de otros, y claro, sus reacciones a las expresiones que tú haces para ellos.
Durante tu capacitación, un viejo psicomante te dijo que solo a través de los rostros de los demás llegas a conocer el tuyo.
Ahí está tu cara de "la mujer del pueblo", la de "libertina antojadiza"... esa la sacaste de una vivencia desagradable en Azzurro III, en el 84, ¿verdad?... la de "melón amargo"...
¿Y mi cara real también está ahí?
No estás segura. Es difícil decirlo... no te acuerdas bien cómo se ve esa.
Es lo mejor. Siempre serás quien necesites ser, y nunca quien sí eres en verdad.
¿Y para qué es esa última?
¿Quién sabe? Pero está ahí, en caso de que lo averigües.
¿Cómo se ven?
Jala con fuerza.
Vaya... la piel vieja sale pálida y aguada, como cuando le desprendes el papelito al queso para hamburguesas.