Rama
Te detienes y observas el mundo, una figura inquieta en PAUSA. Nadie levanta la vista. Nadie pregunta por qué estás aquí. Nadie te saluda.
Cien conversaciones se funden en una sola... un río lento y cálido que te lleva a ningún lugar en particular.
A tu alrededor, el movimiento se aferra a la estructura. Líneas de visión, cuellos de botella, salidas. La gente se mueve como lo hace el agua alrededor de las rocas. Un mapa comienza a surgir.
Rama
Fúmate un cigarro.
El tabaco cruje al encenderse. Te tomas tu tiempo con la primera calada.
Rama
Rama
El humo se eleva por encima de los vendedores, los pasillos, los ladrillos sueltos y los vidrios rotos. En algún momento durante su ascenso, lo pierdes de vista.
El mundo parece un poco más amable... o al menos, menos hostil.
Rama
Rama
Rama
Rama
¿Qué estoy haciendo?
Estás observando.
¿Solo observando?
Tomándote un respiro, "reconociendo el terreno", buscando el amor...
Logrämos regresar. Lejos de los estäntes y de vuelta al presënte. Sin formularios, sin oficinas frïas. Asï es como debe ser. Ruïdo, gente... oportunidädes.
Podría hacer esto para siempre.
Con suficiente tiempo, podrías echar raíces, cubrirte de musgo, asustar a los turistas... claro. Pero, ¿realmente estás hecha para eso?
Rama
Sacúdete esa sensación.
Formas parte del mundo una vez más. Es mejor no dejarlo escapar.
¿No debería estar trabajando?
En tu oficio, observar es trabajar.
Analiza la actividad del Bazar Clandestino.
El Bazar se extiende frente ti... un río vivo y palpitante de colores, plásticos y tejidos.
Un niño pasa corriendo con un juguete... un lobo de plástico con ojos eléctricos brillantes. Dos puestos más allá, el zumbido de un viejo reproductor de discos suena entre la multitud. Más adelante, una mujer de rizos rojos regatea con un vendedor.
Rama
Mira hacia el puesto de juguetes.
Un grupo de niños abarrotan el puesto, con los rostros iluminados por el resplandor multicolor de los aparatos electrónicos lucianos. Gritan de alegría al descubrir una pistola de juguete.
Detrás de ellos, ves al vendedor estremecerse involuntariamente al oír el ruido de la pistola de juguete. Los niños no lo notan.
Los nervios están tensos hasta el límite.
Rama
Observa a los estibadores.
Retiran las lonas y descargan cajas de las bodegas de las barcazas. En las pausas entre movimientos, uno de ellos enciende un cigarro y mira, como lo haces tú, hacia el Bazar con una mirada intensa.
No es una pausa relajada. Analiza el Bazar como si estuviera esperando una señal.
La mirada de un cazador... o de alguien que espera ser cazado. En guardia por si ocurre una repentina erupción de violencia.
Rama
Observa a los vendedores.
Una de las vendedoras reorganiza sus mercancías con cansancio. Parece un esfuerzo inútil en medio del caos de productos apilados.
No es su desorden. Alguien pasó por ahí y volcó su puesto.
Ahora mira todo en conjunto.
De repente, es obvio... lo ves en los movimientos del Bazar, igual que verías la cojera en el caminar de un animal... una tensión, una rapidez furtiva en el ritmo de cada transacción, en el semblante de cada vendedor.
El Bazar sigue su marcha... funcional, pero herido.
¿Qué lo hirió?
Un intruso entre ellos.
Rama
El Ojo Lacrimoso pasó por aquí recientemente... pateando, saqueando, intimidando, buscando algo o a alguien.
El Bazar está tratando de recuperarse después de un ataque, mientras se prepara para otro.
Rama
Es hora de irse. [Te vas].
Una inhalación profunda, luego tus pies vuelven a ponerse en movimiento.
Rama
Fin de esta rama
Un grupo enemigo pasó por aquí recientemente... pateando, saqueando, intimidando, buscando algo o a alguien.
Alguien estuvo aquí...
Sí. Están en guardia contra los intrusos que se encuentran entre ellos.
Rama
El Bazar se mueve como una masa, tu mente no distingue partes independientes.
Es solo un desorden.
Todas las ciudades son así.
Rama
La gran serpiente capitalista se vuelve caótica.
Así es.
La gente de aquí vive, se mueve, ríe y comercia. Pero ¿tú? Tú solo eres una visitante, de fuera de la ciudad, apoyada en una barandilla, tratando de parecer tranquila.
Yo estoy tranquila.
Sí. En apariencia.
Es solo que es demasiado colorido.
Entonces deberías desear ser un perro en tu próxima vida, más agradable.