Rama
Con el uniforme de carabineer puesto, recuerdas a Vespar con su... capa ondeando como humo bajo las luces tenues, y sus botas raspando los adoquines. Te dijo que te mantuvieras cerca.
¿A quién le queda mejor?
Técnicamente, la suya era real, no falsa, como la tuya. Entonces, a él.
¿A dónde vamos?
Le preguntaste varias veces y cada vez respondía con una sonrisa. Hasta que, al dar la vuelta en una esquina, descubrieron un tugurio de tahúres al aire libre.
Luces de linternas bailoteando, carne frita, humo denso.
Carabineers, Police Department, estafadores callejeros, peces gordos Azzurri... todos maldiciéndose entre sí, contando y riendo.
Estábamos ahí por trabajo.
Una mina de oro de información, si sabías entrar en el juego. Y eso fue justo lo que hicieron.
Al volver a Portofiro, estabas segura de una cosa: Si algo quedaba de tu vieja red, si alguien de tu escuadrón había sobrevivido...
Vespar sería el primero en encontrarme.
Sin embargo...
Rama
El recuerdo te abandona, volando como una capa al viento.
Rama
Fin de esta rama
Todo esto se trataba de pasarla bien.
En algún punto entre el quinto y el sexto trago, Vespar te dio un puro que había negociado con algún Azzurri. Recuerdas estar viva, presente, sin miedo.
No quiero pensar en esto. [Lo descartas].