Rama
Rama
Rama
La deuda es algo simbólico, Hersh. Sea grande o pequeña, no existe mientras no la pagues.
Genial, mantengamos esta relación en el ámbito de lo simbólico.
Ahora sí estás entendiendo. Tu nueva novia imaginaria se llama crédito, y puedes hacer con ella lo que quieras.
Rama
Fin de esta rama
No hay espacios suficientes.
Rama
No, no me interesan esas cosas raras de finanzas.
Mientras tanto, los grandes empresarios seguirán pidiendo préstamos a costa de los pagos que tú sigues haciendo como una tonta.
Fíjate, Hersh: el equivalente crediticio de una montaña. Un peso insoportable que, de alguna manera, se ha aliviado, a la espera de un pequeño temblor que desencadene la avalancha.
¿Qué pasa cuando se derrumba?
Si todo se viene abajo, todo se viene abajo. Los países desaparecen. La historia vuelve a empezar. Los idiotas mueren.
Según algunas estimaciones, el mundo entero tiene una deuda de tres billones de soles. Si se utilizara cada billete de un sol que existe para saldar todos los préstamos, al final del día seguiría faltando dinero.
Rama
¿Cómo es posible eso?
La inflación y el interés compuesto: los milagros abstractos de las finanzas modernas, que sostienen una gigantesca montaña de deuda.
La buena noticia es que no hace falta que se derrumbe.
¿No?
Las deudas hay que pagarlas. Esa es la base de la moralidad.
Palabras pronunciadas por un hijo de puta muy astuto mientras pasa a toda velocidad, envuelto en una nube de crédito infinito.
Eso explica por qué todo el mundo está tan tenso todo el tiempo.
A mí me parece un sistema estúpido.
Solo es una tontería para quienes están en desventaja. Para aquellos que creen que tienen que devolver hasta el último centavo.
La buena noticia es que no tienes por qué ser una de esas personas.
¿No?
Te refieres a la línea milagrosa, ¿verdad?
Me refiero a todo. Según algunas estimaciones, el mundo entero tiene una deuda de tres billones de soles. Si se utilizara cada billete de un sol que existe para saldar todos los préstamos, al final del día seguiría faltando dinero.