Rama
Rama
El carabineer y su supervisor están absortos en una conversación.
No se dan cuenta de que te acercas.
Rama
Rama
¿Hay algo que destaque?
Ves que la mujer sostiene un medallón de plata entre los dedos de una mano.
Ras Alhague, la encantadora de serpientes: estrella del control y el dominio. Asociada con médicos, guardaespaldas y porteros.
Rama
Rama
No mira al carabineer ni siquiera cuando le habla.
Como si estuviera esperando que la atraparan.
Aquí hay algo que no cuadra.
El dorso de su mano roza un lado de su rostro. Él se inclina hacia ese breve contacto.
Estás entrometiéndote en algo mucho más íntimo que un intercambio de inteligencia.
Rama
Rama
Una bartender espía: el puesto perfecto para observar y hacer preguntas. Su coartada debe ser muy sólida.
Está observando la situación a su alrededor como lo haría cualquier operario... por suerte, tiene menos experiencia que tú.
Es la cantinera del Espejo Turbio.
Texto alternativo
Es la cantinera del Espejo Turbio, Lucía.
¿Puedo tomar una foto clara desde aquí?
La cabeza de la mujer está bien encuadrada, pero, por desgracia, lo que se ve es la parte posterior de su cola de caballo rubia en lugar de su cara.
Llamar la atención es un riesgo, pero tal vez se presente un ángulo mejor.
Chasquea los dedos.
El ruido del Bazar ahoga el chasquido de tus dedos.
Silba.
La mujer gira la cabeza para seguir el silbido, pero con el ruido de fondo del Bazar no puede localizar su origen.
Texto alternativo
Lucía gira la cabeza para seguir el silbido, pero con el ruido de fondo del Bazar no puede localizar su origen.
Perfil. Visión clara.
Rama
Pensándolo bien...
Sin darse cuenta de tu presencia, el carabineer continúa su monólogo con su controladora, que desvía la mirada hacia el espacio que hay entre los dos.
¿Qué está tramando realmente Ignatz?
Te ha hecho creer que te acepta en su círculo secreto, te ha puesto a prueba y te ha prometido confiarte sus secretos.
Esto es un montaje, no confianza.
Te idolatra.
¿Qué? ¿Por qué?
Debió vigilarte durante tu última salida a Portofiro. Quién sabe qué historias se habrá inventado sobre ustedes dos a lo largo de estos años.
No quiero que piense en mí ni un poquito.
Alégrate de que solo te haya seguido por el Bazar: las personas con las que está tan obsesionado ni siquiera son espías. Solo tienen una aventura sin importancia.
Encontró pruebas de sus encuentros amorosos, probablemente mientras seguía a la mujer, y, con su imaginación obsesionada por el espionaje, las tergiversó para que se ajustaran a sus propios intereses.
Texto alternativo
Encontró pruebas de sus encuentros amorosos, probablemente mientras seguía a Lucía, y, con su imaginación obsesionada por el espionaje, las tergiversó para que se ajustaran a sus propios intereses.
Alégrate de que solo te haya seguido por el Bazar: las personas con las que está tan obsesionado ni siquiera…Y se pone más triste: las personas con las que está tan obsesionado ni siquiera son espías. Solo tienen una…Sí, es algo puramente sexual, aunque por suerte no tiene nada que ver contigo. Las personas con las que está…
¿Entonces no hay ninguna filtración? ¿Nadie está husmeando en los tratados secretos?
Rama
Tú misma le preguntaste: ¿a quién podría filtrar el EMTERR los detalles de los tratados secretos? ¿Y en que les beneficiaría?
Rama
Es un misterio.
¿Aún me dirá lo que quiero saber?
Te dirá algo. Si será útil, o incluso cierto, está por verse.
¿Qué va a hacer Ignatz con las fotos que tome?
¿De verdad quieres pensar en eso?
Es muy triste.
Y se pone más triste: las personas con las que está tan obsesionado ni siquiera son espías. Solo tienen una aventura sin importancia.
¿Es algo sexual?
Sí, es algo puramente sexual, aunque por suerte no tiene nada que ver contigo. Las personas con las que está obsesionado ni siquiera son espías, solo tienen una aventura sin importancia.
Sirvo de advertencia, no como ejemplo a seguir.
La versión de ti que ha construido en su cabeza durante los últimos cinco años se encuentra en algún punto intermedio entre las dos.
Una heroína inconformista, caída en desgracia y traída de vuelta para un último trabajo...
¿Entonces, todo este trabajo es solo para llamar mi atención?
¿Qué quiere de mí?
Ser considerado tu igual.
Rama
El trabajo no tiene nada que ver con las fotos. Se trata de ti.
El Ignatz que conociste es una mentira. Una construcción, cuidadosamente elaborada y magistralmente interpretada.
Su bufonería es una cortina de humo, la más profunda de las tapaderas.
Todo encaja. Ignatz se ha estado preparando desde que te vio por primera vez. Tal vez, desde el momento en que nació.
Ay. ¡Master!
Esto es una especie de ajedrez operario multidimensional nivel PROBABLE.
Entonces... ¿para quién trabaja, realmente?
Espía al Banco y traiciona los intereses de los tecnofascistas. Eso solo deja dos opciones:
¿Alguien que trabaja de forma autónoma?
Un hombre que no le es leal a nadie más que a sí mismo... y a ti, aparentemente.
No olvides por qué viniste. No quieres decepcionar a Ignatz.
Rama
¿La Ópera?
¿Quién sabe? No has hecho nada para ganarte la confianza de nadie, solo la de Ignatz.
Entonces, ¿por qué me envió a fotografiar a estas personas?
Tal vez como señal de confianza. Tal vez como otra prueba. ¿No eres afortunada de que Ignatz esté aquí para guiarte?
Soy muy afortunada.
No puedo creer que haya sido tan ciega.
Espera... ¿Ignatz es un agente doble?
Rama
¿De qué otra manera se explica que un marinero de Portofiro haya logrado entrar en las cerradas filas del Ojo Lacrimoso?
¿De qué otra manera se puede explicar su presencia? Estaba ahí cuando llegaste. Te estaba esperando en el pied-a-tèrre.
Es hora de actuar. (Regresas).
Rama
Rama
Rama
Observa los objetivos desde cierta distancia.
La pareja está concentrada el uno en el otro y ajena a tu presencia.
Rama
Acércate un poco más para tomar una buena foto.
Te acercas a ellos sin hacer ruido, como un fantasma en la calle.
Su mano se posa en su cintura. Está a punto de hacer un movimiento.
En su dedo, un anillo de matrimonio.
Toma la foto.
Un movimiento de tu dedo, el clic de la cámara, justo cuando le rodea la cadera con la mano y se inclina para besarla.
Rama
Rama
Ella cierra los ojos.
Siempre cierra los ojos en esta parte.
La tengo.
Sin que tus víctimas se den cuenta, te esfumas.
Rama
Fin de esta rama
Ah...
Tardan un buen rato en separarse.
Su cuerpo persigue el de él un centímetro mientras se aleja.
No deberías estar aquí.
No deberías ver esto.
Demasiado tarde. Ya entró la luz. Ahora están atrapados en la cámara.
Rama
Tienes que irte.
De repente, tus pasos se vuelven más pesados de lo normal. Es como si tus zapatos hubieran ganado peso.
Pisotón. Pisotón. Pisotón.
Al oír tus torpes pasos, la mujer se voltea. Sus ojos se posan inmediatamente en la cámara que llevas en las manos.
Texto alternativo
Al oír tus torpes pasos, Lucía se voltea. Sus ojos se posan inmediatamente en la cámara que llevas en las manos.
No te pongas nerviosa, no te pongas nerviosa...
"¡Oye! ¿Qué crees que estás haciendo?".
"Fotografía espontánea, capturo el espíritu de las calles".
"Captúralo en otro lado", grita el carabineer. "Estás interrumpiendo un momento privado".
"Sí, esa era la idea".
"Bruno, vámonos", murmura, dándote la espalda.
Sus voces te siguen.
"Ay, perdón".
"¡Foto conmemorativa, recuerden su viaje a Portofiro para siempre!". (Levantas la cámara).
"No estamos interesados". Su mirada te deja paralizada.
"¿Seguros?".
"Muy seguros, gracias". Te da la espalda. "Bruno, vámonos".
"¿Yo? Nada".
"Haz nada en otro lado", grita el carabineer. "Estás interrumpiendo un momento privado".
No digas nada, solo vete.
"Eso fue un poco raro", le dice al carabineer mientras te alejas.
Lo arruinaste.
Date la vuelta y aléjate rápidamente.
"Disculpa, ¿te podemos ayudar en algo?".
"¡Nop!".
No digas nada, camina más rápido.
Solo toma la foto.
Presionas con el dedo, se oye el clic de la cámara, justo cuando ella parpadea y él abre la boca.
Rama
Rama
No es digna de una galería, pero las caras de ambos son muy visibles.
Rama
Es como si alguien le hubiera untado grasa a la lente. Tu mirada se desliza sobre las personas y los objetos, incapaz de encontrar un punto de enfoque en ese mundo difuminado.
¿Dónde están los botones?
Los botones son una tecnología primitiva. Lo último en ingeniería luciana son las pantallas electrónicas táctiles.
Aparatos maliciosos diseñados para robar tus huellas digitales.
Toca la pantalla.
No pasa nada.
Más fuerte.
Un halo de decoloración índigo se extiende desde el punto donde presionaste la pantalla con el dedo.
Manipula la cámara desde todos los ángulos posibles.
Buscas a tientas el botón del obturador justo cuando se alejan de ti. Afortunadamente, un destello de luz natural irrumpe desde el pequeño foco que hay sobre el objetivo.
Lo arruinaste.
Rama
Voy a dejarlos en paz. [Te vas].
Con las cabezas juntas, el hombre de cabello oscuro y la mujer con la playera de ball están absortos en una conversación privada.
Es un policía.
Y ella es... em.
Rama
Bueno, es la cantinera del Espejo Turbio.
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Bueno, es la cantinera del Espejo Turbio, Lucía.
El carabineer le susurra algo al oído y ella frunce el ceño.
Escucha.
No alcanzas a escuchar la conversación.
Aquí estás, en una misión de vigilancia casi insultantemente básica.
Saca la cámara.
En tus manos, se siente trascendental.
Será mucho más fácil tomar una foto decente desde más cerca.
UNA OPORTUNIDAD. APROVÉCHALA.
El hombre coincide con la descripción de Ignatz del carabineer soplón.
La mujer también coincide con la descripción que hizo de la misteriosa controladora, hasta en el lunar que tiene en la mejilla.
Coinciden con la descripción de Ignatz, incluyendo el lunar en la mejilla de la mujer.