Rama
Rama
Rama
"Ah, ya llegaste, sí, llegaste. ¿Te gusta la vida en el Tiempo Real?". Salta emocionada, sus decoraciones metálicas chocan cuando se mueve.
Rama
Rama
"¿De dónde sacaste tanto dinero?".
"Antes creía en la trampa de la realidad. Sí, casas, hijos, familia, comida... pero todo es una trampa".
"Desperdicias tiempo falso para obtener dinero falso. Un mal chiste. Me di cuenta gracias al subcommander Bagman".
Rama
"¿Tus hijos eran parte de la trampa?".
"Sí. Dos, y un esposo que pensé que amaba más que a la vida misma. Pero luego me di cuenta de que no hay vida".
"Hay que concentrarse en escapar de la realidad".
Sientes que un escalofrío recorre tu cuerpo cuando entiendes el significado de sus palabras.
En algún lugar de las calles de Quisach, un adolescente responsable toma la mano de su hermanita e inspecciona los rostros de cada pordiosera, cada indigente que vive cerca de un desagüe o que se tambalea por los callejones, preguntándose si quizá...
Rama
"¿Cuántos años tenían cuando los dejaste?".
"La más chica, cinco. El grande fue una ilusión que mantuve durante nueve años".
"¡Ajá! ¡Se llamaba Juan!". Se ríe.
Suena más como un grito de dolor.
Esto es lo que queda después de arrancar todos los vínculos desde la raíz.
"¿Se llamaba Juan? ¿Qué le pasó?".
"No. Tienes razón. Nunca se llamó, nunca. Ni yo...".
Rama
"¿Y la chica? ¿Cómo se llamaba?".
"Aaa... Ana".
Un espasmo involuntario se apodera de un ojo. Un corto circuito, un error de sistema.
"Aunque, bueno... ella nunca se llamó, nunca. Ni yo...".
"Los abandonaste".
"No existen. Y yo tampoco existo".
"Tú...". Te mira con detenimiento. "Dudo que existas, pero ¿yo qué sé?".
No hace falta perder tiempo en reflexionar al respecto. Lo mejor sería olvidar y seguir adelante, y listo.
Porque, al final, ¿tú qué sabes?
No hay nada que valga la pena contemplar, solo los delirios de una loca.
Rama
"Probablemente sí están mejor sin ti, eres una demente".
"Algunas asignaciones requieren un sacrificio absoluto".
"No. No sacrificio. No existen, no hay nada que sacrificar. Y yo tampoco existo".
"¿A qué te dedicabas antes de ser pelacables?".
"A los 'bienes raíces'...". Dibuja unas comillas en el aire con los dedos índices y medios. "Comprar casas, vender casas. Agregar dinero, quitar dinero. Chistoso, cuando lo piensas".
"Sí, estaba ganando en el 'juego de la vida'. Pésimo juego. La recompensa es más de lo mismo de siempre".
"Bueno, si te sirve de consuelo, ahora definitivamente estás 'perdiendo' el juego".
"Ajá, sí, pero intento salirme del juego. Pronto lo lograré, sí, pronto".
Rama
"¿Y sigues viviendo del dinero que hiciste en ese entonces?".
"No vivo. Intento liberarme".
"Sí. Divertidísimo".
"Sí".
Humor: en números negativos.
"Siempre he sospechado que todo es una trampa. Cuéntame más".
"Ajá, sí, muchos lo sospechamos. Sentimientos que llegan en la madrugada. Pero nada que hacer con ellos".
"¿Te has dado cuenta de lo que pasa con el tiempo?".
"¿Qué pasa con el tiempo?".
"Me di cuenta gracias al subcommander Bagman. Sí, eso cambió todo".
"Detente. Ahora mismo. Mira tu reloj. ¿Se mueve?".
Un dedo índice cae sobre el mouse. Un clic, y el tiempo avanza exactamente un minuto.
"Claro que sí".
"¿De verdad?".
"Míralo de cerca. Dicen que el tiempo 'fluye', ¿pero en serio fluye? ¿O se detiene y se adelanta de un salto?".
"Ahora que lo mencionas...".
"¡Salto!" Aplaude.
Pasa un minuto.
"¡Salto!" Observa.
Pasa otro minuto.
"¿Qué está pasando?".
"Todavía no entiendes lo que pasa con el tiempo, pero ya casi, sí, veo que te acercas...".
"Mientras estemos dentro del tiempo falso, todo es parte de la trampa de la realidad. El tiempo falso refuerza la realidad".
"Si escapas del tiempo falso, escapas de la realidad. Y entonces sabremos. Entonces lo veremos".
Rama
"¡Aaagh, haz que pare!".
"Sí, sí. Es lo que intento".
"¡Fluye! ¡Claro que fluye!".
"Pues digo... eso hacía. Justo ahora, hace un segundo".
"¿Un segundo? ¿O una oración?".
"No me gusta a dónde va esta conversación".
"Ajá, porque ya tienes dudas sobre la verdad".
Tu cerebro rechaza la pregunta, con el mismo temor de una cazadora paleolítica pensando en lo que hay más allá del horizonte. No quieres tocar los bordes de tu mundo.
"No".
"No, y no tengo tiempo para esto". (Regresas).
"¡Ajá, no tienes tiempo! Dice que no tiene tiempo, muy bien". Se burla a carcajadas.
"Estamos en el tiempo falso. ¡Tiempo falso! Tienes tanto tiempo como quieras".
Rama
"¿De verdad esto es más real que tu vida anterior?".
"No, no, sigo atrapada en la trampa. La realidad es la trampa".
"A ver, explícame, ¿qué 'le pasa al tiempo'?".
Texto alternativo
"¿A qué te refieres con 'tiempo falso'?".
"¿En serio nunca lo has notado?".
Rama
Experimenta el flujo del tiempo.
No pasa nada.
Hasta que pasa algo.
La cazadora titubea. El miedo en su interior es como una gema que algún día dará paso a la religión, la intuición de que hay poderes más allá de su mundo.
Pero qué...
Con cada pensamiento, cada acción, el tiempo transcurre.
No hay ningún flujo que percibir. Solo quietud puntuada por momentos de acción.
Podrías extender la quietud... hacia la eternidad.
Pero si haces cualquier cosa, incluyendo pensar en la quietud, entonces salta, sin que te des cuenta.
"Sí, veo que ya te das cuenta de lo que pasa con el tiempo. Tiempo falso. Después ya no hay vuelta atrás. Nada puede ser real".
"Pero quiero creer que las cosas son reales".
"Ah, sí, sí. La realidad es adictiva. Cuando la pateas sientes que te enfermas durante días".
Rama
"¿Qué sigue? Dime más, ¡quita las cortinas de mis ojos!".
"Ajá, ve el programa de Bagman. La cruda realidad. Yo te puedo ayudar a ver cosas. Pero él te las explica".
La cazadora mata un jabalí, pero, en lugar de comérselo, le prende fuego al enorme cadáver y se queda viendo cómo el humo se eleva. Una ofrenda a las megaestructuras que su cabeza define como dioses.
"La realidad es sumamente adictiva. Cuando la pateas, sientes que te enfermas durante días".
Rama
"No sé qué hacer con esta sensación...".
"Prepárate para sentirla más, más seguido... en relación con todo".
"¿Y a mí qué? Igual nada se me hacía real".
"Ajá, pero finges que sí lo era. Creo que sigues adicta a la realidad, sí".
Entonces basta con...
Escuchas el viento soplar entre la maleza y las ruinas metálicas, sientes cómo tu corazón empieza a latir desesperado...
Todas las cosas pasan en el tiempo, pero no puedes sentir el tiempo mismo.
Como intentar meditar, mientras más te esfuerzas en entenderlo, más incomprensible se vuelve.
"No siento nada".
"Ah, estás demasiado metida en la trampa, sí. Crees que todo es lo que parece ser. No es tu culpa".
Rama
"¿Cómo puedo escaparme del tiempo falso?".
"Con el cobre". Sonríe. "Montañas y montañas de cobre. Ya verás".
"El cobre atraviesa el tiempo falso. Ayúdame a encontrar más cobre y sí, ya verás".
"¿Conoces al subcommander Bagman? Sigue su programa, él explica todo. Mejor que yo".
"¿El del programa de conspiraciones de la tele?".
"No. No conspiraciones. Verdad. Lo más verdadero que encontrarás dentro de la realidad. Míralo de cerca. Míralo con atención. Y aprenderás".
"Gracias a él, entendí lo que pasa con el tiempo. Después de eso, ya nada es igual".
Sí llama la atención. Y apenas estás a medio camino.
Rama
"¿Bag-man? ¿Quién es?".
"Tiene un programa, La cruda realidad. Se transmite siempre a mediodía, sí, a mediodía. Velo".
"Si tienes dinero, ¿para qué necesitas tanto cobre?".
"Para escaparme del tiempo falso".
Rama
"El tiempo falso refuerza la realidad, y el cobre atraviesa el tiempo falso".
"Cuéntame más sobre el tal subcommander Bagman".
"El revelador. El fantasma café, presentador de La cruda realidad. Velo. Luego podrás ver. Y entenderás".
Rama
Bebe del mismo estanque que el padre de Malen, al que secuestraron después de que investigó el teléfono que desaparece gente.
Ese tal Bagman es la fibra de la red de paranoia que cubre todo Portofiro.
"La cruda realidad se transmite diario. Deberías verlo aunque sea una vez".
Rama
"Quiero decir que no, pero lo que le pasó al tiempo fue... extraño".
"Solo es el comienzo. Sí, velo, sí. Revelará más cosas".
"Igual que el tiempo es falso, si lo ves, pronto te darás cuenta de que muchas cosas son falsas. Casi todo".
Destruye suficientes ilusiones y terminarás en la nada, libre incluso de las trampas más obvias de la condición humana.
"¿Y eso es algo bueno?".
"El subcommander Bagman me liberó. También te puede liberar. Veo que estás atrapada, sí, en las ilusiones más superficiales".
Rama
"No sé si quiero darme cuenta de que todo es falso".
"Ajá, sí, eres feliz atrapada dentro de las ilusiones, sí".
"Si un día te cansas de tu jaula... sí, quizás llegue el día. Velo. Y entenderás".
"Suena a que crees todo lo que diga ese sujeto".
"Todo, puedes verlo con tus propios ojos".
"¿Es el sujeto que te convenció de abandonar a tu familia?".
"Ajá, sí. Me ayudó a liberarme de muchas ilusiones".
"Creo que mejor paso".
"El conocimiento conlleva ansiedad. La ignorancia causa estancamiento".
Rama
"Tendré que ver si tengo tiempo libre".
"Espero que lo entiendas. Muchos lo ven, pocos lo entienden".
"Cuéntame más sobre el subcommander Bagman".
"¿Qué sabes sobre ese silo?".
"¿Por qué?". Extiende la pregunta, como saboreándola.
Una llama se enciende en sus ojos. El mismo fuego de la paranoia, ahora tres veces más intenso.
"¿Piensas entrar? ¿Hasta abajo?".
Rama
"Ya entré".
"¿Y qué encontraste ahí abajo?".
Brillante. Desquiciada.
"Principalmente, sentimientos extraños".
"¿Solo eso?".
El calor de la atención no deseada te quema la piel. Quiere algo de ti.
"Abandonaron el silo a las prisas. Hay muchas cosas allá abajo, sí, cosas intactas. Documentos, sí, y papeles, discos... y otras cosas".
"¿Ya has bajado?".
"No. Nunca".
"Sabes lo que hay ahí abajo, ¿no? ¿Las cosas que acechan en la oscuridad?".
"¿De qué 'cosas' estás hablando?".
"Los híbridos entre delfines y humanos. Una especie torturada, creada para explorar el espacio, abandonados porque fueron un fracaso".
Rama
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La miras directamente a los ojos. No está bajo la influencia de sustancias, pero tampoco está sobria. Algo distinto se apodera de ella.
Rama
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"Lamento decepcionarte, pero no hay híbridos entre delfines y humanos".
"Ajá, quizá hay cámaras a las que no llegaste. Secretos escondidos bajo otros secretos, capas bajo más capas".
Su fe es impenetrable. Cualquier prueba que presentes será recibida e invalidada por alguna respuesta retorcida.
Rama
"¿Bagman también te dijo eso? Porque, en ese caso, está diciendo puras tonterías".
Rama
"Suena a puras tonterías. ¿También lo sacaste de Bagman?".
"Ahí es donde te equivocas. Hay secretos bajo los secretos, proyectos dentro de otros proyectos. El programa espacial de Néstor era solo la fachada para su programa de apareamiento. Sí, el subcommander lo explicó bien".
De verdad quiere que explores el silo en su lugar.
"Ahí es donde te equivocas. Hay secretos bajo los secretos, proyectos dentro de otros proyectos. El programa…"Velo por ti misma. Sí, ve a averiguarlo. Yo te espero aquí, a ver cómo te va"."Eso dicen. Ve a averiguarlo. Yo te espero aquí, a ver cómo te va"."Ah, sí. Sí, hazlo. Yo te espero, a ver cómo te va".
No se trata de los delfines. Hay otra cosa ahí abajo.
Rama
"Suena a puras tonterías".
"Velo por ti misma. Sí, ve a averiguarlo. Yo te espero aquí, a ver cómo te va".
"Uuuh. ¿Y siguen ahí abajo?".
"Eso dicen. Ve a averiguarlo. Yo te espero aquí, a ver cómo te va".
"Gracias, estoy dispuesta a arriesgarme".
"Ah, sí. Sí, hazlo. Yo te espero, a ver cómo te va".
Rama
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"Pensé que era un silo para cohetes".
"Las apariencias engañan. Una gran coartada para lo que de verdad está pasando".
"¿Como qué?".
"No, nada de eso".
"Ajá, ciega en la superficie, ciega en el subterráneo".
"¿No sabes qué hay ahí abajo? ¿Lo que concibieron en la oscuridad?".
"Un viejo amigo".
"Tienes un... ¿amigo? ¿Ahí abajo? ¿De qué tipo?".
Sea agente o exagente, no debes exponer a HOLOCENO bajo ninguna circunstancia.
"Del tipo paranoico. Creo que se llevarían bien".
"¿Humano?" La curiosidad en sus ojos se convierte en preocupación. "No es... ¿uno de ellos?".
"Sí, definitivamente es humano".
"Ah, bien". De verdad se ve aliviada.
"¿Quiénes son 'ellos'?".
"Los que viven abajo. Los que concibieron en la oscuridad. ¿No los viste?".
"Inteligente. Y excéntrico".
"Me refería a mi vieja amiga metafórica. Soledad".
"Ajá, ¿solo eso? ¿Segura?".
"Hay un sujeto raro que se ejercita en las escaleras".
"Ajá, sí, lo he visto, es un esclavo. Solo corre, y corre. Como si pudiera escapar de esta trampa. ¿Qué otra cosa?".
"Nada. Absolutamente nada".
"¿Estás segura?".
"Puede que vaya a investigar".
"Muy poca gente baja hasta allá. Y nunca solo por curiosidad".
Demente, pero no tonta, intuye que tienes otro propósito.
"Soy un espécimen excepcional".
"Espécimen, sí. Claro".
"Puede que, al final, no baje".
"Ah, no. Deberías, sí, deberías".
"Sí, estoy buscando algo".
"Ya veo ya veo... ¿qué buscas?".
"Algo llamado MIHO...".
"Suena a programa gubernamental". Te mira con sospecha.
"Algo relacionado con el programa espacial de Néstor".
"Ajá, sí, sí, claro...".
"No te preocupes, no busco cobre".
"Ajá, no. Hay cosas peores y mejores que el cobre ahí abajo".
"¿Qué te importa?".
"Ajá, no importa. Claro que no".
Pero su sonrisa la delata.
"No me agrada la manera en que me miras".
"Ajá, ¿por qué?".
"¿Alguna vez has escuchado de algo llamado 'MIHO'?".
"Amm, el subcommander Bagman nunca ha mencionado nada de eso".
"Suena a programa gubernamental". Te mira con sospecha.
LA ESPÍA DEL PUEBLO ES UN PROGRAMA GUBERNAMENTAL.
"Servirle a la gente no tiene nada de malo".
"Mmmmmrrr...". Deja salir un gruñido profundo y largo, mientras te mira como un animal en alerta.
Una astucia salvaje revelada. Te saltará encima tan pronto como hagas un movimiento en falso.
"Pensaba que ese era el caso. No te tengo miedo".
Rama
"Sea lo que sea, creo que está al fondo del silo".
Rama
"Ajá, por eso te da curiosidad, ¿sí?".
"Ve, ve y averigua con qué te esperan. Yo me quedo aquí, sí, esperando a que me cuentes qué encontraste...". Asiente repetidas veces, lo que delata su enfermizo entusiasmo.
Una peladora de cables de cobre te quiere usar a ti como pájaro antes de entrar a la mina.
Es hora de reevaluar las decisiones que te llevaron hasta este punto.
Rama
"¿En el fondo...?".
Una llama se enciende en sus ojos. El mismo fuego de la paranoia, ahora tres veces más intenso.
"¿Vas a bajar? ¿Te interesa lo que hay hasta abajo, sí?".
"Sí".
Rama
"Tal vez...".
"¿Por qué de repente te interesa tanto?".
"Recibí un fax... directo del silo".
Rama
"¿Del silo, dices?".
"Te traje cobre".
Texto alternativo
"Te traje más cobre".
Rama
"A ver...". Te quita los resortes de la mano.
"Ajá, sí, muy buen metal. ¡Tómalo! ¡Llévate el dinero falso!", te dice casi gritando mientras ríe a carcajadas y saca otra bola de dinero y te la avienta sin siquiera contarlo ni nada.
Los billetes arrugados rebotan sobre tu pecho. Atrapas algunos y los demás caen al piso.
"¡Oye! Dámelo con cuidado o si no, no te lo acepto".
"Ajá, ¿a quién le importa? Pronto no necesitaremos dinero falso. Para nada".
Levanta los billetes del piso.
Levantas los billetes y los desarrugas, uno por uno. Ni siquiera te dirige la mirada, está hipnotizada con sus nuevos resortes de cobre.
Nunca había sido tan denigrante recibir un pago.
"¿Quieres más? Siempre hay más. Tráeme más cobre y te daré más".
Rama
Déjalo ir.
El dinero se va volando por el vacío de la pequeña isla.
Rama
"Ajá, dices no ser una recolectora, pero eres buena recolectando. Sí, ¡muy eficiente!". Te entrega el dinero en las manos.
"¡Oye, es mucho menos que la vez pasada!".
"¡Tonta! Todo es falso. Cero más cero sigue siendo cero".
"Toma, tonta". Avienta otro manojo al aire.
Es como un pozo sin fin. Si la sacudes, saldrá más.
"Sí, ya casi, sí, pronto terminaré. Tráeme uno más. Una pieza más y podremos escapar del tiempo falso...".
Rama
Tómalo y vete.
"Oh, sí. Ah, sí. Sí, es lo que necesito". Te arrebata los resortes y los observa con una mirada llena de avaricia.
Amanece un sol demente en sus ojos.
Lo sientes en la manera en que tu estómago se retuerce: acabas de hacer algo muy malo.
"¡Oye, no se te olvide mi dinero!".
"Tómalo. Tómalo todo. Ya no lo necesito. No, no lo necesitamos". Saca dos manojos enormes de sus bolsillos.
Un sentimiento de angustia se apodera de ti mientras levantas los montones de dinero sueltos.
De alguna manera, sabes que tiene razón: a donde vas, el dinero no te servirá de nada.
"Excelente. Gracias".
"¡Ajá! ¡Sí! ¡Sí, disfruta de tu dinero falso!".
"Espera. Espera ahí, seis horas, sí, para entonces estará listo".
"¡Ajá, seis horas!" Se ríe a carcajadas, como si fuera un chiste local.
"No tengo tiempo como para esperar seis horas".
"¡Ajá, tiempo! ¡Que no tiene tiempo!". Da varios brinquitos alegres.
Suena algo extraño cuando se mueve. Como unas campanas a lo lejos, o varas de construcción chocando unas con otras.
Rama
Por encima de su hombro, te das cuenta de que el cielo que hace tan solo unos momentos estaba oscuro, ahora empieza a alumbrarse con los primeros rayos del amanecer.
Rama
Por encima de su hombro, te das cuenta de que el cielo que hace tan solo unos momentos estaba oscuro, ahora…Por encima de su hombro, te das cuenta de que, en el cielo, que hace un momento seguía a media penumbra, el…Por encima de su hombro, te das cuenta de que, en el cielo, que hace un momento estaba iluminado por la luz…Por encima de su hombro, te das cuenta de que, en el cielo, que hace un momento estaba oscureciendo, ahora…
"¿Pero qué...?".
"Mira...". Levanta un extremo de su pañuelo, debajo de él, ves un entramado de hilos delgados de cobre.
"Lindo sombrero".
"No es un sombrero, pero sí es lindo, lindo, es lindo".
"Toma mi mano".
¡Peligro! No tocar.
Tus dudas se calman frente al miedo verdadero.
Dale la mano.
Su mano de cuero encarcela la tuya.
Un rostro pálido, alumbrado por la pantalla, mira con anticipación.
No sientes nada. Esperabas una ola repentina de energía, una sensación, no era lo que debía pasar. Y sin embargo...
"¿Se supone que debería sentir algo?".
"Revisa tu reloj".
"Bienvenida al tiempo verdadero".
Rama
"¿Eso es todo?".
"No, gracias. Vine a preguntarte sobre otra cosa...".
"¡Ajá, tonta! Solo te interesan cosas banales".
"¿Qué quieres?".
Rama
"¿Eso es todo? ¿Tanto por un sombrero de cobre?".
"La ignorancia es atrevida. No es un sombrero".
"Muy impresionante".
"Qué buen truco de magia, ¿pero qué más puedes hacer?".
Rama
Por encima de su hombro, te das cuenta de que, en el cielo, que hace un momento seguía a media penumbra, el sol ya llegó a su punto más alto.
Rama
Por encima de su hombro, te das cuenta de que, en el cielo, que hace un momento estaba iluminado por la luz del día, ya comienza a atardecer y pronto oscurecerá.
Por encima de su hombro, te das cuenta de que, en el cielo, que hace un momento estaba oscureciendo, ahora está en completa penumbra.
"Amm... ¿supongo que, entonces, regreso mañana?".
"¡Ajá, mañana, dice! ¡Mañana!". Da varios brinquitos de alegría.
"Y, mmm... ¿ahora qué?".
"Ejem". (Te aclaras la garganta).
"Nos vemos luego". [Te vas].
"Sí, sí, recuerda, si me traes cobre, te daré dinero falso. Te gustará".
Rama
Fin de esta rama
"Volviste. ¿Ahora qué? ¿Trajiste cobre?".
Rama
"¿Viniste por el cobre? En ese caso, es demasiado tarde". La mujer sostiene su corona de cables de cobre contra su pecho.
Su piel, bronceada por el sol y endurecida, como la de un paquidermo, a raíz de su exposición a la ciudad.
Fuerte y enferma. Un ser viviente que no moriría aunque la aplastaras.
Un momento. Hay algo extraño sobre lo extraña que es esta mujer... no es lo que aparenta ser.
"Ya se llevaron todo el cobre. Sí, sí, todo".
Rama
"¿Quién? ¿Tú?".
"Sí".
"Una sonrisa alegre aparece en su rostro, como si te hubiera ganado.
"No te daré el cobre, pero puedes ayudarme si quieres. Te puedo pagar, sí, pagarte bien".
Mete la mano en los bolsillos de sus shorts y saca montones de billetes arrugados.
"No te daré el cobre, pero puedes ayudarme si quieres. Te puedo pagar, sí, pagarte bien"."Y yo lo vuelvo a extraer con mis manos. Si quieres puedes ayudarme. Te puedo pagar, sí, te pagaría bien"."Muy buena para recolectar. ¿Quieres ayudarme? Te puedo pagar, sí, te pagaría bien"."Ah, ¿entonces quizá puedas ayudarme? Te puedo pagar, sí, te pagaría bien"."Oh, entonces quizá quieras colaborar. Tú buscas cobre, yo te pago, sí, te puedo pagar bastante".
"¡Dinero falso! Mira. Toma, toma". Extiende las manos hacia tu pecho, empujando con insistencia.
Toma lo que te ofrece.
Tus manos se cierran alrededor de la masa de papel arrugado.
El olor de cien mil manos sucias y las entrañas de las máquinas registradoras. La resistencia fibrosa del papel insoluble.
Ese dinero no tiene nada de falso.
Caíste en una trampa. No sabes cómo, ni de qué tipo, pero nadie da dinero así como así, a cambio de nada.
Rama
"¿Es una broma o algo?".
"Ajá, sí, sí, el dinero es la broma. Quédatelo, quédatelo. Tengo más".
Saca más puñados de billetes para demostrarte. Algunos se van rodando, pero parece que ni se da cuenta.
Es la primera vez que ves tanto dinero desde que llegaste a Portofiro.
Hay mucha disonancia entre el sujeto y su papel. Tu cerebro es incapaz de procesarlo.
"El subcommander Bagman ya nos enseñó que el dinero es inútil. Pero, si te gusta, podemos intercambiar, sí, cobre por dinero". Dice entre risas.
"Pero yo me quedo con el cobre".
"¿Dijiste dinero falso?".
"Sí, sí, dinero falso. Quédatelo, quédatelo. Tengo más".
"Bueno. Supongo que ahora también soy una pelacables".
"Ah, sí, te gusta. Sí, me imaginé. Quédatelo, quédatelo. Tengo más".
"¡No! ¡No quiero tus billetes de juego de mesa!".
"Tómalo, tómalo. Sé que te gusta". El espacio personal va disminuyendo de manera preocupante mientras empuja los billetes contra tu pecho.
Tus manos se cierran por instinto alrededor de la masa de papel arrugado.
"Por alguna razón, desde que te vi, supe que eras una peladora de cables".
"Ajá, sí, eso soy. Justo eso".
"¿Te parece que esté aquí para recolectar?".
"La ignorancia es atrevida. Todos estamos aquí para recolectar".
"La forma actual de nuestra especie está diseñada para recolectar alta tecnología. Sacamos partes del planeta".
A tu alrededor se percibe la esterilidad de un sitio del que se ha extraído todo lo valioso, dejando solo ruinas gigantes y escasa vida vegetal. Es difícil debatir contra su punto.
"Si me lo preguntas, eso se ve como recolección de muy baja tecnología".
"Ajá, sí, tienes razón. Lo difícil ya está hecho. Extraer el cobre, refinarlo, darle forma de resortes".
"Y yo lo vuelvo a extraer con mis manos. Si quieres puedes ayudarme. Te puedo pagar, sí, te pagaría bien".
"¿Diseñada... por quién?".
"Quién sabe. Muchas teorías, imposible saberlo. Los humanos somos versiones mejoradas de las termitas. Iguales, pero sabemos usar maquinaria".
EL CAMARADA KASS ELABORÓ SU MODELO DE LA SOCIEDAD HUMANA EVOLUCIONADA BASÁNDOSE EN UNA COLONIA DE TERMITAS. TRABAJO COMUNITARIO AL MÁXIMO.
"Muy buena para recolectar. ¿Quieres ayudarme? Te puedo pagar, sí, te pagaría bien".
"La verdad, yo no creo que nos hayan diseñado...".
"Mal. Muy mal". Niega con la cabeza. "Los humanos somos versiones mejoradas de las termitas. Iguales, pero sabemos usar maquinaria".
"Como sea, no vine con intenciones de recolectar".
"Ah, ¿entonces quizá puedas ayudarme? Te puedo pagar, sí, te pagaría bien".
"Cálmese señora, yo no vengo a competir con nadie".
"Oh, entonces quizá quieras colaborar. Tú buscas cobre, yo te pago, sí, te puedo pagar bastante".