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"Ey, habibti". Ojos de Cabra sacude la ceniza de su cigarrillo.
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Rama 6Rama 108Rama 123Rama 259Rama 277Rama 285Rama 302Rama 394Rama 417Rama 429Rama 435Rama 485Rama 507Rama 579Rama 584Rama 615Rama 701Rama 757Rama 770Rama 773Rama 782Rama 785Rama 802Rama 823Rama 828Rama 854"Me llamo Ojos de Cabra. Soy un hombre de diversos emprendimientos". Se toca dos veces el pecho con el índice.
"¿Te llamas... Ojos de Cabra?".
"En persona".
Rama
"¿Te dicen así por...? Ya sabes".
"¿Mis ojos? Claro. Has visto cabras, ¿no? Tienen los ojos todos alargados, pero también tienen un espíritu feroz".
"Respeto a las cabras. Por eso elegí yo mismo ese nombre".
"Envidio su vida. Mucho menos dolor y mucho más rumiar comida".
"También son buenas para saltar. Son bastante versátiles".
El gobernante de un reino futuro ya tiene decidido cuál será su trono.
Rama
"No podemos confiar en las cabras hasta que evaluemos perfectamente la física detrás de sus saltos".
"Hagamos lo siguiente: Tú piensa en teorías y yo vendo las camisetas".
"Un criptónimo digno de ganado. Necesitas uno nuevo... algo que infunda terror".
"No es necesario. Los depredadores vienen por mí y se autodestruyen. No necesito ni garras ni sigilo. Pura violencia frontal".
"Criaturas aspiracionales. Un ejemplo perfecto de persistencia sin gracia".
"Tienen una barbita. Eso tiene gracia".
Miras fijamente sus ojos de cabra.
Te mira fijamente de vuelta, parpadeando lentamente.
Una calma ensayada. Sabe cómo se ve y te reta a cuestionar su simetría.
Te está analizando. Es un hombre con entrenamiento de una escuela informal.
Rama
"¿Eres de por aquí?".
"Nah, no soy niño de Quisach". Sus ojos brillan, entretenidos. "Vine a trabajar, después volveré a casa. Eso es todo".
"¿Por qué? ¿No te gusta el vecindario?".
"No está hecho para mí, ¿sabes?". Sus ojos destellan, como chispas sobre el metal. "Al menos no últimamente. Recuerdo cuando tenía doce, cuando venía con mis amigos a ver las peleas de ball. Fanáticos borrachos peleando con desatornilladores. Carajo, hasta apostábamos".
"Pero bueno, me simpatizan los turistas ricos". Sonríe, revelando un diente perdido. "Y los turistas adoran Quisach. Los colores, la música. No hay mejor lugar en el que hacer una parada antes de volver a casa".
Rama
"Y eso es bueno para hacer negocios".
"Y cada día es mejor". Sus ojos destellan, como chispas sobre el metal. "No es como hace diez años. Es más limpio, ¿sabes? Nunca verás cómo le clavan un desatornillador a un fanático de Recreación".
"¿Entonces dónde está tu 'hogar'?".
"Soy de Lower Viudas, de toda la vida". Se da unos golpecitos en el pecho con la mano izquierda. "A una hora en teleférico, si las líneas operan con normalidad".
Rama
"Y de Rustam, al igual que tu amigo el altote". Sonríe. "Mi mamá vino a Portofiro cuando era pequeña. Me crio a base de té de Jamaica e historias sobre la comuna".
Rama
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El Sueño de Rustam. Durante ochenta años, no hubo ni reyes ni jefes. Solo consejos abiertos, cooperativas de granos y poetas por la radio. Y conforme se extendió el Mundo Desarrollado, el Sueño se resquebrajó.
"Mi mamá tiene sangre del interior de Rustam. Vino a Portofiro cuando era pequeña". Sonríe. "Me crio a base de té de Jamaica e historias sobre la comuna".
"Nunca he estado en Lower Viudas. ¿Cómo es?".
"Es silencioso, si estás acostumbrada a los gritos. Los vecindarios están compuestos de catorce torres. Néstor lo construyó en la década de los años 50. Sobre todo para los inmigrantes".
"Tenemos un barbero, Timo, que hace unos tatuajes de lujo. Una <i>khalti</i> que vende velas desde su ventana. Y las mejores panaderías de la región". Asiente. "Deberías venir y traer amigos".
Es un lugar donde creces con las mismas personas, ves sus rostros cambiar y a sus perros morir. Es mi hogar.
Rama
"Suena agradable".
"Y no lo sabrías si les haces caso a esos folletos de viaje que reparten por ahí. Tienen todo Viudas pintado de naranja, como si fuera una zona peligrosa".
Rama
"Y no lo sabrías si les haces caso a esos folletos de viaje que reparten por ahí. Tienen todo Viudas pintado…"¿Quién más lo haría? ¿Ubicas que los panfletos de turismo tienen áreas marcadas de colores? Lower Viudas…"Yo puedo ser tu amigo. Puedo ser lo que quieras para ti". Sonríe. "Nada más lo menciono porque los folletos…
"¿Y no lo es?".
"Neh". Bailotea con los pies. "O sea, claro, hay jóvenes que se drogan y ladrones que roban casas. Pero somos civilizados, ¿entiendes?".
"Los más ancianos creen que Lower Viudas debería limpiarse. Verse decente". Se encoge de hombros. "Nosotros no le tenemos miedo a la pobreza".
"Neh". Bailotea con los pies. "O sea, claro, hay jóvenes que se drogan y ladrones que roban casas. Pero somos…"¿Ves? Por eso eres mi chica. Ubicas las expresiones correctas, te adaptarías sin problemas". Bailotea con…"Claro, pero no hay nada peligroso a menos de que lo busques. Los asuntos del barrio se quedan en el barrio".
Rama
"Eso es lo que ocurre cuando la gente se separa, no como en la comuna".
"¿Ves? Por eso eres mi chica. Ubicas las expresiones correctas, te adaptarías sin problemas". Bailotea con los pies. "Pero, escucha, no todos lo entienden, ¿sabes?".
"Lo peligroso puede ser divertido".
"Claro, pero no hay nada peligroso a menos de que lo busques. Los asuntos del barrio se quedan en el barrio".
"¿También trabajas como guía de turistas?".
"¿Quién más lo haría? ¿Ubicas que los panfletos de turismo tienen áreas marcadas de colores? Lower Viudas siempre sale pintada de naranja. Ya sabes, por peligrosa".
"Hacer amigos será la parte difícil".
"Yo puedo ser tu amigo. Puedo ser lo que quieras para ti". Sonríe. "Nada más lo menciono porque los folletos turísticos hacen creer a la gente que Viudas es peligrosa".
"¿Estás afiliado con alguien?".
"Estoy afiliado conmigo mismo, principalmente. ¿Por qué?".
"Quiero saber si estás con los Azzurri".
"Uy, sí. Me llevo muy bien con ellos".
¿Le importa en lo más mínimo la discreción operacional a este hombre?
"No soy un integrante directo. Eso solo es posible si eres un Azzurri. Pero, a veces, necesitan que alguien haga las cosas bien y, a veces, les ayudo".
"¿Y no te importa estar contándome eso, a mí, una desconocida?".
"Tú preguntaste".
Sabe perfectamente que no eres de por aquí, mucho menos una policía.
Rama
"Está bien". (Continúas).
"Sigue hablando conmigo. Lo estoy disfrutando".
"Solo me preguntaba si alguien en este tipo de trabajo debe tener cuidado con ciertos territorios, alianzas y cosas así".
"¿Siempre hablas así? Es decir, es tierno, pero...". Se encoge de hombros. "No, solo hay un grupo fuerte, si hablamos de controlar territorios. Y son los Azzurri".
"¿Alguien te da problemas en esta zona? ¿Quizá alguien del Police Department?".
"¿el PDP? Ja, la mitad me debe dinero. Algunos crecieron en Viudas. Freíamos plátanos en los mismos radiadores. ¿El buen Maurito sigue trabajando en el Bazar?".
"Ni idea".
"Es un muchacho decente. No dejes que su uniforme te intimide".
"Si tuviera que alejarme de alguien, sería de los carabineers. Esos idiotas no arreglan problemas. Nada más los arrancan como si fueran dientes".
Rama
Rama
"Y, aun así, escuché que te juntas con uno de ellos".
"Alguien te ha estado contando mentiras. No dejes que te envenenen con su cizaña... no deja nada bueno".
Está alardeando. Solo eso.
Rama
Está alardeando. Solo eso.Tenían un vínculo extraño que no se puede describir.La chamarra exagerada, las promesas, los coqueteos elegantes... Todo es una fachada. Pero no así lo que…Una advertencia honesta. Desde el corazón.Tanto una advertencia para ti, como para sí mismo. Tiene que mantenerse alerta, porque el día que baje la…
"¿Y, de todos modos, te juntabas con Vespar?".
"Él era diferente. No sabría explicar por qué. Pero el resto son poco más que animales".
Tenían un vínculo extraño que no se puede describir.
"¿Suena a que te hicieron algo a ti? ¿O a alguien que conoces?".
"Solo es una sospecha". Mira hacia el horizonte. "Pero no gano nada con hablar de eso, igual nada cambiará. Solo ten cuidado con ellos".
La chamarra exagerada, las promesas, los coqueteos elegantes... Todo es una fachada. Pero no así lo que siente sobre este tema.
"Entonces, más vale no meternos en problemas".
"Así es. Ya sabes que, si juegas un juego, más te vale conocer las reglas. De lo contrario, las cosas pueden ponerse bastante feas".
Una advertencia honesta. Desde el corazón.
Tanto una advertencia para ti, como para sí mismo. Tiene que mantenerse alerta, porque el día que baje la guardia, saldrá perdiendo.
Los carabineers son los investigadores oficiales de Portofiro. Le reportan directamente a la Prefectura e investigan los crímenes graves, como asesinatos, latrocinios o violaciones.
"No sabría decirte. No hablo con los uniformados".
"Sí, no eres de por aquí. Mira, no te preocupes tanto por la police".
"No sabría decirte. No hablo con los uniformados". (Mientes).
"Lo es. Protege la paz y esas cosas".
"¿Ah, sí? Qué bueno, con eso de que es temporada de jabalíes y demás...".
"Bueno, algo en que pensar un rato". (Cambias de tema).
"Tómate un descanso. Tengo mucho que ofrecer".
Rama
"Hablemos de ti otra vez, Ojos de Cabra".
"Me encantaría". Sonríe.
"Hablé con tu jefe por teléfono".
"No tengo jefe. Trabajo solo". Asiente y te hace un gesto de saludo con dos dedos.
Rama
"No necesitas fingir. Sé que tan solo eres un simple esbirro".
"Wow. La dama quiere rostizarme", le dice a una audiencia imaginaria. "¿Qué hice yo para hacerte enojar tanto?".
Rama
"Dijo que eras buen conductor".
"No sé quién es esta persona, pero si le gusto tanto, no me importaría que cantara sobre mí desde lo alto de las montañas".
"¿Cómo puedo pedirle una orden?".
"En serio que no puedo ayudarte con eso, nena. Pero, hagas lo que hagas, asegúrate de no ponerte en riesgo. Hay fuerzas oscuras al acecho".
Inquebrantable. No cederá al respecto.
Una muestra loable de cómo mantener un secreto.
Rama
"Voy a mandarle un pedido".
"Haz lo que tengas que hacer. Solo asegúrate de no ponerte en riesgo. Hay fuerzas oscuras al acecho".
"Algo más sobre Vespar".
"¿Sí?".
Rama
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"¿Cómo se conocieron?".
"Solíamos hablar. Ya sabes, como profesionales".
"Tú eras su informante".
"Dentro de lo razonable". Su mirada se suaviza.
"Me atrapó con las manos en la masa. Yo vendía hashish de dudosa calidad en el Callejón Festivo. No vi cuando se acercó. Me tocó el hombro y, cuando giré, ahí estaba el cabrón, con su uniforme de police".
Te acuerdas de cuando Vespar hablaba de su época en el Police Department. Una década de días sin muchas emociones.
"Un momento. ¿Hace cuánto ocurrió eso?".
"Fue en el 88. Yo era un niño".
"¿Cómo logró ponerte a bordo?".
"Vespar dejó muy claro que no me dejaría solo. Tenía dos opciones: Hablar con él de vez en cuando o recibir largas visitas diarias donde me encontrara vendiendo".
Ojos de Cabra se vería como un soplón, pero sin ningún beneficio.
En el Callejón Festivo hay opciones de sobra si buscas informantes de campo. Pero ¿por qué él?
"¿Y después de eso?".
"Fue lo que dijo. Que hablaríamos. Dentro de unos años, se convirtió en carabineer. Yo también estaba ascendiendo. Las charlas empezaron a volverse menos frecuentes... era lo mejor".
Rama
No era conveniente que un Azzurri se mostrara tan cercano a un carabineer. Y viceversa.
Rama
"Te convirtió en su soplón, ¿verdad?".
"Qué palabra tan fea". Su mirada se suaviza y su ojo derecho se va más de lado.
"¿No te importa decirle a la gente que eras un informante?".
"Era joven y Vespar me ofreció protección". Se rasca la nariz. "Estamos en Portofiro, ¿sabes? La police y las personas como yo trabajamos en lados opuestos de la misma calle".
Rama
"¿Te caía bien?".
"Era agradable". Parpadea lentamente. "Y, a todo esto, ¿cómo se conocieron ustedes dos?".
Tritos, año 91. La operaria CASCADA, en un agudo estado de ebriedad (tragos de schnapps: ¿?) es detenida por "conducción imprudente de un tuk-tuk".
Una noche terrible. Estaba hecha un desastre.
El oficial Sondo te pide tus documentos. No los tienes. El tuk-tuk tampoco es tuyo, pero no entras en pánico. Sonríes.
Vi algo en Vespar, ¿verdad?
Potencial... para tu red de Portofiro, aún incipiente. Y así, diste el paso.
Enciendo las llamas de la Revolución Perpetua dentro de él. Replanteo las calles de Portofiro como el frente de una batalla poshistórica.
Amanece. Vespar y tú salen del Espejo Turbio, con la intención de verse al día siguiente. El criptónimo provisional de Vespar: VIRTUE.
"Oye, te hice una pregunta. ¿Cómo se conocieron?".
"Por casualidad".
"Y así que se encontraron". Asiente pausadamente. "Me gusta esa historia".
Y, por un instante, te das cuenta de un gran vacío en tu interior en la forma exacta de tu exagente.
Rama
"Fue por trabajo".
"Debió ser más que eso. Lo digo por tu mirada". Se da unos golpecitos en el pecho con un dedo. "Hubo algo ahí".
"Creo que estábamos destinados a conocernos".
"Transmitía esa sensación a los demás, ¿verdad?".
Describí el panorama general como algo altamente benéfico para sus intereses.
Le ofrecí un lugar en la gran maquinaria del futuro.
Aquí nadie respeta a alguien que sabe tomar las curvas, ese es el problema.
Había vomitado dos veces. Técnicamente, estaba sobria.
Es difícil recordar los detalles. Hace algunos años, estabas en la ciudad por trabajo. Te detuvo por algo malo que habías hecho.
"Creo que me detuvo una vez".
"Atrapó a muchos de los mejores. Habrá muchos criminales sueltos ahora que él no está".
Rama
"La verdad, no lo recuerdo bien".
"Siempre y cuando no lo olvides del todo". Se da golpecitos en el pecho con un dedo. "Llévalo ahí dentro".
"¿Sabes cómo murió?".
"En el cumplimiento de su deber". Mete el pulgar en su bolsillo. "Eso dice el obituario, pero no menciona nada específico".
¿Y este tipo lo encontró así, como si nada?
Rama
"¿Qué decía, exactamente?".
"Eso fue hace años, pero estoy seguro de que era la misma mierda de siempre: 'Sus hermanos lo extrañamos', 'fallecido durante su leal servicio a Portofiro'. Ya sabes, cosas de honor y demás".
Palabras que evocan mármol, fanfarrias y tambores.
Rama
"¿Cómo conseguiste su obituario?".
"Salió en todos los titulares. Se pasa una mano por el bigote. "No todos los días muere un carabineer. Cuando sucede, lo anuncian con una publicación elegante".
No suena a que esté mintiendo, pero algo oculta.
"Pero esa en particular sí la leíste".
"Tienes razón". Apoya la lengua contra la parte interna de la mejilla. "Mira, hacía tiempo que no sabía de él. Así que, ya sabes, me ganó la curiosidad".
Dice que fue por "curiosidad", pero, en el fondo, más bien andaba preocupado.
Rama
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"¿Qué crees tú que pasó?". (Continúas).
"Solo hay dos probabilidades. Sus propios camaradas, por fallarle a la 'hermandad'. O los Azzurri". Resopla. "Yo supongo que fueron los Azzurri".
Rama
¿Y su jefe? ¿Qué sabe?
"Cuando se reporta la muerte de un carabineer, se acostumbra hacerlo entre bromas e insultos. Y algo de alcohol". Resopla. "Pero no solo los niños de las capas se lo callaron, sino también los Azzurri".
"¿Crees que tuvieran un motivo para matar a Vespar?".
"Estoy seguro de que llevaba rato en la lista de los mal portados. Quizá hizo enojar a alguno de los pakhans". Baja el mentón. "No importa. El uniforme es razón suficiente".
"Y...". Se menea dentro de su abrigo. "Vespar no se veía bien desde la última vez que nos vimos. Como si supiera que le esperaba algo feo".
Rama
La organización criminal más grande de Portofiro. Para quien sin duda trabaja.
"¿No te molesta? ¿Pensar en que tus jefes pudieron haberlo hecho?".
El joven te mira por varios segundos.
"Aunque el atuendo de Vespar me disgustaba...". Mueve la quijada hacia los lados. "... ¿tú estás de acuerdo con todo lo que hacen tus jefes, habibti?".
"No".
"Hay quienes piensan que un trabajo es una alianza. No lo es". Se burla. "Me pagan por mi tiempo. Todo lo demás está de más".
Rama
"Es diferente".
"Nah". Su ojo bizco se mueve fuera de lugar, titubeante. "Para nada".
"¿Qué harías si averiguaras exactamente quién mató a Vespar?".
"Hay un dicho rustamiense que le gustaba a mi abuela". Toca el interior de su mejilla con la lengua. "'Algunas verdades llegan con una pala al hombro'".
Un hombre apoyado contra el barandal, saboreando un cigarro antes de dormir. El mar de Noscorrentes se bate como mercurio líquido. A sus espaldas, un cuarto de malaquita y vidrio, y una figura separada de la pared, con una pistola en la mano.
"Cuéntame más de la última vez que viste a Vespar".
"Lo encontré al azar. Lo vi en Quisach del Este. Cargaba una triste caja de camarones congelados en una mano y una bolsa de alguna bebida alcohólica bajo el brazo".
"Le pregunté: 'Hombre, ¿qué carajo haces hasta acá?'. Vespar me dirigió una sonrisa pendeja y me contesto: 'Vine por comida, imbécil'. Lo seguí de regreso hasta donde se estaba quedando".
"¿Cuándo ocurrió esto?".
"A finales del 91. Una semanas antes de... bueno".
"Estuve con él como una hora. Luego, me dijo que necesitaba concentrarse de nuevo. Me acompañó a la puerta".
"¿Y te fuiste así como así?".
"Habibti, ¿por quién me tomas? Le dije al cabrón que viniera conmigo, que le conseguiría comida de verdad".
"Pero solo me dedicó la misma sonrisa tonta y contestó: 'Claro. Dame una dirección. Quizás vea cómo llegar'". Ojos de Cabra parece derrumbarse.
No quería que los vieran juntos. ¿Por qué?
"¿Y se separaron después de eso?". (Continúas).
"Sí, pero antes de irme, me hizo una pregunta". Dibuja media sonrisa. "Fue sobre el día en que me abordó por primera vez. Ya sabes, las pláticas que teníamos".
"Cuando te volviste su informante".
"Exacto".
"En ese entonces, teníamos un trato: jamás le hablaría sobre Lower Viudas. Jamás. Era mi regla, ¿entiendes? No hablo sobre mi gente".
"¿Acaso tenías otra opción?".
"No, me tenía agarrado de las pelotas. Legalmente, estaba en sus manos. En cualquier momento, pudo decir: 'A la mierda tus reglas', y llevarme ante los carabineers. Pero no lo hizo".
"Entiendo. Dime, ¿qué quería saber Vespar?".
"Quería saber qué habría hecho yo si solo me hubiera dado dos opciones ese día: o entregar a mi gente o tragarme una bala".
Ya sabes qué sigue: un movimiento, una elección y una consecuencia.
"Me llevé dos dedos a la boca, esa fue mi respuesta. Vespar me dio un abrazo, me llamó hermano y no dijo nada más".
Rama
Una extraña y terrible claridad brilla:
El Ojo Lacrimoso intentó ponerlo de su lado.
Pero él no quiso.
Se escondió... O quizá solo estaba contando los días que le quedaban.
Uno de los nuestros hasta el final.
"Y luego, me empujó para que saliera". Su sonrisa empieza a difuminarse. "Eso fue todo".
"¿Lo extrañas?".
"Yo siempre digo 'A la mierda los carabineers'". Hace un gesto ofensivo. "Pero él me agradaba".
Rama
"Con eso basta. Gracias, Ojos de Cabra".
El joven asiente con una expresión sombría en el rostro.
Falta algo en todo ese relato. Hay algo que no cuadra.
"¿Qué te preguntó?".
"¿Estaba trabajando o algo?".
"Eso parecía. En algo suyo, tal vez".
"¿Estaba viviendo en Quisach del Este?".
"Nah, solo se estaba quedando ahí por un tiempo. En un apartamento sucio, pero que no era suyo". Suspira. "Y apestaba. Decía que era su oficina de guerrilla". De pronto, su expresión se torna sombría.
Encerrada por días interminables, destruyendo tu ritmo circadiano por la misión. Una parte enferma de ti lo añora, en todo momento.
"Suficiente sobre Vespar". (Regresas).
"Sí, hablemos de algo más alegre, mejor".
Rama
"Me preguntaba si conocías a alguien llamado Vespar".
"Vespar". Se endereza y echa un vistazo a sus alrededores. "¿Es amigo tuyo?".
Sus defensas se activaron... pero también su curiosidad.
"Lo fue".
"¿Cómo puedo ayudarte?".
"Escuché que murió. ¿Es cierto?".
"Sí. Hace cuatro o cinco años, quizá". Esboza una sonrisa discreta. "Se siente raro escuchar su nombre...".
Entonces es cierto. Murió.
Agente VIRTUE: confirmación de JUBILACIÓN OBLIGADA.
"Es más bien un conocido del trabajo".
"Está bien". Te analiza. "¿Qué tienes en mente?".
"No importa. ¿Lo conoces o no?".
"Si no importara, no me preguntarías". Te analiza. "¿Qué tienes en mente?".
"¿Sabes cómo llegar al Bazar Clandestino?".
"Se encuentra pasando la rotonda. Pero no necesitas meterte ahí. Todo lo que necesitas, por ahora, puedes encontrarlo aquí mismo".
El sonido constante de una multitud viene desde esa dirección.
Suena a que debiste ir al oeste en la rotonda, no al este.
Rama
"¿Habló contigo alguien del Superbloque recientemente? Usaba traje, gafas... medio calvo".
"Olvídate de él. Puedo darte todo lo que él... y más".
"No es que seamos pareja, él y yo...".
"Mejor aún. Así podemos abordar un barco, ir a un destino tropical... conocernos mejor con unos cocteles y un buen filete...".
Una sensación cálida en tu piel y licor de coco en tu paladar. ¿Te sabe algo o...?
"Es un tema serio. ¿Lo has visto o no?".
"Siempre me porto serio contigo. Pero, está bien, puedo ver el fuego en tu mirada. Te juro que no lo he visto".
Rama
"Olvídalo".
"A ver, a ver. No te pongas así. No lo he visto, ¿está bien? Te lo juro".
"¿Sabes algo sobre el edificio aislado de por allá?".
Rama
"¿Por qué me preguntas a mí? Tú te metiste sola, ¿no?".
"Alto, ¿me viste?".
"Está justo en frente. Y me mantengo atento. Así que, repito, ¿por qué preguntas?".
"Me da curiosidad saber qué sabes tú".
"Lo que sé es que yo no me habría metido ahí, nada más".
"Hace poco me pidieron que vigilara las afueras del edificio". Apunta al edificio con la cabeza. "Ya sabes. Por si acaso".
Rama
Los Azzurri detectaron que había algo sospechoso.
"¿A tu empleador le interesa ese lugar?".
"Nena, hay tantas preguntas que no te he hecho. Porque soy un hombre atento y considerado".
Una cortesía que le gustaría que fuera recíproca.
"Solo aléjate de ahí. Es lo único que voy a decir".
Rama
"Ya veo". (No insistes).
"Me alegra que así sea. Lo aprecio".
"¿Y quién te lo pidió?".
"¿Por si acaso ocurre qué cosa?".
¿A manos de quién?
"Solo quería advertirte. Son implacables con su crítica".
"No te preocupes. No tenía intenciones de ir para allá".
"Nada hasta ahora, pero yo, en tu lugar, me alejaría de ese sitio".
"¿Y eso por qué?".
"¿Y qué tipo de servicios ofreces, exactamente?".
"Nena, soy mucho más que un hombre de negocios. Soy un proveedor de buen gusto. Ofrezco estética de primerísimo nivel y entrego milagros de bajo costo. A veces ofrezco moda, a veces, piezas únicas".
Su chamarra: impecable, no pirata. Sus uñas: con manicura reciente. Dinero: en abundancia.
Las palabras bailan en su lengua, con una elegancia digna del aroma de bergamota ahumada de la colonia que usa.
"Y también tengo marihuana fresca". Saca un cigarrillo.
Rama
"¿De dónde sacas tanta mercancía tan fascinante?".
"El universo provee". Extiende las palmas de las manos.
Robo, claramente.
"Se cayó" de la parte de atrás de un tuk-tuk.
Rama
Rama
"Si en algún momento necesitas algunos bienes del mundo, quizá yo tenga lo que busques. Se nota un brillo en sus ojos desviados.
Entre un dedo y el pulgar, sobresale un pequeño pero resistente objeto metálico. Una ganzúa.
"¿Por qué no te instalas en el Bazar? Tendrías más público".
"¿Qué dices? ¿Con sus chalecos de colores neón, bocadillos lucianos y toda esa parafernalia? No es mi estilo". Niega con la cabeza.
La forma en que sus labios se fruncen indica repulsión, como si hubiera percibido la peste de un trozo de carne podrida bajo el sol.
"Aquí estoy bien, operando por mi cuenta". Apoya la lengua contra el interior de su mejilla. "Y no vendo mercancía pirata. Eso jamás".
Rama
"¿Qué tienen de malo las versiones piratas?".
"No me molesta cómo se ven". Frunce el ceño. "Y tampoco me molesta su calidad. Es más bien una cuestión de principios".
"Siempre que alguien dice versión pirata, lo que yo escucho es versión casi. Casi consigues dinero suficiente. Casi tienes estilo. Casi...". Se detiene en seco. "No sé".
Entiendes a lo que se refiere y cómo expresárselo.
"Casi tienes lo que anhelas".
"Exacto. Pero no es tu caso, ¿verdad? Solo parece". Asiente de nuevo, aunque ahora su sonrisa es más amplia.
"Si todo el tiempo vives en el casi, un día se te olvida lo que realmente es bueno".
Rama
"No es auténtico. Por eso no te gusta".
"Es a lo que me refiero. Algunas de esas mercancías lucianas se ven bien, pero no tienen alma. No me agradan".
En un pedazo de mierda falsa.
"Pero bueno, solo es mi opinión".
Rama
"¿A quién le importa siempre que se vea genial?".
"A mí me importa. Mi abuela siempre decía que eres lo que te rodea. Así que, si tienes pura mierda falsificada, ¿en qué te conviertes?". Se encoge de hombros.
Deja que piense.
"No sé cómo explicarlo. Es pura mierda sin alma, ¿entiendes? Y no es que me importe si alguien se viste así. Quizá solo para eso le alcance, pero...".
"O podrías verlo simplemente como un sabotaje cultural".
"Pero ¿sí es eso? Sigues paseándote por ahí, con aires lucianos. Así no logras ninguna diferencia".
"¿Qué tan fresca es la marihuana?".
"Superfresca". Abre una bolsa de aluminio arrugada. Un hedor intenso se escapa del interior.
Huele como a goma, apenas orgánica. También es evidente que está totalmente seca.
"Eso se ve... muy viejo".
"Excelente, una conocedora". Esgrime un dedo en tu contra. "Escucha: sí, es una antigüedad. Esta es hierba de primera. Prelegal. Premoral".
Está acostumbrado a improvisar discursos de ventas.
"Pues ojalá no sea precalidad".
"Vas a ver lagartos y volcanes con esto. No es garantía, pero tampoco es mentira".
Rama
"¿Qué tan potente es?".
"O este producto está bien añejado, o piensas que soy una idiota".
"Está bien, te creo".
Sorprendente. Seguro se cosechó hace apenas unos días.
"¿Vendes otras drogas?".
"Solo marihuana porque es parte de mi religión. Todo lo demás es haram". Aspira para exagerar la pronunciación.
No tienes que consumirla para venderla.
"¿Seguro?".
"Ya dije todo lo que podía al respecto".
Lo dice en serio. De no ser así, estaría quebrantando alguna regla propia.
Rama
"Yo creo que sí tienes algo más".
"Pero no pienso venderlo".
Este tipo es un hombre de negocios por sobre todas las cosas. Si puede sacarle una ganancia a algo, seguro que lo vende.
"La ganzúa. Me la llevo".
"Sirve para entrar en las casas y corazones".
Rama
"No puedes robar sin esto".
Rama
Compra las gafas amarillas.
"Estos productos no los encuentras en el Bazar".
"Lo lamento, habibti. No doy descuentos.".
Compra el top deportivo del programa espacial.
"Con aspiraciones".
Compra el calzado deportivo de burbuja.
"Si alguien se te queda viendo, les cobras una comisión por el espectáculo, ¿está bien?".
"Me llevaré un poco de esa hierba milagrosa".
Con una sonrisa, Ojos de Cabra te pasa un paquetito de papel aluminio.
"Ahí no hay nada". Fija la mirada en tu mano vacía.
"Dame algo de éxtasis".
"Si no es suficiente, dime con confianza". Te guiña un ojo mientras te ofrece una píldora.
Rama
"Te amo, pero sabes que no puedo hacerlo de a gratis".
"Tengo todo lo que necesito". (Regresas).
"Está bien. Dime qué tienes en mente". Se muerde el labio.
Rama
"Déjame ver qué vendes". (Revisas su mercancía).
"Será todo un placer".
Demuéstrale que puede confiar en ti para enseñarte las otras drogas.
Rama
Se trata de un hombre con lealtades conflictivas, entre su familia, su negocio, sus amigos y los Azzurri. Pero ¿cuál es la que más lo tranquiliza?
"Todos tenemos nuestra religión. Yo respetaré la tuya si tú respetas la mía".
"Te entiendo. Pero aclárame algo: ¿Cuál es tu religión?".
Tu respuesta debe ser importante. Esta es la prueba final.
¿Necesitamos formar pärte de su cïrculo de confianza? Podrïa ser lo mäs seguro.
LA RELIGIÓN ES UNA ILUSIÓN QUE TIENE EL ÚNICO PROPÓSITO DE APRESARNOS.
Rama
"Las estrellas. Les rezo para pedir su perdón".
"Suena hermoso y así, pero, eh, ¿pensé que necesitabas drogas?".
Claro. La religión no es más que la droga de las masas. Debe ser un código.
"Suena hermoso y así, pero, eh, ¿pensé que necesitabas drogas?"."Entonces, ¿por qué nunca te he visto antes?". Se te queda viendo antes de romper el papel. "Es broma. Sabes…"Si eso es lo que opinas, me siento mal por ti. Debe ser terriblemente solitario". Te ve y desaprueba con la…"A eso me refiero", te susurra de vuelta.
Rápidamente mira alrededor, de izquierda a derecha. Tras un momento, inhala y exhala, y se acerca para susurrarte.
"No le digas a mis hermanos sobre esto, ¿sí? Pero tengo el mejor ex del lugar". Te muestra rápido un frasco como de medicina, lleno de píldoras.
"¿El mejor ex? ¿De éxtasis?".
"Sí, por favor... shhh".
Resulta difícil determinar si de verdad está preocupado por que lo expongan o si solo es parte de su actuación.
"No le diré a nadie. Te lo prometo".
"Ahora que ya lo sabes, si me ocurre algo, nos vamos juntos". Se pone dos dedos en la cabeza y hace como si jalara un gatillo.
No es para tanto, pero entiendes a qué se refiere.
Rama
"Es lo único que quería. Gracias".
"Igual que el tuyo, probablemente".
"Entonces, ¿por qué nunca te he visto antes?". Se te queda viendo antes de romper el papel. "Es broma. Sabes que hablo de drogas, ¿verdad?".
"No profeso ninguna. Todas las religiones son una estafa".
"Si eso es lo que opinas, me siento mal por ti. Debe ser terriblemente solitario". Te ve y desaprueba con la cabeza. "Sabes que hablo de drogas, ¿verdad?".
(Susurras). "Solo quería drogas".
"A eso me refiero", te susurra de vuelta.
Se trata de un hombre con lealtades conflictivas, entre su familia, su negocio y sus amigos. Pero ¿cuál es la que más lo tranquiliza?
Rama
No te viene nada a la cabeza más que casarte con el sujeto.
Definitivamente no. Los operarios no pueden permitirse una debilidad de ese tipo.
Rama
Rama
Si él no te la va a vender, alguien más lo hará. Un hombre de negocios como él debería entender eso.
"Tengo a otro proveedor al otro lado de la ciudad. Y ofrece mejores precios".
"Te refieres a Hakim... ¿le dicen H? Por favor, conozco sus precios y usamos al mismo proveedor. No me vas a engañar así".
No contaba con que hubiera otro vendedor de su nivel y que, además, se hablaran. Fue una mala estrategia.
Rama
El único motivo por el que está aquí es para ganar dinero gracias a gente como tú. Pero ¿qué tienes tú de especial?
"Sé que vendes algo exclusivo para tus clientes favoritos. Quiero que me incluyas". (Guiñas).
"No quiero negarte, nena. Pero, en esta ocasión, no tengo nada más que ofrecerte". Se encoge de hombros.
Entonces no se trata de ti. Tal vez tenga algún motivo propio por el que no está cediendo.
"Tengo mucho dinero para gastar en un producto con algo más de intensidad...".
"Escuché que ofreces protección. ¿Cómo funciona eso?".
"Dime algo más específico. ¿Qué tipo de protección necesitas?". Entrecierra los ojos hasta que parecen navajas.
Te está analizando, así como ha analizado a muchas personas antes.
"Tú sabes".
"Creo que sí. ¿Alguien te está causando dolor, nena?".
Es una pregunta con trampa. Necesita que te abras lo suficiente para que esté dispuesto a considerar este riesgo.
Pero tampoco tienes que confesar todo, operaria.
"Hipotéticamente".
"Entonces, hipotéticamente, no es tan fácil".
"Como no eres de aquí, déjame explicarte algo. Portofiro no es como otros lugares. Sí, claro, hay armas por aquí y por allá, pero no es fácil conseguir una. Las leyes son estrictas".
"Los carabineers traen sabuesos que huelen pólvora durante sus rondas. Ya sabes, para que la gente recuerde las reglas. Los perros son de una raza agresiva que traen del extranjero. Pelones y con unos colmillos de miedo. A mi prima Alishba, uno de esos le arrancó un pedazo de pierna".
"¿Acaso ella portaba un arma cuando el perro la atacó?".
"Seguro que sí". Se rasca la barbilla. "Hace diez años de eso y aún no camina. Lo que quiero decir es que por aquí no puedes portar armas así como si nada".
"¿Tú portas un arma?".
"Nah".
Su postura lo dice todo: No... en este momento.
El bolsillo derecho de su pantalón adquiere un doblez en la forma de algo pequeño y pesado. Trae una navaja.
"¿Qué hay de ese esa navaja?".
"Ah, puro sentido común. Las armas de fuego son otra cosa".
"¿O sea que no me ayudarás?". (Continúas).
"Los carabineers traen sabuesos que huelen pólvora durante sus rondas. Ya sabes, para que la gente recuerde…"Seguro que sí". Se rasca la barbilla. "Hace diez años de eso y aún no camina. Lo que quiero decir es que por…El bolsillo derecho de su pantalón adquiere un doblez en la forma de algo pequeño y pesado. Trae una navaja."Ah, puro sentido común. Las armas de fuego son otra cosa".
"A ver, muéstrame las palmas de tus manos. Extiéndelas de lado a lado". Hace lo mismo con las suyas, como ejemplo.
"Solo di cuánto. Puedo pagarlo".
"También los carabineers". Señala tus manos. "Vamos. Muéstreme".
"¿Para qué?".
"Para leerlas, ¿para qué más?". Pone las manos arriba, en actitud defensiva. "No necesito tocarte ni nada".
No está mintiendo, pero le interesa algo distinto a las líneas de tus manos.
Le muestras tus palmas.
"En Rustam, mi abuela era una strega, una adivina". Entrecierra los ojos mientras examina tus manos. "Salvó a tres hombres de cometer suicidio. Pero se casó con un <i>bostanci</i> que ya no le permitió practicar su oficio".
Un integrante del ejército de alto nivel, que tomó juramento para proteger al jefe del estado de Rustam... cuando Sueño de Rustam todavía era un estado.
"Veo una larga línea de la vida que se rompe en dos partes. El pasado y el futuro. ¿Ves cómo cambia de dirección? Un lugar y una época diferentes. ¿Tuviste un encuentro cercano con la muerte en otro país, nena?".
Rama
La bala cerca de tu corazón se sobresalta, pero al poco rato se calma.
"Más cercano de lo que creerías".
"Lo lamento".
"La línea del amor se divide en dos, más o menos a la mitad. Como si hubieses estado aislada por un tiempo. Es la primera vez que veo esto".
"Lo lamento".Podría ser puro invento para venderte sus servicios. O tal vez...Hay personas como él, con una intuición para este tipo de cosas. Un conocimiento místico que se transmite de…"De eso hablamos"."Está bien. No me cuentes si no quieres"."Tranquila, nena", reafirma con una risita detrás de sus palabras.
Unos cuantos inventos para desarmarte mientras cubre una lista de puntos que se sabe de memoria.
"Sé lo que estás haciendo. Hice el mismo truco con uno que otro embajador ebrio".
"Me pregunto de dónde lo habrás aprendido tú". Sonríe.
De pronto, se endereza y mira hacia arriba. Se disipa la sensación de calidez que emanaba de él.
"De acuerdo. No hay problema. Podemos hablar".
"No, no, tú sigue. Me está gustando".
"Tal vez, si saliéramos a cenar un día. Tú, yo, un tagine de cordero preparado a fuego lento con azafrán y canela. Un cuscús suave con mantequilla derretida encima. Y, de postre, berenjena con miel. Pero, por ahora... hablemos de negocios".
"¿O sea que estás dispuesto a vender?".
"Cuando quieras, sí".
Rama
"He perdido mucha gente. ¿También puedes ver eso?".
"Puedo ver que no estás temblando para nada". Te mira a los ojos.
"¿Ya terminaste?".
"Casi". Te mira a los ojos para evaluarte, esforzándose por contenerse.
(Le siseas a tu mano). "Cállate".
"Así que estoy en lo correcto. Y, de todos modos, no estás temblando para nada". Te mira a los ojos.
No es que esté leyendo las líneas de tu mano, sino tus reacciones a sus reacciones.
"¿A qué te refieres con que se rompe en el futuro?".
"Podría ser por cualquier cosa o podría no ser nada". Se encoge de hombros. "Sea lo que sea, estarás mejor parada con mi protección".
Podría ser puro invento para venderte sus servicios. O tal vez...
Hay personas como él, con una intuición para este tipo de cosas. Un conocimiento místico que se transmite de generación en generación... Esto podría significar algo malo.
"Pensé que hablábamos de negocios".
"De eso hablamos".
"No". (Mientes).
"Está bien. No me cuentes si no quieres".
(A tu mano). "Sabía que estabas espiándome. ¿Para quién trabajas?".
"Tranquila, nena", reafirma con una risita detrás de sus palabras.
Sabes qué ocurrió en el pasado, pero ¿cómo saber el futuro?
Un golpe en tu pecho. Tu corazón dio un vuelco.
"Olvídalo". (Te retiras).
"Entonces no podemos seguir". Chasquea con los dientes. "Pero, si cambias de opinión, solo dime".
Rama
"No. Yo seré quien lo provoque".
"Claro". Asiente, lentamente, presionando la lengua contra su mejilla dentro de su boca.
"Mis asuntos son privados, Cara de Cabra".
"Y mi negocio consiste en darte lo que sea que quieras y merezcas. Pero no todo puede ser tan fácil".
"Un arma".
"Digamos que quiero protección. ¿Tú podrías ayudarme con eso?".
"Y yo estoy buscando un gobierno que me arrope y cuente cuentos antes de dormir". Sus ojos se cierran más. "¿Qué tipo de protección?".
"Me gustaría obtener una protección mejor de la que ya tengo".
"Me preguntaba cuánto te tardarías en pedir lo que buscas".
Rama
"¡Eso es todo! Empecemos por lo más importante. ¿Qué tipo de protección tienes en mente?".
Barril de 78 mm. Largo de 150 mm como máximo. Cargador de quince municiones. Y, sobre todo, el gatillo debe sentirse bien.
Enörme. Tan grande como para matär a algo con pezüñas.
De tantos crímenes que podríamos cometer, el peor, sin duda, sería que fuese estéticamente mediocre.
Rama
"Que quepa en mi bolsillo, sin número de serie, y fácil de abandonar por ahí".
"Elegante. Fría. Un poco curva. Un solo movimiento y bang... un agujero en el pecho. Como me pasó cuando te vi por primera vez".
"¿De metal o polímero?".
"Elegante. Fría. Un poco curva. Un solo movimiento y bang... un agujero en el pecho. Como me pasó cuando te…"Ajá... Un Big Bang de tamaño mediano. Lástima, no tengo nada semejante"."Es exactamente lo que necesitas. Un arma hermosa para una mujer hermosa"."Elegante, pero simple. Algo discreto para que no llames la atención. Te entiendo".
De metal. Mejor retroceso. Todas las balas tiemblan mientras tú te mantienes firme.
Mejor de polímero. Así te mueves con el arma y no contra ella.
"¿Qué me recomiendas?".
"Legado contra logística. El metal es pesado, pero genera menos retroceso. El polímero es ligero y delgado, bastante práctico. En lo personal, prefiero el metal".
"Que sea de metal, entonces".
"Esa es mi nena". Se da un golpecito en el pecho con los nudillos. "Escucha, esto es de vital importancia. ¿La quieres con seguro? ¿O a pelo?". Te dedica un guiño.
Con seguro. No afecta el rendimiento y hace un clic que suena cool.
¿Una correa? No, gracias.
"Con seguro".
"Claro, respeto tu preferencia. Además, es muy satisfactorio cuando lo quitas".
"Y, solo para ti, voy a añadir un extra, completamente gratis. ¿Hay algo que te falte?".
Necesitas fusionar la pistola con tu mano. Que se vuelvan una sola.
Algo que mantenga tu mano estable cuando se caliente. Una estabilidad suprema.
No estaría de más algo para silenciarla.
Rama
"¿Me das más de uno si lo pido amablemente?".
"Me temo que no, nena. Tendrás que elegir".
Rama
"Algo para el agarre. No puedo permitir que se me resbale".
"Ya sé qué te va a servir. Te abraza la mano como si te conociera íntimamente".
"Uff. Hasta me emocioné". Se frota las manos. "Dame dos meses y será toda tuya".
"Ya sé qué te va a servir. Te abraza la mano como si te conociera íntimamente"."Claro, ya tengo algo en mente. Cómoda, sin ruido y fácil de usar"."Déjame ver si puedo conseguir un equipo subsónico. Si no, tendrá que ser un supresor corto"."Un arma pura para un alma pura. Empiezo a creer que de verdad estamos hechos el uno para el otro".
Imposible. Tiene que conseguirte algo mucho más pronto que eso.
Rama
"¿Dos meses? Lo dices de broma, ¿verdad?".
"Nena, pertenezco a una dinastía de las armas. Respiramos pólvora y eructamos con retroceso. Nuestros bebés aprenden a desarmar armas en la oscuridad. Nunca hacemos bromas sobre ellas".
"Pero necesito ponerles unas balas a unas personas ahora".
"Mi bisabuela, que en paz descanse, me enseñó que hay dos cosas que no se pueden apresurar en la vida: las armas y el amor. Y aquí estamos, lidiando con ambas".
"¿Qué puedes conseguirme para mañana?".
"¿Mañana? Carajo. ¿Por qué me gustan las mujeres exigentes?". Se soba el cuello con movimientos rápidos.
"Mira, no será el arma de tus sueños, pero es de buena calidad". Hace un gesto con la mano. "Pago en efectivo por adelantado".
Rama
¿Estás segura de esto? Ya te fabricaste tu propia arma.
Rama
"Digamos que me interesa. ¿Qué obtengo exactamente a cambio del dinero?".
"Una pistola de fábrica, recién salida de la caja. Probablemente 9 mm. Sin papeles y con el número de serie rayado".
"Sabré cuál es tu arma en cuanto la vea. Pero, si quieres algo de calidad y rápido, no será barato".
Rama
"¿Cómo sé que no vas a desaparecer en cuanto te dé el dinero?".
Rama
"¿Para qué haría eso? ¿Para que el fantasma de Vespar me asuste cada noche por el resto de mi vida? No, gracias".
"Pero tampoco te voy a obligar si no quieres. No soy así. Tú dime".
Rama
"No intentes herir mis sentimientos. Soy todo un profesional. Te doy mi palabra. Y mi corazón".
"Los profesionales suelen dar garantías".
"Eso es para shaitanes. Tú vienes a verme, pagas por un arma, yo te la consigo. Si no es perfecta para ti, el arma se queda en mis manos".
"¿Y se puede confiar en tu palabra?".
"Con total seguridad".
"Está bien. Con eso me basta".
"Nah, no solo te bastará. Te sentirás mucho mejor que eso".
Compra un arma.
"Confianza mutua". No cuenta el dinero, solo se lo guarda y asiente, viéndote a los ojos.
"La tendré pronto. En unas horas, no días".
Rama
Rama
Revisas tus bolsillos, esperando un milagro. Lo único que encuentras es pelusa.
Rama
"No tengo esa cantidad de dinero ahora mismo".
"Está bien. Solo dime en cuanto lo tengas. Yo me encargo de lo demás".
Rama
"Tengo que pensarlo". (Regresas).
"¿Pensé que necesitabas algo pronto?". Frunce el ceño. "Pero no pasa nada. Dime cuando estés lista y me encargaré de lo demás".
¿Estás segura? Podrías fabricarte el arma de tus sueños.
Rama
Rama
Ya tienes un libro con planos para armas. Solo tienes que armar una.
Debe haber un libro con planos para armas en algún lugar de la ciudad, solo tienes que encontrarlo.
"Me bastaría con una correa táctica. Mientras más fácil sea tomarla, mejor".
"Claro, ya tengo algo en mente. Cómoda, sin ruido y fácil de usar".
"Me llevaré un silenciador".
"Déjame ver si puedo conseguir un equipo subsónico. Si no, tendrá que ser un supresor corto".
"No necesito accesorios. Soy una purista".
"Un arma pura para un alma pura. Empiezo a creer que de verdad estamos hechos el uno para el otro".
"Me gusta sentirla así, a pelo, sin nada de por medio".
"Sigue hablando de ese modo y dentro de poco estaremos empañando ventanas".
"De polímero".
"Entendido. Escucha, esto es de vital importancia. ¿La quieres con seguro? ¿O a pelo?". Te dedica un guiño.
En el invernadero de Novessa, tú junto con otros aspirantes a operarios entrenaron con acero. La familiaridad te resulta reconfortante.
"Algo para limpiar la casa. Lo más parecido a un lanzamisiles portátil que puedas conseguir".
"Ajá... Un Big Bang de tamaño mediano. Lástima, no tengo nada semejante".
"Quiero algo que sea tanto elegante como mortal".
"Es exactamente lo que necesitas. Un arma hermosa para una mujer hermosa".
"Una potente, de preferencia. Pero que no haga mucho ruido".
"Elegante, pero simple. Algo discreto para que no llames la atención. Te entiendo".
"Está bien. Sí, necesito protección, así que qué más da". (Le muestras las manos).
Rama
"Me gustaría pedir algo". (Compras un arma).
"Tengo el dinero". (Compras un arma).
Rama
Le da un vistazo rápido a tu intento de pago y niega con la cabeza, sabiendo que no es suficiente.
Rama
"Vine por mi pedido".
"Ah, claro".
Esta vez no huele a colonia, solo emana un ligero olor metálico.
"Pero tengo que explicarte algo. Hubo algunas complicaciones". Resopla.
"¿Qué complicaciones?".
"La gente no siempre cumple con lo que esperas de ella. Pero no te preocupes...". Se da unos golpecitos en la chamarra, a la altura del corazón.
"Mira. No sé cómo pedirte esto, pero voy a necesitar más dinero en efectivo antes de poder entregarte el producto".
Qué curioso. Parece que sí sabía cómo pedirlo.
Hoy no tiene buen equilibrio. Está apoyándose más en la pierna izquierda, como si no pudiera confiar en la derecha. Como si le doliera.
"¿Le pasó algo a tu pierna?".
"Por las complicaciones que te explicaba. Lo lamento, nena. Así son las cosas".
Rama
"Cuéntame qué pasó".
"¿Por qué? ¿Quieres saber si estoy mintiendo?".
"Por supuesto".
"Tiene sentido".
"Mi contacto se encontraba en el terreno a espaldas de la mezquita Al-Nour, en la parte vieja de Viudas. Queda muy al este, los turistas no llegan hasta allá. Ni los portofirenses".
"¿Es una zona peligrosa?".
"Es un área más pobre que las demás. Antes había carniceros y ganado por ahí. Mataderos, tanques de cal, refrigeradores industriales... Hoy en día, no es un buen lugar para vivir, aunque mucha gente sigue ahí. Pero bueno...".
"El tipo que traía el arma no era el mismo que la vendía. No era la voz ni el acento. Ni siquiera su olor, ¿sabes? Dudé si traería tu pedido. Y mejor caminé de largo".
El área vieja de Viudas cambió por su visita. Había una ruta que debía seguir, pero se desvió. En la esquina, había un auto en espera, con el motor encendido. En la cajuela: una alfombra y una cuerda vieja.
"Hiciste lo correcto".
"Sí, lo mismo creo".
"Pero igual conseguiste un arma. ¿De dónde?".
"Le pagué a alguien que trabaja en logística en Quisach. Trabaja en una de las bodegas del puerto. Abrió una para mí. Unos cientos de soles por veinte minutos ahí adentro...".
Está cansado. Es el cansancio que da por haber pasado una noche en un lugar malo de la ciudad.
¿Tiene sentido su historia?
Te está mintiendo, pero no como tú crees. Su noche fue mucho peor que eso. Corrió unos riesgos indescriptibles para conseguirte esta arma.
¿Por qué no me cuenta?
Porque quiere hacer lo correcto por ti. Así de simple. Quizá podrías usar eso a tu favor...
¿Aprovecharte de su atracción por ti? Pan comido.
No podrá resistirse si ve a su "amorcito" de mal humor.
"¿Saliste bien librado?".
Rama
Es un poco cruel aprovecharte así de él.
Ha pasado por cosas mucho peores. Se le ve en la cara.
Bah, por supuesto que está mintiendo. ¿Espera que te creas que se metió a un restaurante de kebabs, pero no pidió uno?
La pistola. Concentrémonos en la pistola.
¿A quién le importa? ¡Mira su cara de culpable! ¡Cómo emana culpa por cada poro de su ser! Como la jugosa y deliciosa carne que no te trajo... Y tú sin haber probado nada desde hace tantos años...
¿Entonces, está mintiendo?
Quién sabe. Pero definitivamente es egoísta. Y tú tienes mucha hambre, después de tanto correr de un lado para otro.
Ah, ni idea sobre la pistola. Perdón.
¡Ya, detente! ¿Qué hay de la pistola?
Ah, casi se me olvida.
No, no es cierto. Es culpable, es más que obvio. Emana culpa como grasa que sale lentamente de un corte de carne perfectamente rostizado... Un corte de carne que definitivamente mereces...
"¿En serio ocurrió lo que me estás diciendo?".
"Ojalá hubiera sido diferente".
Rama
"¿Cómo se lo tomó?".
"Empezó a decirme las cosas correctas para que me quedara. Eso me hizo caminar más rápido. Me oculté en un restaurante de kebabs con mucha gente. No me siguió".
Indícale que se vaya.
"No te creo. Pero me da curiosidad saber qué ocurrió".
"Las pendejadas que suelen pasar en Portofiro".
"¿No querrías saber lo mismo?".
"Lo preguntaste con mucho más tacto del que yo hubiera tenido".
"Aprecio todo lo que sufriste por mí, pero no puedo creer que me estés tratando así".
"Por favor, habibti, no te pongas así. Me jugué el pellejo por ti".
Muy bien. Hazte la damisela en aprietos. Es su punto débil.
"¿Vas a dejar que una chica como yo vaya por las calles sin nada con qué defenderse?".
Rama
"Tienes un arma. Sé que no es la mejor, pero has sobrevivido con ella hasta ahora".
"Solo te importa el dinero. Me enferma".
"Basta, basta. Me estás rompiendo el corazón", te suplica mientras se da unos golpecitos en el pecho.
Después de un momento, su expresión cambia cuando se da cuenta de lo que tiene que hacer.
"Está bien. Puedes tomar el arma. Nada más tendré que hacer algunos tratos extra o algo así". Saca una bolsa y te la da.
Rama
Nylon de primera calidad y triple costura. Costoso.
Mira dentro de la bolsa.
La bolsa contiene algo que reconoces. Una Rohrenmacht 12-B. De armazón pesado, semiautomática.
Rama
Rama
Manufacturada en Kino's Gambit. Corredera recubierta con un acabado gris oscuro. Cañones fijos, con puertos. Fabricada para disparar con alta precisión.
La asesina dentro de ti sonríe.
Hay algo más ahí...
Junto al arma, hay cargadores de doce cartuchos envueltos en papel encerado.
El joven te analiza, pero no se atreve a preguntar nada.
Cumplió.
"Buen trabajo, Ojos de Cabra".
"Y lamento lo de... ya sabes. Los contratiempos imprevistos".
Tiene la pinta de un niño que juega a ser adulto en una habitación llena de consecuencias.
"No te preocupes. Estoy acostumbrada".
"Sí, me da esa impresión".
"¿Y ya te vas, nena? ¿O quieres charlar un poco más? Siempre estoy aquí cuando me necesites".
Rama
Ahora que concluyó el trato, guarda la esperanza de haberse ganado un lugar en tu corazón.
Rama
Y, así como si nada, vuelve a irradiar calidez. Si tan solo fuera así de fácil en tu caso.
"Esta fue una lección. Aprende algo".
"Bueno".
"Aprecio tu profesionalismo".
"Y yo te aprecio a ti". Se lleva una mano al corazón.
Solo asiente.
Rama
"Pensé que lo nuestro era especial".
"No, nena. No es eso personal. Ya sabes que tú, para mí...".
"Lo que me estás demostrando es que no te importo para nada".
"Devuélveme el dinero. Ahora".
"No puedo hacerlo. Ya no lo tengo".
EMITIDA POR EL ESTADO, SUSTRAÍDA DE UN CADÁVER O FABRICADA POR TU PROPIA CUENTA. ASÍ ES COMO SE CONSIGUE UN ARMA. ANÓTALO.
Acordaron la cantidad. Pagaste por adelantado. Él tendrá que asumir la pérdida.
Rama
"Pues me quedo con el arma. Dámela".
"Es toda tuya cuando me des los cien soles. No quería que lo nuestro terminara así... ni modo".
Rama
"Los costos extras que hayan salido no tienen por qué modificar nuestro trato".
"Los tratos de este tipo cambian sobre la marcha. No es como si compraras comida o una casa. Es un mundo diferente, con reglas diferentes".
"Mierda".
"Lo sé, lo sé". Te mira con tristeza.
Apúntale con tu pistola casera.
Estás a punto de hacer tu jugada, cuando...
"Sé qué pretendes. No lo hagas".
Su dedo índice tiembla.
La tensión de antes de un duelo está bien grabada en su ser.
Rama
"¿Por qué?".
Rama
"Mira, antes sacaste tu arma más rápido que yo. Pero, esta vez, estoy preparado".
A pesar de que se ve relajado, sus codos y rodillas están en espera, como un resorte a punto de saltar.
Este es un hombre que conoce las armas y los problemas que causan. No suelta amenazas de ese tipo así como si nada.
Rama
Sus ojos no están rojos. Está casi sobrio, así que sus reacciones serán mejores que la última vez.
Esta opción solo puede ser perjudicial... para ambas partes.
Rama
Sus ojos no están rojos. Está casi sobrio, así que su reacción será rápida.
Rama
"Solo quiero decir que la última vez no saliste tan bien librada".
"Pasé por muchas penurias para conseguirte esto. Sería una lástima que se fuera al caño".
"Intentas robarme. No tienes derecho a ofrecerme consejos".
Continúa. (Sacas tu arma).
Lo hizo. Ojos de Cabra te dejó un agujero en la cabeza tan grande como el que tú dejaste en su corazón.
Rama
Fin de esta rama
"Está bien". (Te retractas).
"Hagamos esto como se debe". Asiente.
Rama
"Está bien". (Le pagas).
Toma el dinero con calma y se lo guarda en el chaleco.
"Te juro por Rustam que no te arrepentirás". Saca una bolsa y te la da.
Te das de palmadas por todo el cuerpo, dos veces, intentando encontrar dinero que no existe.
Rama
"No puedo permitírmelo en este momento".
"Puedo guardártela cuanto necesites. Es lo mínimo que puedo hacer por ti".
Rama
"Tengo una contraoferta: mi codo en tus dientes".
"No te culpo por pensar en eso, pero... lo lamento, nena. Así son las cosas".
"¿Por qué?".
"¿Me quieres timar, Ojos de Cabra?".
"No tendría el arma si intentara timarte. Lo lamento, nena. Así con las cosas".
"No vine a escuchar tus lloriqueos. ¿Dónde está mi arma?".
Se da unos golpecitos en la chamarra, a la altura del corazón.
"¿Estás bien?".
"Estoy vivo. Lo importante es que...". Se da unos golpecitos en la chamarra, a la altura del corazón.
"Toma. Por la mercancía". (Le das el dinero).
Rama
Entrecierra los ojos al ver tu palma vacía y niega con la cabeza.
Rama
"¿Ya está lista mi orden especial?".
Ojos de Cabra toca su reloj con el dedo y niega con la cabeza.
Rama
"Hasta luego, Ojos de Cabra".
Rama
Rama
"Nos vemos".
Su mueca desapareció. Ahora, sus labios apenas son una línea.
Rama
Rama
"Bebé, con tantas visitas, haces que me den ganas de formalizar lo nuestro".
Rama
Rama
"¿Es tu pequeño tributo a Vespar? Te ves mucho mejor con ese uniforme de lo que él nunca se vio... Mmm".
Rama
"Mmm, tal vez podría acostumbrarme a que uses ese uniforme. Tienes ese aspecto de mujer a cargo. Dime qué necesitas".
Rama
Rama
Rama
Ojos de Cabra te lanza una sonrisa cansada cuando te acercas. Como de costumbre, inspecciona tus curvas sin disimular nada.
Rápido, dispárale con los dedos. A manera de juego, claro está.
Fácil. No hay reconocimiento de su parte. No ha deducido nada.
"Bien, por fin lo tengo. Me tomó un tiempo, pero ya te entendí, sé lo que tramas. Ya sé quién eres".
"¿Ah, sí? Me encantaría escucharlo".
"Bájale al sarcasmo. Conozco tu alma. Y tu cuerpo". Te apunta con el dedo. "Eres una hechicera. Apareces y zuuum... mis penas se desvanecen".
Tu engaño sigue en pie. Excelente.
"Bájale al sarcasmo. Conozco tu alma. Y tu cuerpo". Te apunta con el dedo. "Eres una hechicera. Apareces y…"¿Explicar qué? ¿Tus hechizos? ¿Tus encantos?". Te apunta con el dedo. "Así es... una hechicera, eso eres.…"Una hechicera, eso eres. No intentes fingir, conozco tu alma y tu cuerpo". Te apunta con el dedo. "Apareces…
Pobre tipo. Al menos deberías asegurarte de que esté bien.
Rama
"¿Penas? ¿Todo bien?".
"Nada de qué preocuparte. Algunos problemas de negocios. Suele pasar". Asiente. "Pero los hombres de verdad se levantan después de cada tropiezo. Siempre".
"¡Ahora, dime! ¿Qué es lo que necesitas de mí, suculenta <i>qarînah</i>?".
Rama
"Genial, me descubriste. Soy una hechicera".
"¿Ves? Lo admite". Asiente hacia el cielo y luego hacia ti. "¿Cuántos hombres han caído ante tus seductores encantos antes de mí, eh?".
¿Profesionalmente? Habías llegado a las primeras cifras de tres dígitos cuando te congelaron.
"Casi. Soy un ser de oscuridad pura, entretejida con la carne".
"Sí, apuesto a que tienes un lado oscuro. Pero eso no explicaría tu sensualidad".
"Puedo explicarlo".
"¿Explicar qué? ¿Tus hechizos? ¿Tus encantos?". Te apunta con el dedo. "Así es... una hechicera, eso eres. Cuando apareces, zuuum, mis penas se esfuman".
(Acerca tu mano a tu arma).
"Una hechicera, eso eres. No intentes fingir, conozco tu alma y tu cuerpo". Te apunta con el dedo. "Apareces y zuuum... mis penas se desvanecen".
Rama
"Habibti". Asiente. "¿Cómo está tu amigo?".
"Mejor, gracias a ti".
"¿Es gratitud lo que noto en tu voz?". Te guiña un ojo. "Yo solo hice mi parte. Tú, la tuya. Nada más".
"Todo ha estado tranquilo de mi lado". Asiente. "En lo que respecta a mi empleador".
"Me da gusto escuchar eso".
"Ahora que eso está resuelto, tenemos cosas más importantes que discutir. Negocios".
"¿Qué negocios?".
Rama
Rama
"Lo mismo de siempre, ya sabes. Algo que necesitas. Me rompe el corazón verte con esa protección. Mereces algo mejor".
Rama
"Lo de siempre, nena. Algo que tú necesitas. Solo tienes que pedirlo".
"Algo que necesitas... y que te mereces".
Rama
"Estás hablando con un prestador de muchos servicios de élite. Tal vez pueda conseguirte mejor protección que esa cosa con la que me apuntaste. Solo dime lo que quieres".
Rama
"Solo soy un apuestísimo joven emprendedor y proveedor de muchos servicios. Solo dime lo que quieres".
"¿Cómo lo hiciste?".
"Con delicadeza, es todo lo que necesitas saber, porque hay cosas más importantes que discutir".
"¿Y ahora qué?".
"Negocios".
"Pronto volverá a producir suficiente humo para tapar el sol".
"Suena a que se está recuperando. Qué bueno".
"Mínimamente, pero lo necesito al máximo de su capacidad".
"No lo presiones, ¿de acuerdo? El tipo no se veía en buen estado".
"Me preguntaba cuándo te aparecerías". Frunce el ceño. "Hay algo que quieras decirme, habibti?".
Le robaste y te desapareciste. Tal vez sí se merece una disculpa.
Un principiante perdió frente a una profesional... no hay nada que explicar.
Rama
"Escucha, Ojos de Cabra...".
"No te preocupes, habibti. Sé que no tenías mala intención en realidad".
"Al principio, me dije a mí mismo: Ojos de Cabra, bello, talentoso e intrépido emprendedor... ¿a qué djinn ofendiste tanto como para que el amor de tu vida te trate como a una triste alfombra barata?".
"Se me ocurrieron dos opciones. Primero, como ya le dije antes a la police: viejo, yo no hice nada. Segundo, esta hermosa mujer no trataba de lastimarme a mí. Su alma es bella. Entonces, ¿por qué hace esto?".
"Tu amigo, el tipo alto, ¿cómo está?".
"De acuerdo, debí decirte".
"Sí, debiste. Pero está bien. La comunicación es la parte más difícil de cualquier relación".
"He despachado a gente por peores motivos". Sus labios se curvan al sentir el peso del recuerdo. "Así que te perdono, por la inmensa gracia y el amor de mi corazón".
"Solo quiero que sepas que sí lo lamento".
"Gracias por eso. Ahora...".
Rama
"Dime qué necesitas. Tal vez hoy te consiga una mejor protección que esa cosa con la que me apuntaste, ¿no?".
Rama
"Hablemos de negocios, ¿eh? Solo dime lo que necesitas y te lo proveeré".
"Muy amable de tu parte".
"Ya me has visto mover el producto, pero no has visto las montañas que movería por ti. Por ahora, ya que lo otro quedó resuelto...".
"Vaya. ¿Pasamos a los negocios?".
"Sí, tienes razón, es verdad". Se muerde los labios. "Ya nos comprendemos mutuamente, no hace falta desperdiciar palabras".
"Está bien".
"Qué bueno".
"No sé de qué hablas".
"Vamos, yo sé cómo estaba el asunto. Si él no estuviera mejor, no estarías aquí. Solo digo que...".
"No se me ocurre nada".
Rama
Rama
Ojos de Cabra se hace para atrás mientras te acercas. De reojo, sigue lentamente los movimientos de tu cuerpo.
Miërda, el mensajëro Azzurri. Saca tu ärma.
Cuidado. No hay reconocimiento de su parte. No tiene idea de nada.
Espera. ¿Entonces qué significa esa cara?
Apreciación erótica. Pero, de nuevo: sin reconocimiento.
Obviamente. Mi robo fue magistral.
Ojos de Cabra continúa mirándote lánguidamente.
Tu secreto sigue a salvo. Finge que esta es la primera vez que se ven.
Rama
"Espera, espera. Antes de que digas algo... ¿eres soltera, o el castigo por mis... voluptuosos... pecados?".
Rama
Pobre tipo. Tuvo una noche difícil.
Rama
"¿Ese intento de ligue alguna vez te ha funcionado con alguien?".
"Intento de ligue, dices. ¡Si me salió del corazón! En fin, ¿en qué puedo ayudarte?".
Rama
"Intento de ligue, dices. ¡Si me salió del corazón! En fin, ¿en qué puedo ayudarte?"."Alhamdulillah. Ahora tienes un motivo para buscarme. Dime, ¿cómo puedo ayudarte?"."Tiene sentido. Pero dime, ¿en qué puedo ayudarte?"."Qué suerte tiene ella de que yo sea un hombre respetuoso... casi siempre. Pero dime, ¿en qué puedo…
Rama
"Escuché que debía hablar contigo si quiero conseguir protección".
"Tal vez. Y una mujer tan hermosa como tú, no me cabe duda de que la necesita. Pero, para que sepas, puedo procurar todo tipo de bienes y servicios".
"Me llamo Ojos de Cabra. Soy un hombre de diversos emprendimientos". Se toca dos veces el pecho con el índice.
"Tal vez. Y una mujer tan hermosa como tú, no me cabe duda de que la necesita. Pero, para que sepas, puedo…"Solo si tienes vista de topo. La gente viene a buscar una amplia gama de servicios. Tal vez sea el destino.…"Mi negocio erestú. Vienes aquí, dialogas conmigo... y ya casi estás convencida. Pero ¿qué falta? De eso me…"Por sobre todas las cosas, mi negocio eres tú, hermosa. Pero las apariencias importan poco. Cuando la gente…
"¿No eres el que trabaja en el estacionamiento?".
"Solo si tienes vista de topo. La gente viene a buscar una amplia gama de servicios. Tal vez sea el destino. Tal vez, la casualidad. Yo le llamo un buen negocio".
"¿Tienes un negocio de alguna clase?".
Texto alternativo
(Finges sentirte confundida). "¿Tienes un negocio?".
"Mi negocio erestú. Vienes aquí, dialogas conmigo... y ya casi estás convencida. Pero ¿qué falta? De eso me encargo yo. Es parte de los servicios que brindo".
"¿Te parece que necesito ayuda?".
"Por sobre todas las cosas, mi negocio eres tú, hermosa. Pero las apariencias importan poco. Cuando la gente me ve, no siempre se dan cuenta de que opero desde varios ángulos en cinco líneas de tiempo. Así son los servicios que puedo ofrecerte".
Rama
Este debe ser el "rustamiense robusto" que la camarera veía reunirse con VIRTUE en el Espejo Turbio.
Rama
Y el barquero dijo que es una fachada para los Azzurri. Intrigante.
Rama
Debe ser la fachada para los Azzurri que mencionó el barquero.
Ya has visto este tipo de actitud antes. Debe tener algún tipo de negocio secundario.
"Soltera y con sed de venganza".
"Alhamdulillah. Ahora tienes un motivo para buscarme. Dime, ¿cómo puedo ayudarte?".
"Debe ser un castigo".
"Tiene sentido. Pero dime, ¿en qué puedo ayudarte?".
"Tengo novia. Vive en el teléfono".
"Qué suerte tiene ella de que yo sea un hombre respetuoso... casi siempre. Pero dime, ¿en qué puedo ayudarte?".
¿Tal vez debería disculparme por si acaso?
¿Qué tan fumado estaba esa noche?
Uff, hasta la estratósfera.
El joven se hace para atrás, con su mirada recorriendo tu figura lentamente... hasta que sus ojos se abren de par en par al reconocerte.
"Tú...".
"Lo sabía, desde el momento en que nuestras almas se encontraron". Se da golpecitos en el pecho con el puño. "Wallah, a nuestros nietos les encantará escuchar esta historia".
Está tranquilo, obviamente no guarda resentimientos.
"¿Cuál historia?".
"La nuestra. De cómo en la noche que nos conocimos lo que realmente me robaste fue el corazón".
Rama
"Pero, dime...". Se endereza y su sonrisa se desvanece. "Tu amigo, ¿está mejor?".
Rama
Rama
"Sí. Gracias a ti".
"Escucha, la gente siempre tiene una forma particular de moverse". Relaja su sonrisa. "Y nunca es aleatoria. Aún recuerdo verte bajo aquellas luces callejeras. ¿Sabes cómo te veías?".
Preocupada.
Rama
"¿Además de hermosa?".
"Sí, además".
"Como si me estuviera cagando".
"Sí, pero fue más que eso".
"Te veías desesperada".
Lo reflexionó mucho, dándole vueltas hasta que llegó a su conclusión.
En otra vida, hubiera sido un buen operario.
Rama
"Tal vez un poco".
"No, nena. Un mucho. Pero está bien".
"Tu amigo, el tipo alto. Espero que esté bien". Se apunta a sí mismo y luego a ti. "Lo único que digo es que tú y yo estamos bien".
"¿Por qué?".
"He despachado a gente por peores motivos". Sus labios se curvan al sentir el peso del recuerdo.
"Oye, ¿escuchaste cómo dije eso?". Le brota una sonrisa. "Todo profundo y complejo... soy jodidamente encantador, ¿verdad? ¡Ay, papá!".
¿Cömo no iba a caernos bien? Tiene todas las señales de un miëmbro de primera de la Doppelgäng. Confiable de pies a cabëza.
"Bien. Lo admito".
"Y yo te entregaré el mundo entero a cambio, si me dejas".
"¿Y ahora qué, Ojos de Cabra?".
"En algún momento iremos a cenar, te enamorarás de mí, tendremos muchos hijos y viviremos juntos". Se encoge de hombros. "Pero si te refieres a ahora...".
Rama
"En fin".
"Seh, te gustó".
"Solo resalta nuestras diferencias".
"¿Así de fácil?".
"¿Qué lo delató?".
"Pues todo". Sus labios se curvan al sentir el peso del recuerdo.
"Tan equivocado que da risa".
"¿Ah sí?". Cuenta con los dedos. "No detecté codicia ni enojo. No eran negocios ni se trataba de mí, ni de mi empleador".
"En control".
"¿Con tu forma de moverte? Claro, pero no solo eso".
"Estoy algo oxidada".
"Nah, lo hiciste bien. Solo es que soy uno de los mejores".
"Dímelo tú".
"Me sorprende que no estés molesto".
"¿Por qué? Solo un tonto culpa al universo por sus bendiciones".
"Tienes problemas, viejo. Muy serios".
"Solo uno, habibti. Se llama amor, y me temo que es terminal".
Rama
El joven se hace para atrás, con su mirada recorriendo lentamente tu figura. Cada ojo se le desliza hacia afuera, como si un horizonte diferente atrajera a cada uno.
Un leve pero simétrico y lamentable caso de estrabismo doble.
Rama
"Espera, espera. Antes de que digas una palabra... Yo no tuve nada que ver. Un hombre merece un juicio justo antes de la sentencia".
No puede quitarle los ojos de encima a tu atuendo. Debe sentirse nervioso cerca de la ley.
"¿Cuál es el problema?".
"Mmm, interesante. Haces preguntas en vez de sacar tu arma y apuntar mientras gritas para pedir refuerzos...".
"Sí, ya vi. Claramente no eres carabineer. Tienes demasiadas curvas para eso. Así que dime, ¿eres soltera, o el castigo por mis... voluptuosos... pecados?".
Rama
"Suenas extremadamente culpable".
"¿Eso es todo? No vas a apuntarme con tu arma mientras gritas para pedir refuerzos...?".
"No soy lo que parezco".
"Sí, eso veo. Y, de hecho, no es lo único que veo". Se muerde el labio. "¿Eres soltera, o el castigo por mis... voluptuosos... pecados?".
El joven se hace para atrás, con su mirada recorriendo lentamente tu silueta. Cada ojo se le desliza hacia afuera, como si un horizonte diferente atrajera a cada uno.