Rama
Rama
Los brillantes colores de las bebidas parecen aún más intensos cuando regresas.
Rama
Tus ojos se dirigen inmediatamente a los precios, impresos en blanco y negro debajo de cada fila.
Son incluso más altos que los de las máquinas expendedoras del aeropuerto de Treffe, de camino a aquí.
Parece justo. Economía insular.
Pero tú no eres de Portofiro.
Si el mundo te niega incluso estos pequeños placeres, entonces tal vez deberías negarle al mundo su mal habido dinero.
Rama
Roba dinero de la máquina expendedora.
Rama
Compra una lata de café "¡RUMBA!".
La lata hace un agradable tump al caer.
Rama
Solo puedes aspirar a comprarlo. Y se te hace agua la boca, saboreando solo bilis.
EL AMARGO ICOR DE LA POBREZA.
Compra una botella de Perro Pale ale.
Afortunadamente, la botella es de plástico.
Rama
La máquina no negocia con los discapacitados fiscales.
Compra gomitas duras Wiśnia.
Aterrizan en el pozo con un peso formidable e intimidante.
Rama
Solo encuentras polvo y arrepentimiento en tu persona.
Vete.
Las bebidas permanecen durmientes en su cámara refrigerada artificialmente.
Rama
Fin de esta rama
(Gritas). "¡Ayuda! Están tratando de cometer un robo, ¡en pleno Bazar!".
Los PDP hacen caso omiso de tus súplicas. Te dejan sola presenciando la atrocidad que se está cometiendo contra el consumidor.
Tal vez todo este asunto del libre mercado no esté funcionando...
¿Es cara?
Estás presenciando una atrocidad cometida contra el consumidor.
Si el mundo nos niega incluso estos pequeños placeres, entonces nosotros deberíamos negarle al mundo su mal habido dinero.
(Desvías la mirada). No, ¡no puedo mirar!
Justo a tiempo. Nadie quiere presenciar tal atrocidad siendo cometida contra el consumidor.
Las bebidas están alineadas como soldados de colores brillantes, ordenados disciplinadamente detrás de resortes en espiral.