Rama
Piensa, operaria. Si tú fueras tú, ¿qué harías?
Una estampida violenta a lo largo del distrito. Devorando apartamentos y tuk-tuks.
Probablemente esté hambriento tras su fase inanimada. Pero... él es tú. ¿Tú a dónde irías?
Rama
¿Adónde iría yo, si fuera yo?
Cierras los ojos. El plano de las formas y los colores se yergue ante ti... la psicogeografía de Portofiro.
Busca a PSEUDÓPODO.
La ciudad murmura a tu alrededor, rosa y pulsando con la memoria. Buscas dentro de tus sensaciones, ritmos, pensamientos...
Percibes una sombra de ti misma, moviéndose. Confundida, temerosa, pero eres tú. Concéntrate.
Escucha.
"Pero estoy seguro de que ya estuve aquí antes. ¿No me reconoces?".
En el fondo, escuchas sonidos de maquinaria y hombres que se dedican insultos masculinos entre sí mientras transportan el cargamento de un barco a la costa.
El barquero cruza los brazos y mira a tu doble con cautela. Sabe que algo anda mal, pero no sabe qué.
Duda, quizá al percibir tu presencia en su mente.
¡Quédate ahí!
Estás volviendo sobre tus pasos.
Rama
Fin de esta rama
Está en los muelles. Entendido.
Un barco de carga se desliza suavemente por el canal. El olor a aceite combustible flota denso en el aire.
¡PSEUDÓPODO! ¿Dónde estás?
Cierras los ojos y un plano de formas y colores aparece ante ti...
¿Dónde estás, hombrecito?
La ciudad murmura a tu alrededor. Un túnel aparece. Buscas dentro de tus sensaciones, ritmos, pensamientos...
Pero, cuando emerges del otro lado, no hay nada. No tienes idea de dónde está tu doble.
Lo encontraré a la antigua. [Te vas].
Los callejones y canales de Quisach te llaman. Es hora de responder.
Probablemente buscaría un buen lugar para matarme.
Quizá sea la respuesta lógica a despertar súbitamente como una fotocopia de carne. Pero... él es tú. ¿Tú a dónde irías?
Tal vez solo quiera estirar las piernas.
No se puede ignorar la probabilidad de atrofia muscular. Pero... él es tú. ¿Tú a dónde irías?