Rama
Rama
Terminas viendo al maniquí una vez más.
Rama
Rama
¿Qué hace aquí?
Parece que el maniquí está en esa posición porque se iba a usar para algo.
Ocupa el espacio de alguien más.
Rama
¿De quién es este cuarto?
Las pistas están por doquier y tú estás en medio de todas. Recuerdos de viajes de exploración espacial, chamarras de algodón en sus ganchos, radios viejas...
Acogedor y desordenado. Nada que ver con la limpieza impersonal de la clínica médica de abajo.
El polvo se acumula en todo. Este lugar se ha preservado exactamente como cuando se abandonó, hace meses o incluso años.
Rama
Rama
El Dr. Hugo no viene a menudo. Por ahora solo el maniquí duerme aquí.
Rama
Parece que la mayoría del tiempo el cuarto está vacío. Por ahora, solo el maniquí duerme aquí.
Mira en el lugar.
El maniquí está rodeado por los restos delicados de una vida pasada. Recuerdos de viajes de exploración espacial, chamarras de algodón en sus ganchos, radios viejas...
Todo está exactamente como Karolina lo dejó.
Pero ella no está aquí. En lugar de ella, está...
Un sustituto.
La manifestación de la tragedia de un padre.
Rama
Como una pintura de todo lo que perdió.
Una cavidad que se llenó con algo todavía más vacío.
Una operaria como tú.
Funcional, aunque muerto por dentro.
Rama
De hecho, te serviría meter un grillo en la oficina de Gonza sin que se dé cuenta. Te dejaría espiar sus llamadas...
¿No se dará cuenta?
A pesar de que Gonza es paranoico, su atención nunca está en donde debería. Jamás sospecharía de un sabotaje de esta naturaleza.
¿Entonces lo pongo dentro del maniquí?
Exacto. Solo tienes que encontrar una abertura, como la boca.
Rama
Un maniquí médico. Nada más que eso.
Escondido.
Rama
Estás en negación, tanto como el mismo doctor.
El Dr. Hugo dijo que este era el cuarto de su hija.
¿El maniquí debería estar aquí?
Rama
Rama
Técnicamente, le pertenece al "Dr. Gonza". Pero la cuestión parece ser más bien en qué lugar brindaría más felicidad.
¿Quiën merece que el maniquï sea parte de su Doppelgäng?
EXPRÓPIALO PARA QUE SEA DEL ESTADO. TÓMALO EN NOMBRE DEL PUEBLO.
Rama
Gonza debería tenerlo. Es suyo, a fin de cuentas.
Debe tener algo de derecho sobre él, al igual que el dueño original.
Rama
Es nauseabundo pensar que ese hombre todavía tiene algún derecho.
Rama
El Dr. Hugo claramente lo necesita.
Rama
Un hombre sin su hija es como un hombre sin su alma.
Rama
Podrías decirle a Gonza que no lo encontraste...
No es como que esté en posición de corroborar lo que le digas.
¿Será un mecanismo para sobrellevar algún problema? ¿Un doloroso recuerdo a algo que perdió...?
Yo. Yo lo quiero.
Rama
No sería un miembro particularmente útil de tu escuadrón, pero al menos cuenta como compañía, por fin.
Rama
Rama
ES PARA TODOS. ES PARTE DEL PUEBLO.
Quien lo encuentra se lo queda.
No puedo decidir.
Entonces el maniquí se quedará aquí hasta que se te ocurra qué hacer con él.
Rama
Técnicamente, le pertenece al Dr. Gonza. Pero la cuestión parece ser más bien en qué lugar traería más felicidad.
Lo acomodaron con cuidado. Fue un acto que se hizo con cariño.
Rama
Significa algo para el Dr. Hugo. Tal vez demasiado. Se deprimiría por perderlo.
Rama
Significa algo, tal vez demasiado, para quienquiera que lo puso aquí. Se deprimiría por perderlo.
Algo más. (Regresas).
El maniquí mantiene su posición, apacible.
Rama
Mira la etiqueta.
Se ven impresas las palabras: "PROPIEDAD DEL DR. GONZA". Y escrito a mano justo abajo dice: "Para mí, para cuando no soy yo".
Rama
Rama
Sin duda los dichosos "objetos personales" de Gonza.
Es momento de devolvérselo a su dueño.
Rama
El maniquí se queda quieto, con la cabeza en una posición cómoda.
No se ve que quiera irse. Es como si estuviera en casa.
Rama
Podrías regresárselo a Gonza con un grillo adentro. Así podrías escuchar sus llamadas.
¿No se dará cuenta?
A pesar de que Gonza es paranoico, su atención nunca está en donde debería. Jamás sospecharía de un sabotaje de esta naturaleza.
Entonces, ¿solo tengo que encontrar una abertura?
Exacto. Por ejemplo, su boca...
Rama
Rama
Rama
El hombre es un genio.
Museo o escena del crimen. Los historiadores del futuro no sabrían determinarlo.
Está mucho más enfermo de lo que pensé.
Rama
Rama
Rama
¿Por qué el Dr. Hugo tiene un maniquí que le pertenece a Gonza?
El maniquí parece mirar tras de ti, con sus labios de plástico congelados a media idea.
Como si hubiera escuchado una pregunta y estuviera meditándola.
Rama
¿Por qué un maniquí que le pertenece a Gonza estaría en esta casa flotante?
Rama
¿Por qué el Dr. Hugo tiene un maniquí que le pertenece a un tal Gonza?
¿Quién es Gonza?
Rama
Quizá uno de los doctores locales.
Rama
¿Por qué estaría aquí un maniquí que le pertenece a Gonza?
Rama
¿"Gonza"? ¿No lo mencionó el Dr. Hugo en algún momento?
Con clara aversión. Esto podría explicarlo.
¿Quién?
ADMIREN: ¡LA SOBERANÍA SUPREMA! LA PROPIA REPÚBLICA DE GONZA.
Examina el maniquí de cerca.
Te mira fijamente, inmóvil.
Rama
Espera a ver si se mueve.
Rama
Pasan los minutos. Se juntan las partículas de polvo en tus hombros. Te empiezan a doler las articulaciones. El maniquí no se mueve.
Debe estar rígido de estar tanto tiempo en esa posición.
Rama
Pasan los minutos. La casa flotante se mece gentilmente. Se juntan las partículas de polvo en los objetos a tu alrededor. Te empiezan a doler las articulaciones. El maniquí no se mueve.
Rama
Observa su cara.
Un óvalo de silicona, sin marco. Las sombras dibujan los relieves de la nariz, los párpados, la boca. Tienes ante ti algo semejante a un rostro humano.
Pero ¿es la cara de quién?
Rama
Tal vez así se veía Melita.
Casi puedes escucharla hablar...
"¿Qué ocurre, CASCADA?". Los labios del maniquí se mantienen inmóviles, pero la voz prosigue. "¿Por qué estoy desnuda, CASCADA?".
Y bien, ¿no le vas a responder?
Ahora eres un maniquí médico, Melita. Esos no suelen tener ropa.
"¿Me vas a tocar, CASCADA?", te pregunta el maniquí con la voz de tu controladora. Sigue sin moverse, así como tú.
Tócala.
Dura, comprimible, fría. Sientes la textura en capas propia de una no-persona. Se rompe la fantasía. Apartas la mano, decepcionada.
Ya me volví loca.
Melita, la de verdad, estaría de acuerdo. Sería buena idea dejar de ver al maniquí.
Solo un poco más.
El maniquí se te queda viendo. Tú ves al maniquí. Pasan minutos enteros en un incómodo silencio.
Esto no es nada bueno. Un rostro comunica los sentimientos de la persona que la controla. Sin eso, no es más que tejidos, hueso y cartílago. Un paramento desprovisto de significado y amor.
Pero las caras que se mueven tampoco me dan amor.
¿Puede un rostro encarnar al amor? Puede mostrar risa, asco y sorpresa. Pero el amor es un sentimiento, no una expresión. Podría serle difícil caber entre las líneas y pliegues a las que te entregas.
Antes de echarle la culpa a otros por no darte lo que quieres, asegúrate de que estés buscando en el lugar indicado.
Eres una operaria, CASCADA. No te entrenaron para buscar el amor.
A ver, mira, la cara del maniquí sigue igual. A pesar de eso, en cierto modo, te cambió.
Rama
Claro, ya terminé.
La cara del maniquí sigue igual. A pesar de eso, en cierto modo, te cambió.
Rama
OK, me largo.
Absolutamente no.
Pero el momento se escapa. Los labios del maniquí siguen inertes.
Probablemente la propia cara de Gonza. Es algo que él haría.
Un espejo hecho carne. O al menos lo que más cercano que haya podido hacer el hombre.
Un lado se marchita mientras que el otro se mantiene igual. En él, plasmó lo que queda de su propia vida.
¿Soy... yo?
El modelo enfrente de ti no es más que eso: un modelo vacío. Pero conforme miras el maniquí, te das cuenta de que puedes transferirle tus propios rasgos.
De pronto, ves una copia perfecta de ti misma. Excepto que está desnuda, no respira y no hay nada detrás de sus ojos.
Rama
¿Estás viva?
No hay respuesta de esta versión alterna de ti. Solo mantiene una mirada fija.
Rama
Qué simple debe ser tu vida.
No responde de forma alguna. No tiene que hacerlo, pues así son las obligaciones de esta versión alterna de ti. Puede darse el lujo de estar ahí sentada, sin hacer nada.
¿Cambiamos lugares?
Ni un movimiento como respuesta.
Lo tomas como un "no".
Parpadea. (Te detienes).
Un telón cae sobre el mundo. Cuando la realidad vuelve, sigues parada frente a un maniquí vacío, sin rastros de ti.
El universo vuelve a su orden de siempre. Pero algo se siente distinto, algo que no puedes ver.
Nadie puede.
Rama
¿Karolina? Eso explicaría por qué el Dr. Hugo se aferró a él.
El maniquí tiene el mismo tamaño que el de una niña pequeña e inocente. No tiene vida ni alma, pero a los humanos se nos da bien llenar espacios vacíos con ideas conocidas.
Una impresión de ella para llenar el vacío.
Rama
Nadie. Solo es un maniquí médico normal.
De ser cierto, seguramente había un original, una persona, cuyo rostro se usó como modelo para crear esta cara que te devuelve la mirada, completamente inerte.
Suficiente. (Regresas).
Te alejas de la cara y recompones tu mirada.
Rama
Rama
Rama
Suficiente de inspeccionarlo. (Regresas).
Te concentras. El maniquí sigue dirigiendo su mirada vacía al mismo lugar.
Rama
Rama
Rama
Toma el maniquí.
Sorprendentemente, la cama vacía se ve aún más triste que cuando estaba ocupada.
Rama
Fin de esta rama
Déjalo ser. [Te vas].
Dejas que el maniquí siga descansando cómodamente en la cama.
La cosa en la cama sigue mirando intensamente al vacío. Poco a poco, empiezas a notar detalles: una mandíbula bien moldeada, un torso curveado y miembros con varias articulaciones.
Se colocó con una delicadeza espeluznante.
Qué conveniente que no puede ver mi cara.
Al menos eso es seguro.
Probablemente te la arrancaría y la usaría como propia.
¿Qué es eso?
Un maniquí médico, acurrucado en la cama, apoyado sobre unas almohadas. Se ve una etiqueta colgando de su muñeca.
Su expresión, congelada en el tiempo. Se ve indefensa, mas no angustiada.
Esqueleto de PVC con recubrimiento de silicona como piel. Articulaciones de polímero flexible. Tórax comprimible. Diseñado para resistir traumatismos repetidos.
Retrocede. [Te vas].
El objeto en la cama sostiene la mirada.