Rama
Rama
Rama
"Bienvenida, bienvenida".
Rama
Rama
Rama
Dale la tarjeta de disculpas.
Extiendes la mano para mostrarle la tarjeta de disculpas. Él sonríe amablemente y la recibe.
Rama
"Ah". Revisa la tarjeta, la sonrisa vuelve a sus ojos. "Gracias. Disculpa aceptada. Claro que sí. Tan amigos como siempre".
Rama
"Ah... gracias".
Revisa la tarjeta de disculpas, con la expresión perdida.
Quizá fuiste demasiado entusiasta.
"Ya... veo... gracias".
"De nada".
Mira a Eszti antes de doblar la tarjeta y esconderla.
Seguro es el maldito gramaje.
Rama
"¿Mejores amigos?".
"Está bien, la odias".
"¿Qué le dijiste?". (Te diriges a Eszti).
"Le recordé lo de tu lesión en la cabeza".
"¿Cuál lesión en la cabeza?".
"El grave daño cerebral que te hizo comportarte de forma tan espantosa en mi cocina, de eso hablo".
"No me gusta que me obliguen a mentirle, Hershel".
Lo decía en serio. Ilusa.
Tal vez unas cuantas mentiritas piadosas llamen su atención sobre la oscura mentira que ocupa el centro de la relación.
Rama
"No sabes nada de mis sufrimientos".
"Ni me importan. Él cree que tienes daños cerebrales graves".
"Ah... mi conmoción cerebral. La que nos llevó a tener una pequeña pelea en tu cocina". (Mientes).
"Exacto. Pero más que una conmoción, fue más bien daño cerebral".
"¡Pascal, no sufrí daño cerebral!".
Pero él sigue atento a la televisión.
"Es sordo, Hershel. Sordo".
"Podría ser LASS de aparición temprana. ¿Lo llevaste con el doctor Gonza?".
"El doctor Gonza es un maniático medio loco que piensa que todas las enfermedades son consecuencia, directa o indirecta, de la existencia de las mujeres".
"No crees que seamos capaces. Qué triste".
"Puede ser".
Rama
"¿Lo vas a hacer o no? La vida de tu marido podría depender de eso".
"¿De qué... estás hablando? Eres repugnante".
"Lo descubrimos a tiempo, todavía se mueve. Una manita rápida podría ser todo lo que necesita".
"Si tocas a mi esposo, voy a llenar una jeringa con algo mucho peor que pentotal sódico".
Rama
"Si tocas a mi esposo, voy a llenar una jeringa con algo mucho peor que pentotal sódico"."Mi esposo es un hombre perfectamente feliz"."No voy a responder a esa pregunta y no te atrevas a intentar averiguarlo. Te estoy vigilando"."Siempre me han dicho que soy intensa. Pero eso no es asunto tuyo, Hershel".
"Ignorar las necesidades de un hombre... eso sí es repugnante".
"Mi esposo es un hombre perfectamente feliz".
"¿Es... ya sabes... de metal?". (Señalas su entrepierna).
"No voy a responder a esa pregunta y no te atrevas a intentar averiguarlo. Te estoy vigilando".
"Protestas demasiado, Eszti. De verdad. Eres una fiera".
"Siempre me han dicho que soy intensa. Pero eso no es asunto tuyo, Hershel".
"Está un poco demente, pero, a veces, los locos tienen razón".
"Si se demostrara que un loco tiene razón, entonces no sería un loco, sería un profeta. ¿Dónde están los profetas, Hershel?".
"¿Por qué apagó su aparato?".
"El ruido le resulta abrumador, prefiere la tranquilidad. Además, no tiene nada interesante que decir".
Rama
(Gritas). "¡No tengo daño cerebral!".
Pascal sigue absorto en la televisión, que parpadea silenciosamente frente a su rostro.
Ya, olvídalo.
"Ese vaso de ahí... ¿es tuyo?". (Señalas el vaso).
Rama
Sigue tu mirada hasta el vaso de plástico coleccionable y prende su aparato.
"¡Ajá, sí! Placid Wolf. Muy difícil de conseguir".
Rama
Demasiado difícil.
Entonces sabe lo que vale... qué vergüenza.
Rama
"¿Cómo lo conseguiste?".
Levanta una revista de crucigramas y se muestra orgulloso y arrepentido al mismo tiempo.
"Resolví el rompecabezas. Lo mandan por correo".
Rama
"¿Eres fan de 66 Wolves?".
"Nunca he visto la serie. Pero me gustó el vaso".
Rama
"No... no es tan difícil de conseguir. Vale como un sol". (Mientes).
"¡Ja, ja, ja, ja, no, no! Muy difícil".
Rama
"¿Tienes otro rompecabezas? Te apuesto a que podría resolverlo".
"Ah, no. Bueno... sí. Pero ahora el premio es una tostadora".
Rama
"¿Me regalas el vaso?".
Sonríe, pero niega con la cabeza.
Rama
Libera al pensionista de su propaganda plástica.
Rama
Tienes un agente, ¿por qué no lo usas?
"Solo soy una pobre mujer con daño cerebral que necesita un vaso de Placid Wolf...".
"No te atrevas".
Con curiosidad, prende su audífono y voltea hacia ti.
"La lesión en la cabeza... es muy grave. Podría morir sin haber completado mi colección de vasos". (Señalas tu cabeza).
"No le hagas caso".
"No todas las cicatrices son visibles".
"Ah... sí. Coleccionas los vasos...".
Frunce el ceño y mira con tristeza su vaso.
"Sí. Llévatelo. Espero que tu cerebro se mejore".
Rama
"Eszti... Me estoy muriendo... como dijiste...".
Agárrate la cabeza y gime lastimosamente.
"Por favor, Pascal. Ten piedad".
Qué pareja tan feliz. ¿Me pregunto qué más hace con todo ese tiopental sódico?
"¡Qué buen suministro de equipo médico y tiopental sódico tenías, Eszti!".
"¿A dónde quieres llegar?".
"Sólo me preguntaba si tu encantador esposo lo sabe, es todo".
"¿Esto es... por el vaso? ¿De verdad? No puedes hablar en serio".
"Mi colección es muy seria".
"Detesto cada momento de tu presencia".
Saluda con la mano y le hace una seña a Pascal, que asiente con tristeza.
"Le dije que ibas a tomarlo prestado". Suspira. "Maldita sea, Hershel".
Rama
"Dámelo".
"¿Debería pedirle que revise el mueble de arriba?".
Rama
Tienes una ventaja. Un buen operario sabe cuándo delegar.
"Eszti, ¿puedes decirle que me dé su vaso?".
"No".
INSUBORDINACIÓN.
Rama
Solo quiere ver que te arrastres.
"Te lo suplico. Ten piedad de mí. Necesito ese vaso...".
Se ríe cariñosamente ante la televisión. No te escucha.
"Por el amor de Dios, Hershel. Ten algo de dignidad".
"Me suicidaré sin ese vaso. Y lo haré delante de ti. Y entonces desearás haber sido ciego también".
"Me voy a wanguear sin ese vaso. Y lo haré delante de ti. Y entonces desearás haber sido ciego también".
Ve la televisión con él.
Rama
Se sientan lado a lado, en silencio y contentos bajo el resplandor de la televisión.
Rama
La televisión está en silencio, emitiendo lo que parece ser un documental sobre delfines y sus entrenadores. Dóciles cabezas grises se balancean arriba y abajo en un estanque enorme.
Te golpea un rayo de amor incondicional por los delfines y sus mágicas siluetas.
Al notar tu atención, Pascal te sonríe y prende su audífono.
"¿Te gustan los delfines?".
Habla como si fueras una niña desconocida.
"Tienen más amigos que yo".
"Un grupo de delfines se llama manada, ¿sabías? Una manada de delfines".
Si fuëramos delfines, serïamos una manada de enfërmos.
"Somos una manada, Pascal. Tú y yo".
"Sí. Somos una manada. Qué bonito".
Él voltea a ver a Eszti, que se encoge de hombros.
"Sí. Somos una manada. Qué bonito"."Yo... creo que la manada se alegraría de verte... sí"."No". Se ríe. "Solo conocen el mar"."Sí, por qué no. Es divertido inventar cosas"."Ah, sí", dice nervioso, pero no antipático. "Yo también los veo"."Solo preguntaba"."Tal vez podrían buscar un tesoro enterrado, mejor, ¿no?"."Ah... sí. Sí. ¿No sería lindo?"."¿Y si mejor nadie muere?"."Sí... como yo y mi voz graciosa"."Qué lista". Se queda pensando un momento. "¡Pero sus ruidos no riman!"."Ay... No, no deberíamos hacer eso. No les gustaría. Mira... los delfines son felices. Siempre están…
Rama
"Por cierto, perdón por todo eso de los 'aumentados'".
"Ah... No pasa nada. Me pareció muy gracioso".
Los delfines saltan en la pantalla. Pascal cruza y descruza los brazos.
Ese hombre es la viva imagen de la comodidad y la seguridad. Recuerda ese detalle para más adelante.
"Fue un mal chiste, no lo decía en serio".
"No te preocupes". Te sonríe amistosamente.
Rama
Conque así se siente tener una manada. Qué bien.
Los delfines acarician un pez globo con el hocico, pasándoselo uno a otro mientras nadan.
Cruza y descruza los brazos, como Pascal.
"Mmm. Sí". Hace lo mismo.
Ahora estás en las grandes ligas de la amabilidad, Hershel.
"Ejem".
Mira a su esposa y sonríe.
Rama
"Las dejo platicar, chicas". Y vuelve a apagar su audífono.
Rama
"Me alegra estar de vuelta en Portofiro. Extrañaba este lugar".
"Sí. Bienvenida de vuelta. Es un placer tenerte aquí".
"Todos los delfines son unos violadores. Deberíamos echar castradores químicos al agua".
"Pero no sería bueno para el medio ambiente, ¿no crees?".
"Esos trajes son increíblemente realistas".
"Ah, sí. Se ven los cierres".
"Deberíamos buscarnos un pez globo para divertirnos, amigo".
"Mmm, sí. Sería divertido".
Se siente bonito tener un amigo.
"Era casi racista reprochártelo. Eres como eres y no puedes ser de otra forma".
"Así es. Aplica para todos".
Nace una cría de delfín. El agua se vuelve rosa por la sangre.
"¿Te programaron para casarte con Eszti, o...?".
"Sí, el destino. Me gusta pensar eso".
Sonríe tímidamente, como si fuera algo bueno.
Los delfines acarician un pez globo con el hocico, pasándoselo uno a otro.
La expresión habitual de sorpresa y tensión del pez globo parece hecha para ese deporte. La Manus Fati otra vez en acción.
"En realidad, solo estoy celosa. Yo también deseo trascender mi forma física".
"No te preocupes. Tu forma física está bien".
Tiene razón. Podrías dar piruetas encima del sillón que dejarían en ridículo a los delfines.
"Y por 'perdón' quiero decir 'cuídate la puta espalda, cabeza de metal'".
"Ah, ¿sí? Bueno". Asiente con seriedad. "Gracias por avisarme!".
No muestra miedo alguno... debe de ser un modelo muy avanzado. Tal vez hasta esté equipado con misiles. Sé amable.
"No se me olvida que eres un cráneo de acero".
"Ah... sí. Ja, ja".
Los delfines saltan en la pantalla. Pascal cruza y descruza los brazos.
Ese hombre es la viva imagen de la comodidad y la seguridad. Recuerda ese detalle para más adelante.
"Cuídate la puta espalda".
"Antes tenía una manada, pero la eché a perder. Ahora me siento demasiado triste como para ser parte de una manada".
"Yo... creo que la manada se alegraría de verte... sí".
"¿Crees que los delfines conocen la traición?".
"No". Se ríe. "Solo conocen el mar".
"Lo dudo mucho. Seguramente son hombres disfrazados".
"Ah... ¿sí? ¿Cómo lo sabes?".
"¿Y por qué no?".
"Sí, por qué no. Es divertido inventar cosas".
"Se ven los cierres en la parte de atrás".
"Ah, sí", dice nervioso, pero no antipático. "Yo también los veo".
"¿Eres un delfín disfrazado de hombre?".
"No, no creo".
"Solo preguntaba".
(Volteas a ver a Eszti). "¿Es un delfín disfrazado de hombre?".
"Conozco a Pascal íntimamente. Puedo asegurarte de que no lo es".
¡Viejitos teniendo sëxo! ¡Daño psicolögico, golpe directo!
"Me encanta todo lo que se pueda entrenar. Amárrale una bomba en las aletas".
"Pobre delfín. ¿Por qué querrías hacerle eso al pobre delfín?".
LOS DELFINES SON IDEALES PARA CONVERTIRLOS EN MÁRTIRES. SUS RASGOS SUAVES LES AHORRARÍAN MUCHAS HORAS DE TRABAJO A NUESTROS ESCULTORES.
"No al delfín. A los submarinos fascistas, a las escuelas de buceo liberales".
"Tal vez podrían buscar un tesoro enterrado, mejor, ¿no?".
"Será una muerte pacífica. Sin preocupaciones, sin dolor, instantánea".
"Ah... sí. Sí. ¿No sería lindo?".
"De morirme yo a que se muera el delfín...".
"¿Y si mejor nadie muere?".
"Además, tal vez sean conscientes de su propia existencia".
"Creo que entiendo lo que quieres decir. La gente puede ser cruel con quienes no pueden hablar por sí mismos, o quienes hablan diferente".
Su sonrisa es cálida, comprensiva.
"Como tú y tu voz graciosa".
"Sí... como yo y mi voz graciosa".
"Por lo que sabemos, todos los delfines podrían ser poetas".
"Qué lista". Se queda pensando un momento. "¡Pero sus ruidos no riman!".
"Deberíamos aplastarlos para evitarles la agonía de vivir".
"Ay... No, no deberíamos hacer eso. No les gustaría. Mira... los delfines son felices. Siempre están sonriendo".
Toma el control y cambia de canal.
Un conjunto de imágenes granuladas en blanco y negro muestra una fábrica llena de máquinas, con telas saliendo de las fauces de acero.
Desenfocada, pero tan grande como para cubrir todo el fondo, hay una palabra y un número: ESSILK #3.
Veamos cuántos canales tienen. (Cambias de canal).
La pantalla está inundada de luces de neón disparadas directamente al lente de una cámara. El parpadeo estroboscópico de los colores forma un velo que oculta la cara de una chica.
Rama
Una cara todavía adolescente. Unos labios pequeños y brillantes se mueven como si invocaran a un espectro de un futuro lejano. Debe ser Ultra Violeta en sus inicios.
"Bueno, ya".
Devuélvele el control.
"¡Gracias!".
Rama
Toma esto, Eszti. (Cambias de canal tan rápido como puedes).
Un exasperante torrente de luz y sonido pasa ante tus ojos. Un grito, una canción, un chiste... todo se funde en una olla de radiante veneno cerebral.
"Te vas a acabar la batería. Ya basta".
De hecho, toma esto, Eszti. (Prendes y apagas la tele una y otra vez).
La televisión se prende y apaga, el resplandor de la pantalla palidece de angustia al ritmo de tu dedo lunático.
"¡Basta!".
"Eszti es una espía, por cierto".
Él voltea a ver a Eszti en busca de ayuda.
Le hace una seña mientras el humo del cigarro flota alrededor de la mano.
"Aaah".
Te mira con su dulce sonrisa y asiente con empatía.
"¡Si te dijo lo del daño cerebral otra vez, está mintiendo!".
"Está bien, querida, estarás bien".
Rama
"¿Qué fue eso?".
"Mis condolencias".
"Ignora lo que acaba de decir. Está loca".
"Lo haré, querida".
Levanta el pulgar.
Te devuelve el gesto.
Despídete. [Te vas].
"¡Adiós!".
Texto alternativo
"¡Adiós! Ten cuidado". Se da un golpecito en la cabeza y te mira con preocupación.
Rama
Fin de esta rama
Mira a Eszti por encima del hombro antes de sonreírte.
Como un actor que le pregunta al director: "¿Estamos grabando?".
Rama
"Hola".
Te lanza una mirada dolida pero comprensiva, con la nariz todavía un poco roja por el impacto de la alacena.
"Recibiste lo que te merecías".
Sonríe amablemente y apaga su audífono.
TE CENSURARON.
"Perdón por lo del vaso".
"La carpintería no funciona con los aumentados, por lo que veo".
"¡Ella me atacó primero!".
"Hola de nuevo".
Rama
Asiente hacia la cocina.
"Ahí está".
Rama
"Veo que tienes una gran familia".
"Sí. Muchas pequeñas ramificaciones de felicidad".
Rama
"Eres sordo, ¿verdad? ¿Qué se siente?".
"Mucho silencio".
Se ríe a carcajadas.
Rama
"Te estoy vigilando, cráneo de acero".
"Ajá, sí. Sigue siendo muy divertido". Mueve una mano a la izquierda.
"Eszti está en la cocina".
Un toque de desesperación.
Rama
"¿Cuándo te casaste con Eszti?".
Texto alternativo
"Oye, sobre Eszti y tú...".
Rama
"¿Sí?".
Rama
"¿Cómo se conocieron?".
"¡Ah! Yo era su cartero. Siempre tenía el buzón muy limpio. Empezó a hacerme té y... bueno".
Rama
Ay, no... y nosotras que le arruinamos el buzön...
Se encoge de hombros y guiña un ojo.
Se casó con un hombre que conoce el nombre y la dirección de todo el mundo y tiene acceso a su correspondencia. Qué inteligente, ESTOC.
"Te está usando para obtener información".
"¿Sobre los timbres postales? Ja, ja, ja".
En sus ojos notas un espectro... ¿de reconocimiento?
"De todos modos, ya estoy jubilado. Feliz en mi casita". Extiende las manos.
Rama
"¡Qué perro, eh!".
"Ja, ja, ja, no, no".
"Qué romántico".
"Sí, así es. Los ancianos también necesitamos amor, ¿sabes?".
Qué hermosos.
Es repugnante.
"Vi que Oskar Metamoto estuvo en tu boda".
"¡Oskar! Sí. Buen amigo. Buen peinado".
Sus cejas se fruncen y sonríe con complicidad. Está a punto de contarte un secreto.
"Le gustó mi prima, Gabriella".
Señala una fotografía en la que se ve a una mujer gigantesca junto a Pascal, con el brazo felizmente apoyado sobre sus hombros.
Rama
"¿La aumentación viene acompañada de mejoras en... la cama?".
"¿Perdón?". Inclina la cabeza hacia ti.
Haz un gesto de penetración con las manos.
"Ajá, yo... no entiendo".
Rama
"Tu violento pene de metal, Pascal. ¿Vibra?".
"Aaaaah. Uy, no".
"¿Cómo es estar casado con una bruja sin alma?".
Niega con la cabeza, observando tus labios.
Es demasiado educado como para aceptar lo que dijiste.
Rama
"¡Felicidades! Tienen un hermoso hogar".
"Gracias, qué amable".
Rama
"Basta de hablar de tu matrimonio". (Regresas).
"Bueno, está bien".
Rama
"¡Tres años! Tiempos felices, felices".
No puedes evitar la sensación de que él sabe algo que tú no.
"Tengo terribles noticias sobre su buzón...".
Frunce el ceño mientras espera el golpe.
Idiota, ¿por qué se lo vas a decir? Claramente a este hombre le apasionan los buzones.
"¡Ajá! Era una bromita".
"No hagas bromas sobre el correo".
Se pone triste, con la mano en el corazón.
Rama
"Alguien lo rompió".
"¡No! Ay... bueno".
Se pasa la mano por el pelo, sacudiendo la cabeza.
"Lo reconstruiremos".
Rama
"Lo rompí. Lo siento mucho".
"Tú...".
Coloca su mano derecha sobre su pecho.
"Gracias por decirme... Yo... Lo reconstruiremos".
Rama
"Yo que tú, me iría de aquí. Se va a enojar mucho conmigo".
"No, no, está bien. Eszti sabe perdonar. Es buena". Se da golpecitos en el pecho.
No, no lo es. ¿Estarä drogando a este tipo?
Rama
"Nos vemos". [Te vas].
"Adiós".
"La cocina está por allá".
Señala la habitación de al lado.